Abro los ojos y observo el lugar no conozco este lugar, una voz me hace voltear veo a un hombre como de unos 25 o 28 años aproximadamente, una altura como de unos 188cm, color de ojos marones, color de cabello marrón, color de piel blanca o clara, a simple vista se ve que tiene muchos tatuajes, pero con una mirada fría sin expresión.
Está parado y no me deja de ver, tiene una postura autoritaria.
Ara - ¿Qué hago aquí?, ¿Por qué me en cierran?
??? – no es obvio (el de los tatuajes habla)
??? – Eduardo ella es tu … (no lo dejó terminar)
Ara – ¡¡quiero hablar con el Alpha de esta manada!! ¡idiotas! – les grito
??? – él es el Alpha de esta manada, pero no cualquiera sino el Alpha de los Alpha (habla un chico y es bastante lindo, amable, es alto, pero no más que el otro, cabello largo, piel clara y con muchos músculos parece que estoy en el cielo).
Ara – no entiendo porque estoy encerrada (maldición, este es el tipo de quien me hablo Gabi)
Axel – hola soy Axel, el beta o delta como quieras decirme, ese gruñón que está ahí es Eduardo el Alpha, sobre tu pregunta no estas encerrada sé que no hiciste nada malo, pero… (fue interrumpido por Eduardo)
Eduardo – no tienes por qué darle explicaciones, ¿dime como te llamas? Y muestra tu identidad.
Ara – no, no, no y no, exijo una explicación
Eduardo – no, no estás en derecho de exigir nada estúpida guardiana, abre la puerta Axel.
Axel - ¿Qué vas hacer Eduardo?
Eduardo - ¡eso a ti no te importa! (con voz furiosa)
Le quita la llave y abre la celda empiezo a buscar mis cuchillos y nada.
Eduardo – te quitamos todos los cuchillos, por las buenas te quitas la máscara o por las malas.
Ara – ¡No!
El viene hacia mi así que lo esquivo, trato de salir y su beta cierra la reja para que no salga.
Ara – déjame salir
Eduardo – no ¿hasta que me digas quién eres?
Ara – okey, pero tu primero, dime ¿Qué quieres de mí?
Me mira con odio, asco, rabia, tiene la mirada fría hacia mi como si me odiara, aprieta la mandíbula y los puños con fuerza, estoy alerta por cualquier cosa que este idiota quiera hacerme algo.
Eduardo – tu eres mi mate
Cuando me dijo que yo soy su mate me reí la verdad no le creo, nosotros jamás hemos sido mates de hombres lobos y además él tiene novia.
Eduardo – de ¿qué te ríes?, ¡Yo no le veo la risa!
Ara – es tu mejor excusa, jamás los guardianes hemos sido mate de los hombres lobos.
Eduardo – yo no te escogí fue la diosa de la luna quien medio como maté a una guardiana (lo dice con reproche y asco)
Ara – la verdad, no me interesa como mate o lo que sea, me quiero ir de aquí
Eduardo – eso jamás va a pasar, así que yo ya cumplí con mi parte te toca a ti
Respiro hondo y saco de golpe el aire, me volteo me quito la capucha y luego el antifaz volteo donde esta Eduardo.
Ara – soy Araceli López, soy la guardiana de los lobos
Eduardo - ¿eres amiga de Gabriela?
Ara – si
Eduardo – vas al mismo instituto que nosotros, ¿cómo que jamás te había visto antes?
Ara – eso no tiene importancia me dejas ir por las buenas o por las malas.
Eduardo – ninguna de las dos, tú nunca vas a salir de aquí
Sale de la celda y me deja encerrada el muy maldito, vuelvo acostarme en esa cama sucia y fea, mientras pienso como escapar, no sé cuánto tiempo ha pasado escucho voces y me levanto de la cama, me acerco a la reja, las voces cada vez se escuchan más cerca.
Paro mis orejas para escuchar lo que están diciendo.
Tadeo – Eduardo abre esa reja la necesito solo ella puede encontrarla
Eduardo – nosotros también, ella no va a salir de ahí no la soporto tenerla cerca meda asco.
Tanto así me odia, pero yo no le hice nada, no me importa yo no estoy para eso, pero que hace aquí Tadeo el hermano de Gabi.
Tadeo – es mi hermana la que está en peligro y es su mejor amiga
Cuando escucho eso uso mi fuerza de lobo y mis habilidades para escapar, salgo corriendo, es un pasillo largo y en la esquina veo a los tres discutiendo, me acerco.
Ara - ¿Qué pasa con Gabi? Tadeo
Tadeo – Ara (me abraza y le respondo el abrazo, Tadeo es mucho mayor que yo, pero no tanto se podría decir que la misma edad que Eduardo, él es claro de color, de ojos grises, labios carnosos y un poco grueso, bastante guapo) es Gabi se la llevaron los vampiros, necesito tu ayuda.
Ara - cuenta conmigo sabes que estoy para serviles (me pongo mi antifaz y la capucha)
Eduardo – tu no vas a ningún lado
Ara – mira, no sé cuál es tu maldito problema, tú no eres mi dueño, yo no soy como esas perritas con las que te acuestas o que te siguen a todos lados, soy una “guardiana” mi trabajo es cuidarlos, aunque no me guste, así que apártate de mi camino.
Axel – ella tiene razón te guste o no ella es la guardiana de los lobos.
Ara – cuando Gabi este a salvo regresare a la celda.
Eduardo – okey, pero nosotros vamos contigo
No me gusta la idea, pero con tal de poder salvar a mi amiga está bien, me volteo a donde esta Tadeo.
Ara - ¿Dónde fue la última vez que la viste?
Tadeo – en una de las habitaciones de esta casa, la mande a esconder y le dije que te llame.
Ara – okey, vamos
Salimos de ese calabozo, caminamos hasta llegar a la casa del idiota arrogante, entramos vaya sorpresa es mucho más grande que la casa de Gabi, los sigo por toda la casa hasta llegar a unas escaleras, mientras vamos subiendo siento varios olores como a Gabi, vampiro y ella peleó para que no se la llevaran.
Llegamos a la parte de arriba, pero mientras más nos acercamos es más fuerte es el olor, de repente me paro y doy la vuelta en una puerta.
Tadeo - ¿Qué pasa guardiana?
Ara – silencio…
Abro la puerta y sale un vampiro, pero antes de que se escape lo agarro.
Ara - ¿Dónde está la chica?
Vampiro – no sé, el rey vampiro me dijo que me quedara aquí y que te diera un mensaje
Ara - ¿Qué mensaje?
Vampiro – el cambia a la chica por ti
Eduardo – eso jamás va a pasar…
Me volteo por donde está el estúpido lobo
Ara – tu no decides por mi
Vampiro – también me dio esto, me dijo que te va interesar
El vampiro saca algo de la bolsa de su pantalón y me lo dio, yo lo agarro y lo miró es una foto de mi hermano, me lleno de rabia al ver la foto, mis ojos cambiaron de color ahora son amarillos y solo de saber que ellos lo tienen, así que lo agarro con más fuerza le arrancó la cabeza.
Ara – dame mis flechas, arcos y cuchillos (le dijo molesta y sin mirarlo)
Eduardo – Axel dale lo que pide
Bajo las escaleras hasta llegar a la puerta, atrás de mi viene Tadeo y Eduardo, en eso llega Axel con mis cosas me las da, ya lista volteo donde están los tres.
Ara – ustedes van a ir por su lado y yo por el mío, Tadeo yo sacare a tu hermana necesito que ustedes sean la distracción.
Tadeo – cuenta conmigo (miro al idiota y su beta)
Eduardo – okey
Axel – sí, y por favor ten cuidado y cuídate
Ara – gracias, pero es mi trabajo cuidar de sus traseros
Axel – Eduardo es tu mate y no le piensas decir nada
Eduardo - ah… estén… (en eso llega Yolanda)
(Yolanda es la típica chica rubia y artificial, es más alta que yo, solo un poco, piel blanca, cabello largo y rubio, con una figura de envidia, pero yo no, a mí me gusta mi cuerpo).
Yolanda – hola amor
La muy estúpida me empuja para pasar y besar a Eduardo, este le corresponde el beso mientras me mira.
Ara – los veo allá, con permiso Alpha
Le hago una reverencia, Eduardo deja de besar a Yolanda cuando escucho que me voy, solo me ve y no dice nada, antes de salir habla Yolanda.
Yolanda – mi amor ¿qué hace esta asquerosa guardiana en nuestra casa? (me mira de a bajo hacia arriba)
Eduardo – Tadeo re quiere de su servicio
Yolanda – no sabía Tadeo que había caído tan bajo
¿Qué acaba de decir? Me está llamando prostituta, a no esto sí que no.
Ara – mira perrita no porque tú lo seas quiere decir que yo lo sea no todas somos como tú.
Yolanda – amor vas a dejar que esta estúpida me ofenda, pronto seré la luna de esta manada
Eduardo – respeta a mi novia y futura luna o haré que te encierren en el calabozo.
Ara – no me importa, yo no sé para qué me quieres si ya tienes a tu zorra.
Eduardo – NO PORQUE SEAS MI MATE VOY A PERMITIR QUE LE HABLES ASI, ESO NO ES TU PROBLEMA (gritó furioso con los ojos rojos)
Axel – todos calmados, Yolanda ella es la mate de Eduardo (la tipa se queda en shock)
Yolanda - ¿es cierto eso amor?
Eduardo – sí, pero no la voy aceptar como mi mate (dice con asco y odio)
Ara – ni yo a ti, así que con permiso tengo muchas cosas que hacer.
Eduardo – antes de irte pídele una disculpa a mi novia
Ara – ¡NO!
Me doy la media vuelta y salgo de la casa, voy caminando cuando siento que alguien me agarra por atrás y me avienta caigo de culo, con la misma me levanto molesta.
Ara - ¡que te pasa estúpido!
Eduardo – ¡te dije que le pidas disculpas!
Ara – y yo te dije que no, así que déjame en paz.
Tadeo – ya basta los dos, Yolanda no es importante la que importa es mi hermana.
Ara – tienes razón Tadeo, Alpha estén listo a tus guerreros los veo en el castillo del vampiro.
Sin más salgo de ahí, en la mente tengo dos objetivos sacar a Gabi y a mi hermano, pero no sé qué hace aquí…
(…….)
Estoy oculta entre los árboles espero que los lobos aparezcan, activo mis súper oído para ver si escucho algo, al igual que mis ojos de lobo para tener mejor visión.
Cuando escucho la voz de Gabi y esta con mi hermano, en eso escucho aullidos ya es hora, los vampiros salen y yo estoy lista en eso sale el príncipe (Klaus el príncipe de los vampiros) con la mirada recorre por todos lados en busca de algo o de alguien, hasta que habla.
Klaus – guardiana sal de donde sea que estés escondida tengo algo para ti.
Maldito esta me las pagas, me bajo del árbol y camino hasta donde esta todos, me pongo en frente de los lobos.
Ara – aquí me tienes, así que déjalos ir por las buenas o por las malas, tú decides Klaus.
Klaus – creo que prefiero por las malas (pone una sonrisa burlona)
Ara – perfecto prepárate para morir
Estoy en posición de ataque Eduardo les da la señal para atacar, al igual que Klaus y empezamos a pelear, estamos peleando y el maldito se escapa, así que saco una de mis flechas apunto y disparo.
Este cae del dolor así que aprovecho para ir por Gabi y mi hermano, tiro una flecha para poder subir al castillo, rompo la ventana donde están los dos y entro.
(Tom es mi hermano adoptivo, él es hombre lobo, es alto, algo musculoso, piel clara, ojos verdes, labios bien definidos)
Gabi – guardiana gracias
Ara – de nada, vamos que tu hermano te está esperando allá fuera
Ella asintió con la cabeza, nos dirigimos a la ventana para bajar.
Ara – agárrate de aquí, al igual que tu (les digo a los dos)
Se deslizaron por la cuerda y bajan, ya en el piso, Gabi va en busca de su hermano corriendo y yo ayudo a mi hermano.
Lo pongo en lugar seguro para poder ayudar a los demás lobos, disparo varias flechas hasta matar a varios vampiros, tienen agarrado por atrás a Eduardo para enterrarle un cuchillo de plata, le apunto con una de mis flechas, en la mano le doy y cae el cuchillo.
Y voy a donde esta, le quitó de encima al otro vampiro.
Ara – Eduardo váyanse de aquí, llévate a Tom y Gabi nos vemos en tu casa.
Alzó la vista y veo a un vampiro con un cuchillo atrás de Eduardo lo empujé, el muy maldito vampiro me corto, tomo de mi cuchillo y saco fuerza, le aviento uno de mis cuchillos y le doy en el corazón, este cae al piso.
Ara – ¡ah! ¡MALDITO VAMPIRO!
Me agarro donde el maldito medio, pero no le voy a tomar importancia así que nos retiramos del lugar, agarro a mi hermano y escucho dos gruñidos, pero no le tomo importancia.
Llegamos a la casa de Eduardo, algunos guerreros se fueron a curar sus heridas y otros a descansar.
Eduardo – Axel llévatelos al calabozo
Axel – pero… (Gabi lo interrumpió)
Gabi – ¡NO! El viene conmigo a mi manada al igual que Ara
Eduardo – ¡NO! ¡Y punto!, ¡ya dije!
Ara – no te preocupes por nosotros Gabi, ah… (me quejo a lo último por mi herida)
Tom - ¿Qué tienes Ara?
Ara – nada, estoy bien
Gabi - ¡NO! ¡estas sangrando!
Ara – no es nada, vamos Tom al calabozo
Respiro hondo para no quejarme de dolor, salgo de la casa y seguimos a Axel hasta el calabozo, al llegar entramos en la celda y nos cierra la reja para después irse.
Ara – Tom ¿Cómo los vampiros te capturaron?
Tom – Salí con unos amigos de fiesta, cuando ya me regresaba a mi casa me encontré con uno de ellos y me secuestraron.
Ara – okey, acuéstate en la cama para que descanses
Tom – Ara porque no dijiste nada sobre tu herida
Ara – no es nada
Me quito la ropa y el antifaz, me levanto la blusa para ver mi herida está bastante grande y está sangrando mucho, pero corto un poco de tela para hacer presión en la herida y detener el sangrado.
Me siento en el piso y recargo mi espalda en la pared para descansar, siento los ojos muy pesados todo se empieza a poner obscuro y los ojos se me cierran…