Portada de la novela La luna que le faltaba al rey

La luna que le faltaba al rey

8.1 / 10.0
Tras la muerte de sus padres, Lía sobrevive en la opresión hasta que manifiesta un poder inusual: ver la verdad tras los engaños. Kael, el Rey de los Alfas, la salva al descubrir que es su compañera, desafiando al tirano Árgon. Pese a la protección del monarca, mercenarios acechan con trampas de plata para capturarla. Lía deberá usar su don para desmantelar la traición y reclamar su lugar antes de que la guerra consuma su mundo por completo.
Resumen de La luna que le faltaba al rey
Tras la muerte de sus padres, Lía sobrevive en la opresión hasta que manifiesta un poder inusual: ver la verdad tras los engaños. Kael, el Rey de los Alfas, la salva al descubrir que es su compañera, desafiando al tirano Árgon. Pese a la protección del monarca, mercenarios acechan con trampas de plata para capturarla. Lía deberá usar su don para desmantelar la traición y reclamar su lugar antes de que la guerra consuma su mundo por completo.
Leer más

La luna que le faltaba al rey Capítulo 1

El golpe sonó como si algo se rompiera por dentro y el mundo quedara hueco. Primero fue el zumbido en los oídos, luego la pared entró de costado, y después el frío del suelo. El olor a lejía y a sangre. Mi sangre.

-No sirves ni para fregar -escupió él, y la bota cayó una vez más directo al antebrazo que había levantado por instinto.

Sentí el chasquido. El dolor fue indescriptible. No grité. Aprendí hace tiempo que los gritos solo lo animaban. Aguanté la respiración. Conté. Uno, dos, tres. El corazón se me fue a galope.

Mi "padre".

Desde que el Alfa tomó la manada tras la muerte de mis verdaderos padres -el alfa y la luna que todos decían venerar-, decidieron que yo era útil como ejemplo. Un trapo con pulso. La hija de los caídos convertida en sirvienta, más abajo que un Omega. Ni siquiera me llamaban por mi nombre. "Niña".

Me arrastré con la mano buena hasta la puerta de servicio. Afuera, había luna nueva. Nadie vigilaba la parte trasera de la cocina, creían que nadie en su sano juicio huiría descalza y con un brazo roto a través del bosque. Y quizás tenían razón. Pero yo ya no estaba en mi sano juicio.

Cruzando el umbral, el aire olía a pino húmedo y hierro. A mí misma. A dolor.

"Lárgate", susurró algo dentro de mí. No era todavía mi lobo, era apenas un murmullo adormecido, una brasa. Desde niña lo había sentido, pero el miedo y las humillaciones lo habían dejado enterrado bajo cenizas.

Bajé la cabeza y corrí.

Las ramas me arañaban las pantorrillas, las piedras se clavaban en las plantas de los pies. El bosque se inclinaba y se enderezaba con cada paso, y yo rezaba a cualquier dios de lobos que aún me mirara; solo un poco más, solo un poco, por favor. El brazo colgaba como si no fuera mío, cada trote lo sacudía con punzadas que me nublaban la vista.

Oí voces a lo lejos, las de los guardias que a veces patrullaban los límites. No sabía si eran los nuestros o si había traspasado sin darme cuenta los límites. Daba igual. Si me encontraban los míos, volvería a la cocina. Si me encontraban otros... moriría. O eso creía. Elegí apostar al destino.

El bosque cambió. El olor del suelo era distinto, más limpio, como si la tierra estuviera mejor cuidada. Una brisa levantó el borde de mi camisón y me heló el sudor. Tropecé con una raíz y, esta vez, sí, grité. El mundo se me volteó. Caí de costado. El dolor del brazo me hizo ver chispas.

Me arrastré un metro más. Dos. El borde del arroyo brillaba. Bebí agua con torpeza, sintiendo cómo me mojaba el mentón y su sabor al mezclarse con la sangre del labio partido. El zumbido en los oídos volvió. Me acurruqué tratando de proteger el brazo y miré al cielo sin luna.

Entonces lo oí.

-Basta.

Una sola palabra, dicha con una voz potente.

Abrí los ojos de golpe. No lo vi. Primero lo olí. Almizcle, humo de madera y tormenta. Mi lobo prendió. Un latido nuevo, hondo, le respondió desde mi pecho. Era como si un hilo invisible se tensara desde mi esternón hacia su voz.

-¿Quién eres? -quise decir...

La sombra se acercó sin hacer ruido. Un hombre alto, hombros anchos, imponente. Noté la manera en que los árboles parecían apartarse y pensé que deliraba.

-Nadie puede tratarte así -dijo él.

Se acuclilló a mi lado. Sus dedos rozaron mi mejilla con una delicadeza que contradecía el tono de su voz. Sentí la yema cálida, la piel callosa. Un buen tacto, sabía medir su fuerza.

-Estás cubierta de moretones -murmuró-. Y ese brazo...

Apenas rozó el hueso roto, vi estrellas. Me mordí la lengua para no gritar. Él apartó la mano al instante.

-¿Quién eres y por qué me ayudas? -pregunté.

-Porque estás viva y porque no tolero a los cobardes que maltratan a los suyos.

Tragué saliva. El olor de su piel me rodeaba y aumentaba mi miedo. Mi lobo empujó desde abajo, como si quisiera sacar la cabeza por fin. No estaba preparada. No estaba lista para sentir nada que no fuera dolor, y, sin embargo, allí estaba.

-¿De qué manada eres? -pregunté, forzándome a no llorar.

-De la que no te dejará tirada -respondió. Luego alzó la vista como si buscara a alguien más-. Salgan.

Tres sombras emergieron entre los troncos, sin hacer ruido. Guerreros. Los reconocí por la manera de plantar los pies, por la mirada. Se detuvieron un par de metros, con la cabeza inclinada. A él.

-Señor -dijo uno, rubio, con una cicatriz en la ceja-. El perímetro está limpio. Nadie la sigue.

El "señor" asintió, y en ese gesto simple hubo obediencia. Jerarquía. Poder. 

-Vendajes -ordenó-. Agua. Y un suéter.

El rubio se movió con rapidez. El más joven dejó una cantimplora y se apartó dos pasos, con los ojos bajos. El tercero sacó un rollo de vendas y una tabla de entablillar. Andaban preparados, como si esperaran encontrar heridos en el bosque a medianoche.

-No me toques -susurré cuando el mayor acercó las vendas. Fue un reflejo por lo maltratada que estaba.

-Nadie te pondrá una mano encima sin tu permiso -dijo -. ¿Me dejas ayudarte?

Supe que podía decir que no. Arrastrarme otra vez y morir un poco más allá. Pero el dolor me tenía sin fuerzas y el olor de él... la parte que era mía y que nunca me habían dejado conocer estaba desesperada por acercarse.

Asentí.

El mayor trabajó con eficacia, entablillando el antebrazo y limpiando la sangre de mi cuerpo. Cada tirón de venda me sacaba sudor frío. El joven me dejó la cantimplora en la mano buena y bebí sorbos cortos, cuidando de no atragantarme. El rubio apareció con un suéter oscuro, grande, que olía a pino y metal. Me lo puso por encima, sin rozarme los hombros desnudos.

-Listo -dijo el mayor y miró al líder-. Se puede mover, pero con cuidado.

-Ahora dime - volvió a mí-. ¿Cómo te llamas?

Quise decir que era la hija de Luna Helena y Alfa Íñigo, la que corría por estos bosques sin miedo cuando todavía nos pertenecían. Pero la lengua me pesó.

-Lía -pude decir.

Era mi nombre recortado.

-Lía -repitió, y mi lobo empujó con más fuerza. Su voz decía mi nombre como si lo hubiera estado guardando-. Yo soy Kael.

El nombre resonó, no necesité que nadie me lo explicara. Había oído historias del Rey de los Alfas: el que unía clanes para detener guerras que otros provocaban por capricho. El que no tenía pareja. El que no se arrodillaba. El que no perdonaba.

Continuar leyendo

La luna que le faltaba al rey de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela El Sacrificio Oculto de mi amor
8.4
Isabella Montoya salvó a su esposo en secreto y, para alejarlo del peligro del cartel, fingió su muerte bajo el nombre de Valeria Rojas. Tras descubrir la traición de Carolina y el sacrificio de su mujer, Santiago inicia una fría venganza. Cuando vuelven a verse en la fiesta de compromiso de ella, la pasión y el rencor estallan. Entre redes mafiosas y misiones letales, Isabella deberá elegir entre confesar su identidad o afrontar un destino final devastador.
Portada de la novela Indomable
8.0
Natalia Alcázar descubre que su vida ha sido una farsa orquestada por sus allegados. Tras verse obligada a volver a la antigua casa materna, se sumerge en un laberinto de enigmas y verdades ocultas. Mientras desentraña las traiciones de su pasado, un antiguo afecto resurge con fuerza inesperada. En esta travesía, Natalia luchará por recuperar su legado perdido y se verá forzada a confrontar emociones intensas que prometió no sentir nunca más.
Portada de la novela La Unión de dos reinos. Shazmin y Peter
8.8
Con sus tierras al borde de la ruina, dos monarcas deciden unificar sus reinos para preservar su legado. El pacto establece la boda de sus hijos primogénitos, cuyo descendiente liderará la nueva nación. No obstante, el rumbo de la historia cambia drásticamente cuando la princesa Shazmin y el rey Peter se enamoran perdidamente al conocerse. Lo que inició como una alianza estratégica se convierte en un romance profundo que desafía todo protocolo político.
Portada de la novela Nuestro Destino
8.0
El dolor de un rechazo sentimental posee la fuerza para alterar la naturaleza de una persona, obligándola a superar fronteras morales insospechadas. Situada en la actualidad, esta obra analiza el sacrificio y la angustia que nacen de un desengaño amoroso. La trama cuestiona los límites del alma cuando un afecto sincero se vuelve una pesadilla difícil de cargar. Es una narración intensa sobre el impacto de las acciones dictadas por la pasión.
Portada de la novela Ocho Años Para Un Nuevo Destino
8.7
Traicionada por Alejandro y acusada falsamente de herir a su rival, Yaiza, la protagonista muere tras perder su legado familiar. En su último aliento lanza una maldición, despertando milagrosamente ocho años en el pasado durante su decimoctavo cumpleaños. Con los recuerdos de su trágico final y el conocimiento de lo que vendrá, decide no volver a ser una víctima. Ahora, usará esta segunda oportunidad para alterar su destino y ejecutar su venganza.
Portada de la novela Por Siempre, Mejores Amigos
9.3
El destino entrelaza las vidas de dos jóvenes de naciones diferentes, naciendo entre ellos una conexión que supera fronteras. Aquella complicidad inicial se transforma pronto en un romance imprevisto y genuino. Uno de los protagonistas, enfrentando por primera vez sentimientos hacia su mismo sexo, decide cambiar su mundo para conservar a su compañero. Ante cada desafío, comprende que su mejor amigo es la única fuente de amor sincero y felicidad absoluta.
Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados.