Portada de la novela El Heredero Oculto de los Santoro

El Heredero Oculto de los Santoro

8.3 / 10.0
Traicionada por su propia sangre, Camila huye para ocultar su embarazo. Años después, regresa decidida a proteger a su hijo Mateo y a su abuela enferma. En su camino se cruza Alejandro Santoro, un magnate obligado a casarse en un mes para salvar su herencia. Ambos firman un matrimonio de conveniencia, ignorando que el niño es el vivo retrato de Alejandro y que su pasado compartido esconde una verdad explosiva. El destino los une entre deudas, secretos y una pasión latente.
Resumen de El Heredero Oculto de los Santoro
Traicionada por su propia sangre, Camila huye para ocultar su embarazo. Años después, regresa decidida a proteger a su hijo Mateo y a su abuela enferma. En su camino se cruza Alejandro Santoro, un magnate obligado a casarse en un mes para salvar su herencia. Ambos firman un matrimonio de conveniencia, ignorando que el niño es el vivo retrato de Alejandro y que su pasado compartido esconde una verdad explosiva. El destino los une entre deudas, secretos y una pasión latente.
Leer más

El Heredero Oculto de los Santoro Capítulo 1

El aire de la discoteca era denso, impregnado de humo, luces de neón que cortaban la penumbra y un ritmo de bajos que Camila sentía golpear directamente en su caja torácica. Pero lo que más la asfixiaba no era el ambiente, sino las sonrisas falsas de sus tíos y la mirada calculadora de su primo Mauricio, quien no dejaba de llenarle la copa.

-Tómate otro trago, prima. Hay que brindar. Gracias a los contactos que haremos hoy, el negocio de la familia por fin va a salir a flote -insistió Mauricio, acercándole un vaso de cristal con un líquido translúcido.

Camila, con apenas dieciocho años y una ingenuidad que pronto le costaría cara, le sonrió con timidez.

-Ya me siento un poco mareada, Mau. De verdad, creo que es mejor que me vaya a casa. La abuela se quedó sola y...

-La abuela está bien, no la uses de excusa -interrumpió su tía Elena, apareciendo de la nada y apretándole el hombro con una fuerza excesiva-. Hoy tienes que ser una buena sobrina. Nos lo debes, después de todo lo que hemos gastado en ti desde que tus padres murieron.

Ese chantaje emocional, el mismo que habían usado durante años, la hizo ceder. Camila aceptó el vaso y le dio un trago largo. El sabor era extrañamente amargo al final, pero no dijo nada.

No pasaron ni diez minutos antes de que el mundo empezara a distorsionarse.

Las luces de neón se convirtieron en ráfagas borrosas. El ruido de la música se amortiguó, como si estuviera bajo el agua, y sus piernas comenzaron a sentirse de plomo. Un frío repentino y un sudor pastoso le recorrieron la nuca.

-Mau... me siento mal. Mucho... muy mal -alcanzó a balbucear, aferrándose al borde de la mesa alta.

-Tranquila, primita. Te voy a llevar a un lugar donde puedas descansar -escuchó la voz de Mauricio, pero sonaba lejana, distorsionada, casi malévola.

Lo siguiente que Camila registró fueron destellos inconexos. El frío de la noche al salir del local, el sonido de las puertas de un automóvil cerrándose y, finalmente, el eco de unos pasos en el pasillo alfombrado de un hotel de un lujo descomunal. No podía mover los brazos; su mente gritaba que corriera, pero sus músculos no respondían a ninguna orden. Estaba atrapada en su propio cuerpo.

-Aquí está lo prometido. Con esto la deuda queda saldada, ¿verdad? -la voz de su tío resonó en la penumbra de una habitación enorme.

-Fuera -respondió otra voz.

Era un barítono profundo, gélido y cargado de una autoridad absoluta que hizo que incluso la neblina de la droga en el cerebro de Camila se agitara con una punzada de pánico instintivo.

Escuchó el clic de la puerta cerrándose. Se había quedado sola. Con él.

La habitación estaba en completa oscuridad, salvo por la luz de la luna que se filtraba a través de un inmenso ventanal, proyectando la silueta de un hombre alto, de hombros imponentes, que se desabrochaba lentamente los botones de la camisa.

Camila intentó retroceder en la enorme cama donde la habían dejado caer, pero solo logró emitir un gemido ahogado. Las lágrimas, calientes y silenciosas, comenzaron a resbalar por sus mejillas.

El hombre se acercó. Camila no podía ver su rostro, solo la sombra de sus facciones afiladas y el brillo de unos ojos que, en la penumbra, parecían de un gris metálico y tormentoso. El aroma que lo envolvía -sándalo, tabaco caro y una fragancia masculina sumamente imponente- se grabó a fuego en la memoria de la joven.

Cuando él se inclinó sobre ella, Camila esperó brutalidad, pero lo que encontró fue una desconcertante mezcla de posesividad y una extraña urgencia. El calor de su piel contrastaba con la frialdad que emanaba de su presencia.

-No llores -le susurró él al oído, con esa voz grave que le erizó la piel-. Fuiste tú quien aceptó venir aquí. Ahora eres mía.

Camila quiso gritar que no, que la habían engañado, pero la droga finalmente la sumergió en una inconsciencia parcial, convirtiendo el resto de la noche en un torbellino de sensaciones táctiles, suspiros ahogados y el dolor de una inocencia arrebatada en la oscuridad.

Horas después, antes del amanecer.

El efecto de la sustancia comenzó a disiparse, dejando a Camila con una migraña cegadora y el cuerpo dolorido. Abrió los ojos lentamente. La habitación seguía en penumbras, iluminada apenas por las luces de los rascacielos de la Ciudad de México a través del ventanal.

A su lado, el hombre dormía profundamente de espaldas, mostrando una musculatura imponente y una cicatriz sutil que le cruzaba el omóplato izquierdo.

El pánico se apoderó de Camila. Con el corazón martilleándole en los oídos, se deslizó fuera de la cama con el mayor cuidado posible. Recogió su vestido rasgado del suelo, sus zapatos y, temblando incontrolablemente, se encerró en el baño de mármol.

Se vistió como pudo, conteniendo los sollozos. Sabía que si salía por la puerta principal de la suite, los guardias del hotel o su propia familia podrían detenerla. Desesperada, miró la pequeña ventana de ventilación del baño que daba hacia una terraza interna del edificio. Con esfuerzo, trepó por el lavabo y, empujada por el más puro instinto de supervivencia, logró escabullirse hacia la libertad de la madrugada, jurando que jamás volvería a mirar atrás.

No imaginaba que, en ese mismo instante, su vida ya había cambiado para siempre. Tampoco sabía que en su vientre ya se gestaba el heredero de la dinastía Santoro.

Continuar leyendo

El Heredero Oculto de los Santoro de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta
8.8
Tras tres años casada, descubro la cruel realidad: Gray Cooley nunca registró nuestro matrimonio y solo me usó para heredar su fortuna. Mientras me humilla por mi supuesta infertilidad, fruto de haberle salvado la vida, planea un futuro con mi mejor amiga. Sin embargo, no seré su víctima. He buscado a Hjalmer Barrett, su mayor rival, para proponerle un pacto de venganza. Le daré los secretos para hundir a Cooley si me permite unirme a la Bestia de Wall Street.
Portada de la novela Consentida por el CEO discapacitado
9.7
Traicionada por su exmarido y su propia hermana durante el parto, Novalee huye para sanar sus heridas. Seis años después, regresa decidida a vengarse de su familia junto a su pequeño hijo. En su búsqueda de justicia conoce a Millard, un poderoso y temido CEO con discapacidad que le propone un matrimonio por contrato. Pese a las dudas de su hijo y los intentos de ella por distanciarse, el implacable magnate dejará claro que su única debilidad es protegerla.
Portada de la novela El Renacer de la Reina
8.9
Al despertar con la noticia de su embarazo, la protagonista descubre que ha vuelto al pasado. Este anuncio, que en su vida anterior precedió a su ejecución y a la muerte de su hijo, se convierte ahora en el motor de su revancha. Decidida a no ser la víctima que Alejandro y Valentina traicionaron, usará sus recuerdos para alterar su destino. Ya no hay espacio para la ingenuidad; planea destruir a sus verdugos y reclamar el poder que le fue arrebatado.
Portada de la novela La Unión de dos reinos. Shazmin y Peter
8.8
Con sus tierras al borde de la ruina, dos monarcas deciden unificar sus reinos para preservar su legado. El pacto establece la boda de sus hijos primogénitos, cuyo descendiente liderará la nueva nación. No obstante, el rumbo de la historia cambia drásticamente cuando la princesa Shazmin y el rey Peter se enamoran perdidamente al conocerse. Lo que inició como una alianza estratégica se convierte en un romance profundo que desafía todo protocolo político.
Portada de la novela Pecado en el piso 50
8.8
Un encuentro apasionado bajo máscaras transforma el destino de Sofía para siempre. Al comenzar su empleo en Thorne Enterprises, descubre con asombro que su superior es Gabriel Thorne, el implacable magnate con quien vivió aquella cita anónima. Mientras él finge indiferencia ante los demás, en la intimidad del piso 50 la envuelve en una dinámica de dominio y seducción. Sofía luchará contra una atracción prohibida que podría arruinar su mundo.
Portada de la novela Queso de cerdo
8.3
Becca Oberto se ve envuelta en un conflicto insólito cuando su padre, Tim, intenta expulsarla de su propia vivienda para entregársela a un desconocido. Sin embargo, la joven no está dispuesta a ceder ante esta exigencia arbitraria. Apoyándose en el testamento de su abuelo, Becca defiende su derecho legal sobre la casa de huéspedes. Ante la presión de su progenitor, ella deja claro que, si él desea hospedar al extraño, deberá hacerlo en su hogar.
Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados.