Portada de la novela Bajo mis ordenes

Bajo mis ordenes

8.4 / 10.0
Maia Torres, una joven de veintiocho años sin experiencia previa, decide abandonar su humillante empleo durante la víspera de Año Nuevo. En un giro inesperado, acepta la oferta de un enigmático desconocido: recibir una gran suma de dinero por viajar con él. Sin embargo, el trato la obliga a fingir que es su prometida frente a su poderosa familia. Inmersa en este engaño que no deja de crecer, Maia decide tomar el control y someter al millonario a sus propias reglas.

Bajo mis ordenes Capítulo 1

No sé qué estoy haciendo con mi vida.

Estudié para ser licenciada en letras y ahora, después de seis meses de recibirme, me doy cuenta de que un título no vale ni sirve para nada. No conseguí trabajo de lo que amo, y mi primer empleo es pasarme el año nuevo atendiendo borrachos y ver felices a las parejas. Me maté estudiando, para terminar así.

Suspiro mientras subo el cuello de mi abrigo y me abro paso entre la multitud que se encuentra congregada en las calles. A pesar del frío, la gente está haciendo compras de última hora, también hay niños haciendo bailes para invocar a la nieve y, claro, no pueden faltar los grupos de villancicos, aunque están cantando hace días.

Esto es demasiado para mí, es el primer año nuevo que voy a pasar sola, mi madre falleció después de haberme visto recibirme y era lo único que tenía. Me aclaro la garganta mientras contengo mis lágrimas y entro al bar en el cual tengo que comenzar a trabajar en media hora.

—¡Ahí estás! —exclama el hombre que considero como mi nuevo jefe, un señor de mediana edad con aspecto demacrado—. ¡Te estaba esperando hace rato!

—Esta es la hora que usted me dijo que viniera, señor —replico con voz temblorosa.

—¡Silencio! Póngase a trabajar ya que tenemos mucho movimiento —me interrumpe antes de volver a la cocina azotando la puerta.

Miro a mi alrededor con las cejas arqueadas, apenas hay dos hombres durmiendo sobre las mesas, y los demás empleados están sentados mirando sus celulares con expresión aburrida.

Suspiro y voy a colocarme el delantal de trabajo, luego me acerco a mis compañeros para intentar presentarme. Se ven bastante jóvenes, ninguno debe pasar de los veintiún años.

—Hola, chicos, me llamo Maia —digo esbozando una pequeña sonrisa. Ambos me miran y hacen un asentimiento con la cabeza.

—Hola, Maia, bienvenida a la tortura —contesta uno de ellos—. Yo me llamo Leonel y él es…

—Max —lo interrumpe a quien señala—. Suerte en tu primer día, la vas a necesitar.

Eso no me ayuda para nada, por el contrario, me empieza a dar miedo de lo que puede llegar a pasar y me hacen preguntarme porqué odian tanto este trabajo.

A medida que pasa el tiempo, me respondo a esa pregunta. Es horrible, la mayor parte del día hay que limpiar vómitos, no dan propina, te tratan como una esclava y el jefe es un tipo asqueroso al que solo le importa el dinero.

La noche comienza a caer, y con ello, se va llenando de gente para festejar el año nuevo. El trabajo se incrementa al doble, y los pocos empleados que somos no damos más abasto, y todo por unos pocos dólares.

Resoplo mientras me dirijo a una mesa, pero en el camino alguien me agarra del brazo y me hace saltar del susto.

—Perdón, no quería asustarte —murmura un hombre muy apuesto, de aproximadamente treinta y dos años.

Alto, esbelto, de tez blanca y unos ojos tan azules que pareciera que estoy mirando al cielo. Trago saliva y trato de volver a la tierra, lo miro de arriba abajo y hago una mueca, está tan impecable que no creo que pertenezca a este sitio.

—No hay problema, tengo que seguir trabajando —replico acomodando mi delantal y dándole la espalda.

—¿Cuánto te pagan? —inquiere, volviendo a captar mi atención.

—Poco, pero al menos me sirve para comer —contesto con voz apagada.

—Te ofrezco lo que te pagarían en un mes multiplicado por diez —manifiesta.

Suelto una carcajada y continúo con mi camino. Este hombre está loco.

—¿Ah, sí? —cuestiono con sarcasmo—. ¿Y qué tengo que hacer?

—Fingir ser mi prometida —expresa con firmeza, algo que me hace detenerme de golpe y él, que va detrás de mí, choca contra mi cuerpo—. Escúchame, no te conozco, ni tú a mí, pero eres la única opción que tengo. Eres bonita, se nota que eres trabajadora y yo estoy desesperado. Necesito una mujer para esta noche, y no estoy pidiendo sexo. Solo necesito que finjas que eres mi prometida por un par de horas. ¿Cuánto ganarías al mes en este trabajo?

No respondo, sigo atendiendo mesas mientras él me sigue por todos lados, algo que me hace poner bastante nerviosa, sobre todo porque mi jefe me está mirando a través del mostrador.

—Por favor, déjame sola, vas a hacer que me echen del único trabajo que tengo —le pido en voz baja.

—¡Maia, trabaja! —exclama el señor que me observa desde lejos.

—¿En serio, Maia? —pregunta el desconocido arqueando una ceja—. ¿Vas a permitir que ese tipo te trate así, como una esclava, cuando en una noche podrías ganar diez mil dólares sin hacer nada?

—¿Qué quieres que haga? ¡Ni siquiera te conozco! —mascullo.

—De este lugar a mi casa hay diez minutos. En esos diez minutos, te aseguro que te cuento mi vida entera, ¡pero debes irte conmigo ya! Se me agota el tiempo.

Bufo. No puedo creer que esté pensando en hacerle caso a este tipo, puede ser un criminal… ¿Pero diez mil dólares en una noche? Es más de lo que podría ganar en un año.

—Por cierto, me llamo Alexander Byrton —agrega el ojiazul extendiendo su mano.

—¡Maia, trabaja o no te pagaré un centavo! —repite mi jefe, dejándome en ridículo frente a todos.

—A la mierda —suelto, quitándome el delantal y tirándolo al piso—. Vámonos, Alexander Byrton.

Estoy segura de que me voy a arrepentir más tarde, pero ahora solo quiero escapar de este lugar y este desconocido, por ahora, parece ser mi salvador.

Aunque algo me dice que será mi perdición…

Continuar leyendo

Bajo mis ordenes de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta
8.8
Tras tres años casada, descubro la cruel realidad: Gray Cooley nunca registró nuestro matrimonio y solo me usó para heredar su fortuna. Mientras me humilla por mi supuesta infertilidad, fruto de haberle salvado la vida, planea un futuro con mi mejor amiga. Sin embargo, no seré su víctima. He buscado a Hjalmer Barrett, su mayor rival, para proponerle un pacto de venganza. Le daré los secretos para hundir a Cooley si me permite unirme a la Bestia de Wall Street.
Portada de la novela El Heredero Del CEO: Esta Vez No Es Un Contrato
9.2
Gerard, el sucesor de la dinastía Mclaren tras Sofía y Christopher, vive un intenso romance con Marianela, una joven latina. Aunque su matrimonio parecía perfecto, el paso del tiempo y la rutina debilitan su relación. Esta vulnerabilidad es aprovechada por una antigua conocida movida por el rencor, quien reaparece con el único fin de separar a la pareja. Ante traiciones y envidias, deberán demostrar si su unión es capaz de sobrevivir a las amenazas externas.
Portada de la novela El Heredero Oculto de los Santoro
8.3
Traicionada por su propia sangre, Camila huye para ocultar su embarazo. Años después, regresa decidida a proteger a su hijo Mateo y a su abuela enferma. En su camino se cruza Alejandro Santoro, un magnate obligado a casarse en un mes para salvar su herencia. Ambos firman un matrimonio de conveniencia, ignorando que el niño es el vivo retrato de Alejandro y que su pasado compartido esconde una verdad explosiva. El destino los une entre deudas, secretos y una pasión latente.
Portada de la novela ENAMORADA DEL JEFE
7.9
Lo que comenzó como un simple juego derivó en una rivalidad feroz donde vencer al otro era la prioridad absoluta. Esta obsesión mutua nos sumergió en una espiral de traición, odio y deseos de venganza. Cegados por el rencor y la ambición, no previmos el daño colateral de nuestra guerra hasta que una mujer inocente quedó atrapada en el fuego cruzado. Su vida se apagó por nuestra culpa, dejándome ahora con el peso eterno de su trágica muerte.
Portada de la novela Fácil fue amarla, difícil fue dejarla
9.1
Engañada por la falsa lealtad de Marc, Stella decide destruir sus recuerdos nupciales y ejecutar una venganza implacable. Tras infiltrarse en una misión secreta, desmantela el imperio financiero de su esposo y finge su propia muerte para escapar. Sin embargo, el destino los cruza nuevamente en una gala exclusiva, donde ella reaparece del brazo de un poderoso magnate. Ante un Marc arrepentido, Stella muestra un frío desprecio, dejando claro que su perdón no tiene precio.
Portada de la novela Hasta Que El Destino Quiera ©
9.7
A sus veintiséis años, Lucey disfruta de una estabilidad que se desmorona al conocer a Thomas Blanch. Aunque la conexión con su vecino es instantánea, el romance es sumamente arriesgado: él solo tiene diecisiete años. Atrapada entre la pasión y la amenaza real de ir a la cárcel, Lucey ignora la abismal brecha generacional. Ante el implacable juicio de la sociedad, ella deberá elegir si arriesgará su libertad y su futuro por este vínculo prohibido.

Dramas cortos populares

Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED