Los maestros de la preparatoria al darse cuenta que había pasado un mes desde el inicio de las clases y los jóvenes no habían logrado adaptarse a pesar que la mayor parte del día la pasaban juntos, decidieron reunirse y buscar una estrategia para poder fomentar la amistad y el compañerismo entre los chicos.
Teresa la directora de la preparatoria pidió a los maestros que pensaran en un plan para llevar a cabo a la brevedad posible la estrategia, porque era necesario que los jóvenes de la preparatoria aprendieran a convivir en armonía entre todos.
René el maestro de física rápidamente propuso la mejor estrategia, un paseo al campo donde pudieran hacer dinámicas que contribuyeran a que los jóvenes colaboraran unos con otros y despertar en ellos el espíritu de compañerismo; además propuso que fuera el próximo sábado.
Todos estuvieron de acuerdo menos la maestra de idiomas, pues, aunque era joven y bonita era una amargada, quizás por su amor en secreto hacia el profesor René con quien los días sábados en plan de amigos salían al parque y a tomar café.
La noticia fue dada a los jóvenes a quienes les pareció un muy buen plan para adaptarse mejor con sus compañeros.
Camilo estaba que explotaba de felicidad pues podría lucir ante Laura las habilidades para el deporte que tenía.
Saco sus pocos ahorros que guardaba bajo el colchón de su cama mientras pensaba que sería un fin de semana maravillosos al lado de Laura y que ese dinero le serviría para invitarla a comer un helado, mientras platicaría con ella y se conocerían mejor.
Laura solamente pensaba que sería una buena excusa para salir de casa ya que, su vida no era muy feliz como aparentaba en la preparatoria, sus padres habían muerto en un accidente cuando ella era una niña pequeña y quedo bajo el cuidado de un tío y su esposa, pero esta no la quería y trataba de hacer de la vida de Laura un infierno, pese a eso ella soñaba con salir de ese lugar y ser libre y se decía a sí misma - “tú eres fuerte Laura aguanta un poco más, pronto serás mayor y podrás largarte de esta casa lejos de esta bruja”
Los días transcurrieron en medio de tediosas clases que hacían parecer interminables las horas y distante el tan anhelado sábado donde Laura podía escaparse del infierno que era cada fin de semana con la esposa de su tío.
Se llego el gran día, la algarabía y el bullicio era grande mientras esperaban el autobús que los llevaría a su destino, todos los chicos por diferentes razones estaban ansiosos por ir a ese paseo todos habían llegado puntuales.
Llego el autobús y emprendieron el viaje entre risas, platicas y canciones llegaron al campo donde se acomodaron para poder empezar las actividades que tenían programadas.
Camilo aquel muchacho tímido pero muy audaz había pensado mientras iban en el autobús como acercarse a Laura ya que tristemente se había dado cuenta que no sería tan fácil.
Ella iba acompañada de su novio Juan, pero este dejaba entre notar un poco el desinterés que tenía por ella ya que solamente era su novio porque ella era la chica más bonita y popular de la anterior preparatoria y a él le gustaba que lo admiraran mientras cubría la falta de amor con regalos.
Laura se daba cuenta de esta situación, pero no le importaba porque obtenía todo lo que le pedía además pensaba - “qué más da si yo puedo platicar con quien sea sin que Juan me cele o se enoje parece ser que yo puedo tener lo que quiera de él”. Laura sabía que era una chica encantadora y usaba eso a su favor.
Hubo dinámicas y juegos, todos los chicos participaron de ellas, hasta Juan que era un chico delgado y de apariencia débil se animó a ser parte de todas las actividades.
Camilo pudo lucir sus habilidades deportivas y así logro no solo obtener las miradas de Laura sino también de sus amigas quienes, pese a estar en contra de que Laura pusiera sus ojos en él, reconocían que era un chico guapo, atractivo y muy atlético.
Cuando llego la hora de almorzar todos los chicos charlaban entre si como si se conocieran de años, el propósito del viaje había funcionado a la perfección compartían entre todos, frutas, golosinas y cualquier cosa que llevara cada uno de ellos.
El profesor Rene sonreía de satisfacción ya que su idea había dado resultados y hasta la maestra de idiomas disfrutaba de aquel momento tan agradable.
Por la tarde los chicos tuvieron el espacio para nadar en el rio y convivir libremente sin actividades programadas con la única recomendación de no alejarse de los maestros ni buscar zonas peligrosas de dicho rio.
Pero Juan se sintió celoso de la atención y admiración que los demás le pusieron a Camilo y a sus amigos cercanos, no atendió las recomendaciones que los maestros habían dado y se metió a lo más profundo del rio para demostrar su valentía, pero tuvo tan mala suerte que no se dio cuenta que una piedra estaba lisa y resbalo, él no podía nadar muy bien solamente quería impresionar al grupo porque aunque era aceptado por todos, la personalidad de Camilo lo opacaba, pero sin darse cuenta le dio una oportunidad más a este para que luciera sus talentos porque, aunque Camilo era humilde y sencillo tenía muchas habilidades que no presumía pero que resaltaban sin mayor esfuerzo en él, entre esas la natación así que Camilo no lo pensó dos veces se lanzó al rio y rescato a Juan.