Los médicos me empezaron a realizar varios estudios, me tomaron diferentes placas, pero no lograban entender por qué yo había perdido la memoria.
—Hija, hay algo que te tenemos que decir, no se como tomaras esta noticia, pero Steve murió en el accidente — dijo mi supuesto padre
— ¿Quien es Steve? —pregunte.
—Steve era tu novio, viajaba en el mismo auto que tu, a ti lo que te salvo fue el cinturón de seguridad, en cambio Steve no lo traía suelto, eso provoco que se golpeara con todo — dijo mi supuesta madre.
—Realmente no se quien es Steve, ustedes dicen que es mi novio, pero si fue por no usar el cinturón, él tuvo parte de la culpa — conteste sin pensarlo bien.
—De hecho, según las investigaciones, el se tiro una luz roja, por eso el camión los golpeo con fuerza — dijo mi padre.
—Al final murió por su misma negligencia y a mi me dejo aquí, sin memoria, pero yo recuerdo a alguien, tengo una vaga noción de esa persona, pero luego ya no se nada ¿Quien era él?
Mis padres cruzaron sus miradas, como sorprendidos por la pregunta o por mi reacción ante la muerte de otro ser.
—No sabemos quien es ese sujeto, pero lo voy a averiguar, pero la muerte de Steve es trágica, sera enterrado mañana en la mañana por recomendaciones de las autoridades, nosotros estamos apoyando a su familia con los gastos.
—Saben me esta empezando a doler la cabeza, buscare como descansar un poco, por el momento prefiero no recibir visitas.
—Esta bien hija, aquí te dejo tu teléfono, por si quieres echarle un vistazo.
Lo pusieron en mi mesa, apagaron la luz y luego salieron, yo tome el celular, lo pude desbloquear con mi huella, entre a las fotos y habían una gran cantidad de fotos mías, pero pocas con compañía, así que no podía deducir quien era Steve, entre a las conversaciones y solo ahí pude ver el rostro de esa persona, pero solo me daba dolor de cabeza, puse el teléfono y me propuse dormir.
En mis sueños mire nuevamente a esa persona, era como que mi mente tenia solo eso, no recordaba nada mas antes, cerré mis ojos y pude descansar un poco, hasta que me molestaron.
—Hija ¿Me escuchas? te llevaran para hacerte unas placas y otros examenes, queremos ver que todo este bien internamente.
—Esta bien Madre.
Después de pasar buen tiempo dentro de algunas maquinas, el Dr. pudo ver que todo esta bien, no había daño interno, mas que solo la falta de memoria.
—Sara, te daremos de alta el día de mañana, pero luego pasaras consulta con un especialista, un neurólogo, el determinara la seriedad de tu amnesia, probablemente te mande con algún psicólogo o un hipnotista, pero todo para abrir tu mente nuevamente, si el daño no es grave, los recuerdos volverán, de lo contrario la amnesia será permanente.
—Gracias Dr, pero mi hija no esta loca para que sea atendida por un psicólogo.
—Sra, el psicólogo no es para loco, ellos entienden mejor estos asuntos, de hecho el neurólogo solo vera si hay algún daño, pero las sesiones de memoria es por un psicólogo, a veces recurren a hipnotismo, pero yo ahí no se mas.
—Dr. no le haga caso a mi madre, claro que asistiré a los especialista que recomienden, claro dependerá si se puede económicamente.
—Hija, por dinero no te preocupes, nuestra familia es una de las mas adinerada, por eso estas en esta habitación privada.
—Bueno, yo las dejo, haré el papeleo de su alta, le mandare unos analgésico porque tendrá fuertes dolores de cabeza.
Cuando el Dr se fue, no dude en conseguir mas información.
— ¿Que han averiguado de la persona que me ha salvado?
—Pues, no vale la pena hablar de esa persona, al final no se merece nuestra atención.
— ¿Cual es el menos precio padre? ¿Que daño te ha hecho esta persona? Mas bien deberías de estar agradecido con esa persona, por haberme sacado de ese coche, mira esa herida, pudo haber sido peor.
—Hija, esa persona es un vagabundo, si quieres podemos darle algo de dinero, pero tu padre tiene razón, no hay que darle tanta importancia a ese sujeto.
—Déjame entender algo madre, la vida de ese Steve vale más ¿Solo por tener dinero? ¿Que tal si yo hubiera muerto en ese accidente? este hombre se merece algo de respeto, pudo haberme dejado sola ahí, esperar que llegaran los paramédicos, pero no, se acercó y me ayudo, al menos que ustedes me consideren tan insignificante, quiero a ese hombre lo mas pronto posible, aquí, sino no me iré con ustedes.
—A pesar que has perdido la memoria, siempre sigues siendo la testaruda de siempre, supongamos que te traemos a ese hombre aquí ¿Que harás? ¿Darle una medalla? — dijo mi padre con una actitud toda arrogante.
—Lo que haré es mi decisión, veo que ustedes solo velan por el dinero y su estatus social.
Mi padre saco su teléfono, no se a quien llamo y dio la orden de hacerlo traer pronto, pero no sin antes de indicar que al menos lo bañaran antes de traerlo.
— ¿Contenta? —Pregunto mi madre —yo no quiero estar aquí cuando ese sujeto este con mi hija.
—Pues yo si estaré, no quiero que ese hombre se aproveche de mi niña.
—Ninguno de los dos estará, si quieren que se meta uno de esos gorilas con quien siempre andan, ya los he visto, sé que uno esta en mi puerta, pero a ustedes dos no los quiero aquí.
—Eso no, jamás te dejare sola con un vagabundo.
—Perfecto, a penas salga de aquí, me alejare de ustedes, al final terminare siendo otra indigente, no vagabundo.
—Sabes has lo que quieras, al final nunca entenderás nuestras razones.
—Señorita Sara, aquí esta la persona que le ha ayudado, su padre dijo que usted quería verlo.
—Hazlo pasar
Vi entrar a un hombre, pero no era la misma persona que mi mente recordaba.
—Bue bue buenos días — dijo el hombre tartamudeando.
— ¿Tu eres la persona que me ayudo?
—Si, yo le ayude en el accidente, fue muy horrible eso.
—Vaya, te agradezco por tu gesto, dime ¿Lo hiciste solo?
—No, tuve un poco de ayuda, pero fui yo quien llevaba la iniciativa.
—Vete de mi habitación.
— ¿Disculpe? no entiendo.
—Que te vayas, tu no eres la persona que me ayudo, es cierto que he perdido la memoria, pero los recuerdo que tengo de esa persona son muy claro, así que ya vete.
El escolta lo saco de la habitación, inmediatamente entraron mis padres.
—Ustedes son unos grandes mentirosos ¿Creen que no se quien fue el que me ayudo?
—Pues me rehusó a que ese hombre venga a este sitio, ni se como se atrevió a tocarte. —dijo mi madre furiosa.
—Esta bien, se que no podre pasar toda mi vida aquí, entonces quiero que me lleven donde ese hombre.
—Pero cual es la necedad de conocer a tal cosa, tu madre tiene razón, nos rehusamos a que hagas eso.
—Ya les dije, soy capaz de vivir en las calles, pero ustedes deben de entender que estoy en deuda con esa persona.
—Hija, la verdad es que no damos con ese sujeto, si sabemos que es un vagabundo...
—Indigente o mejor persona sin hogar —interrumpí a papa.
—Como sea, en fin, esta persona desapareció, si gusta después podemos buscarla, pero ahorita lo que importa es tu salud y que regreses a casa.
Si ellos no me daban mas opciones, que mas podría hacer, realmente si necesitaba recuperarme, ademas como pagaría yo una factura de hospital.
—Esta bien, pero en cuanto mas tengamos oportunidad, buscaremos a este sujeto.
—De acuerdo.
Tal como se tenia planificado, me dieron el alto, en 15 días tenia la consulta con el neurólogo, al llegar todos se alegraron de verme con vida, me dejaron en mi habitación, lo supe deducir por las fotos que tenia, una señora entro y se me acerco.
—Buenos días señorita ¿Necesita algo?
—Si, desde que salí del hospital vengo sedienta.
—Esta bien, le traeré agua.
Yo quise detenerla, pero ella se movió rápido, tan así que regreso con una jara de agua y un vaso.
—Disculpa la pregunta, pero he perdido la memoria ¿Como te llamas?
—Mi nombre es Patricia, fui su nana desde pequeña, al usted crecer, su padre me traslado como criada domestica.
—Bueno, gracias por el agua Patricia.
—No hay de que.
—Si requiere de algo, solo necesita presionar ese botón, yo vendré lo mas pronto posible.
—No, nada de eso, si requiero de algo iré yo mismo, por eso tengo mis dos pies funcional, ademas tengo que memorizar a todas las personas.
—Señorita, su padre se pondrá molesto si socializa con la servidumbre, de hecho me extraña su comportamiento, usted no es así.
—Tal vez necesitaba olvidar viejos hábitos, espero que si recupero mi memoria, pueda mantener esta nueva personalidad, al parecer la vieja Sara era una mala persona.
La empleada solo me quedo viendo, como pensando lo que iba a decirme.
—Disculpe que le diga esto, pero usted no fue así todo el tiempo, todo fue que se involucrara con ese joven, pero que en paz descanse, su muerte fue bastante trágica.
—No se porque, pero su muerte no me duele, sera que por su culpa yo estoy así, aunque de no ser por esto, quizás sea la misma persona con aires de superioridad.
—Bueno, la dejo, tengo otras cosas que hacer, recuerde el botón.
—No, yo bajare, me siento presa, necesito caminar, es mas presentame a todo el personal.
—Señorita, entienda, yo no quiero tener problema con su padre, llevo mas de 20 años trabajando para esta familia, por mi edad no es fácil conseguir trabajo.
—Patricia, confía en mi, yo te protegeré de mi padre o de mi madre, pero quiero que confíes en mi.
Ella solo asintio con la cabeza, iniciamos el recorrido por la casa, me presento al personal, muchos se ponian nerviosos con el simple hecho de mi presencia.
— ¿Por qué se ponen así? — pregunte.
—Cada vez que usted viene aquí, era para gritar y dar ordenes, muchos le tienen miedo, por eso no se atreven a hablarle.
—No, ya no soy así, espero que puedan ver mi cambio.
—Sabe que no sera fácil.
— ¡SARA BENAVIDEZ! ¿Que haces aquí?
—Papa, no hay necesidad de gritar, solo estoy conociendo a nuestro personal de servicio.
—Nada de eso, yo te he dejado muy claro, que no debes involucrarte con la servidumbre.
—Se te olvida que he perdido la memoria, ademas ellos son muy amable conmigo.
—Nada de eso.
Me empezó a jalar del brazo, me llevo a la sala principal.
— ¿Que sucede? —pregunto mi madre.
—He encontrado a Sara en la cocina con la servidumbre.
—Hija, no se si Patricia ya te lo ha dicho, pero si necesitas algo, solo debes de presionar un botón.
—No, no lo haré, yo estoy perfectamente sana, no se que problema le miran que yo haga esto, pero la forma en que los tratan es muy humillantes, ellos son personas, tienen sentimientos.
—Pensé que tu problema con ese vagabundo era algo por salvarte, pero veo que es mas allá que eso.
—No, no es ningún problema, pero como es posible que estas personas nos teman, todos somos de carne y hueso, somos humanos y merecemos un trato digno, yo misma me voy a encargar que ya no reciban ese trato, al menos que seas capaz de echar a tu propia hija