En la oficina del gerente general, Ethan estaba reprendiendo con severidad a Trent, el cual se ruborizó debido al regaño tan fuerte.
"Pero, ¿cómo es que Whitney no cayó en la trampa y reaccionó como habíamos planeado? Ella y Marvin habían estado juntos tantos años. Independientemente de si tenían algún tipo de amor o cariño, ella de seguro sintió un poco de celos. A menos que ella en realidad... Bueno, sí, estaba equivocado, todo fue un error mío".
Trent siguió murmurando en voz baja mientras su compañero tomaba té con las piernas cruzadas.
"¡Debería darte vergüenza!". Con la taza de té en la mano, Ethan le dio una patada a su colega, pero no se derramó ni una sola gota del contenido de la taza.
Trent logró esquivarlo y, al instante, sonrió. "¡Ethan, eres tan increíble, tienes una perfecta coordinación corporal y controlas muy bien tu fuerza!", lo elogió Trent.
El otro hombre solo resopló: "¡Cállate!". Luego se volvió hacia Aron Cui. "Tienes que buscar otra forma, Aron, porque si las cosas siguen así, no hay esperanzas para nosotros de sobrevivir. Marvin está bestializado con todos y no me atrevo a acercarme a él hasta que recobre la compostura. Si hay alguna novedad, tendrás que informarle tú mismo".
"¿Y qué puedo hacer?", respondió Aron mientras se echaba hacia atrás y se repantigaba en el asiento. "Te dije que no actuaras a lo loco, pero no me escuchaste. Ahora has empeorado las cosas y de seguro resolverán sus problemas. Entonces, ¿por qué deberíamos entrometernos? Eso significa que cuanto más tratemos de ayudar, peor se pondrán las cosas".
"¡Marvin ha estado de mal humor toda una semana! Hay que hacer algo, de lo contrario no se sabe qué pasará". Ethan tomó otro sorbo de la infusión y negó con la cabeza.
"Es que no puedo entenderlo. Si a Marvin le gusta Whitney, ¿por qué no es amable con ella? Y si ella no le gusta, ¿por qué está tan furioso solo porque ella bailó con otro? ¿Cuál será la causa de tanta rabia?". Trent se acarició la barbilla en total confusión.
"¿Has visto algún programa sobre animales salvajes?", intervino Aron, con los brazos cruzados. "No importa qué tipo de animal sea, cuando se convierte en el líder del territorio, se vuelve controlador en extremo y si algún intruso invade sus tierras para usurpar sus posesiones, el adalid atacará sin pensarlo dos veces. Eso es exactamente lo que es Marvin en este momento: un animal que cuida su territorio de los intrusos. Aunque no siente nada por Whitney y ya se cansó de ella, no permitirá que nadie más se le acerque".
"¿Crees que se ha cansado de ella?", intervino Ethan mientras encendía un cigarrillo. "No lo creo".
"Es verdad. Llevan tres años juntos y es la relación más larga que ha tenido Marvin, por lo que no creo que termine así esta vez". Trent también expuso su opinión.
"No hay forma de asegurarlo", Aron frunció el ceño. "A decir verdad, todo es por causa de Whitney. Ella siempre ha tenido a alguien más en su corazón y es natural que Marvin pierda la paciencia. ¡Son tres años con esta espina para él! Además, todos conocemos su personalidad y no es de los que se rinde fácilmente. Quizá deberíamos dejarlo tranquilo, concentrarnos en Whitney y buscar una forma de convencerla".
"Si tuviéramos la seguridad de que íbamos a resolver algo, ya hubiéramos hecho algo al respecto hace rato, ¿no creen? Ellos son la pareja perfecta".
"Bueno, no llegaremos a ninguna parte si lo único que hacemos es hablar. Vamos a buscar a Lukas".
"¡No menciones ese nombre! Él fue el que nos metió en este problema".
Ethan estaba temblando de rabia que apenas podía contener. "Él está al tanto de la relación de Whitney con Marvin, ¡pero aun así se emborrachó y lo arruinó todo! Si Trent y yo no lo hubiéramos sacado de allí en ese momento, ¿ve tú a saber qué habría ocurrido?".
"Es por eso que debería ser él quien repare el desastre que armó. Dejen que resarza los problemas causados".
"No lo sé, es que Whitney lo trata a él mejor que a nosotros, pero dudo que lo escuche".
"Él es capaz de inventar una milonga para que ella se compadezca de él. Las mujeres son sensibles por naturaleza, solo hay que convencerlas".
"¡Está bien, eso es todo!". Ethan asintió. "Con lo vivaracho que es Lukas, estoy seguro de que tampoco quiere estar encerrado para siempre. Sé que con mucho gusto aceptará venir con nosotros y hará lo que sea".
Después de escuchar la patética voz de Lukas por teléfono, Whitney casi podía imaginar lo miserable que debía verse el joven amo de la familia Qin.
Cuando lo vio por primera vez, se quedó sin habla por unos instantes y recordó haber pensado que realmente había hombres tan femeninos que podían competir con las verdaderas mujeres. Lukas tenía la piel suave, los ojos profundos y almendrados, y el cabello suave que le llegaba a los hombros. Además, una delicada cruz de plata colgaba de una de sus orejas. "¿Eres una mujer disfrazada de hombre?", recordó haberle preguntado sin vacilación.
Ella sabía que si Marvin no hubiera estado allí, Lukas lo habría tomado como una ofensa y se habría enojado con ella. En cambio, solo fulminó a Whitney con la mirada.
Sin embargo, de alguna manera, se habían llevado tan bien después de ese incidente que lograron desarrollar una estrecha amistad con el tiempo. Lukas era un hombre atento y sensible, y se preocupaba mucho de ciertas cosas como el cuidado de la piel, lo que significaba que tenían mucho en común. Además, como Whitney no tenía muchos amigos en la ciudad, muy pronto ambos comenzaron a considerarse mejores amigos. Incluso a veces lograba convencerlo de que se pusiera un vestido y fuera de compras con ella tomados de la mano, a lo que él siempre había accedido.
Whitney colgó y lanzó un suspiro. 'Solo tomamos un poco de vino, nos abrazamos y bailamos. ¿Qué tiene eso de malo?'. No le importaba si Marvin no le creía, pero pensar que este no se fiaba ni de su amigo... ¡Qué hombre tan mezquino!
Marvin era distante y arrogante, además que disfrutaba ser admirado, sin importar si obraba bien o mal. No estaría exagerando al decir que realmente se consideraba una especie de monarca. Whitney había decidido no complacerlo esta vez, pero Lukas le suplicó diciendo cosas dramáticas como que estaba tan preocupado que apenas pudo comer bocado durante los últimos tres días. Además, lo habían amenazado con que si volvía a la empresa la gente de Marvin lo golpearía hasta romperle las piernas.
Bueno, Whitney dudaba que eso sucediera, probablemente solo eran amenazas vacías, hechas con mucha ira. Por lo general, ella no se molestaba por esas pequeñeces ya que, después de todo, se había mudado y no tenía motivo alguno para encontrarse con Marvin. Los días seguían pasando, como siempre.
No obstante, supuso que no podía decir lo mismo de Lukas pues él sentía por Marvin un cariño más profundo que el que ella había sentido nunca. No era correcto por parte de ella dejarlo hundirse solo en su dilema.
Whitney estaba tan molesta por cómo estaban saliendo las cosas que tomó una almohada y la golpeó contra la cama repetidas veces hasta que las plumas salieron flotando por toda la habitación. Después de unos minutos, se detuvo y se sentó por un rato a mirarlas balanceándose lentamente en el aire frente a ella. Luego, comenzó a empacar su maleta.
Mientras tanto, Marvin estaba entrando a la propiedad con su auto cuando vio un pequeño vehículo blanco estacionado a un lado del garaje. De inmediato, pisó con fuerza el acelerador dejando una nube de polvo arremolinándose a su paso y, haciendo una maniobra, se estacionó justo al lado de este.
Como si se tratara de una señal, Benson Dong, el mayordomo, bajó corriendo los escalones de la entrada. "Señor, la señorita Whitney ha regresado", le dijo sonriendo al dueño de la casa.
"Mmm". Marvin le arrojó las llaves y dio dos largos pasos antes de detenerse y volverse hacia el mayordomo. "¿Regresó ella sin nada?".
"Trajo su equipaje, señor. La ayudé a llevarlo al dormitorio", respondió Benson con el rostro iluminado. Había estado viviendo un infierno durante los últimos días, y el regreso de Whitney fue como una salvación para todo el personal. Incluso el amo parecía más feliz al escuchar la noticia.
Marvin entró a la sala cuando Whitney estaba bajando las escaleras, y ella esbozó una pequeña sonrisa al verlo. "Regresaste".
"Sí", respondió él. '¿Qué? ¿Viniste aquí corriendo porque no pudiste encontrar a otro hombre?', quiso decirle con sarcasmo pero se quedó callado, aunque no estaba seguro de por qué.
Ella también estaba un poco sorprendida de que no hubiera hecho algún comentario mordaz, por lo que el alivio se apoderó de ella y esta vez sonrió con sinceridad. "Lávate las manos y ven a cenar".
Marvin asintió, la miró por unos breves instantes y subió las escaleras. De repente, y sin comprender lo que estaba haciendo, Whitney se encontró siguiéndolo.
No obstante, se arrepintió apenas entraron en la habitación ya que ella conocía esa mirada que él tenía en ese instante.
No... Whitney giró sobre sus talones para escapar pero Mervin la presionó contra la pared con su cuerpo.