Portada de la novela Sexo en la Oficina

Sexo en la Oficina

8.8 / 10.0
Dorian Borges, un empresario de carácter reservado, oculta tras su impecable imagen profesional una profunda obsesión por el placer. Al incorporar a Catrina Hans como su secretaria, decide convertirla en el centro de su fantasía más arriesgada: encuentros íntimos en plena oficina. Aunque él desprecia el amor y solo busca satisfacción sin ataduras, la persistente seducción hacia Catrina lo obligará a enfrentar sentimientos que desafiarán sus propias reglas.
Resumen de Sexo en la Oficina
Dorian Borges, un empresario de carácter reservado, oculta tras su impecable imagen profesional una profunda obsesión por el placer. Al incorporar a Catrina Hans como su secretaria, decide convertirla en el centro de su fantasía más arriesgada: encuentros íntimos en plena oficina. Aunque él desprecia el amor y solo busca satisfacción sin ataduras, la persistente seducción hacia Catrina lo obligará a enfrentar sentimientos que desafiarán sus propias reglas.
Leer más

Sexo en la Oficina Capítulo 1

El calor que hacía en el baño no era normal, los chorros de sudor que corría por su rostro y espalda lo estaba volviendo loco. Sin embargo, Dorian seguía fallándose a la muchacha que le traía el café todas las mañanas.

Sostiene sus caderas desnudas con bastante fuerza mientras que penetra su coño con violencia, tuvieron que meterse en el cuarto del baño de su oficina, ya que la morena comenzó a gritar como loca y él no quería llamar la atención de su secretaria.

Metía y sacaba su pene del coño de ella rápidamente creando un sonido erótico que lo ponía más dominante de lo que ya era.

Dorian inclino su cuerpo hacia ella tomándola de su cabello, la joven se encontraba encima del lavado con la falta por las rodillas y la blusa abierta por la mitad. Sus senos se ponían ver atreves del vidrio, y a medida que él impulsaba su cuerpo sus senos también se movían al compás.

Los de ella eran grandes y provocativos, sus pezones eran grandes, pero algo oscuros. Sin embargo, le provoco tomarlos, suelta sus caderas y se sujeta de sus senos. Aquello solo aumento sus ganas.

—Vamos nena, mueve ese culo para mí.

—Sí, más, quiero más señor Borges… más duro, por favor.

—¡Ahhh! Sii, suplica por más.

Penetraba su coño con más fanatismo, suelta uno de sus senos para aferrarse al culo de ella. Lo abre un poco más provocando que ella gimiera ya que eso le permita a él que la penetrara hasta el fondo.

—¡Ahhh! Mierda me duele, señor Borges—se queja, pero él no se detiene.

Dorian saca su pene humedecido, acomoda el condón y seguidamente abre un poco más las piernas de ella con sus pies, se aferra al culo de la morena abriéndolo un poco más y con la misma penetra el agujero pequeño de su trasero.

—¡Ahhhhhh! —grita la joven.

El CEO cubre su boca, y con la otra mano la lleva hasta su coño comenzó a frotar su clítoris hinchado. Empezó a penetrar el culo de la morena al mismo tiempo que follaba su coño, la sensación de estrechura lo enloqueció.

Baja un poco la cabeza y escupe un poco de saliva en la unión de su pene con el culo de ella, a falta de lubricante debía recurrir a otros métodos para evitar que el maldito condón se rompiera.

Y es que esa mañana no se esperó follarse a esa morena, pero verla entrar en su oficina con aquella falda y esas medias negras le puso la sangre a millón. Su pene despertó rápidamente esa mañana, y se dijo que debía follarsela a como diera lugar.

Luego de empezar en su escritorio, cuando ella empezó a gemir con más fuerza tuvo que llevársela al baño, y allí fue cuando se desato la morena.

Él mira su culo y le propina una nalgada que lo deja con una gran marca roja, luego mira el espejo y la ve con los ojos cerrados, su cara era de pura perversión, mordía sus labios con lujuria y a pesar de que se la estaba cogiendo por el culo sin su consentimiento ella no se quejaba.

—Grita para mí, vamos, quiero oírte gemir que te dé más duro —le dice metiendo un dedo en el interior de su coño.

—¡Ahhh! Siii, quiero más, dame más duro, por favor, más duro…

Ella baja la cabeza y es cuando Dorian siente que su mano se empapa por los fluidos de ella, se estaba corriendo en su mano, lo que lo impulso a correrse dentro del culo de la morena. Dorian extrae la mano llena de un flujo blanquecino el cual restriega en el culo brillante de la morena.

Sigue penetrándola con fuerza, el choque de sus pieles húmedas producía un sonido libidinoso que le encantaba a Dorian… unos segundos después, consigue llegar al clímax vaciando todo su semen dentro de la morena.

Le dio unas últimas embestidas para terminar de saciarse, o tratar de quedar satisfecho con ella.

Para cuando termina, se aleja de ella y se saca el condón que termina en la basura. Ella se incorpora a duras penas mientras que él se lava el pito con un poco de agua.

—Me ha encantado —le dice ella sonriente mientras que se peina con las manos el cabello.

—Sí, estuvo bastante bueno. Tienes un culo sabroso.

—¿Lo volveremos a repetir? —ella comenzó a subirse la ropa interior con la falda.

—Puede ser —Dorian se abrocha los pantalones —. Pero te diré una cosa, no porque te esté cogiendo quiere decir que eres mi mujer, ten en cuenta que solo estamos follando rico y nada más, ¿eso te queda claro verdad?

Ella guarda silencio, y luego asiente.

—Claro, yo lo entiendo…

—En ese caso —se acerca a ella y la sienta en el lavado metiéndose entre sus muslos —. Podemos tener otros encuentros, aquí mismo, sin problemas, podrías ser quien alivie mi estrés por las mañanas.

Susurra sobre la piel de su cuello mientras deja un reguero de besos que le ponen los vellos de punta a la morena.

—Sí, porque no…

—Bien—contesta bajando hasta los senos de ella que seguían al descubierto —. Me parece bien entonces —añade luego para meterse uno de sus senos a la boca para chupárselo con fuerza.

—¡Ahhhh! Siii —gime la morena aferrándose al cabello de su jefe —. Chupa más fuerte.

Él obedeció y termino por morderla con fuerza la punta de su pezón, luego termino por chuparlo dejando un gran moretón… el miembro de Dorian volvió a despertarse dispuesto a otra batalla.

Mete la mano por debajo de la falta de la joven y termina por jalar la braga de la misma, al romperla lleva su mano hasta su coño para apoderarse de su clítoris por un momento, luego mete dos dedos al mismo tiempo en su orificio.

Toda ella estaba bastante mojada, el CEO baja el cierre de sus pantalones y saca su pene firme y erecto, luego abre una de las gavetas del lavado y saca un condón nuevo y se lo pone en facción de segundos.

Abre las piernas de ella bruscamente y lo mete con ímpetu, la morena hecha la cabeza hacia atrás mientras que él la penetra con fiereza y sin nada de delicadeza. La penetración era rápida, tanto, que los senos de ella se movían igual a como él la embestía.

La joven intento besarlo en los labios, pero Dorian esquivo su boca. A cambio de eso, tomó uno de sus senos y comenzó a chuparlo.

—¡Ahhhh! Si, más, más, quiero más, dame más duro por favor.

Así le gustaban las mujeres, que pidieran más. Él la complació y le daba duro, se separa un poco de ella y con la misma comenzó a frotar el punto rosado que ya estaba bastante hinchado.

—Me corro, siii, no pares…

La morena se aferró a sus hombros mientras que llegaba, él también comenzó a correrse mientras miraba la unión de su pene y el coño de ella.

Cuando terminaron, él volvió a lavarse.

—Eso estuvo aún mejor —le dice tirando la braga rota en la basura —. Pensaras todo el día que no llevo bragas.

—Quizás, ahora debes volver a trabajar. Tengo cosas que hacer —le dice fríamente.

Ella entiende, termina de acomodarse la ropa y sale del cuarto de baño. Dorian se pone la camisa luego de secarse el cuerpo, quería tomar un baño, pero tenía varias reuniones esa mañana.

Menos mal que había sido inteligente en ordenar a diseñar un baño con regadera, esos encuentros sexuales en su oficina siempre lo dejaban todo sudoroso y oliendo a mujer. Mira la hora en su reloj, ya se le estaba haciendo muy tarde. Era raro que la metiche de su secretaria no hubiera irrumpido en su oficina.

Ajusta su traje y finiquita los últimos detalles de su camisa. Se sentía relajado esa mañana después de haber tenido sexo, pero por alguna razón no se sentía satisfecho del todo. Y eso que esa morena le ofreció de todo.

Recuerda ese trasero, realmente estuvo muy bueno follarsela por el culo. Pero quería más, y no era precisamente de ella. Dorian niega, e intenta sacar esos pensamientos absurdos de su cabeza, siempre le pasaba lo mismo luego de cogerse a una mujer hasta el cansancio.

Nunca estaba satisfecho, ¿Qué mierda se necesitaba para que se sintiera satisfecho? A veces se enojaba consigo mismo.

Sale al interior de su oficina, justo cuando su secretaria entra con un montón de carpetas en la mano.

—Señor Borges —le dice como si estuviera avergonzada —. La reunión ya está lista, lo están esperando.

Por alguna razón, sospechaba que ella sabía más de lo que aparentaba hacer ver.

—Muy bien, Eliza, iré en un minuto.

—Aquí están todos los informes que me pidió. Los llevare a la sala de juntas.

El CEO asiente y la ve darse la vuelta, cuando lo hace, nota aquel enorme vientre abultado. Él niega, necesitaba una nueva secretaria con urgencia, Eliza no iba a durar mucho en el trabajo con aquellos 8 meses de embarazo.

HOLA BELLAS LECTORAS, ESTA ES UNA HISTORIA CALIENTE ESPERO QUE LES AGREDE Y ME SIGAN HASTA EL FINAL.

Continuar leyendo

Sexo en la Oficina de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Demasiado tarde, Sr. Johnston: ella se ha ido
8.2
Mientras Zafiro lucha por su vida, su esposo Davin la ignora para acompañar a su amante. Tras perder a su hijo y ser falsamente acusada de adicciones, queda sin seguro médico y con su abuelo en la miseria. Cansada de las humillaciones, decide abandonar su rol de víctima. Bajo su identidad secreta como la prestigiosa diseñadora Roble, usará su talento y fortuna para ejecutar una implacable venganza contra quienes destruyeron su mundo y su familia.
Portada de la novela El Sacrificio Oculto de mi amor
8.4
Isabella Montoya salvó a su esposo en secreto y, para alejarlo del peligro del cartel, fingió su muerte bajo el nombre de Valeria Rojas. Tras descubrir la traición de Carolina y el sacrificio de su mujer, Santiago inicia una fría venganza. Cuando vuelven a verse en la fiesta de compromiso de ella, la pasión y el rencor estallan. Entre redes mafiosas y misiones letales, Isabella deberá elegir entre confesar su identidad o afrontar un destino final devastador.
Portada de la novela La Malquerida
9.5
Amelia sacrifica sus sueños trabajando como secretaria para costear los cuidados de su madre y su hermana enferma. Su vida cambia cuando Daniel Díaz, su jefe, le ofrece un matrimonio por conveniencia sin espacio para el afecto. Pese al acuerdo, la chispa surge entre ambos, pero todo se derrumba al quedar embarazada: Amelia descubre que él ama a otra. Entre el dolor de la traición y el divorcio, ella debe decidir si huir o luchar por su amor.
Portada de la novela La noche que nos unió
8.4
Marcus James, un magnate herido por la traición, ha renunciado al amor para vivir sin ataduras. Su destino cambia tras una noche con la joven Alice, quien queda embarazada en su primera experiencia íntima. Sin recursos, ella lo busca para que asuma su responsabilidad. A pesar de la resistencia inicial de Marcus, la convivencia forzada despierta sentimientos profundos. Sin embargo, el regreso de su exesposa amenaza con destruir su nueva familia y el futuro de su hijo.
Portada de la novela Obligados a casarse
8.0
Bajo la Italia de 1807, el papa Pío VII decreta la unión forzosa entre Alesso Sforza, el indómito heredero milanés, y la piadosa Francesca. Ella es obligada a aceptar para evitar la quiebra de su padre, proveedor del Vaticano. Este matrimonio impuesto por mandato divino sumerge a la pareja en una convivencia turbulenta, rodeada de traiciones, recelos y celos constantes. En medio de tal hostilidad, un sentimiento inesperado comenzará a brotar entre ambos.
Portada de la novela Pecado en el piso 50
8.8
Un encuentro apasionado bajo máscaras transforma el destino de Sofía para siempre. Al comenzar su empleo en Thorne Enterprises, descubre con asombro que su superior es Gabriel Thorne, el implacable magnate con quien vivió aquella cita anónima. Mientras él finge indiferencia ante los demás, en la intimidad del piso 50 la envuelve en una dinámica de dominio y seducción. Sofía luchará contra una atracción prohibida que podría arruinar su mundo.
Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados.