Portada de la novela Seducida por mi personaje

Seducida por mi personaje

8.5 / 10.0
Como autora, es habitual sentir devoción por los protagonistas que creas, pero verlos materializarse frente a ti es un desafío diferente. Mi monótona realidad se fracturó el día que vi a mi nuevo vecino desde el balcón: era la versión humana del hombre más tóxico de mis libros. Sin poder evitarlo, caí en una espiral de deseo prohibido con mi propia invención. Descubre cómo mi creación literaria logró seducirme y atraparme en la vida real.
Resumen de Seducida por mi personaje
Como autora, es habitual sentir devoción por los protagonistas que creas, pero verlos materializarse frente a ti es un desafío diferente. Mi monótona realidad se fracturó el día que vi a mi nuevo vecino desde el balcón: era la versión humana del hombre más tóxico de mis libros. Sin poder evitarlo, caí en una espiral de deseo prohibido con mi propia invención. Descubre cómo mi creación literaria logró seducirme y atraparme en la vida real.
Leer más

Seducida por mi personaje Capítulo 1

Para un día libre que tenía desde hacía dos semanas de intenso trabajo, se vió interrumpido por el sonido de mi móvil y de algunas otras cosas ajenas a mi control.

— ¿Estás muriendo?, Solo eso sería una buena justificación para que interrumpas mi sueño Letty.

¿Que quieres tía?

Mi mejor amiga y jefa, me llamaba a las ocho de la mañana del único día que había podido colar en mi incómoda agenda, para tomar un respiro.

— Cuánto amor me tienes... Pero no importa, yo que te quiero más, te llamo para decirte que o traes tu culo aquí en un par de horas, o Robert te despide.

Robert era el dueño de la editorial en la que trabajaba. Este, a pesar de haber estudiado juntos y de ser una de sus mejores editoras, era súper exigente. Los millones de su cuenta se lo permitían. Además de ser el jefe,claro.

— ¿Que quiere ahora? Quedamos en que me daría este día para descansar, voy a perder los ojos de tanto leer. Se me van a desprender las retinas por el estrés. — le digo dentro de un audible y maleducado bostezo.

— Hey, no seas dramática, el cliente se adelantó y quiere ver su libro y tu edición hoy mismo. Así que ya estás lavando tu apestosamente sexy cuerpo y sales para acá. Alicia no encuentra tus últimos apuntes... la muy torpe.

— Vale, en dos horas estaré allí, dile a Ali que está en mi escritorio bajo llave. Que yo lo busco cuando llegue y que prepare varios litros de café para que no me duerma encima del cliente y nos echen a todas.

Se ríe, la maldita... me echan a perder el día y la tía se ríe.

Pues nada, a pesar de tener una familia económicamente cómoda, había ido por libre y decidí estudiar y trabajar para vivir al margen del dinero de mis padres.

No se debe triunfar en la vida, recostado a la cuenta bancaria de papi.

Hacia nueve años me había ido de casa a estudiar literatura. Pasé toda mi época universitaria en una deprimente habitación del campus de mi universidad; pero complementé mis carencias económicas con riquezas espirituales.

Mis más grandes amigos los obtuve allí, algún que otro amor también y definitivamente, mis mejores historias las escribí allí.

Ahora vivía en un lujoso apartamento que pagaba con mi trabajo, pero que mi padre me había regalado cuando me gradué, para sentir que era autosuficiente, le depositaba cada mes el dinero justo para pagar mi casa por mi misma, siempre dejando una suma para gastos del hogar y personales.

Para caprichos ya no me daba mucho, la verdad.

Despegando mi cuerpo con trabajo de mis espectaculares sábanas, me dirijo a la ducha, aseo toda mi anatomía y con un albornoz y nada debajo salgo a mi cocina a preparar el maldito café.

La máquina me odiaba, no había manera de que consiguiera hacer alguno verdaderamente bueno.

Pero era lo que había, o me tomaba mi intento de café antes de salir a la calle, o mi día empeoraba por segundos. Era un misterio pero una realidad.

Cómo si mi día, no pudiera ir a peor, siento un jaleo abajo y como la curiosa que soy, salgo con mi café a la terraza y madre mía, la impresión que me llevé.

Un tremendo hombre de escándalo dirigía la mudanza que se adivinaba, se estaba llevando a cabo.

El tipo de cabello castaño, tan claro que resaltaba mas todavía los tremendos ojos verdes que tenía. La vista desde mi primer piso era divina.

El susodicho llevaba un jean roto y una camisa blanca abierta, por encima de una camiseta negra que le quedaba de miedo.

De un momento a otro me pilló mirándolo, me guiñó un ojo verde de los suyos y lo saludé con pena, llevándome mi taza de café a la boca para disimular.

De pronto lo veo sonreír, y enseñándome toda su blanca dentadura me señala y sin perder tiempo me miro buscando el objeto de su diversión.

Se me había salido un pecho del albornoz...

¡Dios que vergüenza!

Rápido lo coloqué en su sitio y sin poder volver a mirar al chico, que esperaba, fuera de la mudanza y no lo volviera a ver nunca más, entré en casa y cerré mi balcón y las cortinas.

Este día, ya empezaba mal.

Tratando de olvidar mi vergonzoso momento al aire libre, me preparo algo simple para desayunar mientras saco mi ropa del closet, para salir a trabajar, ya vería por dónde porque no pensaba cruzarme con el sexy camionero de la mudanza.

De pronto como si todo no pudiera ir a peor, siento un estruendo justo encima de mi cabeza, que salté y grité del miedo a que mi nuevo vecino fuera a atravesar su piso y mi techo y cayera sobre mí.

Que maldito día estaba recién comenzando.

Peino mi cabello castaño y lo dejo suelto, amo llevar el pelo suelto y justo cuando me estoy maquillando tocan el timbre de mi casa. Lanzo el lápiz de ojo con furia sobre la encimera del baño y voy para la puerta.

Menuda impresión por segunda vez en el día me llevo cuando abro y delante tengo al sexy camionero está vez, solo en su jean.

Que bueno está el maldito, pienso, menudo cuerpo se gasta el tío.

Si me tropezara contra un abdominal de esos seguro me fracturaba algo.

— Perdón vecina, no quería agitarla— que voz, dios de mi vida, pero...¿Que es esto?

Recién me daba cuenta que era la descripción exacta de uno de los personajes de la historia que recién acababa de publicar bajo un pseudónimo y en una editorial que no era la mía.

Pero es que era idéntico a mi chico, bueno idéntico físicamente, espero. Porque mi personaje es un psicópata que acosa su víctima y luego la mata. Espero que solo se parezca físicamente.

— ¿Acaso me veo agitada? — pregunté cerrando bien mi albornoz y obligando a mi entretenida mente a salir del trance.

— Un poco tarde para hacer eso, guapa— dijo dándome una cercana vista de sus perfectos dientes.

— ¿ Hacer que? — aguantaba la puerta con una mano y con la otra mi escasa ropa.

— Se te va a cortar la circulación de los dedos, de tanto apretar, si ya me diste una exquisita vista. No te cortes ahora.

— ¡Serás grosero!...

— Es cierto, me disculpo. Es que...

Levantó las manos en señal de paz, pero se mordió los labios con la vista fija en mi escondido pecho.

— ¿Me vas a decir de una vez, que quieres? Estoy algo apurada.

— Es una pena, pensé que podrías darme la bienvenida ofreciéndome un café. Me siento la presión algo baja.

Apoyó sus dos palmas en los marcos de mi puerta y sus abdominales se contrajeron gloriosamente. Menudo cuerpazo tenía el hombre.

— Pues hay más puertas en el edificio, seguro con tu atuendo más de una te ayudará con la presión.

Maldición. ¿Por qué había dicho eso? Su amplia sonrisa me dijo que le había encantado mi discurso. ¿Por qué no podía cerrar la maldita boca nunca? ¿Quien demonios se había robado mi filtro?

— A pesar de que me encanta que te guste mi cuerpo, me disculpo por mi atuendo— hizo comillas con sus dedos— no quiero causar mala impresión a mi vecina el primer día. Venía a disculparme por el estruendo de hace un minuto. Mi cama se resbaló y termino dando un tremendo golpe. Por eso bajé rápido, con tan poca ropa a verificar que no haya dañado tu techo.

La que me faltaba, encima de haberme visto un seno, y de ser idéntico a un personaje que mi pervertida mente creó, ahora era mi vecino y dormiría justo encima de mí.

— Bastante sonó, pero tranquilo que todo está bien. Solo aprovecho para pedir si eres tan amable, evites los golpes a tu cama. Estás justo encima de mí.

— ¡Oh nena! Me encantaría estar encima de tí. Pero ya solo de saber dónde duermes, me hará imaginarlo a gusto.

— Pero bueno... ¿Cómo puedes ser tan atrevido? ¿Sabes tú si estoy casada?¿Y si sale mi marido y te parte la cara?

Su sonrisa no se borraba, yo indignada y el divertido.

— Creeme cariño, sé más de lo que te gustaría.

Y así, sin más, se largó.

Antes, me lanzó un beso; pero no me dió tiempo de averiguar, que fué lo que quizo decir.

El día se presentaba de lujo.

Muy molesta, me vestí.

Me decidí por una camiseta de cuello alto, chaqueta y pantalón para evitar futuros posibles accidentes como el de esta mañana. Una cartera llena de todo lo que pudiera necesitar, dado el tremendo mal augurio que precedía mi día y salí a la editorial.

Cómo quedaba cerca de mi casa, llegué enseguida y caminando. No me arriesgaría a tomar el coche hoy, igual atropellaba a otro sexy personaje.

— Buen día Gastón, me alegro de verte.— le digo al guardia de la puerta, era mayor ya y había estado enfermo.

— Buenos días señorita Nicole.

Seguí saludando a todos los que iba encontrando según avanzaba a mi oficina.

Una vez allí dejé todo, tomé el documento de los apuntes para el cliente y me dirigí a la oficina de Robert.

— Buenos días, ¿Se puede?

No esperé que me dejaran pasar, si ya me habían llamado y en quince minutos estaría aquí el cliente, pues era obvio que podía pasar.

— Que bueno que llegas Nikky, que pesado está Robert, dile que todo va a ir bien. — me besa mi amiga, y mi otro jefe me repasa con la vista. Su descaro no cambiaba.

— Muy guapa muñeca, tú sí que sabes impresionar a los clientes.

— No te hagas el gracioso Robert, sabes que no lo soporto.

— Venga Nikky, hubo una época en la que te encantaba. — que molesto es con eso siempre.

— Si Robert, tu lo has dicho, hubo... Y justamente dejó de haberla, por lo mujeriego que eres y que siempre has sido y porque eres mi jefe, mi amigo y nada más.

— Amo estos momentos entre ustedes, me siento tan ignorada que da gusto. Cabrones...

Mi amiga, era única, le encantaba que le diera raspes a Robert. Me usaba para eso, y es que él también, me lo ponía a huevo.

Tuvimos una historia en la universidad, pero el es un mujeriego irremediable, y yo ya pasó de esos hombres. Ahora mismo solo quiero vivir mi vida y crear mi futuro, sola.

Ya habrá tiempo para buscar pareja. Si es que existe alguien que cumpla un mínimo de mis expectativas. Soy un poco tiquismiquis en ese sentido.

— Bueno, ya que no te puedo convencer de volver a jugar en mi liga, podemos entrar en materia.

— Estás plasta hoy...

Le dice Letty y nos sentamos al frente de el, acomodó sus piernas sobre el buró y nos hizo señas para que presentaramos todo lo que teníamos listo para el cliente.

Diez minutos después, con un café en mi mano y los documentos en la otra, escoltada por Robert y Letty, entramos a la sala de reuniones.

El bendito cliente llegaría mañana, pero se adelantó pues según él, debía viajar.

Era un niño mimado de su papi, que como ya no sabía que hacer con su dinero decidió escribir un libro sobre temas empresariales, según su visión, sería una especie de guía para quienes quisieran emprender negocios tan fructíferos como los suyos.

¡Cómo si la gente de clase baja pudiera montar conglomerados leyendo un libro!

Pero como mi trabajo era editar lo que escribían otros, yo me dediqué a lo mío y ahora debía exponer mis decisiones para los ajustes que le había hecho a su libro.

— Espero que no sea demasiado egocéntrico, porque la verdad he trabajado mucho en su libro. No me gustaría que un malcriado viniera a tirar por el balcón mi trabajo.

La mirada de Letty me indicó que cerrara la boca.

Lo que cerré fueron mis ojos, como todo el maldito día, otra cosa me salía mal.

Sabía sin girarme que el cliente estaba detrás de mí, oyendo todo lo que había acabado de soltar por la boca. Definitivamente yo no sabía callarme, era una facultad que dios me negó.

— Haré mi mayor esfuerzo, señorita, para no lanzar por mi balcón su trabajo, hoy he visto demasiadas cosas por los balcones como para sumar mi libro también.

Me giré despacio, enderezando mi cuerpo que estaba inclinado sobre la mesa acomodando las cosas y cuando nuestros ojos hicieron contacto, su maldita bendita sonrisa se ensanchó.

— ¡No puede ser!— dije.

Tierra trágame ahora mismo y no me escupas jamás.

Mi maldito vecino, el puñetero estaba ahí, fabuloso, metido en un traje negro que le quedaba incluso mejor que los anteriores atuendos que le había visto en el transcurso de la mañana.

¿Dios, por qué me castigas?

Encima que me lo mandas para torturarme, lo creaste a imagen y semejanza de mi más oscuro y sexy personaje ficticio.

Pero este que me sonríe con sorna, es de verdad...

Continuar leyendo

Seducida por mi personaje de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta
8.8
Tras tres años casada, descubro la cruel realidad: Gray Cooley nunca registró nuestro matrimonio y solo me usó para heredar su fortuna. Mientras me humilla por mi supuesta infertilidad, fruto de haberle salvado la vida, planea un futuro con mi mejor amiga. Sin embargo, no seré su víctima. He buscado a Hjalmer Barrett, su mayor rival, para proponerle un pacto de venganza. Le daré los secretos para hundir a Cooley si me permite unirme a la Bestia de Wall Street.
Portada de la novela Atada a ti por contrato
8.3
Liz Navarro vive bajo las estrictas reglas del testamento de sus padres: debe terminar Derecho y seguir casada con su misterioso tutor legal hasta los veinticinco años. Su monótona existencia da un vuelco al conocer a Henry McNight, su seductor profesor de Derecho Penal. Henry desconoce que su alumna es la joven con la que contrajo nupcias por un acuerdo familiar. En un entorno de mafias y traiciones, él luchará por protegerla del peligro inminente.
Portada de la novela De Novia a Extraña, La Suerte que Gana
9.8
Tras despertar de una pesadilla mortal, Liliana obtiene una segunda oportunidad y regresa al mes previo a su boda. Cuando su padre, Joaquim, la presiona para entregar a su prometido Pedro a Renata, ella decide no sufrir más en silencio. Con una fría sonrisa, Liliana acepta el trato a cambio de mil millones y la ruptura total del vínculo familiar. Cambiando un afecto hipócrita por una fortuna, inicia su camino de venganza y libertad absoluta, dejando de ser la hija sumisa para convertirse en una reina indomable.
Portada de la novela El Ángel de la mafia
9.4
Gio, el imponente líder del clan Moretti, se comprometió a cuidar de Angélica desde siempre. No obstante, el tiempo transformó ese deber en una pasión ilícita que ignora su vínculo como tío y sobrina. Angélica, heredera del imperio criminal en Chicago, ha conseguido todo en la vida menos el amor del hombre que anhela. Tras años de silencio, Gio desafía las normas sociales al pedirle matrimonio, imponiéndole el rol de madre de su sucesor.
Portada de la novela La heredera traicionada
9.1
Claire Harrington disfrutaba de una existencia idílica en Westrington, amparada por su marido Gavin y su hermano Graham. Pese a las advertencias de Nina sobre buscar autonomía, Claire se sentía segura hasta que un violento ataque contra Nina lo cambia todo. Al descubrir que sus seres queridos protegen al agresor para salvaguardar a una tal Marissa, Claire comprende la magnitud de su traición. Ahora debe enfrentar la soledad ante la frialdad de su familia.
Portada de la novela La Sustituta peligrosa
9.0
El millonario Alejandro Villanueva buscó recrear a su difunta prometida a través de Isabella, otorgándole una vida de opulencia. No obstante, antes del enlace, descubre que ella lo desprecia, ama a Ricardo y planea humillarlo públicamente. Tras ser abandonado por Isabella en un momento crítico, Alejandro decide tomar el control. En la boda, proyecta un video que expone la traición de su pareja y escapa hacia Madrid, recuperando así su libertad.
Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados.