Dónde estoy
Nice despierta tumbada en la hojarasca de un bosque otoñal, el frío eriza su piel, y su mente se encuentran desorientada sin comprender que ocurre.
_ ¡Mi cabeza! _
Se queja sujetando su frente para calmar el doloroso palpitar que entorpece su visión. Aun así se levanta totalmente desorientada y sin comprender cómo llego a ese lugar.
Observando mientras frunce su seño para evitar lo peor del dolor de cabeza, solo encuentran grandes árboles que la rodean de forma aleatoria. La confusión la invade, no entiende cómo terminó en ese lugar, si tan solo hace un instante estaba por entrar a su trabajo, tal vez es ¿amnesia?, ¿sonambulismo?, ¿Alzheimer?, Se debate mientras trata de comprender como terminó en lo que parece un bosque.
_ Ok, tranquila _ respira, primero veamos dónde estoy y después pido un turno en el neurólogo _ se dice a sí misma tratando de calmar su ansiedad. Lo último que necesita es un ataque de pánico, en este momento.
Con eso en mente camina por el bosque hacia lo que parece ser un claro, su caminata es torpe debido a las hojas secas, ramas y arbustos que cubren el suelo del lugar. Cuando está por llegar al claro, escucha voces, al parecer masculinas cerca.
Menos mal, se relaja, alguien a quien pedirle ayuda, piensa y camina hacia las allí.
_ ¿Hola?_ dice tratando de llamar la atención de los portadores de las voces. Pero nadie contesta.
Eso solo le causa preocupación, pero insiste _ ¿Hola? ¿Hay alguien aquí? Estoy pérdida necesito..._ Su voz se corta al escuchar el claro gruñido de un animal, suena a un perro, un perro enorme y muy enojado.
Eso la congela en el lugar y le causa un nudo en su garganta.
Gira lentamente su cabeza buscando el origen del gruñido y se encuentran con un perro, grande, muy grande, parece algún tipo de siberiano, de color gris, y ojos verdes y se ve enojado, rabioso.
La respiración de Nice se detiene y sus músculos se tensan congelándola en el lugar, lo último que necesita es una mordida para coronar su apestosa mañana.
_ Tranquilo _ le dice al enorme perro, pero él solo se acerca más desde su derecha gruñendo y cada vez que se aproxima su porte parece crecer. Es enorme un perro que casi llega a su rostro. Y lo peor es que no es el único.
Por el lado contrario comienza a escuchar el gruñir de otro perro más. Este es de color gris moteado, con blanco en el pecho y ojos marrones, al igual que el otro es enorme. Pero lo peor son sus dientes, esos enormes colmillos que sobresalen de su hocico mientras gruñen de forma feroz.
Los perros no son sus mascotas favoritas, pero sabe que mostrarles miedo solo los invita a morder, así que endurece su rostro y les grita.
_ ¡Fuera!, a la cucha_ mientras señala lejos, con la mayor valentía y enojo que puede fingir, pero eso solo genera que ambos perros se acerquen gruñendo con mayor enojo.
Eso es malo, conoce historias de personas atacadas por perros furiosos, no es algo lindo de ver, y no quiere terminar así. O contagiada de rabia, ni siquiera recuerda si tiene su vacuna antirrábica colocada. Su respiración es irregular mientras comienza a ver los árboles, evaluando si puedo trepar alguno para evitar los dientes de las bestias rabiosas.
Pero una voz masculina y fría la congela en el lugar
_ ¿Qué haces en este territorio? Asqueroso Vampir_
Nice tarda en comprender la pregunta de la voz que procede de su espalda. Decide ignorar la pregunta y explicar su situación al desconocido para pedir ayuda.
_ Hola, no sabía que estaba en propiedad privada, me disculpo, yo no sé dónde estoy, creo que me perdí _ dice con temor.
_ Son las escusas más estúpidas que he escuchado decir de una chupa sangre _ dice la voz _ ¿No muchachos?_
Al parecer el hombre les habla a sus perros, piensa Nice. Bueno, no es raro hablar con tus mascotas ¿No?
_ Lo lamento, no entiendo lo que dice, si quiere puede llamar a la policía, solo le pido que por favor calme a sus mascotas antes de que me ataquen _ le aclara con temor en la voz Nice. Pero eso solo causa que los perros ladren mientras se agazapan preparándose para saltar. El miedo la invade y ella decide dar un paso hacia atrás alejándose de las bestias, pero al hacerlo choca con algo. No tiene tiempo de pensar, si es un árbol prefiere trepar que ser el almuerzo de esos perros rabiosos. Pero al girar su cuerpo se congela. No es un árbol, es un hombre y uno muy enojado y jodidamente hermoso.
El hombre es alto, de casi dos metros, con cabello oscuro y desordenado, con algunos mechones que llegan a su frente. Tiene una nariz recta y ligeramente angulosa, y una barba tupida y bien recortada que le da un aspecto salvaje pero atractivo, en conjunto con su cuerpo grande y musculoso. Aunque lo más impactante de él son sus ojos, uno es verde como la hierba y el otro es azul claro como el mar. Y están enojados, muy enojados.
Ella se congela del asombro, y el desconocido la noquea con un fuerte golpe en su cabeza, causando que Nice caiga al suelo.
El hombre mira a Nice tendida inconsciente con furia y asco y se escucha una voz a su izquierda
_ ¿Qué hacemos con eso?_ pregunta otro hombre.
El desconocido se gira y se aleja mientras le ordena.
_ Enciérrenla, si llego hasta aquí, debe saber algo, vamos a hacerla hablar._
La orden del desconocido provoca emoción en el hombre que la sujeta con asco, casi como si tocará carne podrida.
Interrogatorio
Al despertar nuevamente Nice se encuentran colgando de unas cadenas metálicas que la sujeta desde sus muñecas, lacerando su piel, fijándola en el techo de lo que parece ser una cárcel oscura y húmeda. Sus brazos y espalda duelen dado que sus pies no llegan al piso y sus músculos se encuentran estirados de un modo antinatural. Y como cereza de pastel, el dolor de su cabeza creció de modo exponencial.
_ ¿Qué es esto?_ dice Nice de forma preocupada.
El pánico la invade mientras intenta retorcer sus ataduras para soltarme inútilmente. Esto no es un buen panorama y solo se le ocurren tres escenarios posibles, uno peor que el otro.
Escenario uno, es un secuestro, lo cual no es bueno considerando que su cuenta bancaria apenas tiene un saldo de dos dígitos. Si esperan que su familia pague por ella, eso tampoco podría pasar. Su familia es tan pobre como ella. Solo tienen lo que ganan en su día de trabajo y lo usan para comer y pagar los servicios. Nadie de su entorno podría pagar ni una modesta suma para ayudarla.
Escenario dos son traficantes de personas, aunque no tiene nada llamativo en su rostro ni en su aspecto en general. Es una chica común del montón, difícilmente se fijaron en ella para esas tareas.
Escenario tres son traficantes de órganos, y esa es la peor opción porque es la que más se ajusta a ella. Lo único que pueden tomar de ella son sus órganos. Es trágico que en sus 23 años de vida solo sus riñones le dan valor, o su corazón, o cualquier parte de ella que puedan desprender en pedazos.
Realmente ruega que esa no sea la opción correcta.
Unos pasos de tacón sobre el cemento la sacan de sus sobrios pensamientos, intenta ver a la persona que se aproxima, pero no puede girar.
_ Ok, ¿Qué tenemos aquí?_ pregunta una dulce voz femenina.
Una mujer, eso puede indicar que el escenario dos es una posibilidad, dado que los prostíbulos casi habitualmente terminan administrados por mujeres.
La persona se aproxima al rango visual de Nice y la observa como si fuese una bolsa de basura colgada de un árbol.
_ ¿Tienes sed chupa sangre?_ pregunta con sorna la mujer. Es joven y hermosa, de cabello rojizo largo y ondulado, además de grandes ojos verdes. Su cuerpo es curvilíneo a pasar de su delgadez. Y su rostro es hermoso, salpicado con pequeñas pecas en su pequeña nariz y pómulos. Va vestida con un largo vestido color esmeralda dándole el aspecto de una princesa celta.
Nice queda anonadada con su carcelera y no contesta. Eso enfurece a la pelirroja que la golpea con un barrote de metal en las costillas.
El golpe sorprende a Nice y le causa un gran dolor, obligándola a vaciar sus pulmones, con un grito de agonía.
La mujer parece encogerse ante el sonido de su grito, pero continúa.
_ Responde mis preguntas _ ordena la pelirroja _ y tal vez tu muerte sea rápida._
El miedo inunda la mente de Nice dejándola estupefacta. Nunca pensó estar en una situación así. No sabe qué decir, pero asiente para evitar otro golpe.
_ Bien _ dice su carcelera _ Comienza diciéndome cómo llegaste al bosque de nuestro dominio _ ordena.
Nice respira de forma superficial, no sabe que responder, duda mucho de que esta persona la entienda. Aun así lo intenta.
_ No lo sé _ contesta de forma temblorosa _ yo me desperté allí, no enti...Haaa_
Otro golpe en su costado cortó sus palabras resquebrajado sus costillas. Eso solo la hace chillar de dolor.
La pelirroja levanta furiosa el barrote y lo coloca en el mentón de Nice _ Deja de chillar, me dan arcadas, solo contesta _.
Nice suspira y lo intenta mirándola a los ojos _ No lo sé _ repite.
Su carcelera se aleja y camina hacia su espalda dónde golpea el lado contrario de su torso. Nice pudo notar el crack inconfundible de sus costillas fracturarse.
Eso la aterra, no sabe qué hacer, solo puede llorar en silencio y respirar para soportar el agonizante dolor.
_ Por favor _ ruega, pero la pelirroja solo se aproxima y levanta el barrote hacia su rostro.
_ Escúchame bien porquería o me das respuestas o mueres, ¿entiendes? _
Nice no puede pensar, el dolor es abrazador, pero algo, si es claro, odia a la perra esa. Y no tiene respuestas que ella quiera escuchar, así que con furia escupe su cara.
Claramente, eso no fue buena idea, la carcelera la mira con odio y está a centímetros de golpearle la cara con la barra, pero una gran mano la detiene en el aire, a milímetros de cumplir su objetivo.
Nice, se sorprende y suelta el aire que ni siquiera sabía que estaba conteniendo.
_ Tranquila Pria, No conseguiremos respuestas si no tiene boca._ la voz del sujeto que paro a la loca golpeadora, le suena familiar a Nice. Y cuando él entra en su campo de visión, lo reconoce. Es el sujeto hermoso del bosque, ¿Qué es esto me están interrogando modelos de Victoria Secret?
_ Lo siento _ dice el hombre con ojos de distinto color._ Nuestras damas suelen ser algo pasionales _ índica.
Nice no entiende nada de lo que dice, solo quiere que la suelten, y la dejen ir.
Él la mira y observa sus ropas con una ceja levantada.
_ No estaba al tanto de su falta de dinero, la ropa de sus soldados es cada vez más patética, ¿en serio esperan pelear con un Lycan con algo tan desprotegido?_ Le señala el hombre sujetando bruscamente el borde de su remera negra, rozando levemente su piel generando un fuerte calor a dónde sea que la toque.
Nice se fuerza para respirar, pero le contesta _ yo no peleó con nadie _.
_ Eso está claro, con solo ver tu patética forma sanguijuela _ le aclara con asco en su rostro el hombre _ sé que eres un espía y me vas a decir que fue lo que averiguaste._ le ordena el hombre. Su voz es intimidante, calmada y fría, erizando la piel de Nice.
_ ¡Yo no soy una espía! _ responde con esfuerzo Nice._ Ni siquiera los conozco, no sé cómo llegue aquí _ le repite lo mismo que a su carcelera.
Pero el hombre se acerca más a ella con una mirada fría, casi mortal y sujeta su rostro con fuerza causándole dolor _ No estoy para juegos criatura inmunda, todos en este dominio saben quién soy y tú estabas demasiado cerca como para dejarlo pasar, ¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo burlaste el perímetro?__ le repite con furia contenida y hielo en sus ojos.
Nice trata de soltarse de su doloroso agarre, pero no puede y el forcejeo solo le causa más dolor en sus costillas. _ ¡No sé!_ contesta con miedo en sí grito de desesperación mientras sus lágrimas recorren su cara empapando la mano de su captor.
Él al ver sus lágrimas se asquea apartando su mano con enojo. En un fluido movimiento saca una daga de su cinturón _ ¡Bien! Les enseñaré a mi manera que ningún vampiro juega con los lycans _ dice fríamente mientras acerca su daga hacia la yugular de Nice, mirándola con odio.
_ ¡No! ¡Por favor! _ ruega entre lágrimas. Aun así, él comienza lentamente a deslizar su cuchilla, haciéndola sangrar de a poco y llenándola de pavor. El hombre la va a degollar colgada, como a un cerdo. Nice cierra los ojos con fuerza deseando que esto sea solo una muy mala pesadilla.
Pero en el instante en que la sangre de Nice cubrió el cuchillo, el hombre lo suelta, casi con terror, como si fuese veneno, y mira a Nice que tiembla por su sentencia de muerte pausada.
_ ¿Qué ocurre Deu?_ pregunta asombrada la pelirroja acercándose al hombre despiadado.
Él solo mira a Nice con el rostro pálido de asombro _ Es un Russus_ señala hacia Nice.
La pelirroja se acerca al cuchillo sosteniendo el mango y observando con igual asombro la cuchilla manchada de la sangre de Nice. Al notar su color, la suelta, espantada.
Deu observa a Nice mientras le ordena a la pelirroja_ Pria trae a Arcan ya mismo _.
La pelirroja Pria duda en dar sus pasos, pero sale de la oscura celda y se escucha cómo corre siguiendo la orden de Deu.
El dolor y el trauma de casi morir le pasan factura a la mente de Nice causándole un desmayo.