Portada de la novela Rescatando Corazones

Rescatando Corazones

8.0 / 10.0
Tras sufrir un accidente, el poderoso empresario Ethan Bennett debe ingresar en rehabilitación. Allí coincide con Lily, una fisioterapeuta que guarda un profundo rencor hacia el entorno corporativo debido a un drama familiar. Pese a la hostilidad inicial, la barrera emocional del CEO empieza a ceder ante la dedicación de la joven. Unidos por sus heridas internas, ambos iniciarán un camino de sanación mutua que cambiará su destino de forma irreversible.
Resumen de Rescatando Corazones
Tras sufrir un accidente, el poderoso empresario Ethan Bennett debe ingresar en rehabilitación. Allí coincide con Lily, una fisioterapeuta que guarda un profundo rencor hacia el entorno corporativo debido a un drama familiar. Pese a la hostilidad inicial, la barrera emocional del CEO empieza a ceder ante la dedicación de la joven. Unidos por sus heridas internas, ambos iniciarán un camino de sanación mutua que cambiará su destino de forma irreversible.
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Rescatando Corazones Capítulo 1

El sol se alzaba lentamente sobre las montañas, tiñendo de naranja las cumbres y arrojando una luz suave sobre el centro de rehabilitación. Ethan Bennett observaba el paisaje a través de la ventana del automóvil, su rostro impasible mientras el coche avanzaba lentamente por el camino empedrado. Las fachadas rústicas de las casas del pueblo se deslizaban en su campo de visión, pero nada en aquel escenario le parecía atractivo. **¿Qué hacía él aquí?**

A sus 34 años, Ethan lo tenía todo. Era el CEO de Bennett Enterprises, una de las compañías más poderosas del país. Su vida estaba regida por una rutina inquebrantable: reuniones, negociaciones, viajes de negocios. No había espacio para el descanso, la tranquilidad o, mucho menos, para la vulnerabilidad. Y, sin embargo, ahí estaba, atrapado en este lugar apartado del bullicio de la ciudad. Un accidente de tráfico lo había llevado a la sala de urgencias, y ahora, obligado por sus médicos y, peor aún, por su madre, se encontraba en un centro de rehabilitación aislado, con la esperanza de que su cuerpo y su mente pudieran sanar.

A Ethan le molestaba estar allí. **¿Cómo podía perder tiempo en un lugar como este?** La fisioterapia sería solo un trámite, pensaba. En cuanto se sintiera mejor, volvería al trabajo. Había sido un hombre fuerte y exitoso toda su vida, y no pensaba dejar que un par de semanas en un centro rural lo cambiaran.

El coche se detuvo frente a una elegante construcción de piedra, antigua, pero bien cuidada. El edificio estaba rodeado de jardines bien arreglados, y el aire fresco de las montañas le dio la bienvenida al llegar. Su mirada recorrió el lugar con desaprobación. **Esto no era un hotel de lujo. Esto era un centro de rehabilitación.**

Cuando bajó del coche, la pierna derecha le dolió más de lo que esperaba. Aún arrastraba una cojera sutil debido al accidente, pero su orgullo no le permitiría mostrar debilidad. Caminó con paso firme, pero sus músculos tensos y doloridos le recordaban que no podía seguir ignorando su condición. **Esto sería más difícil de lo que había pensado.**

Al entrar, fue recibido por una enfermera de cabello recogido, de mirada amable pero distante. La mujer le entregó una carpeta con información básica y lo acompañó hasta la recepción.

-Señor Bennett, le asignaremos un fisioterapeuta que estará a cargo de su recuperación. La señorita Hayes es muy buena en lo que hace -dijo la enfermera, con una sonrisa que intentaba ser tranquilizadora, pero a la que Ethan apenas prestó atención.

-Perfecto -respondió él, tomando la carpeta con indiferencia. Su mente ya estaba lejos de allí. Se veía a sí mismo de vuelta en la ciudad en poco tiempo, manejando los asuntos de la empresa con la misma rapidez y eficiencia con la que siempre lo había hecho.

-La señorita Hayes estará esperándolo en su habitación -añadió la enfermera, mientras señalaba el pasillo.

El centro estaba rodeado de naturaleza, en un entorno alejado de todo lo que Ethan conocía: edificios altos, coches, la vida urbana. Todo aquí parecía ir al ritmo del viento y el murmullo de los árboles. Mientras caminaba por el pasillo del centro, las paredes de piedra y los cuadros de paisajes en las paredes le daban una sensación de calma que no estaba dispuesto a aceptar. **No necesitaba paz. Necesitaba recuperar su vida.**

Cuando llegó a su habitación, la puerta se cerró tras él con un suave crujido. Miró alrededor: una habitación sencilla, con una cama de tamaño queen, una pequeña mesa de noche y una ventana que dejaba entrar la luz del sol de la mañana. No era su suite de lujo, pero al menos el lugar era limpio y ordenado.

Se sentó en la cama, quitándose los zapatos cuidadosamente, y dejó caer su cuerpo contra el respaldo. Sus pensamientos giraban en torno a su empresa, a las decisiones que debía tomar para no perder el control de todo lo que había logrado. **Esto solo sería un paréntesis temporal.**

A lo lejos, escuchó el ruido de los pasos acercándose. Sabía que su fisioterapeuta había llegado. **¿Cómo sería ella?** Pensó que, quizás, sería otra mujer mayor, con cara de compasiva, que no tendría más que palabras vacías para ofrecerle. Pero cuando la puerta se abrió, lo que encontró fue algo completamente diferente.

Una mujer joven, de cabello castaño recogido en una coleta sencilla, entró con paso firme. Su uniforme de fisioterapeuta era sencillo, pero su postura erguida y su mirada confiada mostraban que no era una persona que se dejara intimidar fácilmente.

-Buenos días, soy Lily Hayes -dijo con una sonrisa profesional, pero que no alcanzaba a ser cálida. Su voz era firme, clara, casi desafiante-. Seré su fisioterapeuta durante las próximas semanas. ¿Está listo para empezar?

Ethan la observó con una ceja levantada. Era evidente que ella no lo reconocía, y eso le produjo una extraña sensación de incomodidad. Era joven, casi demasiado joven para ser responsable de su recuperación, pensó.

-Claro. Solo dígame qué tengo que hacer -respondió él, intentando sonar neutral, aunque la irritación comenzó a asomar en su tono. No tenía tiempo para esto, pero en fin, se veía obligado a seguir las indicaciones.

Lily lo miró fijamente, sin inmutarse ante su actitud. En lugar de ceder al desafío implícito en sus palabras, ella asintió y comenzó a preparar las herramientas para la sesión. Lo hizo con calma, con una destreza que solo los profesionales eran capaces de mostrar, y sin perder la compostura ante la clara hostilidad de Ethan.

-Vamos a empezar con algo sencillo. Necesito que se acueste sobre la camilla. Hoy vamos a trabajar en la movilidad de su pierna. -Su tono era profesional, casi distante, como si estuviera tratando con cualquier otro paciente.

Ethan, acostumbrado a que todos le mostraran respeto inmediato, se sintió molesto. **¿Quién se creía esta mujer?** Pero decidió seguir el juego por el momento. Se acostó en la camilla y, aunque intentó relajarse, no pudo evitar tensarse cada vez que ella tocaba su pierna, como si su cuerpo se rebelara contra la idea de ser tan vulnerable.

-¿Sabía que no soy el tipo de persona que se quedaría aquí más de lo necesario? -preguntó Ethan, rompiendo el silencio. Su tono no era una pregunta, sino una afirmación, como si quisiera imponer una advertencia.

Lily, que estaba ajustando con delicadeza el ángulo de su pierna, no levantó la vista. Sus manos movían los músculos con precisión, sin apresurarse ni mostrar signos de incomodidad.

-Lo imagino. Pero aquí, el tiempo y el proceso no dependen de lo que usted quiera. Dependen de lo que su cuerpo y su mente necesitan. Y eso... señor Bennett, no se puede apresurar.

Ethan la observó en silencio por un momento. Nadie le hablaba de esa manera. La mayoría de las personas se habrían arrugado ante su mirada desafiante, pero Lily simplemente continuó con su trabajo, ajena a su irritación. Eso lo desconcertaba, más que cualquier otra cosa.

Él se quedó en silencio, reflexionando sobre sus palabras. No estaba acostumbrado a que lo desafiara de esa manera, y mucho menos a que alguien con tan poca relevancia en su vida tuviera tanto control sobre su actitud. **Esto no iba a ser fácil.

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