Capítulo 2

Me posiciono frente la parte del muro mas accesible para escalar la cual esta ubicada en la esquina de la parte derecha de la misma acomodo bien mi bolso de manera que quede mas ajustado para que en la subida no se me caiga en un descuido o algo similar, luego tomo unas cuantas colchonetas del gimnasio y las posiciono en una ruma frente a mi salida quedando unos 30 o 40 cm aproximadamente de altura, los cuales terminan ayudando a que mi escalada sea un poco mas fácil, así mismo procedo a colocarme sobre ellas para dar un gran salto e intentar poner mi mano sobre la superficie al primer intento fallo, por consecuencia pierdo el equilibrio sobre las colchonetas y termino cayendo sobre el piso sentada, al menos no fue doloroso ni tampoco caí de espalda.

Voy por mi segundo intento, levantando mi cuerpo de forma silenciosa posicionando lo nuevamente sobre las colchonetas para seguir el proceso anterior pero esta vez con un poco mas de esfuerzo. estiro un tanto mis piernas a los laterales, bajo un poco mi cuerpo para tener un cierto grado de impulso al subir y doy un salto lo mas que puedo, estiro mi mano lo mas lejos posible para poder finalmente, sentir el tacto de la superficie del muro, lo tomo con fuerza y precisión con mi mano así me mantengo unos cuantos segundos sujetada hasta poder llevar mi otra mano hacia allí, saco la fuerza necesaria de mi cuerpo para poder pasarlo sobre el muro y poder tirarme con precaución pero agilidad al principio se me hacía bastante difícil hacerlo me dolía llevar hasta 7 intentos lograr pasar el muro . Ya estoy del otro lado del muro, ya todo es mas fácil, a partir de este punto tan solo me dedico a vaguear hasta oscurecerse por completo de ahí me dirijo hasta la casa trato de dormir, amanece, voy al instituto para tan solo huir ante la primera situación que se me presente esta ha sido mi rutina en los últimos 6 meses y sinceramente siento que he llegado a un punto de mi existencia que mis ganas de vivir se han esfumado por completo, dejando atrás los pequeños pero mas felices momentos de mi vida, si tan solo ellos estuviesen con vida todo seria diferente, al menos seria capaz de refugiarme en ellos, pero no hay nada que se pueda hacer están muertos, y yo condenada a una vida de aislamiento, sin poder cambiarlo porque simplemente soy así.

Camino con lentitud hacia mi destino frecuentado cuando me siento asfixiada, paso a paso, las personas a mi alrededor con sus respectivas sombrillas en la calle me miran de arriba a abajo para voltear la mirada en dirección opuesta, otras tan solo me miran con disimulo mientras susurran cosas a sus compañeros, yo se el porque de esas miradas no es de extrañar, estoy hecha todo un desastre empapada a tal grado que cada que camino al pisar suena tal como cuando una pisa un charco mas allá de eso, mi falda gotea, mi cabello también y el suéter esta empezando humedecerse debido a lo del baño y la extensa lluvia la cual anda así desde hace semanas diariamente lo empeora aun mas no me extrañaría que me confundiesen con una persona que acaba de escapar de un manicomio, tan solo miro hacia abajo no puedo hacer nada mas que mirar al piso y tratar de ignorar todo a mi alrededor para no sentirme mas miserable de lo que soy, apresuro mi paso mientras, al cruzar la esquina tomo un atajo que esta entre las calles, es un camino apartado bastante solitario ideal para estas situaciones poco a poco a medida de que voy avanzando el camino gradualmente va dejando lo rural para verse mas montañoso y boscoso, ya falta poco para llegar al acantilado, el frío se intensifica poco a poco así que cada que exhalo mi respiración es visible en el aire miro a mis alrededores y las montañas que tienen los picos mas altos están polvoreadas con pequeñas cantidades de nieve junto a una neblina lo suficiente espesa como para perderte en ella, ya mi lugar especial entra entre mi rango visible, así que acelero el paso para poder llegar hasta allí rápidamente pero no sin antes pararme cerca de un árbol en el cual suele haber un perro bastante grande de un color beige un tanto suave, pese a no ser un perro callejero se suele escapar de su casa para venir a dar vueltas por el bosque o acantilado, de vez en cuando le suelo dejar comida y el como agradecimiento me acompaña un rato para luego retornar a su casa, superficialmente veo que no se encuentra así que le dejo aquella pequeña porción de comida en una bolso junto a la roca en la que lo suelo encontrar para tan solo seguir.

Ya la lluvia se ha pausado un poco pero las nubes y el cielo gris denotan que mas tarde volverán a surgir que esto es un mero descanso para ellos, coloco mi bolso en el piso el cual es una combinación de césped junto a piedras, me dirijo unos cinco pasos delante del mismo y logro apreciar una vista hermosa de la cual probablemente nunca me cansare a unos 40 metros de altura las olas del mar chocan ferozmente contra la gran piedra en la cual me encuentro sentada extendiéndose amplia mente por todo el bosque, con gigantes arboles y diferente vegetación. Nadie suele venir en temporadas de lluvia ya que a veces las mismas desabarrancan un poco las piedras y la base que mantiene este acantilado a flote, ademas de que es bastante profunda las rocas de abajo son lo suficiente filadas como para poder matar a alguien en una mala caída agregando el hecho de que las olas van a hacer todo los lo posible para arrastrarte a lo mas profundo del mar, una naturaleza extremadamente hermosa pero demasiado mortal para permanecer junto a ella.

El ruido del mar, de las olas chocando entre si violentamente, el viento tratando de arrasar con todo, es algo que me llega hasta el alma y me da una gran calma, mi cuerpo se relaja de manera inconsciente en este entorno mientras que mi mente consigue un respiro en este lugar, exhalo grandes bocanadas para que todo el pesar dentro de mi se vaya con ellas, mis ojos pesan supongo que el insomnio de anoche esta pasando factura en estos momentos.

Capítulo 3

Recuesto mi cuerpo sobre el piso para dar a descansar un poco mi mente. En el momento que lo hago mi cuerpo se vuelve lentamente mas pesado que antes, viéndolo todo negro y poco a poco perder la consciencia, lo que antes escuchaba tan claro ahora las olas, el mar y todo lo demás suena demasiado lejano como si quiera para sentir que estoy aquí.

Abro mis ojos con la sensación de que no he descansado nada y eso me lo demuestra ya que el clima y todo sigue exactamente igual, respiro pesadamente decepcionada por no poder haber descansado un poco, así que simplemente levanto espalda del suelo y mantengo mi cabeza mirando hacia mientras que con mi mano tomo mi hombro para un masaje de manera leve, luego lo dejo al sentir alivio en la zona, otro suspiro pesado sale de mi esta vez inconsciente, pero una voz grave junto a una figura misteriosa me saca de mi orbita dejándome sin habla.

Sabes que los suspiros al salir escapan con un poco de tu felicidad- Aquel a quien pertenece aquella voz tan pesada y ronca esta sentado a tan solo unos cuantos pasos frente a mi dándome a la vista una espalada ancha junto unos brazos un tanto gruesos, al escuchar esto me coloco extremadamente nerviosa a lo que mi cuerpo de manera inconsciente responde tensándose sobre si mismo, siento un nudo en el estomago tal como si me maltratase con grandes punzadas afiladas que rápidamente sube hasta mi garganta sintiendo una gran dificultad para respirar, no se que responder y tan solo me quedo paralizada ahí mismo. Mi corazón palpita a mil mientras que empiezo a sudar frio a través de mis palmas y rostro, el clima parece que conjura en mi contra ya que caen leves gotas del cielo, el chico en ausencia de mi respuesta voltea su rostro con prepotencia hacia mi persona mirándome por debajo de sus hombros, sus ojos comienzan recorriendo el piso hasta llegar a la parte inferior de mi cuerpo, instintivamente recojo mis piernas tratando de ocultarme lo mejor que pueda de el pero sin éxito siento como recorre sus ojos hacia la patética vista que estoy dando, su mirada quema e intimida, sus prepotente y dominante voz tan solo me hace querer huir pero en el momento que cruzo mirada con el, siento como mi corazón dispara arduamente grandes y exasperados latidos que bombean resonando hasta en mis huesos, sus ojos grises gélidos e imponentes me miran con inquisición, no a petición de una respuesta si no a la orden de la misma, no se el por que pero antes de darme cuenta ya mi voz había respondido antes que mi cerebro.

No lo había escuchado nunca- mi voz sale temblorosa mientras que mi garganta tiene una cuerda floja dentro, de la cual pareciera que alguien esta tirando de ella siendo incapaz de controlarlo, por otra lado el no parece satisfecho con la repuesta, porque de una al salir eso de mi boca frunce la entre ceja de inmediato, desconozco el porque pero le he mentido sin necesidad y de manera intuitiva, en mi familia eso era algo que mi madre solía decir siempre aunque nunca le he hallado sentido, lo he olvidado por completo, escucharlo me da cierta nostalgia.

Si no lo sabes, entonces no eres a quien estoy buscando, supongo que tienes suerte humana- Me mira con gran indiferencia e insignificancia tal como si no fuera mas que un simple insecto, a su vez sus palabras me dejan confundida no se como interpretar esas palabras mas allá del delirio de un psicópata, un atractivo e intimidan te psicópata.

Mis ojos empiezan a sentir una pesadez increíble, la cual se extiende con velocidad bastante rápida como para reaccionar y antes de darme cuanta estoy en el suelo viendo todo borroso para gradualmente no ver nada, absolutamente nada.

1, 2, 3 gotas grandes caen sobre mi mejilla frías y amplias las cuales hacen un recorrido hasta poder llegar al piso, la primera visión que obtengo es un cielo oscuro en el que la luna se esta empezando a asomar, junto a una lluvia poco abundante pero fuerte empieza a ser visible desde la leve neblina, esta empezando a oscurecer y gracias a eso caigo en cuenta de que lo anterior tan solo fue un sueño mientras que mi tarde se fue precisamente en eso mismo. Me paro rápidamente para tomar mis cosas con una agilidad escasa en mi, que hace que tropiece con una roca que podría jurar que antes no estaba ahí, gracias a eso pierdo un poco el equilibro pero sigo adelante sin mayor problema, obligo mis a piernas a caminar a un paso tan apresurado que hace que mi respiración se vuelva irregular mi corazón sigue palpitante por aquel sueño tan extraño, mi mente vacila entre si de verdad fue un sueño o alguna especie de realidad que tras diversa, es irónico que tenga un sueño de ese tipo, normalmente al caer la noche mi mente divaga entre pequeñas y fugaces memorias de infancia rememorando todo aquello lo perdido pero nunca sueño no desde el accidente. Yo pensé que al irme con mis tíos pese que sabia claramente que no seria igual, pensé que a lo mejor podría llegar un punto donde simplemente eso seria un capitulo pasado en mi vida, pero tan solo me aferro mas al pasad, en mis peores momentos me visualizo sintiendo una gran paz mientras que caigo del acantilado, se que ellos no estarían felices de esa clase de pensamientos pero aun así no logro evitar reproducirlo una y otras vez dentro de mi misma. Antes de darme cuenta ya tan solo falta una cuadra para llegar hasta mi casa, a estas horas todo esta empapado en el frio de la noche que a su vez lo envuelve todo con su oscuridad a mas no poder, siendo visible a duras penas unas cuantas siluetas iluminadas débilmente por unos escasos faros de luz, me hallo ya en la puerta de lo que es actualmente mi casa pero antes de girar la manilla mi mano queda ahí expuesta al escuchar a mi tía..

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