Capítulo 2

Rosalie POV

Los días de mudanza apestaban, tenía demasiadas cajas a mi alrededor y la ayuda era realmente poca, bueno en realidad la ayuda aún no llegaba...mi hermana era pésima en eso de ser puntual.

Una vez que cerré la puerta de mi nuevo departamento me fui directamente a la que sería mi habitación, había unas cuantas cajas que rodeaban mi cama, sí que había servido rotular las cajas que iba empacando. Me senté en un espacio que había entre dos cajas y comencé a sacar el contenido que había en la caja que tenía en la derecha.

Tenía un par de carpetas con papeles importantes sobre mi futuro nuevo empleo y debajo de estos estaban los álbumes que papá me había regalado antes de venirme. Había sido difícil el tener que alejarme de papá pero no podía desaprovechar la oportunidad de un gran trabajo que me había conseguido mi hermana, además que estaría viviendo cerca de ella, papá decía que él prefería que le hiciera compañía a mi hermana la alocada para poder tenerla vigilada y no cometiera una babosada...palabras de mi padre.

En el primer álbum encontré fotos de mi infancia, mis fiestas de cumpleaños, mis logros en la escuela, mis amigos, los columpios que estaban en el patio trasero de nuestra antigua casa...amaba esos columpios, cuando nos mudamos lloré un montón por no poder llevarlos conmigo, papá los había armado con mucho esfuerzo para mi hermana y para mí.

Tomé el siguiente álbum ya con algunas lágrimas en los ojos a punto de desbordarse, al abrirlo pensé que estaba viendo mal así que tuve que limpiar mis ojos con el borde de mi playera, no...no veía mal.

Era el álbum de fotos que había creado con Alex, mi exnovio, con el cual duré 4 años y medio de noviazgo, mamá llegó a creer que terminaría por casarme con él pero no fue así, cada quien tomó un camino diferente, supongo que no estábamos destinados a estar juntos, debo admitir que hacíamos linda pareja pero todas las cosas ya las realizábamos por costumbre.

La chispa se perdió...

-Deberías cerrar con llave esa puerta, cualquiera puede entrar- dice una voz aguda desde la puerta, mi hermana sonríe enormemente y eleva un paquete de cervezas.- ¿Te apuntas a la fiesta?

-¡¡Idiota has sacado la mierda fuera de mí!!- refunfuño entre risas, dejo el álbum en la cama y me levanto para abrazar a mi hermana.- ¡¡Te extrañé demasiado, changa!!

-Y yo a ti, simio- replica riendo, puedo asegurar que ya tiene lágrimas en los ojos, al separarnos veo que es así, la conozco tan bien.

-Es muy temprano para beber- la reprendo como cuando estábamos chicas y ella quería salir a escondidas al patio del vecino para jugar con él.

-No seas aguafiestas, Rose.

-No puedes ir manejando ebria, Nat.

-¿Y quién dijo que iba a manejar? Si pienso quedarme a hacer pijamada, ¿o no me quieres aquí? ¿Acaso traerás a un chico sexy para tener un poco de diversión para ti?

-Oh vamos, cállate- murmuro riendo.

-Rose, te hace falta tener más sexo, apuesto a que desde que terminaste con Alex no tienes nada de noches de pasión- mueve sus cejas de manera graciosa y mis mejillas se colorean color carmesí.

-Claro que he tenido relaciones con otros chicos, Nat.

-Vaya- dice sorprendida.- A mi hermanita ya se le está quitando lo mustia...¡¡Auch!!- chilla cuando recibe un golpe en la nuca.- Bien, bien, empecemos a desempacar tus cosas...y a abrir las latas de cerveza.

*****

Dios, no debí de haberle hecho caso a mi hermana y tomar ayer, mi cabeza duele un poco y se supone que hoy tengo que ir a presentarme a la entrevista de trabajo, maldición, sólo a mí se me podía olvidar que tenía que hacer eso.

-¡¡Natalie, despierta!!- susurro mientras la sacudo.

-Déjame dormir.

-Oh vamos, también tienes que ir a trabajar.

-Me reportaré enferma- dice sin dudarlo.

-No puedes hacer eso, si yo tengo que ir al trabajo con jaqueca por tu culpa, tú también sufrirás lo mismo que yo.

-Ni loca me levanto de esta cama, estoy agotada.

-Trueno- levanto mi brazo y sonrío maquiavélicamente.

-Te odio- responde antes de decir lo que realmente me interesa escuchar.- Rayo- Nat levanta su brazo en busca de mi mano y cuando por fin la encuentra entrelaza nuestras manos.

-Me ducharé primero, ve preparando un poco de café.

-Vale.

Me baño en un santiamén, mientras me voy arreglando mi hermana comienza a bañarse, ahora ella se arregla y yo preparo el desayuno y tomo un poco de café, necesito tener algo en mi estómago antes de poder tomas unas pastillas que calmen mi dolor de cabeza.

Una vez que ambas estamos listas salimos hacia nuestros respectivos carros.

-Buen día, changa.

-Éxito en tu entrevista, simio, destrúyelos- me guiña un ojo antes de meterse a su auto para luego irse.

Bien, comencemos este día.

El GPS me ayuda a llegar al trabajo, la verdad pocas veces he estado aquí en Seattle así que tengo que utilizar el dichoso aparato para no perderme en mi primer día y por ende dar una mala impresión, nadie quiere eso cuando la entrevistarán ¿cierto?

El estacionamiento que encontré queda demasiado lejos de la entrada principal, así que tengo que dar unas grandes zancadas para llegar rápido, y los tacones no ayudan mucho en este proceso. Una vez que entro me quedo impactada con lo que veo, es un lugar muy amplio, muy bien iluminado, con unos sillones blancos y negros, entre éstos se encuentran mesas de vidrio con varias revistas encima.

Hay algunas que otras plantas decorativas en las esquinas del edificio, hay bastante gente yendo y viniendo para todos lados sin percatarse de mi presencia, la recepción se encuentra a mi derecha y ahí están dos señoritas con el cabello rubio y muy bien maquilladas...yo soy un fiasco con el maquillaje, debí ser chico. Una de las chicas rubias se me queda viendo y me sonríe con gran amabilidad, en realidad no sé si sea amable o si sonreír de esa manera forma parte de una cláusula de su contrato.

-Buen día, ¿puedo ayudarla en algo?- me acerco más a la recepción y le sonrío de vuelta a la rubia.

-Buen día, vengo a una entrevista de trabajo, soy Rosalie Rogers.

-Señorita Rogers, claro, sígame por favor.

La rubia sale detrás del mostrador y se dirige a los elevadores, cuando éstos se abren me hace pasar primero y presiona el botón del penúltimo piso.

-El director Stevens tuvo un viaje de negocios de última hora, pero el subdirector será quien la entreviste.

-De acuerdo- maldición no esperaba eso, Nat me dijo que podía convencer al director con facilidad, y más porque sabe que soy su hermana...de seguro esa changa tuvo que ver con él.

Las puertas del elevador se abren y de nuevo la rubia me hace una seña para que yo salga primero. La rubia se acerca al mostrador donde está otra chica con cabello castaño.

-¿El señor Aldrich se encuentra en su oficina?- ese apellido es...raro.

-Así es, acaba de llegar- la chica me mira de reojo y me echa una mirada de pocos amigos, bueno el ser amigable ya veo que no viene en la cláusula del contrato.

-Gracias- replica la rubia con demasiada educación y con una sonrisa fingida, tal parece que a ella tampoco le cae nada bien la castaña. Ambas nos acercamos a la puerta y la rubia toca levemente.

-Adelante- murmura una voz ronca, sí, definitivamente no era la voz que esperaba, gracias a Dios.

La rubia entra primero.- Buenos días señor Aldrich, la señorita Rogers viene a una entrevista de trabajo.

-¿Qué Stevens no se encargan de eso?

-Tuvo un viaje de negocios de último momento.

-Ese canalla no me dijo nada- susurró sin embargo lo alcancé a oír.- Hazla pasar.

-Por aquí señorita- la rubia extiende una mano hacia adentro y no me queda de otra más que avanzar. Siento un cosquilleo en mi estómago por los nervios, entro con paso decidido y al mirar al subdirector me quedo muda.

-¿Rose?- pregunta sorprendido Alex, el mismo Alex que conocí en la escuela, el mismo que fue mi novio.

Un mareo se apodera de mí, cierro mis ojos y cuando menos pienso siento que me dirijo al piso.

Capítulo 3

Rosalie POV

-¿Rose? ¿Me escuchas? Alice, apúrate con ese frasco- demandaba una voz autoritaria que cada vez se escuchaba menos distante.

-¿Quiere que llame una ambulancia?- decía una voz delicada.

-Hazlo- exigió esa voz.

-No- musitó a duras penas mi voz.

-¿Rose?- lentamente abrí mis ojos, los seguía sintiendo un poco pesados, mi vista no enfocaba bien a la persona que estaba frente a mí, sentía un líquido en mi cuello y algo estaba pegado sobre mi nariz, intenté levantar mi mano para quitar lo que sea que tuviera en la nariz pero ésta cayó a medio camino.

-Tranquila, Rose, estás...bien- seguía hablando esa gruesa voz.

-¿Qué pasó?- pregunté comenzando a sentir poco a poco mi cuerpo, por fin estaba volviendo en sí.

-Te has desmayado, ¿segura que no quieres que llame a una ambulancia?

-Segura.

-Al menos deberás aceptar que nuestra enfermera te tome la presión, quizá pudo ser eso...

-No, gracias.

Cerré mis ojos una vez más, tomé aire profundamente y por fin los abrí intentando enfocar mi vista, obtuve el resultado deseado pero definitivamente no esperaba encontrarme su cara frente a mí. Había unos rasgos por aquí, otros por allá, unos se me hacían conocidos y otros eran completamente nuevos para mí. Ya no era más ese muchacho que había estado en la mayor parte de mi adolescencia, no, ya era todo un hombre hecho y derecho.

-¿Te encuentras mejor?- pregunta mientras se aleja de mí, dándome mi espacio.

-Sí, gracias.

-¿Agua?- pregunta una chica pequeña a un lado mío mostrándome una botella de agua. Le sonrío agradecida tomando la botella, ella me regresa la sonrisa y al igual que él se aleja una vez que me la entrega.- ¿Segura que no quiere que le tome su presión arterial?

-No, gracias, ya estoy bien.

-De acuerdo.

-¿Sigue en pie la entrevista?- pregunto intentando quitarle la tensión a esta desagradable situación.

-Alice, déjanos a solas por favor- la chica asiente y sale de la habitación.- No tenemos que seguir con la entrevista, si quieres podemos posponerla hasta que te sientas mejor.

-Me siento mejor- le aseguro para después tomar un poco de agua. Alex asiente no muy seguro de mis palabras, sin embargo, no insiste más, se va hasta su asiento y adopta una seriedad extrema.

Trato de hacer lo mismo, me pongo lo más erguida que pude, crucé mis tobillos y sin saber qué más hacer puse mis manos sobre mis piernas. Alex comenzó a hacerme preguntas relacionadas al trabajo, intentaba concentrarme con todas mis fuerzas en lo que él decía pero me era muy difícil lograrlo, no podía creer que estuviera frente al que fue el amor de mi vida.

Esperaba que mis respuestas fueran lo más acertadas, realmente no prestaba atención a lo que yo estaba diciendo, se supone que había practicado tanto para este momento, este trabajo era demasiado importante para mí, no podía simplemente tirar por la borda la oportunidad que me había dado mi hermana, tenía que comenzar a trabajar antes de que mis ahorros fueran un simple recuerdo, no podía pedirle dinero a papá.

Aunque también mi mente vagaba en que si trabajaba en este lugar tendría que verlo a diario, sería mi jefe. No podía ser que el destino me estuviera jugando esta pésima broma, ¿qué había hecho mal yo para merecer esto? Era una buena persona, iba a misa de vez en cuando, ayudaba a las personas, cuando disponía de dinero hacía donativos a diversas asociaciones...joder, era buena chica.

-Bien, eso es todo, Rose.

-Rosalie- rectifiqué y él me miró con el ceño fruncido.- Ya nadie me dice Rose- mentí.

-Bien- nos quedamos callados unos minutos y él se levantó.- Entonces, Rosalie, ¿nos vemos mañana a las 8 am en punto?

-¿Tengo el trabajo?- pregunté sorprendida levantándome de un salto.

-Bienvenida- dijo Alex extendiendo su mano.

*****

-¿Me estás jodiendo?- chilló Nat a través de la línea telefónica.- ¡Esa es la mejor entrevista de trabajo!- comienza a carcajearse con ganas y yo tengo que morder mi labio para no reírme junto con ella.

-No fue gracioso desmayarse, ¿ahora qué pensarán de mí? ¡¡Que soy una debilucha que se desmaya por una entrevista de trabajo!!

-Ya quisiera yo haber visto todo eso, tú desmayándote porque Alex trabaja ahí.

-Me desmayé porque ayer nos desvelamos mientras nos embriagábamos- miento descaradamente y mi hermana ríe.

-Pobre ilusa- comenta con sarna.- Diles eso a tus nuevos compañeros de trabajo cuando se enteren, a mí no me tienes que mentir.

-¿En serio no pudiste investigar quiénes trabajaban ahí?- repliqué metiendo mi cara al refrigerador para refrescarme un poco, ese jugo de naranja se miraba muy apetitoso.

-¿Me estás diciendo que es mi culpa el no saber que tu ex trabaja ahí? Ja- bufa mi hermana con una pizca de risa.

-¿Y si renuncio?- tomo el jugo y lo coloco bajo el brazo en el que tengo el teléfono y luego agarro la caja con comida que había sobrado de ayer.

-¿Le pedirás dinero a papá?

-Puedo buscar un trabajo en esta semana.

-Rose, ¿qué crees que hice todo este mes? Aquí hay demasiados contadores, es tu culpa por no estudiar otra carrera.

-Prometo que cuando tenga dinero cambiaré de carrera- replico con sarcasmo y mi hermana ríe.- Quizá ser repartidor de pizzas no estaría tan mal.

-¿Y si mejor vamos a festejar por tu nuevo empleo?

-El fin de semana- le aseguro.

-Amargada.

-Buenas noches, changa.

-Buenas noches, simio, éxito mañana, rómpele la cara a tu ex.

*****

Me levanté temprano y me arreglé lo mejor que pude, no sé para qué me esforzaba tanto en eso, hice velozmente un café y me fui directo al trabajo. Como era de esperarse, llegué más temprano de la hora prevista, así que me quedé un momento en el auto viendo hacia mi futuro lugar de tortura. Faltando 10 minutos para las 8 bajé y caminé lentamente al edificio, pero por más que quería alargar el tiempo no lo logré. No quería ver a Alex.

-Buenos días- saludó la chica de recepción.

-Buenos días- repliqué con una sonrisa nerviosa.

-Eres la señorita Rogers, ¿cierto? La nueva contadora.

-Así es.

-Bien, el señor Stevens quiere verte en su despacho, es el último piso a mano izquierda.

-Gracias- tomé el elevador y con cada piso que éste subía mi nerviosismo se incrementaba, y no era tanto porque el jefe quería verme, sino porque al lado derecho se encontraba la oficina de Alex, por favor, que aún no estuviera ahí.

Las puertas del elevador se abrieron y salí con pasos tambaleantes, sólo faltaba que volviera a desmayarme para hacer una vez más el ridículo...seguro ya todos saben de mi desmayo de ayer. No me atreví a voltear hacia su despacho así que elevé mi cabeza y caminé directo hacia el despacho del jefe, por fin lo conocería.

Toqué a su puerta.

-Adelante.

-Buenos...-no puede ser.- Días.

-Señorita Rogers- viene hacia mí el que debe ser mi jefe, y sentado cerca del escritorio está Alex.- Es un placer por fin conocerla- su tono dulzón me saca de mi trance y tomo la mano que está extendida hacia mí.

-Lo mismo digo- le sonríe y él hace lo mismo.

-Lamento el no haber podido hacerle la entrevista el día de ayer, tuve un viaje de negocios de última hora y no pude comunicarme con usted, pero aquí mi colega Aldrich ya me contó que usted es muy eficiente- ¡¡Jesús, qué le habrá dicho!!

-Hago lo que puedo.

-¿Ya le dieron el recorrido por el edificio?

-Me temo que no- tanto el señor Stevens como yo dirigimos nuestras miradas hacia Alex.

-¿Qué pasó con eso?- le pregunta Stevens.- ¿Cómo crees que ella llegará al comedor, a su área de trabajo o siquiera al baño, Aldrich?

-Lo lamento- habla por primera vez desde que llegué.- Como la señorita Rogers tuvo un percance antes de la entrevista creí que lo mejor sería que se fuera a descansar en vez de darle el recorrido habitual.

-¿Percance?- nos mira a ambos.- ¿Todo bien, señorita Rogers?

-Dígame Rosalie, por favor, y todo está bien, nada de qué preocuparse.

-Perfecto, entonces ahora mismo se le dará su recorrido- Stevens voltea a ver a Alex y me temo lo peor.- Acompáñeme...y por favor, llámeme Sebastian.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

Only You

Capítulo 2
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED