No sé si era por compasión, o si era simplemente porque me parecía lindo. Lo único que sabía es que en ese momento de tenerlo tan cerca, con nuestras manos entrelazadas quería, besarlo.
<<¿Quiero besarlo?>>
Me sorprendi a mí misma y di un paso hacia atrás, pero con la torpeza que me traía en ese día, no vi el pedazo de bloque que había en el suelo, cerré los ojos esperando a la caída. Pero unas manos me sostuvieron con fuerza, pero a pesar de eso: no lograron detener mi caída, sino que lo arrastre hacia mi.
Los dos quedamos desparramados en el suelo, y lo peor de todo adolorida: porque caí encima del bloque.
—Esto duele —protesté.
—Lamento esto... pero es que no tengo fuerza —comentó apenado.
No pude evitar reírme divertida antes su cara, los dos estamos tan pegados el uno con el otro, su rodilla estaba entre mis piernas y tenía una mano en cada lado de mi rostro.
Deje de reírme porque sabía que en ese instante: podía sentir su calor de lleno sobre mi. Dejé de reír, y levanto mi mano: para ver cómo sería su piel. Sabía que estaba mal, pero en este instante la curiosidad podía más que yo.
El cerro los ojos ante el contacto, tomé con delicadeza sus lentes , sabiendo que de igual forma no podría verme.
—Ves que eres muy guapo sin los lentes —comento con una sonrisa.
—Gracias, pero sin ellos no veo nada —comenta divertido.
Se los volví a poner; él se levantó y me ayudó a levantarme. Del impulso, de nuevo quede pegada el. Me quedé perdida observandolo, él también levanto la mano y con bastante nerviosismo, sus dedos empezaron a trazar mi rostro. Mis ojos, observan con nerviosismo y curiosidad cada rincón de su cara.
El problema, es que escuchamos a alguien carraspear a nuestro lado. Estamos tan inmersos el uno con el otro, que ni siquiera escucho unos pasos acercarse a mi.
Cuando gira mi rostro, me encontré con el mismo Esteban.
<<Ay, no>>
Está fumando un cigarrillo. Lo veo con sorpresa sin saber que él también fumaba.
—Ya luego, al parecer está muy cómodo profesor Teo, con una alumna —comenta levantando las cejas y con voz más gruesa de lo que recordaba.
—Solamente estábamos hablando, no se confunda.
—Bueno nos veremos después Briana —comenta Teo y me da un pequeño apretón de mano.
Me quedo observandolo hasta que desaparece de mi vista y suspiro.
—Vaya que te tiene enamorado el profesor Teo —comenta Esteban y se acerca al borde de la media pared, acerca los cigarrillos a sus labios y da una profunda calada, después exhala.
<<Se ve tan atractivo, , un chico malo>>
—En realidad profesor, eso es algo que a usted no le incumbe —comento con gracia y me voy alejando.
—Puede ser. De igual forma, sé que aún piensas en mí —comenta Esteban.
—No dije que no —comento antes de marcharme.
De igual forma, es un poco incómodo tener este tipo de conversaciones, pero bueno que puedo hacer. Suspiro, cuando me cuenta que todo está un poco más difícil de lo que pensé.
Pov Brianna
Mientras voy caminando hacia la última clase, siento que alguien me arrastra hacia un salón. Frustrada, miro a mi secuestrador y me doy cuenta que de nuevo es Hernan.
—¿Qué quieres Hernán?
<<Está loco...>>
—Lo lamento Briana. Lamento haberte preocupado solamente quería decirte eso. Y que... te compre lo que te encanta.
—¿Qué cosa? —pregunto confundida.
<<No entendía de que hablaba>>
—El paquete triple de oreo —dijo y me lo dio.
Yo, lo vi , si fuera oro líquido y lo tomo. Para Hernán, le era muy difícil tenerme cerca.
<<De seguro me quiere acogotar>>
<<El aún sigue enamorado de Briana>>
O eso es lo que yo pensaba, desde que era un niño.
Tal vez lo desee, pero nunca pasaría nada en el amor. Lo peor de todo es que el lamentablemente era muy parecido a Esteban, y lo único que podría hacer, era recordárselo una y otra vez.
—Gracias, la verdad es que extraño desayunar.
¿Para que iba a negar lo contrario?
—También extraño nuestras llamadas telefónicas, a las 6 de la mañana —comento burlona
<<Sabía que estaba siendo sentimental>>
Hernán pone los ojos en blanco y dice:
—Yo también extraño eso Briana. Lamento haberme desaparecido por tanto tiempo. Creo que pasaron , 2 meses, pero necesitaba despegarme de ti.
—¿Dos meses? En realidad pasó menos exagerado, pero igual...
—Algo así, al menos entendí que siempre me vas a mirar , un amigo. Puede ser que me desees, porque soy atractivo.
En cuanto escucho esas palabras: levanto una ceja.
<<Desearlo, sí...>>
—Pero se qué siempre vas a estar enamorada Esteban y lo respeto Briana.
—La verdad que sé qué siempre vas a estar enamorada de Esteban, espero en algún momento lo puedas olvidar pero si, amigos.
Yo tomo la mano de Hernán y para sorpresa de él... lo abrazo. Tanto tiempo perdido me hace confundir y darme cuenta que lo hecha a de menos.
Unos pasos me hacen despabilarme, me giro sin entender muy bien de uien se trata.
Yo lo veo con sorpresa al profesor, quién estaba en la puerta de la entrada se separó despacio y lento.
—¡No pueden estar a solas los estudiantes! —comento en un tono comprobador.
—Lo lamento en realidad... es mi amigo.
—No me interesa quién es, no podés estar así con un chico —comentó en un tono enojado.
Teo está más enojado del que el mismo hubiera preferido. Yo lo miro aún más con sorpresa, pero a pesar de eso no dijo nada. Agacho la mirada y Hernán le habló.
—¿Por qué no hablas así? puedes hablarnos en tonos civilizados somos grandes —comento irritada
— Solamente digo las cosas , son. Y si tienen tantas ganas de hacer esas cosas, pueden hacerlo fuera de la hora de la escuela —comenta Teo irritado.
<<¿Qué le pasa..?>>
—Solo somos amigos, no estamos haciendo nada indebido —comento. En cuanto Teo escuchas las palabras se relaja, aunque no había entendido su propio impulso.
—Está bien.
Él sale por la puerta, dejándola abierta y no se entiende. Nunca de su vida había reaccionado de esa manera. Siempre había sido un tipo tranquilo, que la vida le pasaba a paso acelerado y el aún así con su misma rutina pacífica.
Me siento mal, de su vida había sentido algo así por alguien y viene y lo arruina. Está sentado en una parte donde los alumnos no llegan, en un balcón que queda arriba del edificio.
De pronto siento alguien sentarse a su lado.
—Te estuve buscando —comento con mi voz, agitada.
—¿Por que me buscas a mi? —pregunts Teo.
—Porque... no lo sé cómo te vi muy enojado la verdad quería saber si estabas bien. En realidad... Hernan es un amigo. Puede ser que hayan pasado cosas con él, pero es el hermano de mi ex marido —me encogi de hombros.
—¿Estabas casada? —pregunta Teo sin poder creerselo.
<<¿Qué..? Tanta cara fea tengo>>
Aunque lo suponía, una criatura tan exquisita , yo no podía estar soltera.
—Si, en realidad es el profesor Esteban.
Cuando dije esas palabras Teo abrió los ojos sorpresa.
—Pero por favor no se lo digas a nadie, es bastante raro para mis. Ni siquiera sabía que era licenciado en agronomía, me acabo de enterar ahora. Con razón siempre tuvo animales y sabía tanto de plantas. No entiendo porque no me lo dijo —comente apenada.
—Creo que nunca terminamos de conocer a las personas. Tal vez sea eso.
—No lo sé, pero es un poco raro tener a tu ex marido: profesor. Hay algo peor ..
—¿Que cosa?
—Es que todas las mujeres suspiran por él y es difícil para mí.
—¿Por qué se separaron? Si no es mucha indiscreción.
—Él me pidió el divorcio.
Teo me miro sorprendido.
¿Quién puede llegar a ocurrir, dejar ir una mujer tan bonita?
<<Soy preciosa...>>
Además también soy inteligente.
—¿Cómo te pudo haber soltado así? —comenta sin pensar Teo.
—Tengo mis defectos y creo que la acumulación de los mismos: lo hizo alejarse de mi. En parte hubo una época en el cual estábamos los dos mal por algo, y yo en vez de enfrentar la situación y hablarlo con él: me fui muchos kilómetros lejos con mi abuela. Cuando el volvió a buscarme, me pidió el divorcio.
—Lo que no entiendo es porque volvió a buscarte... ¿para pedirte el divorcio?
—Porque... ¡no le digas a nadie!
Yo lo señaló con un dedo y Teo me miró algo extraño.
<<¿Acaso tengo un moco en la cara..?>>
—Está bien, lo prometo —comenta.
—En realidad: tengo una hija con el.
Cuando escucho las palabras Teo: la mira con los ojos abiertos , platos.
—¿De verdad? —pregunta sin poder creerselo.
Yo asiento.
—Ya luego entonces, es un poco difícil para los dos, porque aún así nos tenemos que estar viendo , ahora. Él va a buscar a Anna, después me la debe traer a mi casa.
—¿Quedaron bien las cosas entre ustedes dos?
—No lo sé, a veces sí, y a veces los recuerdos salen. Y empezamos a reclamarnos el uno con el otro. A veces ni siquiera nos hablamos y otra hablamos demasiado bien el uno con el otro, pero no queda más de ahí. Intenté por mucho tiempo que podamos regresar: podemos solucionar todo esto que nos ocurrió, pero al parecer no va a ser así.
—Lo lamento; debe ser difícil estar divorciado y encima tener el profesor y verlo en persona.
—Lo es... Aunque me relaja. Me pongo a pensar que el ya está haciendo su vida y que yo debo continuar la mía
Yo me encogo de hombros.
—Lamento haberte preguntado si estabas soltera.
—Ya... está bien. La verdad es que creo que estoy acostumbrada que me hagan ese tipo de preguntas.
—Supongo que sí —comento un poco incómodo.
Yo no dije más nada, me levantó del pequeño banco de cemento y empiezo a observar: hacia abajo; le parecía increíble la vista desde arriba. Lo había seguido al profesor, mientras caminaba enojado a gran velocidad.
A mí me había parecido curioso su accionar: así que había decidido perseguirlo para hablar con el.
Cuando lo vi sentarse tan afligido en ese banco: no duró ni dos segundos en sentarse a su lado.
—¿Por qué estabas tan afligido ahí sentado? —pregunto.
—Porque me pongo a pensar que tengo 31 años y sigo soltero, solamente es eso. A veces me gana la nostalgia.
—Pero... de seguro conseguiras a alguien ¿no has entrado a Facebook pareja? —pregunto divertida.
—No, además casi no uso redes sociales.
— Pues deberías, no ves ahí afuera , la mayoría está pegado un teléfono móvil. Así que yo creo que alguien vas a conseguir, tal vez alguna chica de los cursos mayores. No lo sé.
—No lo sé, de yo igual forma creo que moriré rodeado de gatos y en mi caso rodeado de pájaros.
—¿Tienes pájaros en tu casa? —pregunta con curiosidad Briana acercandose hacia el.
En ese instante la cubría la sombra; tenía las manos detrás de su espalda mirándolo con curiosidad.
—Tengo varios. Incluso un loro que se encuentra libre en la casa, también tengo canarios que no me gusta que estén presos en las jaulas, pero los rescate lastimados y estoy esperando que curen para después liberarlos.
—¡Eres un tierno!
Briana dándose cuenta que le está hablando un profesor: borra su sonrisa.
—Lo lamento... no quise decir que eres tierno y bueno... tampoco que eres guapo, ya que eres mi profesor —comenta apenada Briana.
Teo, se queda un sentado y no dice nada. Solamente la observa, sus mejillas se volvieron a poner de color rojo.
La chica se gira volviendo desviar su vista del salón.
—Creo que me tengo que ir debo cursar ahora —comenta Briana.
<<¿Yo tendré algún chance con ella?>>
<<¡Despabila Teo!, una mujer así jamás>>
—Así, yo tengo que dar una clase.
Se pone de pie, Briana estaba muy cerca del mismo, y casi la tira al suelo. Por eso se pone su brazo debajo de la cintura de Briana impidiendo que se caiga.
—Lo lamento, no pensé que te iba a atropellar —comenta divertido.
—Es un poco raro estar en los brazos de otro hombre —comenta avergonzada Briana.
En cuanto Teo se da cuenta de que aún la tiene abrazada contra el: escasos centímetros de su boca; empieza a sentir otro tipo de calor y sin querer la arroja al suelo.
Brianna abre los ojos con sorpresa: al sentir la caída detrás de su cabeza.
—¡Esto duele! —comenta adolorida Briana.
<<¡Eres torpe, torpe Teo!>>
Se arrodilla inmediatamente cerca de ella , y la mira apenado.
—Lo lamento, no quise lastimarte.
—Me duele...me duele la cabeza —bufo frustrada Briana.
—Lo siento, no quise rogarte , si fueras una bolsa de papa.
Brianna lo miro sorprendido.
—No quiero decir qué eres una bolsa de.papas por lo pesada.
—¿Me estás llamando gorda?
—¡No! Tienes el peso bien equilibrado... —Brianna, lo miró sin entender muy bien a que se refería.
—Pues...
—Lo lamento creo que la empeoro cada vez más.
—Te entiendo en realidad si alguien nos viera abrazados, nos hubieran echado —bromea Briana.
Mientras Brianna esperaba para su próxima clase empezó a leer un poco de su diario:
Al día siguiente, Briana sintió que las cosas iban iguales. Aún era muy ignorada, por su compañero de casa. Tampoco sabía a ciencia cierta, y le podría llegar a decir. Además de que no podía decirle nada, Tampoco sabía que escribirle.
Estaba , en ese día en la huerta juntos se sentía mejor, y la gripe había disminuido considerablemente. Se sentía un poco débil, no en ese momento sino en general, porque siempre le ocurre algo. Esteban, siempre estaba a su rescate y eso, en parte la entristecía.
Sabía que le ocurrió a su amigo, pero algo le pasaba, estaba segura de ello. Lo que más le extrañaba Cómo eran sus plantas .s a pesar del frío, 1 incluso había brotado. Era , un pequeño invernadero, estaba cubierto con pareja los costados, y obviamente en el techo. La acarició con sutileza, con la yema de sus dedos. Estaba muy feliz por sus plantas, porque habían crecido muy rápido.
Esteban le había mencionado, que aquellos plantines eran más de invierno. No debía preocuparse, porque se congelará Las heladas . de igual forma , tenían que resguardar las de las heladas . por esos lados de los habían cubierto, con mucho amor.
Esteban, la observó desde adentro tenía una taza de café en una de sus manos . no pudo evitar con más quedarse perdido en la sonrisa de ella. Briana, sonreía mientras miraba cada uno de sus plantines Esteban no pudo evitar ,s transformar aquella línea en sus labios , en una curva hacia arriba.
"¿Por qué sonrío cuando la veo?"
Ni siquiera él lo entendía , se dio la vuelta. Después de haber terminado su taza de café, lavo todo lo que había ensuciado. , un abrigo, y salidas al exterior. Sus pisadas gomas fueron amortiguadas por la nieve fría y blanca.es tendió la mano derecha, y algunos copos le acariciaron sutilmente su piel. Sintió la fría Brisa invernal, acariciarle la nariz, y haciéndolo estornudar en el proceso.
Sigo caminando, hasta llegar al lado de Briana.
Briana, lo miro un poco confusa. Encebollado cuenta, y estaba sola hace unos minutos. Esteban, no le había dicho ni Hola, solamente se le quedó observando a su lado.
—¿Estás bien?
Ella asintio, con una sonrisa.
Hizo algo, que la sorprendieron mi mente a Esteban. Tomó su mano, y lo hizo inclinarse a su altura. Esteban, no pudo evitar abrir los ojos , platos, por el accionar de Bri.
—Hola... —dijo sin saber bien que más decir.
"Hola"
Hizo un gesto de saludo.
Esteban, quiso soltarse del agarre de Briana, pero no pudo, Briana sostuvo con fuerza, incluso metió su mano en el bolsillo de ella.
Esteban, no pudo evitar largar una risita. No entendía la actitud, ella estaba teniendo; pero de lo que estaba seguro, era que tampoco quería soltarse de su agarre.
De momento a otro, villana se levantó y lo soltó. Liana comenzó a caminar, y dirección área invernadero: a dónde estaban aquellas plantas extrañas.
Atravesó, la puerta de plástico transparente. Al ingresar, un ambiente cálido, la abrazó. Era un sitio bastante extraño decir verdad, pero era muy cálido, no solo por la temperatura, sino por las plantas.
No podía negar, que se sentía muy contenida, entre flores violetas, azules e incluso rojas. Se quedó sentada, en el mismo banco de ayer. De pronto sintió a alguien sentarse a su lado con a levantar la vista se encontró con los ojos de Esteban".