Capítulo 2

Maurice Moran se quedó atónito.

Miró a la niña aferrada a su pierna, y pensó que era encantadora. Sus redondos ojos estaban fijos en él, lo que lo cautivó hasta el punto de no poder dejar de verla.

Era la primera vez que veía a una niña tan linda como ella y, mientras aún la contemplaba, le preguntó:

"¿Dónde está tu madre?".

Al mismo tiempo, Eliana buscaba con desespero a sus hijos en el aeropuerto y, de repente, escuchó la voz de un hombre familiar que venía detrás de ella.

"¡Eliana!", gritó él.

Al voltear, vio a un caballero que sostenía un gran ramo de rosas brillantes y la miraba.

Se quitó los lentes de sol y pudo ver su rostro con claridad.

Era Asher.

"Eliana, ¿de verdad eres tú?", preguntó él con voz temblorosa y emocionada.

Cinco años atrás, ese hombre la empujó por accidente desde la cubierta de un crucero, y desde entonces no se supo más de ella.

En los últimos miles de días y noches la perdonó por su traición, con la esperanza de que ella volviera a él.

Dio un paso al frente y trató de abrazarla.

"¿Qué crees que haces?".

Una voz chillona vino de cerca y, al darse cuenta de quién era, el chico bajó las manos.

Cuando Eliana miró a la mujer que acababa de hablar, una sonrisa juguetona curvó sus labios.

'¡Qué casualidad! Todos mis enemigos se reunieron', comentó para sus adentros.

La mujer resultó ser Erica.

"¿De dónde saliste, zorra? ¿Cómo te atreves a seducir a mi esposo? Tú...".

Erica dejó de hablar a mitad de la frase, y abrió los ojos de par en par con horror, señalando a Eliana mientras temblaba y era incapaz de pronunciar palabra.

Su presencia de Eliana la desconcertó, después de todo, ¡se suponía que estaba muerta!

"¿Eres un fantasma o un ser humano?", inquirió.

La otra arrugó la cara, y sus brillantes labios se curvaron en una sonrisa. Para ser justos, en realidad sí se parecía un poco a un hermoso fantasma.

"¿Qué pasa, Erica? ¿No esperabas que saliera de las profundidades del infierno para encontrarte?".

El mero hecho de oírla decir eso asustó a Erica hasta la médula, y un escalofrío le recorrió la columna.

Recordó cómo, cinco años atrás, conspiró para que Eliana perdiera la virginidad, provocando su ruptura con Asher. Es más, la otra incluso terminó cayendo por la borda y siendo tragada por el mar.

'¿En serio volvió para buscar venganza?'.

Cuando el pensamiento cruzó por su mente, tembló de miedo.

A Asher, en cambio, no le pareció mal, e incluso olvidó por un momento el hecho de que ya estaba casado.

Su corazón se llenó de alegría al ver el regreso de su verdadero amor, y no pudo evitar estirar la mano, queriendo tocar ese hermoso rostro que había anhelado día y noche.

Pero, al instante, Eliana lo abofeteó.

"Eliana, ¿te volviste loca?".

Erica la fulminó con la mirada, tocando la mejilla enrojecida de Asher y sintiendo pena por él.

Sin embargo, Asher la apartó y miró a Eliana con cariño.

"Eliana, no te mentiré… Me la merecía. Ya te perdoné por engañarme, ¿hay alguna posibilidad de que estés dispuesta a volver conmigo?", preguntó.

Esta vez, Eliana se sintió asqueada por el comportamiento desvergonzado del otro.

"Mi... Qué confesión de amor tan conmovedora, ¿no? Si no hubiera muerto una vez, estaría llorando. Siento reventar tu burbuja, pero no necesito tu perdón. ¡Erica preparó todo eso solo para poder casarse contigo!".

Asher miró a Erica y cuestionó: "¿Qué quiere decir con eso?".

El rostro de la otra palideció. "¡No escuches sus tonterías!", espetó.

Estaba a punto de producirse una divertida interacción, pero, justo entonces, una transmisión por los parlantes del aeropuerto resonó:

"Tenemos un anuncio de emergencia. Si hay algún pasajero que haya perdido a sus hijos, por favor, presten atención. Tenemos dos niños aquí, una niña y un niño. El nombre de la niña es Aileen Pierce, y el del niño es Adrian Pierce. Si son sus padres, por favor, diríjanse a la sala de servicios del aeropuerto lo antes posible. Repito, por favor, procedan a...".

"¡Adrian y Aileen!", gritó Eliana, y se apresuró a ir al salón de servicio, dejando atrás a la pareja.

Asher quiso seguirla, pero Erica lo detuvo, y solo pudo ver como la otra desaparecía en la distancia, perdido en sus pensamientos.

Al ver esa reacción, Erica apretó los dientes, y el odio llenó sus ojos.

De nuevo, Eliana la venció.

Había estado tan enamorada de Asher, que hizo todo lo posible para casarse con él, pero, aunque pasaron cinco años, aún no podía quitarse su estigma de encima… y ahora la maldita perra volvía a la vida. Casi se derrumbó al verla.

En cuanto Eliana llegó a la sala de servicio, vio a Aileen y a Adrian sentados en unas sillas.

"¡Oh, mis bebés! ¡Estaba aterrada! ¡Pensé que los perdería!".

Se apresuró y los abrazó. "¿A dónde se fueron?".

"¡Estaba buscando a nuestro papi!", dijo Aileen, muy emocionada.

"¿Papá? ¿Quién?", cuestionó la chica sin entender nada.

"Todo esto es su culpa. Ella vio a un tipo guapo y lo llamó 'papi'", se quejó Adrian.

Al oír eso, Eliana se preocupó por el comportamiento impulsivo de su hija.

"Aileen, nunca vuelvas a hacer eso, es muy peligroso. ¿Entendiste?".

La niña asintió en señal de obediencia.

Su madre resopló y se inclinó ante el miembro del personal a su lado.

"Lamento haberlos molestado. ¿Quién los trajo aquí? Me gustaría agradecerle".

El miembro del personal le sonrió y respondió: "Sus hijos tienen mucha suerte de haber conocido a un hombre prominente de buen corazón. Fue el CEO del Grupo Moran quien los trajo aquí".

A la muchacha le dio un vuelco el corazón tras oír eso, tomó a sus hijos y salió corriendo, haciendo que los niños se asustaran.

Pero ya el hombre se había ido, y lo único que pudo ver fue un Maybach (un Mercedes de lujo) pasando delante de ellos.

Había un hombre dentro y, al pasar junto a ellos, subió la ventanilla y desapareció pronto, dejando a Eliana que ni siquiera alcanzó a verle la cara con claridad.

Capítulo 3

Mientras el motor del Maybach rugía, Maurice pasó a toda velocidad junto a Eliana y los gemelos y, justo antes de cerrar la ventana, vio al grupo de tres.

Frunció el ceño y se sintió un poco molesto con esa mujer, aunque no la conocía.

'¡Qué mujer tan descuidada! ¿Cómo diablos pudo perder a esos niños tan lindos?', se preguntó.

Pero, cuando el precioso rostro de Aileen cruzó por su mente, se le ablandó el corazón.

En un parpadeo, el auto desapareció en una esquina, dejando atrás a una Eliana aturdida.

"Mami, ¿qué te pasa? ¿Sigues molesta conmigo?", cuestionó Aileen en un susurro, alcanzando la mano de su madre.

Adrian le reviró la mirada a su hermana. "Todo es tu culpa, ¿por qué llamaste 'papi' a un extraño?", espetó.

"Mami, te prometo que no lo volveré a hacer", juró con solemnidad la pequeña.

No fue hasta entonces que la muchacha recobró el sentido, y solo le sonrió a su hija con suavidad. "No estoy molesta contigo", dijo.

"¿Entonces por qué no me contestabas?", curioseó la nena e hizo un puchero, confundida.

Ante esto, su madre se sumió de nuevo en el silencio, pensando que esto no era más que coincidencia.

En estos últimos cinco años no olvidó que alguien había intervenido para hacer que el Grupo Pierce quebrara y, tras investigar muchísimo, por fin encontró algunas pistas.

Descubrió que Asher también estaba involucrado, pero él era un simple peón… Había alguien más detrás de todo lo que pasó.

Solía pensar que su padre se había tirado de un edificio porque no podía soportar el revés de la compañía, y que su madre también se suicidó porque no pudo aceptar su muerte; pero ahora se preguntaba si eso no era todo.

Según veía, el Grupo Moran estaba detrás de todo eso.

"¡Mami, no me contestas de nuevo!". Aileen hizo un puchero y estrechó la mano de su madre con fuerza.

Por fin, la muchacha dejó de pensar en el pasado y, acariciando las cabecitas de sus hijos, dijo:

"Vamos a buscar a la persona que vino a recogernos".

Tomó sus manos, y los tres aguardaron en la entrada del aeropuerto.

Al cabo de un rato, un Lincoln se detuvo frente a ellos.

"¡Señorita Pierce, por fin llegó!". Una amable mujer de mediana edad bajó del auto. "Puede llamarme Kimora. El señor Bowman hizo arreglos para todo. Primero, por favor, entren al auto".

Aileen y Adrian saltaron, emocionados. "¡Genial! Jonathan envió a alguien a recogernos".

Eliana y los gemelos subieron al auto y fueron llevados a la casa que Jonathan arregló para que ella viviera.

Tras guardar sus cosas, la muchacha sacó vacilante su celular y, por fin, hizo una llamada.

"Gracias, Jonathan", dijo con cortesía.

"Eliana, no hace falta ser tan formal". La voz de aquel hombre era baja y agradable al oído. "Sé que volviste a casa para investigar el asunto del Grupo Pierce, y me gustaría ayudarte con eso. No dudes en llamarme si me necesitas".

"Gracias de nuevo".

Además de agradecer, la muchacha no sabía qué más decirle a Jonathan.

Fue él quien le salvó la vida cuando cayó al mar y, después de ser rescatada, descubrieron que estaba embarazada.

El médico dijo que estaba en mal estado, y que abortar podría poner en riesgo su vida. Así que, gracias de nuevo a la ayuda de Jonathan, consiguió dar a luz a Aileen y Adrian.

Le debía la vida a ese hombre, pero no importaba cuánto lo intentara, no conseguía amarlo y, como se daba cuenta de que él si sentía algo por ella, se le hacía difícil enfrentarlo.

Sería muy cruel de su parte rechazarlo, pero tampoco podía convencerse de aceptarlo. En una frase: estaba atrapada entre la espada y la pared.

Después de colgar, se sacudió la cabeza, buscando deshacerse de todos esos pensamientos desordenados, pues ahora no era momento para entrar en una relación romántica. ¡Su prioridad número uno era investigar la verdad sobre lo sucedido con el Grupo Pierce!

Volvió a mirar su teléfono, y pulsó la oferta de trabajo del Grupo Moran.

"Querida señorita Pierce, ¡bienvenida al Grupo Moran!", decía el mensaje.

Apretó los puños con fuerza e ideó un plan.

La repentina quiebra del Grupo Pierce y la muerte de sus padres... ¡Tenía que averiguar qué pasó por su cuenta!

Al día siguiente, Eliana fue a la sede del Grupo Moran, con una ubicación privilegiada, y de la que debían destacar sus altas Twin Towers, que eran magníficas.

La recepcionista la llevó al área de oficinas, y le avisó en un susurró: "Esta es Gabrielle Aston, la directora del Departamento de Diseño".

Ella asintió e ingresó al despacho.

Una mujer se sentó en un sofá que se encontraba al centro, y la observó de arriba abajo, lo que incomodó a Eliana que, sin embargo, mantuvo la calma y sonrió con cortesía. "Hola, soy Eliana Pierce", se presentó.

"Bienvenida al Grupo Moran", dijo Gabrielle y sonrió mientras la miró con seriedad y dijo: "Tengo una reunión con un cliente esta noche, ven conmigo", "¿Esta noche?". La muchacha se sorprendió, pero lo ocultó enseguida. "Está bien", contestó.

Gabrielle asintió con satisfacción, se levantó y caminó hacia la puerta, moviendo las caderas. "Sígueme", indicó.

Eliana estaba lista para cumplir con las formalidades. Cuando salieron del ascensor, vio que las caras de los empleados se pusieron serias, como si se enfrentaran a un enemigo formidable.

Una figura alta salió de una sala de reuniones, rodeada de ejecutivos de primera línea; vestía un traje a la medida y tenía una postura digna. Obviamente, no era un simple empleado.

Eliana se lo quedó viendo, porque se le hizo familiar.

El varón se detuvo en el pasillo y giró la cabeza.

"Eliana", la llamó Gabrielle desde atrás.

Ella fue arrastrada a un lado antes de que siquiera pudiera reaccionar, y el rostro de Gabrielle se oscureció, al mismo tiempo que su mirada se volvió fría. "Tienes que conocer tu lugar desde el principio. El señor Moran es despiadado y distante. Si muestras algún sentimiento inapropiado hacia él, serás despedida de inmediato", advirtió.

Ese hombre era Maurice, el CEO del Grupo Moran.

La muchacha se lo pensó por un momento y bajó la cabeza, en señal de obediencia. "Entendido".

Gabrielle resopló y entró en la oficina, pero la otra no se movió; en cambio, levantó la vista y se fijó en el pasillo.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED