POV JULIANA
Fue la peor noche de mi vida, cometí el error de besar al hombre menos indicado, le conté que fue mi primer beso, no me perdonare por ser tan idiota, darle algo tan valioso al ser más despreciable que conozco, jamás me perdonare por eso, además antes de saber quién era, me gusto, me gusto, sus ojos, su voz, no puedo negar que con él, experimenté cosas que nunca había hecho, ningún hombre me había hecho sentir como él.
Me dispongo hacer mi rutina de aseo, tengo que ir a la universidad a presentar una prueba final para mi beca, eso me hace muy feliz, sé que tengo que esforzarme por mis padres, ellos me motivan para querer ser la mejor estudiante, luego seré una gran empresaria, sé que lograre mis sueños si me esfuerzo más de lo que ya lo hago.
Salgo de mi habitación para dirigirme al comedor, los señores Roig están ahí con su hijo.
-Siéntate querida-señala don Alejandro
-Muchas gracias, pero comeré algo en la universidad, tengo prisa, debo hacer muchas cosas hoy, que les aproveche el desayuno-expreso
- ¿Pasa algo entre ustedes? Porque se nota la tensión en el ambiente-dice la señora Renata
-No pasa nada madre, es idea tuya, Juliana y yo somos amigos, hicimos las pases anoche ¿cierto Juli? -indaga sínicamente.
-Claro Renata, no tienes de que preocuparte, ya lo de niños quedo atrás, no tengo nada en contra de Alex-digo, será mejor que me valla, ya se me está haciendo muy tarde.
-Hijo, lleva a Juliana, hoy tengo muchos pendientes por ese motivo Jacobo no podrá llevar a Juli a la universidad, ahora que son amigos no creo que haya ningún problema ¿cierto, o lo hay?
-No mamá, por mí no hay problema, que dices tu Juli ¿te bienes conmigo? -pregunta el idiota
-No es necesario, mi amiga puede pasar por mi-explico
-No, por mí no hay problema, me queda cerca de la oficina, ven deja las excusas, nos vamos-dice.
Se para de la silla y me toma del brazo, me siento como una niña castigada a la que la llevan a rastras a su habitación, cuando ya estamos solos me suelto de su agarre.
- ¿Qué carajos pretendes, fingiendo delante de tus padres, es que no te das cuenta que te detesto más que a una cucaracha?
-Pues el sentimiento es mutuo querida, pero antes de pisarte como se les hace a las cucarachas, te hare mía, ninguna mujer me ha rechazado y tu no serás la primera, ya entiéndelo de una vez.
-Estás loco, eres un idiota, primero prefiero morir que entregarte mi cuerpo-explico
-ya vámonos, tengo cosas que hacer, súbete de una vez, ¿o creías que te abriría la puerta del auto? Olvídate tú no eres la clase de mujer por la que yo sería caballero-dice y comienza a reír.
Ignoro las estupideces que ha dicho y subo al auto, sé que todo lo dice para fastidiarme, pero si me molesto él ganaría.
-me di cuenta, que ayer querías engañarme, tú y mi primo no son nada, ¿crees que soy tan tonto para no darme cuenta? -interroga
-No tengo por qué hablar contigo, solo llévame y sierra tu enorme y horrible boca
-No creo que sea tan horrible, porque mientras te besaba, no decías eso.
Para el auto y se acerca peligrosamente a mí.
- sé que te gusto tanto como me gustas tú a mi-dice e intenta besarme
-olvídate que algún día podrías gustarme, no eres mi tipo, lo siento, pero no todas las chicas somos tan estúpidas para fijarnos en un poco hombre como tu… off lo siento -hago gestos con mis manos y me burlo de él-bum gane esta-pienso.
Me mira con desprecio y acelera el auto, por la velocidad en la que conducía llegamos rápido, se ve tan molesto que puedo ver el odio en su mirada.
-vendré por ti en dos horas, así que espérame, no te vayas a mover de aquí o te arrepentirás-advierte
-No soy una niña para que me hables de esa forma, y si me da la gana me voy sola, para que no tengas que verme tanto-digo
-Ya te dije que vendré por ti, no fastidies, le prometí a mi madre cuidarte, así que te aguantas-señala.
Se va, dejándome con las palabras en mi boca, este hombre es tan irritante, que ahora entiendo por qué esta siempre solo.
Los señores Roig nos contaron a mis padres y a mí que Alexander no le gusta vivir con nadie, que siempre ha tenido novias, pero nada serio después de la chica innombrable, aun es para mí un secreto su nombre, lo único que se de ella es que se iban a casar, pero nunca supimos porque no se llevó a cabo el matrimonio, desde eso no se le ha conocido nada serio.
Termino mis deberes en la universidad, no sé por qué rayos estoy esperando a Alexander, de pronto llega Mateo.
- ¿Qué haces aquí hermosura? El destino nos quiere juntos-dice Mateo con una sonrisa pícara y me toma de la cintura.
-Creo que la respuesta es obvia, tenía una prueba pendiente para mi beca, pero tú también estarás en esta universidad por lo que veo-expreso algo irritada.
- ¡Si, es grandioso estar contigo de nuevo!
-Habla por ti solo, yo no puedo estar contigo en el mismo sitio de nuevo, ahora suéltame que no tienes por qué tocarme tanto, solo somos y seremos amigos, entiéndelo de una vez por todas-le explico para que me deje en paz de una vez por todas.
-No me voy a rendir, tú vas a ser mi chica, te lo aseguro-dice y me intenta besar a la fuerza.
-suéltame idiota, no te daré un beso nunca entiéndelo de una vez, suéltame-grito desesperada.
Veo como me lo quitan de encima y lo lanzan lejos de mí.
-No te atrevas a tocarla imbécil, a ella no, si te vuelvo a ver cerca de Juliana te matare a golpes, ahora vete o te juro que te arrepentirás toda tu vida-dice con furia Alexander.
Me toma de la mano y me abraza fuerte, sin darme cuenta ya estoy pegada de él como una garrapata, él me toma de la mano y me lleva a su auto.
-Sube por favor-señala
Me subo sin pronunciar palabra, mi corazón esta tan agitado que creo que se me saldrá por la boca, mis lagrimas no paran de salir, si Alexander no llega, Mateo me hubiera forzado a besarlo y quien sabe que cosas más, de pronto es algo exagerado, pero nunca me había pasado algo así.
-Cálmate, por favor no llores, no permitiré que ese tipo te vuelva a ser daño-indica tratando de tranquilizarme.
-Gracias por lo que hiciste por mí, nunca lo olvidare.
Él sonríe y sigue conduciendo a casa, creo que después de lo que paso ninguno tiene ganas de seguir peleando.
- ¿Para donde me llevas? Este no es el camino a casa-indago
-Después de lo que pasaste deberías distraerte, por eso te llevare a un lugar que me agrada mucho-explica
No reprocho nada, solo veo por la ventana del auto el paisaje tan hermoso.
-Ven bájate te gustara mucho -ordena
Veo el lugar y es muy hermoso, hay un lago y muchas cabañas,
-Es muy hermoso-expreso
Me siento a mirar por minutos el lago, es tan lindo que trasmite mucha paz, el hace lo mismo que yo, solo observa e inhala profundo para sentir el aroma de la naturaleza.
Pasamos más de dos horas en silencio, observando el lago, esta paz me hizo tranquilizar, me hizo ver una parte de Alexander que no conocía, - ¿que será lo que necesita olvidar, o porque viene a buscar esta paz? -pienso sin poderlo evitar.
Llegamos a casa, el me mira, pero rápidamente quita su mirada de mí, le agradezco por todo y subo a mi habitación, no quiero ver a nadie, me duele que nadie halla recordado que hoy es mi cumpleaños, solo quiero tomar una ducha y descansar de toda esta locura.
Me meto en la tina, pongo música relajante, no sé cuánto tiempo dure dormida en la tina, salgo pongo una bata y tomo mi celular, son las siete de la noche, veo que dormí por más de tres horas.
Busco ropa cómoda, tocan a la puerta de mi habitación, pregunto quién es y es mi amiga Andrea, había quedado con ella de ir al cine, la verdad se me había olvidado, la dejo que pase mientras busco que ropa ponerme, la función del cine es a las ocho y esta película la hemos estado esperando meses, así que no me la perdería por nada en el mundo.
Bajamos las escaleras entre risas y comentando la película que iremos a ver.
Por lo distraída que estaba no veo por donde voy, me tropezó con un cuerpo grande y ¡si para mi suerte es Alexander!
-Veo que Julio esta ciego -dice y se burla de mí.
-Me llamo Juliana, ¡no Julio! déjame en paz, lo empujo fuerte y lo saco de mi camino, mi amiga lo ve hipnotizada, sé que le gusto, pero no dice nada, es una chica muy enamoradiza.
Vamos en busca del auto de Andrea.
-Espera Julio, ¿a dónde crees que vas? -pregunta el metiche ese
-No te importa a donde voy, así que no te metas-digo y nos subimos al auto.
Vimos la película, comimos hamburguesas con papas fritas y sodas dietéticas, la pasamos muy bien, lloramos tanto como reímos con esa película de romance, es algo que amamos hacer juntas, llorar y reír.
Le cuento a Andrea todo lo que me ocurrió hoy comenzando con Alexander y terminando con Mateo, ella esta tan desconcertada, sé que le duele lo de Mateo, siempre ha estado enamorada de él y el muy idiota no se da cuenta, por eso jamás, besaría a ese chico, sería como traicionar nuestra amistad y la verdad para mi ella es más que una simple amiga, es mi hermana del corazón como nos decimos en momentos de cursilerías, somos unas locas por el romance y la lectura.
Me despido de Andrea y voy a la cocina, hoy no he visto a mis padres, les daré todos los besos que no les di en el día, de pronto ellos si se acordaron de mi cumpleaños-pienso.
Los veo cenando, me invitan, pero ya tuve suficiente con lo que comí con Andrea
-Amor ven dame muchos besos, sabes que me los debes-señala mi padre su mejilla, corro como una niña pequeña y lo lleno de besos, hago lo mismo con mi madre, ellos son todo para mí, no imagino mi vida sin ellos.
Comparto un rato con ellos, les cuento que me fue muy bien en la prueba que iba a presentar, pero no soy capaz de angustiarlos con lo de Mateo, para mi mala suerte ellos no se acordaron que día es hoy, pero no los culpo sus trabajos les quitan mucho tiempo como para pensar en estupideces.
Entro a mi habitación, comienzo a desvestirme quedando solo en bragas, busco mi pijama cuando se abre la puerta bruscamente.
-Guau, sí que estas ardiente-expresa Alexander mirándome con deseo y lujuria
-ERES UN IDIOTA SALTE-grito alterada y con la cara más roja que un tomate, es la primera vez que un hombre me ve prácticamente desnuda.
Él se sale riendo de la habitación, creo que es por lo rojo de mis mejillas, este hombre sabe cómo descontrolarme en segundos, como lo detesto, es un arrogante.
-Avísame cuando te vistas te tengo una razón importante-expresa desde afuera de mi cuarto
Tomo un pijama de pantalón largo, me pongo pantuflas y lo dejo entrar.
-Dime que quieres, pero hazlo pronto antes que te mate por verme desnuda-señalo con mi dedo y furia.
El alza las manos en señal de rendirse.
-Tu “novio” te está esperando, hace las comillas con los dedos, pero te advierto que si te vuelve a besar lo golpeare, nadie puede tocar estos labios, porque solo serán míos-dice muy seguro y poniendo sus dedos en mi boca.
-Estás loco, muy loco, como crees que yo tendría una relación con alguien como tú, ya me diste la razón ahora vete-expreso con rabia.
-Pues no me iré, es mas te acompañaré a recibir a mi primito, tengo muchas cosas que decirle-indica.
-Haz lo que quieras- me rindo y salgo de mi habitación con Alexander de tras, bajo las escaleras y todos gritan sorpresa…
POV JULIANA
Bajamos las escaleras y todos gritan sorpresa, están mis padres, los señores Roig, Andrea Santiago, entre otros compañeros del colegio, incluyendo a Mateo. -cómo puede ser tan sínico y estar aquí con una sonrisa como si nada hubiera ocurrido, solo pasaron unas horas, pero para él no ha ocurrido nada.
Veo la cara de Alexander, está muy sonriente, pero en cuanto ve a Mateo su sonrisa se desvanece, sé que va a ver problemas y eso me pone algo nerviosa.
Todos están muy alegres, y más yo que soy la homenajeada.
- ¿Cómo podías creer que se nos olvidaría el día de tu cumpleaños? Tu eres lo más importante en nuestras vidas – expresa mi padre.
-Los amo tanto, a todos, amigos muchas gracias por estar aquí, Renata y señor Alejandro, les estoy muy agradecida por lo especiales que son conmigo, los quiero.
Compartimos un rato agradable, comimos, bailamos, fue un momento muy hermoso, ahora estamos abriendo los regalos, Andrea me regalo unos libros de mi trilogía favorita, cincuenta sombras de grey.
-Gracias, Andrea, no podía ser más feliz- indico, abrazo mis libros y los veo una y otra vez, ella me conoce también que supo cuál sería el regalo perfecto.
Santiago me regala una pulsera de oro muy hermosa con mi nombre, le agradezco y le doy un beso en la mejilla, me la pone el mismo y se me ve muy hermosa, Mateo me regala uno pendientes y unos boletos a cine, es para ver la película que hoy vi con Andrea, pero aun así le agradezco, el me abraza fuerte y trata de besarme en los labios, pero esquivo el beso y me lo da en la comisura de mi boca, Alexander se acerca rápido, le hago un gesto para que se detenga. Recibo muchos regalos hermosos de mis otros compañeros.
-Ahora es nuestro turno- señala Renata.
Abro el regalo, es una laptop muy hermosa y dos tiquetes de viaje para acapulco en México, ellos saben que amo el mar, por eso me dieron ese regalo.
-Muchas gracias, no tengo palabras para describir mi alegría -digo sincera.
-Uno es para ti, el otro para que vallas con tu novio o una amiga, tu decide -dice Alejandro.
-Claro, que me iré, pero con Andrea, será un viaje de amigas-explico
Andrea grita muy contenta, puedo ver que Santiago se sintió algo decepcionado, pero no somos nada el tendrá que entenderlo.
-Podemos ir todos, lo hacemos después de la graduación, de esa forma nos despediremos y compartiremos por última vez -propone Mateo.
A pesar que estoy enojada con él por lo que me hizo, me parece bien, todos nos ponemos de acuerdo y ese será nuestro viaje de despedida.
-Aún falta nuestro regalo -dicen mis padres en unisonó.
-No era necesario, pero muchas gracias los amo.
Abro el regalo y es una medalla con mi fecha de nacimiento y mi nombre de tras, en frente tiene la inicial de mi nombre, es de oro, sé que les costó mucho dinero, me duele que gasten tanto en mí, pero tengo que agradecer que me aman más que a nada.
-Es hermosa los adoro-expreso entre lágrimas.
Me despido de todos, cada quien se marcha a descansar, subo los regalos a mi habitación, el único que no me regalo nada fue Alexander, pero que se podía esperar de ese tipo.
Me siento en la cama a organizar todo, se abre la puerta de mi habitación.
- ¿Qué quieres ahora? -digo con desagrado.
-Que grosera, solo vine a darte mi regalo, pensaste que no le regalaría nada a mi hombre favorito, ten Julio, es con mucho cariño – se burla y me pasa una caja muy grande, es casi de su tamaño.
- ¡Es una bomba, cierto! -indago
-Averígualo, para que estés tranquila me quedare contigo mientras lo abres.
Miro dentro de la caja, me quedo pasmada, es una vaca grande, que tiene puesto un buso que dice felicidades Julio, también tiene un collar con la inicial A.
-A pesar de lo ovio me encanta, gracias- digo y me le lanzo encima a darle un abrazo, no me di cuenta de la estupidez que hice, ambos nos miramos fijamente, mi corazón late muy fuere, por un momento pude notar una linda expresión de su parte, pero luego su mirada se turba y me toma fuerte, pega sus labios a los míos, no sé qué me pasa que dejo que me bese, le correspondí por completo hasta que me falto el aire, por ese motivo nos separamos, el esquiva mi mirada y sale de forma rápida de mi habitación, dejándome perturbada por lo que paso.
Mi corazón está como loco, mi mente confusa me dice que me encanto ese beso, pero la parte cuerda de mí, explica es una estupidez lo que piensas, como te puede gustar un tipo como él, solo te quiere llevar a la cama, aterriza Juliana -me dice la razón.
Saco la vaca de la caja, la pongo en mi cama, note que debajo de ella había un papel, es una foto mía observando el lago, detrás de la foto dice, te vez hermosa cuando no lloras.
No sé qué pensar de todo esto, será que me estoy enamorando de mi peor enemigo – no pienses estupideces Juli, es solo una confusión me dice mi subconsciente.
UNA SEMANA DESPUES…
Hoy es el día de mi graduación, estoy muy feliz, mis padres están muy orgullosos, los señores Roig están sentados al lado de mis padres, junto con su hijo, los últimos días hemos intentado no toparnos, el me evade y yo hago lo mismo, pensé que no vendría, pero está ahí, es extraño no tener con quien pelear. el me evade la mirada, no es capaz de hacer contacto visual conmigo, no entiendo que le pasa, se supone que me odia, o eso pensaba.
La ceremonia pasa me dieron medallas y certificados por mi desempeño, soy la mejor en todo el colegio, todos aplauden y me felicitan, mis compañeros me han invitado a almorzar, para planear todo lo de nuestro viaje, es un hecho que salimos en dos días, hoy en la noche es la fiesta de graduación, todos tienen su pareja incluso Andrea, ella invito a Mateo, por fin tomo valor y el acepto, me alegra por ella, ojalá todo salga como lo ha planeado por meses.
- ¿juli, quieres venir conmigo al baile? -pregunta Santiago
-Claro que sí, me daría mucho gusto que tu seas mi acompañante esta noche -contesto Cortez.
Santiago es alguien muy importante para mí, no siento nada más que cariño por él, pero podría ser una buena opción, lo conozco bien y es muy atractivo, tratare de darme una oportunidad con él y así borrar esos episodios desagradables que he tenido con Alexander.
Llego a casa muy contenta, Santiago me trajo, pasara por mí en dos horas para irnos a la celebración.
-Nos vemos luego hermosa -dice y deja un beso en mis labios, no le digo nada solo sonrió y entro a la casa.
- ¿Ya son novios de verdad, o fijes nuevamente? -indaga Alexander.
- ¿Por qué te metes tanto en mi vida, te importa? -interrogo
Me toma de la cintura fuertemente.
-Te dije que no permitiría que ningún hombre te tocara, ¿no te quedo claro?
-Suéltame estás loco, ¿Qué te crees mi dueño?
-Si, soy tu dueño, te juro que no serás de otro hombre, solo serás mía -advierte, trata de besarme, pero se lo impido, lo empujo fuerte y le pego una bofetada.
-Aprende a tratar a una mujer, tú, no significas nada para mí, aléjate de mí o te arrepentirás, jamás en tu puta vida vuelvas a intentar besarme y si te importa tanto, Santiago es mi novio y vas a tener que respetar eso, te guste o no -le digo en tono fuerte y paso por su lado empujándolo.
Entro a mi habitación furiosa, ¿que se cree ese idiota, es un patán, como puede impedirme algo?
Me pongo el vestido que Renata escogió para mi graduación, esa mujer es mi hada madrina, es un vestido muy hermoso, es en azul rey, con una abertura en la pierna derecha, tiene un escote muy hermoso en la parte delantera, la espalda queda totalmente descubierta, es hermoso.
Recojo mi cabello en una coleta alta, quería usar la medalla que me dieron mis padres, pero no se ve bien con el vestido, lo ideal para un vestido con escote, es una gargantilla, así que uso el collar que me regalo Alexander, también pongo la pulsera que me dio Santiago, tomo una cartera que me regalaron en mi cumpleaños, la cartera es tipo sobre, uso unos tacones del color del vestido y estoy lista, mi maquillaje es algo sencillo, no soy muy amante al maquillaje.
Salgo a la sala de estar a esperar a Santiago, me siento en uno de los muebles y mi pierna queda totalmente al descubierto.
-Estas hermosa, Santiago será la envidia de todos los hombres esta noche -dice Alexander apareciendo por la parte de atrás tomándome por sorpresa.
-Ahora eres formal, te agradezco tu cumplido pero no es necesario, mejor subo a mi habitación hasta que llegue Santiago, no quiero arruinar mi día con tu presencia -señalo y me paro de la silla en la que estaba sentada, por estar mirando a Alexander, piso mi vestido casi termino estrellada en el piso, él me toma fuerte por la cintura y evita mi caída, ambos nos quedamos mirando fijamente, no había notado que trae un traje de gala, no se para donde se dirige pero con ese cabello recogido hacia atrás se ve tan bello, que por un momento me hipnotiza su belleza, estoy tan cerca de él que puedo aspirar su aroma, ese perfume que desde el primer día me cautivo, su olor dulce y masculino es algo que me deja boba, paso mi lengua por mis labios lentamente, el observa y muerde sus labios.
En este momento me muero de las ganas de besarlo, sus besos son tan deliciosos, que me encantan, ¡que a la mierda! - digo en voz alta, uno nuestros labios en un beso cargado de pasión, de necesidad, de lujuria, de tantas emociones que me estoy enloqueciendo, siento mi vagina palpitar, estoy totalmente mojada, en este momento solo puedo pensar- que se sentirá estar en sus brazos, si un beso me mata, una anoche de pasión con él debe ser una exquisitez.
Suena el timbre, haciendo que ambos entremos en razón, su mirada esta llena de deseo, me mira de pies a cabeza, yo salgo corriendo a mi habitación, tengo que cambiar mis bragas, retocar mi maquillaje, ojalá, se limpie lo deje lleno de labial.
-Estoy loca, estoy completamente loca, como pude hacer algo así, eso no es correcto, después de lo que paso no podre aceptar una relación con Santiago, sería una mujer de moral muy dudosa, tendré que frenar esto, poner fin a mis deseos, se que estoy en una etapa de mi vida donde cualquier otra chica ya hubiera tenido sexo, pero yo pienso en conservar mi virginidad intacta para el hombre de mis sueños, nunca había hecho algo como esto, ningún hombre había provocado estas cosas en mí, solo Alexander, es el primer hombre que me ha hecho sentir estas cosas.
Entra Alexander a mi habitación, sierra la puerta con seguro.
- ¿Qué haces, salte de mi cuarto? Esto no esta bien, vete por favor, vete digo en medio de lágrimas.
-No me iré, y tú tampoco saldrás de aquí hasta que me digas, que no besaras a otro hombre, que terminaras la relación con Santiago, no permitiré que nadie te toque, tu eres mía -dice y se acerca de forma peligrosa.
Me toma de la cintura, me besa con fuerza, esta vez noto mucho deseo de su parte, como una idiota me dejo llevar, el me acuesta en la cama, acaricia mis piernas, provocando un gemido de mi parte, el gruñe desesperado, baja sus labios a mi cuello.
-Juli, juli, Santiago te está esperando abajo, abre, quiero ver como te quedo el vestido -dice Renata.
Ambos nos separamos, le pido que se esconda en el baño, organizo mi vestido, mi maquillaje y salgo, dejando a Alexander en el baño de mi habitación.
-Te vez hermosa, ¿Por qué estas tan agitada? Todavía hay tiempo -expresa Renata.
Bajo y Santiago se ve muy elegante, se que cualquier mujer se moriría por estar en mi posición, es todo un caballero, es muy guapo, pero aún no dejo de verlo como un amigo, como un hermano.
-Eres la mujer mas hermosa que he visto, te vez espectacular, todos los hombres esta noche me van a envidiar -me alaga Santiago
-Gracias, mejor vámonos ya.
Salimos de la casa, el alquilo una limosina blanca, es un amor.
-Santiago, espera tengo algo importante que decirte -dice Alexander.
Ahora que vas hacer Juliana- pienso…