Capítulo 2

Estoy en mi habitación haciendo algunas tareas, mañana tengo otro examen, necesito apurarme con las tareas para estudiar, alistarme para ir a la iglesia y regresar y continuar estudiando, no soy una chica inteligente, yo tengo un promedio aceptable.

Pero me esfuerzo para no estar en las peores.

Escucho la puerta cerrarse, mi mamá se ha ido a la casa hogar donde es voluntaria, aunque a veces me descuida me da mucho gusto que se distraiga y no extrañe a mi papá.

Termino mis tareas y estudio una hora.

Me levanto de la silla y voy al vestidor para elegir que ponerme.

Cómo voy a la iglesia me pongo un conjunto de pants con sudadera color azul marino, elijo mis tenis Sport me vuelvo a arreglar el cabello en la cola de caballo y pongo un poquito de corrector en mis ojos para que no se vean tanto mis ojeras.

Tomo mi crossbody, hecho mi cartera y mi celular y bajo las escaleras par salir de casa

Hace rato se fue mi mamá por lo que no me tengo que despedir de nadie.

La iglesia si queda un poquito lejos probablemente unos 30 minutos caminando, tengo la opción de tomar un taxi o algún autobús.

Me paro en una esquina a esperar lo que pase primero un taxi o el autobús, no tendría problema con caminar, pero a esta hora el sol está muy fuerte.

Mejor caminaré de regreso, sirve me ejército un poco.

Espero unos minutos cuando veo que va a pasar un taxi, de inmediato levantó mi mano haciendo una seña para que se detenga.

Lo bueno que vivo en una zona céntrica y siempre pasa el transporte público.

El trayecto fue muy corto, rápidamente el taxi se estaba estacionado en las puertas de la iglesia.

Respiro profundo antes de entrar.

Por elección no hubiera venido aquí, se perfectamente que no he cometido ningún pecado grave del cual me tenga que arrepentir, a mis 17 años, no he dado mi primer beso, respeto a mi mamá y la obedezco en todo, incluso a mi papá que está lejos le tengo un profundo respeto. Soy buena hija y buena estudiante.

Sin remedio entró a la gran iglesia, el fuerte olor a incienso inunda mis fosas nasales provocándome una fuerte comezón en la nariz que termina con un estornudo.

Me acerco al confesionario, pero ahí dos personas delante de mí, por lo que me siento en silencio a esperar.

Tengo la cabeza hacia abajo viendo mis tenis, cuando escuchó el ruido de una banca moverse, levantó mi vista y veo a una de las amigas de mi mamá, me parece extraño verla aquí, por lo que se ella también es voluntaria, debería estar en este momento con mi mamá.

Ella está limpiando una banca, cuando levanta su vista se percata de mi presencia, con una sonrisa en los labios me saluda.

Respondo a su saludo y ella empieza a caminar hacia mi.

Cuando estoy segura que se está dirigiendo hacia mí me levanto de la banca en la que estoy y también camino hacia ella encontrándonos a la mitad de la iglesia.

La saludo de ves una mejilla le pregunto cómo ha estado.

Ella con la dulce voz que la caracteriza me responde.

—Estoy bien, gracias a Dios ¿y tú Zuleyka que tal va la escuela?

—Bien ahora estoy un poco complicada porque estoy haciendo examenes finales.

—Uy si, eso es muy complicado mi hijo ahora está en la universidad, pero todavía recuerdo cuando estaba haciendo esos exámenes fue muy estresante para él y también para mi.

—si, estos días ni siquiera he dormido.

—Tranquila Zuleyka estoy segura que Dios te ayudará en los exámenes y si tienes alguna duda llámame, mi hijo te puede ayudar a aclararlas.

—Muchas gracias, que amable ¿y usted no fue a la casa hogar?

—Tu... Tu mamá fue a la casa hogar?

—Si... ¿Usted porque no fue? — pregunto curiosa, ella siempre está donde está mi mamá, no me pierdo ninguna de las expresiones de la señora y me doy cuenta que su frente se cubre de una ligera capa de sudor, sus ojos se mueven para todos lados incluso sus labios se mueven pero no articula ninguna palabra.

—Yo tenía que ayudar con la limpieza de la iglesia... Tengo que continúa limpiando las bancas y a ti te espera el padre, mira.

Me giro y en efecto el padre está libre en este momento, me despido de la amiga de mi mamá y camino al confesionario.

Estoy pensando que mi mamá me está ocultando algo, no es normal el nerviosismo de la señora.

Trato de quitar este pensamiento de mi cabeza, mi mamá y yo somos muy unidas, las mejores amigas, siempre nos contamos todo.

Todo debe estar bien

Llegó al confesionario y me enfoco por completo en lo que le diré al padre.

—Buenas tardes.

—Bienvenida a la casa del señor hija... Dime tus pecados.

—Se perfectamente padre que los seres humanos somos imperfectos y día con día cometemos errores, sin embargo yo soy una buena hija, usted me conoce.

—Lo siento hija, no te conozco acabo de llegar a esta ciudad, el padre Benito ya era un hombre entrado en edad y se decidió que era tiempo que descansará.

—No lo sabia padre.

—El cambio a sido muy prematuro, probablemente por eso, pero cuéntame de ti hija.

—Mi mamá es voluntaria de la iglesia, probablemente a ella ya la conoce, yo siempre he sido una chica obediente, pero hace días no logro conciliar el sueño, me siento completamente adormilada pero cuando mi cuerpo tiene contacto con la cama el sueño de esfuma por completo, mi mamá dice que es por qué oculto algun pecado, pero yo le prometo que no es así, mi mamá también me ha sugerido que puede ser porque he dejado de rezar a mi ángel de la guarda, pero hace dos años deje de hacerlo y no me había pasado nada similar.

—¿Cuántos años tienes hija?

—17.

—¿Te parece ridículo rezar?

—No debería decir esto por qué estoy en la casa del señor, pero la verdad si, ahora que he crecido me preguntó ¿Porque rezarle a alguien que nunca he visto? Ni siquiera se si existe.

—Te entiendo, aveces nos preguntamos si lo que la religión nos enseña es real. Sin embargo tú me has dicho que eres una buena hija, por lo tanto creo que eres una buena persona.

—Claro que lo soy.

—Nadie te puede obligar a que confíes en algo, pero intenta hacer la prueba nada temes con rezar una noche y si descansas descubrirás la verdad, si esto es real o no.

—supongo que no pierdo nada.

—mi recomendación como creyente sería que reces, no precisamente tiene que estar de noche lo puedes hacer cualquier hora del día o cuando te encuentres en una situación complicada incluso antes de un examen o una clase difícil.

—Gracias por escucharme.

—De nada.

Salgo del confesionario, me despido de la amiga de mi mamá que está limpiando las bancas y salgo de la iglesia.

Capítulo 3

Salgo de la iglesia y me quedo pensando un poco en la actitud de la amiga de mi madre.

A mamá no le gusta que ande en la calle tan tarde, y ahora empieza a oscurecer, pero tengo un mal presentimiento desde que vi lo nerviosa que se puso.

Aún sabiendo que mamá se puede molestar decidí caminar con dirección a la casa hogar, para llegar ahí debo caminar por lo menos 15 minutos.

Caminar no me preocupa lo que de verdad me pone los pelos de punta esque de la casa hogar a mi casa tengo que atravesar un parque que por las noches está demasiado oscuro y muchos hombres van a ese lugar a drogarse.

De hecho los niños huérfanos de la casa hogar tienen prohibido acercase a ese parque.

Espero que mamá regrese conmigo así nos acompañamos a la hora de pasar por el parque.

Camino a paso apresurado a la casa hogar, está pertenece a la iglesia por lo tanto conozco a la mayoría de los voluntarios, ahí mujeres que se encargan de los alimentos, hombres que se encargan de darle mantenimiento y algunos dan clases de música.

Cada vez estoy más cerca de la casa hogar, pero también cada vez está anocheciendo más.

Estoy a punto de llegar a la puerta, cuando veo que sale mi mamá y el señor Joel quien es voluntario y da clases de guitarra.

Estoy a punto de gritarle a mi mamá para que me espere, cuando me percató que la mano de mi mamá se encuentra entrelazada con la mano del señor Joel.

Mis ojos empiezan a picar, pero mis lágrimas se desbordan cuando veo que en cuanto la puerta principal de la casa de cierra, Joel y mi mamá se besan en la boca.

Mis manos empiezan a temblar y sudar, no se que debo hacer enfrentarlos o huir.

Siempre pensé que mi mamá y yo éramos las mejores amigas y nos teníamos confianza, pero ahora me doy cuenta que ella no me ve como su amiga.

Probablemente en este lugar todos sepan de su relación y yo soy la única que no lo sabe y mi papá trabajando como un loco, lejos de nosotros para darnos una mejor calidad de vida y mi mamá le paga con un engaño.

A mi mente llega el recuerdo del día que mi papá se fue a Estados Unidos, ese día mi mamá lloraba tristemente mientras abrazaba a mi padre yo sin entender muy bien lo que pasaba solamente abrazaba una de las piernas de mi papá pues entendía que él se iría pero no sabía dónde ni podía comprender por cuánto tiempo dejaría de verlo.

Las palabras que siempre he recordado fueron las que mi madre le dedicó a mi padre cuando estaba yéndose —eres y siempre serás el amor de mi vida, te agradezco por sacrificar tu vida por nosotras, deseo con todo mi corazón que te vaya bien y regreses pronto a nuestro lado, yo te estaré esperando toda la vida si es posible, porque te amo y mi vida sin ti simplemente no la quiero vivir porque no tiene sentido tú eres un sol bonito que alumbra mi vida.

Esas palabras las guardé en mi mente y en mi corazón porque por primera vez vi a mi papá quebrarse y llorar como un niño que pierde un juguete y no es para menos mi padre estaba perdiendo a su familia, aunque él no se fue por decisión, se fue por necesidad, es por eso que no entiendo el engaño de mi mamá, aunque mi papá no ha estado presente físicamente con nosotros, siempre ha estado presente en toda nuestra vida nos habla cada tercer día nos envía dinero cubre completamente todas nuestras necesidades.

Me siento herida y traicionada no puedo evitar que mis lágrimas salgan de mis ojos.

Desde la distancia veo cómo sonríe mi mamá a Joel, incluso puedo ver el brillo en sus ojos, siento como si mis pies estuvieran clavados al piso y no los pueda mover lo único que puedo hacer es ver como Joel abre la puerta de su auto para que mi mamá suba y a continuación él sube y se van.

No sé de dónde sacó fuerzas para mover mis pies pero me doy la vuelta y regreso a la entrada del parque.

Es mejor esperar a llegar a casa y pedir una explicación a mi madre.

Cuando me encuentro frente al parque justo en la entrada, mis piernas y manos empiezan a temblar, de verdad que este parque se ve tan tenebroso,

Siento algo en mi pecho, es como un mal presentimiento, pero ahora mismo no logro identificar si es un presentimiento o el dolor que me ha causado ver a mi madre con otro hombre.

Podría rodear el parque pero eso me tomaría caminar por lo menos 40 minutos en cambio si atravieso el parque haré tan solo 10 minutos y ahora lo único que deseo es llegar a casa y encarar a mi mamá.

Respiro profundo, limpió mis lágrimas y empiezo a caminar adentrándome en el parque siendo mi única acompañante la luz de la luna.

Cada vez que me adentro más escucho cuchicheos de los hombres que están por aquí, mis fosas nasales se inundan del olor a hierba quemada, ya pueden imaginarse qué tipo de hierba es la que están quemando.

Mi mamá siempre ha intentado mantenerme lejos de este tipo de ambiente, sin embargo, ya no soy una niña y conozco perfectamente ese olor.

Cuando estoy justo en medio del parque escucho pasos detrás de mí, incluso escucho cómo se rompe una rama que fue pisada.

Apresuro mis pasos pero alguien se para delante de mí evitando que siga caminando.

La oscuridad no me permite ver quién es pero puedo asegurar que es un hombre por su tamaño.

—con permiso — trato de que mi voz no se escuche para nada asustadiza pero es inevitable cuando alguien me contesta en mi espalda.

—¿Ya te vas bonita?

Mis piernas empiezan a temblar quiero salir corriendo, pero el temor no me permite dar ni siquiera un paso.

Trato de pasar al hombre que se encuentra frente a mí por un lado pero este me toma del brazo y me avienta al piso, haciendo que me golpeé fuertemente el trasero.

Estoy a punto de levantarme cuando el chico que se encontraba atrás de mí me vuelve a aventar al piso y me toma las manos, puedo ver la silueta del chico que me aventó el piso cómo se acerca sutilmente a mí.

—Aux....... — voy a gritar cuando el tipo que me está sosteniendo las manos, con una mano me tapa la boca, estoy a punto de darle un manotazo cuando él sostiene mis dos manos con su mano inmovilizándome.

Mis ojos se llenan de miedo y lágrimas.

Todo está perdido...

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