Ana llegó al trabajo de Caro, no era demasiado lo que tenía que hacer, ya conocía el lugar porque una vez fue a verla. Con ella trabajaba, Micaela y el dueño José que iba de vez en cuando.
— Hola Caro! llegaste bien hoy— Micaela la saludó.
— Hola Mica! — Ana se sonrió, dejo sus cosas y se puso a trabajar.
Limpió, repuso mercadería, atendió, ordenó cosas, ella era muy atenta con todo. El dueño la observo todo el día, estaba sorprendido de su repentino cambio de actitud, Caro era bastante perezosa.
— Caro! hoy viniste con las pilas puestas — Ana lo miró y se rio.
— Estoy igual que siempre — Siguió haciendo cosas.
José no le dio demasiada importancia y siguió también con lo suyo.
Ana salió al fin del trabajo, ahora tenía que ir a la casa de Caro.
Para ser Caro, solo tenía que ser mas extrovertida que de costumbre y actuar como si nada le importara. Era medio complicado, ella era muy meticulosa, a decir verdad jamás se le dio bien hacerse pasar por caro.
....
Fede era un hombre trabajador, responsable, era alegre, divertido, era un muy buen partido, conoció a Caro a través de unos amigos, se enamoró de ella bastante rápido, se persiguieron mutuamente, Fede era atractivo, pelo negro, ojos café, tés media, alto, era digno de apreciarse, hombres buenos y atractivos como él no eran comunes, por eso ella no quería dejarlo ir tan fácil.
Fede estaba trabajando, hace como 2 días que no se cruzaba a Caro o que la veía un rato cuando se levantaba de dormir para ir al trabajo. Su relación se había deteriorado en este último tiempo, ya no era lo mismo que antes, pero él la quería, lo único que ya no estaban tan pegados como al principio.
Caro tenía sus mañas, era difícil complacerla siempre quería salir a lugares caros, nada le conformaba, entonces terminaba haciendo caras, no salían demasiado el último tiempo, extrañaba salir con ella, pero no sabía que podían hacer, aparte él trabajaba todo el día, quería tomarse un tiempo para estar juntos y ver si la relación realmente funcionaba, no iba a estar por costumbre, así que quería darle una oportunidad a pesar de todo lo que habían pasado.
Salió del trabajo, se fue a su casa, cuando llego Caro ya no estaba, se habia ido a trabajar, se acostó a dormir, seguro la iba a ver cuando se despertara.
Ana llego a la casa y lo primero que noto es que Fede estaba en la casa, estaba durmiendo, se suponía que en un rato se levantaba para ir a trabajar. Ana miro todo, reviso la heladera, pensó que tendría que hacerle alguna vianda para que se lleve, así que empezó a cocinar unas milanesa para hacerle un sándwich, era lo que había en la heladera.
También estaba preparando Café para tomar, quería entretenerse con algo, así no tenía demasiado que hablar con Fede cuando se despierte.
Fede dormía, pero sintió olor a comida y se despertó, se levanto, fue a la cocina. Vio a Caro(Ana) cocinando y se acercó por la espalda, solo tenía puesta una bermuda sin remera, era muy normal estar así en su casa.
Ana se puso nerviosa, esto no era lo que esperaba, pero claramente si eran novios tenían esa relación, él le beso el hombro y la mejilla.
— Hola amor! Qué haces?— se alejo y se sentó en la mesa.
— Te preparo comida para que te lleve al trabajo, también hice café para que tomemos ahora.— ella acerco la jarra con café.
— Oh! Gracias, es bueno comer comida de verdad de vez en cuando! Querés pedirme algo? — Fede conocía a Caro sabía que no le iba a hacer la comida, era raro, seguro quería algo.
— No quiero nada, ¿Acaso no puedo ser atenta? — Ana se puso nerviosa no esperaba que Caro fuera poco atenta, no hablaron demasiado del tema.
— Solo decía! Gracias entonces! — Se sirvió café y tomaron.
Ana guardo en un taper la comida y se la dejo preparada.
Fede se quedó sorprendido con el gesto, casi siempre o se lo preparaba él o la mayoría de las veces comía alguna boludez por ahí.
Después de merendar, se fue a bañar y cambiar, antes de irse, se acerco a Ana para besarla, ella se puso muy nerviosa, invento una escusa.
— Estoy incubando algo, hoy estaba afiebrada, no quiero contagiarte — Ella puso su mejilla, él la miro.
— Que rara estas ya me parecía! – Él se río y le dio un beso en la majilla, su perfume era riquísimo no era esos fuertes, era suave y dulce, lo vio salir y entro en cuenta que nunca lo habia observado— Nos vemos amor, cuídate!— le dijo Fede mientras salía
Ana suspiro después que se fue, esto era complicado, si bien se lo veía tranquilo, tener que fingir era difícil, no iba poder fingir enfermedad por 15 días! Por qué no pensó antes de acceder a eso?. Por suerte fue 1 hora y media 2 nomas las que lo vio, muy tranqui.
Durante la tarde noche Ana estudiaba, estaba sola, eso le venía bien.
....
Fede fue al trabajo con una sensación diferente, seguía sorprendido de la actitud de Caro, estaba mas linda, más fresca, sería porque no la veía hace 2 días?, entonces la extrañaba y cuándo la vio la noto diferente?, a la noche comió su comida muy feliz, ya había olvidado lo que era este tipo de mimos. Definitivamente quería pasar más tiempo con ella, quizás la había juzgado demasiado y no le presto atención, porque ella estaba intentando que funcione al parecer. Eso pensaba Fede.
.....
Ana se levantó al día siguiente y volvió a ir al trabajo, podía ver como Micaela la observaba a diario y elogiaba que se la veía con energía.
Salió después de otro día de trabajo, fue a la casa, otra vez Fede dormía, había comprado algunas cosas para cocinar, no quería que sospechara así que tenía que hacerlo a diario, si no iba a ser raro que un día lo haga y al otro no, en fin, le parecía que no le costaba nada. Esta vez le preparo un pastel de papá individual, a Ana le encantaba cocinar, así que le parecía entretenido, además ya se cocinaba para ella y a la noche solo tenía que calentarlo mientras estudiaba.
Fede se levantó de nuevo con olor a comida en la casa, la miro en la cocina y se veía distinta, pero le gustaba su nueva faceta.
Ana aspiro pimienta apenas escucho que él se levantaba, así que estaba estornudando, los mocos chorreando y ojos llorosos, así parecería que estaba resfriada.
— Estás muy mal gorda! tendrías que ir al médico si seguís así muchos días.— dijo preocupado.
— En unos días se me pasa! — se sentó a merendar y volvieron a compartir la mesa.— Cómo te fue ayer?!— Ana necesitaba sacar conversación el silencio le ponía nerviosa.
— A mi? O sea en el trabajo? — jamás le había preguntado por su trabajo así que Fede estaba sorprendido.
Ana asintió con la cabeza mientras tomaba café.
— Bueno ayer! Escuché unos ruidos, imagínate que el edificio es enorme, en el silencio retumba el ruido, así que no sabía de donde venía, tuve que revisar todo los pisos y esa linterna que me dan es una porquería se apagaba a cada rato!! no sabes como renegué!! — Fede se explayó contando su día anterior, Ana lo miro y pensaba que palabras usar.
— Que mal amor!! y era algo o solo algún animal? — Ella lo miro viendo su reacción y se relajo al ver su mirada tranquila.
— Era un gato que andaba jugando con algún bicho!! una bronca recorrí los 6 pisos del edificio por un gato jajajajaja — Fede se reía pero por dentro estaba fascinado, hacia tanto que no hablaban así con Caro, parecía a propósito, cuando él creía que las cosas estaban raras, ella le mostraba lo equivocado que estaba.
— jajajaja yo me muero, escucho un ruido y ni en pedo voy a ver — Ana se rasco la cabeza.
— Bueno, es mi trabajo, vos tus cosas?— Ana se levantaba a llevar las tazas al lava platos
— Tranqui, trabajar en un kiosco no es muy interesante— respondió mientras veía a Fede levantarse.
— Igual yo la mayoría de los días me re aburro! — Se le acercó y ella se puso nerviosa, fingió toser, así que la beso en la mejilla — Me voy a bañar así voy al trabajo, gracias por la comida vida!.
Ana se quedo paralizada en el lugar, esto era complicado, se sentía incomoda, según Caro, Fede no le daba mucha bola, pero no parecía, él era un hombre bueno, la miraba con unos ojos de amor, su hermana no sabía lo que tenía.
Ya era el cuarto día, la verdad no era dificil ser Caro, Ana solo se dejaba llevar por la lógica y nadie parecía sospechar, con Fede la verdad no era complicado, era una persona agradable, se podía charlar de todo, no entendía como sus papás no lo querían, era un partido perfecto, en estos días podía sentirse más cercana a él como amigos, se lamentaba que su hermana lo engañara, no se merecía eso, pero ella solo tenía un trabajo, no quería involucrarse.
Ana salió del trabajo, hoy le habían pagado, claramente ese dinero se lo iba a quedar, entonces salió para comprar cosas que necesitaban en la casa, y cuando estaba en un basar vio algo y pensó en Fede, raro; ella debería seguir con sus cosas, pero no pudo evitar acordarse que el renegaba con su linterna, era algo lógico no? pensar en los demás, entonces compró la linterna que había visto, no era a pilas era para cargarse y decía que duraba hasta 18hs, con 3 intensidades, pensó que era ideal para él. Salió con cara de felicidad y sintió ansiedad por que él la viera, ¿por qué sentía eso?, bueno eso pasaba siempre que comprabas un regalo seguro.
Llego a la casa y él dormía, así que agarró la linterna, la envolvió y le dejo una nota, " No reniegues más con las pilas".
Como todos los días, cocino, preparó una merienda, Fede se levantó, le encantaba levantarse con ese olorcito a café, a comida recién hecha, está mujer cada día era más perfecta, se arrepentía de haber dudado, se acerco a ella, le dio un beso, un beso rápido y casual, típico de una pareja cotidiana, Ana se puso muy nerviosa, estaba roja, se dio vuelta para disimular, esto le dio mucha vergüenza, no se lo esperaba, pero iba a pasar en algún momento, así que tenía qué acostumbrarse no?.
— Tuve que empezar a hacer ejercicio, con tus comidas me querés engordar me parece! — Fede se sonreía mientras se servía café.
— Podría preparar algo más balanceado — Ana quería hablar de cualquier cosa para disimular su incomodidad.
— Así me gusta la comida, aparte me hace bien ejercitarme, igual amo que me cuides!— se levanto y la abrazo por la espalada besándola en el cuello.— No me mal interpretes, amo que me cocines, pero no quiero que te sientas obligada, puedo comer lo qué sea si? no tenes que hacerlo todos los días si algún día no querés no pasa nada! – Él le daba besos cortos del cuello hasta las mejillas.
Ana no sabía ni que hacer, ni que responder, esto era demasiado para ella.
— Jajajaja — fingió que le daba cosquillas y se retorció liberándose — No me molesta, si un día no tengo ganas no lo hago y ya — Se sonrió para disimular y siguió haciendo otras cosas.
Fede ser acerco y la abrazo quedando bien pegados.
— Te amo!! ya voy a compensarte por ser tan atenta — Le dio un beso y se fue, entrando al baño.
Ella quería que la tierra la tragara, estaba desesperada por terminar con eso, porque no le pidió el número a Caro, así podía comunicarse.
— Lpm! que voy a hacer— se froto la cara, se sentía mal por hacerle eso a Fede, era bueno, y ella no podía mentir tanto.
Fede salió de bañarse, cambiado como todos los días, con ese perfume riquísimo.
— Nos vemos hermosa!!! — Fede la beso rápido y salió.
— Chau!!... — Ana no sabía como reaccionar, se fue al baño y se mojo la cara, se sentía incomoda, avergonzada y acalorada cada vez que algo pasaba, era humana y Fede era un hombre atractivo.
— Qué voy a hacer? Carooo volve! suspiró, no sabía cuanto iba a poder sostener esto.
.....
Fede llego a su trabajo, estaba de muy buen humor, hace mucho no se sentía así, Caro era tan hermosa, tan buena, hoy cuando la beso, podía sentirla nerviosa, parecía una adolescente, le encantaba verla así, se sonreía para él mientras abría su mochila, cuando se sorprendió como nunca.
Saco un paquete de regalo, frunció la cejas y pudo leer en una tarjetita.
"No reniegues más con las pilas"
Abrió el envoltorio para ver la linterna, sus ojos brillaban, este no era cualquier detalle, era algo muy personal, ella lo escuchaba y pensaba en él cuando no estaban juntos, si no porque se acordaría de algo que el dijo tan al pasar, como que la linterna le andaba mal, no pudo aguantarse y le mando una foto de la linterna.
Fede: Foto.
Caro: Que bueno que te gusto!!
Fede: Te amo mi vida!! gracias por ser tan perfecta!!
Ana del otro lado no sabía que responder, era solo escribir, pero no sabía que escribir, se tiro en la cama y suspiró.
Caro: No exageres!
Esto era insostenible, se sentía rara, le dolía el estómago, ella podía actuar, pero era humana y sentía, quien no se sentiría atraída por alguien si vivían juntos, aparte que te digan esas cosas, respiró profundo y despejó su mente.
Fede: Ya quiero llegar y besarte! Descansa mañana nos vemos!
Caro: Nos vemos!! besos!
— Me quiero morir!! Qué voy a hacer?— Hablaba sola, necesitaba ayuda.
Ella era una persona que todo lo que hacía era por sentimientos, no podía ser una persona fría y fingir sentimientos. Nunca había tenido que fingir, siempre era Caro la que hacía eso, ella era una persona que se dejaba llevar fácilmente.
Ocupo su tiempo en estudiar, quería distraerse, pero se quedo dormida sobre los libros agotada.
....
Podía sentir una calidez que la rodeaba y como una humedad en sus labios la hacía despertarse, esa calidez empezó a recorrer su rostro y el cuello, empezó a pestañar, estaba desorientada, sintió que alguien la cargaba y la acostaba suavemente, cuando entró en razón, Fede la estaba besando, sus besos eran dulces, estaba todavía un poco dormida, pero cuando se empezó a despertar podía sentir sus caricias, eso la sobresalto.
— Soy yo amor, estas muy dormida!! — Le dijo el abrazándola y besándola.
La cabeza de Ana iba a explotar no sabía que hacer, trato de disimular pero esto era demasiado, esos besos eran besos lujuriosos y llenos de amor, ella no era tan buena para fingir, nunca habia tenido sexo sin amor, así que pensó en un detalle, mientras él la besaba en la primera pausa ella habló.
— Estoy en mi periodo! — Dijo tímidamente.
Fede se freno, la miro y le dio un tierno beso, lleno de deseo.
— Que mala suerte, bueno te voy a dar tu regalo después entonces! — sonrió pícaramente – Estabas tan linda toda dormidita!— En esto Ana cayo en cuenta que su alarma no sonó, miro su celular y hoy no trabajaba, con razón!
Fede se empezó a cambiar en frente de ella, y lo primero que atino fue a girar la vista, pero no pudo evitar mirar de reojo, tenía un cuerpo bien formado, "de dónde saco a este hombre Carolina?" pensó.
Suspiro, sacudió su cabeza, era el novio de su hermana, tenía que aclarar sus mente, pero también pensaba en cuanto tiempo podría dilatar tener relaciones con él, cuando podría durar un periodo como mucho 6 días/7 más o menos, respiro profundo.
Fede solo tenía ganas de besarla, su gesto de ayer lo dejo embobado, hace tanto tiempo no tenía esas locas ganas de estar con ella, pero cuando llego y la vio ahi dormida sobre unos libros, qué estaba haciendo?!, su carita relajada, y cuando la alzo su cuerpo estaba tan relajado que parecía gelatina, le dieron una ganas de acariciarla y hacerla suya, pero bueno, no podía manejar algunas cosas. Mientras se cambiaba la veía perdida en sus pensamientos, que linda estaba últimamente.
— Tengo buenas noticias!! — Dijo Fede mirándola.
— Qué pasó? — Ella salió de sus pensamientos.
— Me dieron vacaciones!! Así que voy a poder dedicarte más tiempo para vos!! — Ana quería gritar "la puta madre que me pario" esto solo le podía pasar a ella.
— Que bueno!! — trato de fingir una sonrisa. Por dentro estaba muriendo y algo paso por su mente.
Tenían que compartir la cama por la noche "Mierda"