Lady Marie estaba gritando en medio de las habitaciones de ella. Cuando se escuchaban los gritos, el marqués de cabaret había mandado llamar a una comadrona. Le toco buscar a la comadrona en sus tierras. La comadrona judía llego rápido al nacimiento. Lady Marie gritaba cada vez más fuerte y cuando llego la comadrona vio una habitación con la lady gritando del dolor. La comadrona le dio un té de flores de la estación y la lady de cabaret se calmó un poco. Las doncellas de lady Marie cambiaron las sabanas para el momento decisivo. Cuando el grito de lady Marie de cabaret fue el más alto, allí nació una niña pequeña, de unos bellos ojos azules y además de una piel clara y un cabello castaño rojizo.
Así fue el nacimiento de Marianne de cabaret, la protagonista de esta historia. La comadrona le echo sal y la baño con agua de rosas.
La coloco al lado de su madre y ella empezó a comer de los pechos de lady Marie de cabaret. el marqués de cabaret junto con Pierre esperaba en otra ala del castillo. Dejo la comadrona a Marianne vestida y dormida al lado de su madre.
El marqués de cabaret esperaba con impaciencia en la otra ala del castillo y esperaba junto a su pequeño hijo Pierre. La comadrona llego a la otra ala del castillo y le dijo que tenía una hermosa hija y que las había dejado dormida al lado de su madre y que mejor se fuera a dormir, que podría ir a verla al día siguiente.
El marqués de cabaret estuvo de acuerdo y se fueron a dormir. La aya de Pierre se llevó al pequeño y al día siguiente estuvo más que dispuesto a ir a conocer a su nueva hermana.
El día siguiente lady Marie se despertó en medio de un gran dolor y con su hija en brazos. La niña despertó llorando, lady de cabaret le dio comida y fue a cambiarse para esperar al marqués de cabaret.
Se colocó un vestido de color morado, se hizo una trenza y se colocó un velo para ir hasta otra ala del castillo para ir a donde el marques para que conociera a su nueva hija.
Decidió vestir con un pequeño vestido a Marianne y fueron las dos a donde se encontraban esperando el marqués de cabaret y su pequeño hijo.
Bajo las escaleras con cuidado para evitar el dolor, junto con su pequeña hija en brazos. Llegaron al lugar junto con una doncella que la ayudaba a sostenerse.
Al llegar, Pierre corrio a ver a su pequeña hermana. Lady Marie dijo que esperara para que pudiera sentarse.
Él esperó hasta que se sentó y fue a acercarse para ver a su pequeña hermana. Él quería agarrarla, pero lady Marie dijo que no porque era pequeña y muy frágil.
El marqués se acercó a su “esposa” y sostuvo a la pequeña en brazos. Fue una sensación increíble el sostener a su pequeña hija en brazos y un gesto de dulzura y amor asomaron en sus ojos claros.
Sostuvo a su pequeña en brazos y estaba la pequeña dormida. Empezó a acariciarla y la beba despertó de su siesta.
El marqués de cabaret la acunó y se dedicó a consentirla en su silla mientras Pierre estaba al lado y a veces jugaba en su pequeño pony que era el preferido.
A veces la sostenía su Hermano Pierre y otras veces también se quedaba jugando.