Capítulo 2

Hasta ahora a pesar de la preferencia de todos por Melissa, ella y yo nos llevabamos muy bien. Inusive Carla dejo de ser tan Odiosa y caprichosa, está en la universidad y nos lleva con ella a todas sus fiestas.

Yo me encuentro esperando la admisión en varias universidades. Melissa ingresó en la misma universidad dónde estudia Carla. Tiene novio y esta muy emocionada con él.

Para variar el día que me entregan los resultados de mis pruebas no logré calificar para ninguna de las carreras que escogi. Claro, tenia que pasarme a mí. La que no tenia mamá, que si tiene un padre pero está ausente porque ya hizo otra familia. No contaba con nadie que me dijera que todo iba a estar bien. El consuelo de alguien que me brindara su apoyo. Y por supuesto la nueva esposa de mi padre no permitiría que el me pagará la universidad. Así que me toco ver como todos mis compañeros de preparatoria ya estaban estudiando y yo en casa. Pensando en la manera de formarme como profesional.

Muchas veces ayudaba a Melissa con sus trabajos, me gustaba sentirme útil. Ella me explicaba todo acerca de sus materias y yo al leer sus anotaciones me emocionaba con todo el contenido. Sin embargo no era mi futuro el que iba de viento en popa una vez mas era el de ella.

Un día se me ocurre una idea y llame a mi padre.

-Hola! Espero estés muy bien le dije. Llamo para decirte que yo también merezco tu apoyo al igual que tu nueva familia.

Siempre lo has tenido, pero si llamas por el tema de tus estudios, no puedo pagar una carrera tan costosa.

- Solo quiero que me apoyes el primer año. Yo mientras buscaré un empleo de medio turno para ahorrar y costearme los gastos de los siguientes años.

Esta bien hija, tenemos un trato, me dijo.

-Gracias papá.

Yo estaba feliz, no podía creer que me había dicho que sí. Por fin iba a construir mi futuro e iba poder alcanzar mis metas. Pero como era de esperarse siempre Mildred tenia que empañar mi felicidad.

- Dónde estabas? Me preguntó

Fui a la universidad, a preguntar por todos los requisitos que solicitan para la carrera.

- Y cómo piensas pagarlo?

Mi papá Benjamín me va apoyar una temporada, mientras yo busco un empleo.

- Pues, no lo creo. El día que no quiera darte dinero vas a tener que abandonar la carrera. Además, si trabajas no vas a poder estudiar. Tendrias que enfocarte en una sola cosa.

Yo me retiré a mi habitación y aunque algo de mi decía no dejes que esto te afecte. Rompí a llorar. Me preguntaba porque para ella era tan fácil hacerme sentir mal.

Si le dices a un niño que no puede hacer algo, el niño va lo hace y te demuestra que si puede. Pero si le dices a una jovencita que no lo logrará la haces dudar. Desconfiar del potencial que tiene, del talento que puede llegar a explotar.

Las palabras de Mildred calaron en mis adentros, me hacian dudar. Pensaba que no iba a poder y que quizás el dinero iba a ser desperdiciado. Sin embargo, comencé la carrera. Con el apoyo de mi padre y las ganas que tenía de llegar lejos me aventure en la travesía de ir a la universidad.

Pasaban los meses y me iba excelente en mis estudios, pero se aproximaba el plazo de mi padre, tan solo era el primer año, y yo aun no tenia empleo. Preguntaba entre mis amistades, buscaba por los clasificados y no hallaba algo que encajara conmigo. Me acostaba preocupada porque no quería declinar.

Un día me encontré a una amiga en la estación de trenes y me dijo, llamame, yo estoy en una empresa dónde te puedo ayudar.

-Que Emocion! Muchas gracias. Lo haré.

Resulta que está chica se llamaba Laura, ella también se estaba pagando sus estudios y tenia un trabajo a medio tiempo. Y por supuesto, no dude ni un instante en llamarla. Fui a su lugar de trabajo, califiqué y logré quedarme con el empleo. Era mi primera experiencia laboral, tenia que adaptarme y organizarme bien para poder llevar a la par mis estudios y mi trabajo.

La vida comenzaba a sonreirme, iba bien en todo. Sin embargo, no sabia que el destino me haría una jugarreta. Algo inesperado pasó. El Amor llego a mí. Sí, el amor. No lo busque, simplemente se me presento solo. Así fue como conocí a Jonathan. Mi jefe.

-Mucho gusto, bienvenida.

Un placer, pondre lo mejor de mi para hacer muy bien mi trabajo.

- Nosotros te apoyaremos en todo tu proceso de aprendizaje, no dudes en preguntarme lo que necesites.

Queeeeee! Exclamaba yo en mis pensamientos. Era un sueño ese hombre, bien parecido, inteligente, amable, perfumado. Amor a primera vista. Tenia todo lo que yo buscaba en un hombre. Estaba impactada con tantos atributos, cada vez que hablaba yo lo miraba como si fuera un Sultán. Le miraba los labios, sus ojos tan hermosos, su ropa era impecable, creo que era el hombre perfecto.

Llegué a casa y le conté a Melissa, le dije todas las cualidades de Jonathan minuciosamente. Ella me dijo que estaba feliz por mi. Que solo tuviera calma, que lo conociera bien y no me ilusionara antes de tiempo.

Al día siguiente, me topé con Jonathan en las máquinas dispensadoras de golosinas. No podía introducir las monedas de los nervios que me generaba tenerlo al lado.

-Qué pasa te noto nerviosa?

Nada, no estoy nerviosa. Acaso tendría que estarlo?

-Claro que no! Pero si quieres te ayudo. Yo tambien quiero comprar golosinas.

Vale! Acepto.

- cómo te ha ido estos días? Si te agrada el trabajo?

Si, me gusta, me he adaptadado bastante bien. Gracias por preguntar.

-Eso me han dicho que eres muy buena. Si sigues así alcanceremos muchas metas.

Gracias!

Pero que clase de tonta, se dio cuenta de todo el descontrol que me causa. Debo evitar este comportamiento. No puedo demostrarle que me gusta y me tiene en las nubes.

Con el pasar de los dias me fui interesando mas en él, comencé a preguntarle a los compañeros más antiguos cosas acerca de Jonathan. Su edad, la antigüedad que tenia en la empresa, dónde vivía. Quería saberlo todo. Note que Laura era muy amiga de él, tome valor y le pregunté todo lo que quería saber de él. Quien más que ella que es mi amiga me puede ayudar con toda la información que quiero saber.

-Amiga, él también me preguntó por tí. Tu le atraes, pero tienes que saber algo.

Que debo saber? Le dije.

-El es un hombre Casado.

Capítulo 3

Pasaron dos meses desde que me entere de que el hombre que yo veia tan perfecto era casado y con un hijo. Estaba enfocada en seguir estudiando y trabajando, en ocasiones iba a fiestas con Melissa y Carla. Ellas tenían muchos amigos en la universidad, siempre se inventaban un plan. Pero tenia un vacío. No sabía que era, pero siempre me sentía incompleta, sin encajar en muchos lugares y con tantas inseguridades que llenaban mi cabeza de angustias.

Tras superar mi primer año en la universidad, tuve que cambiar de turno en mi trabajo. Y esto implicaba trabajar directamente con Jonathan, pero no tenia alternativa. Debia hacerlo.

-Comenzaremos hoy y te necesito cerca. Me dijo Jonathan.

Mmm, no entiendo? Cerca?

-Si Anais, cerca de mí.

Podré ayudarte en todas las actividades que me asignes, he demostrado que soy buena en mi trabajo.

-Si pero también te necesito cerca de mí a escala personal.

Los colores se me fueron a la cara. No lo pude disimular. Sin embargo le dije: entiendo que eres casado. Que tienes un hijo. Creo que no podré cumplir tu petición.

- Anais, tengo un matrimonio fatal, no amo a mi esposa. Pero mi hijo es mi vida. Y si el viacrucis que estoy viviendo, me va permitir ver crecer a mi hijo lo sabré agradecer.

No entiendo, cómo es eso?

-Mi esposa tampoco me ama, solo tenemos una relación de apariencia, muchos aquí en el trabajo lo saben. Ella no me atiende y yo debo dormir en el sofá.

Creo que me estás tomando del pelo

-Hablo enserio Anais, mi hijo es mi bastón y jamás lo abandonaré, así tenga que pasar por incomodidades.

Te admiro! Vamos a trabajar. Ya es hora.

Su historia me asomobro, me dejo pensando en qué si mi madre no se hubiera ido, mi vida fuera otra. Me impacte al ver que hay padres que valoran a sus hijos. Y que luchan a pesar de adversidades para estar a su lado. La perspectiva de ese hombre increíble volvió a mi como el primer día que lo ví. Empecé de nuevo a sentir interés en él, pero tenia que preguntarle a Laura si lo que me decía era verdaderamente cierto o sólo era un truco para que yo accediera.

Laura, quiero que hablemos.

-Claro Anais, dime

Jonathan me contó sobre su mala relación con su esposa, tu sabes algo al respecto.

-Ellos no se llevan bien, solo pelean constantemente. Algunas veces ella viene. Es la decoradora de los eventos que hacen para promocionar los productos nuevos. Jamás he visto calidez en su relación.

Esto no me lo dijiste antes! Por qué?

-Porque sigue siendo un hombre casado y no me gustaría que te involucres allí. Podría hacerte daño.

Lo sé pero esto cambia las cosas, no estaría destruyendo un hogar que ya esta destuido.

-Anais, es tu decisión.

Sinceramente me emocioné, podía estar con la persona que me gusta sin sentir ningún remordimiento por su esposa. Ambos no se querían y sí, en efecto era cierto que no tenia una buena relación. Muchas personas me lo confirmaron. Hasta me decian que Jonathan vivia su propia cárcel. Sabiendo todas estas cosas accedí a los cortejos de Jonathan, pasaron los dias y me sentia querida. Por primera vez en mi vida, sentia que le importaba a alguien.

Es un dia normal en la oficina y de repente llega un arreglo de flores espectacular, nada común. Estaba en una caja cerrada pero con transparencia, eran rosas azules, con unos bombones al pie de la caja. Para mi sorpresa era para mí. Jonathan me lo envió, con una petición de noviazgo.

La felicidad no me cabia en el cuerpo, todo en mi era destello de amor, los compañeros observaban todo y yo con una sonrisa que muy bien me podía llegar a las orejas. Qué facinante amar y ser correspondido.

Por supuesto que acepte la petición de Jonathan, claro que queria ser su novia, estar con él. Todos los dias nos encontrabamos para almorzar antes de ir a la oficina, era un ritual para nosotros tener ese espacio diariamente, él se comportaba como toda mujer desea que lo haga un hombre era atento, detallista y cariñoso. Solo tenia ojos para mí.

Estaba en un burbuja, pero un día hubo una reunión en la oficina para informar de ciertos cambios, todos los dueños de la empresa asistieron y también los accionistas. Al culminar la reunión me citó en su oficina una de las accionista mayoritarias Delia, no era de mi agrado, su actitud era despota y altiva. Yo fuí pensaba que era para tratar algo laboral o incluso un ascenso.

- Hola Anais

Sra Delia cómo le va? A qué se debe esta cita.

-No sé si lo sabes pero Jonathan es un hombre casado y su esposa Mariana es mi amiga.

Sra Delia, mi vida personal es ajena a la compañía. Yo no le puedo responder sus incinuaciones. Si necesita algo laboral estoy atenta.

-Muchachita atrevida, debería despedirte, eres una cualquiera, no te importa andar con un hombre con familia... Descarada. No sé que te dirá. Pero el tiene un hogar estable y feliz. No lo destruyas.

Salí llorando de esa oficina, me sentí una basura, dentro de las palabras de Delia habia mucha verdad. Jonathan es casado y yo estoy en medio de todo. Pero cuando estoy con él se me olvida todo no me recuerdo ni siquiera que hay otra mujer en su vida. Ademas la seguridad que me brinda me permite confiar en él y saber que realmente no esta con Mariana. Pero tampoco quiero pasar por esta humillaciones, además estoy en el ojo del huracán, ahora q voy hacer si Delia se vuelve en mi contra y me empieza a poner trabas para que me despidan. Necesito este empleo, aun estoy pagando mis estudios y ganó muy bien. Hablaré con Jonathan. Él necesita saber esto. Yo no le confirme a Delia nada, pero esto puede traernos problemas. De verdad que no se que hacer. La angustia se apodera de mí estoy frustrada. Puedo dejar mi relación con Jonathan y seguir en mi trabajo. A pesar de verlo día a día, pero no quiero. Yo lo amo y deseo estar con él. Seguro cuando tengamos una relación más sólida y su hijo crezca un poco más podremos estar juntos como queremos.

Laura siempre ha sido complice del romance entre Jonathan y yo. Ella fue quien mo ayudo a escoger el ramo de rosas, asi que decidí perdirle un consejo. La conversación con Delia me dejo bastante confundida. Así que cite a Laura en un bar para poder conversar fuera de la oficina.

-De qué quieres hablar y que fue lo que te dijo Delia ?

Justamente quiero hablar de lo que me dijo Delia. Es cierto que Jonathan es feliz con su esposa Mariana?

-Ya imagino lo que te dijo esa víbora, Delia vive para destilar du veneno. Es infeliz si ve a alguien feliz. Sea lo que sea que te haya dicho  no le creas. Además es amiga de Mariana. Tu que le dijiste sobre tu relación con Jonathan.

Nada, me dio vergüenza confirmar algo. Tampoco quise generarle mas problemas a Jonathan. Pero Delia insustio en qué él tenia un hogar feliz con Mariana.

-No le hagas caso y ya deja esa angustia. Vive tu momento. Jonathan esta muy enamorado de ti.

Hay algo que no entiendo, Jonathan y yo no podemos vernos los fines de semana. Él me dice que es por su hijo. Pero esto no me gusta. Estoy aburrida del Amor en la oficina.

- Entiendo, solo dale tiempo. Verás que todo cambiará. Vamos a disfrutar.

Le hice caso a Laura, me quede tranquila, pero no del todo. Jonathan estaba dejando de ser ese hombre perfecto. Apagaba su celular al salir de la oficina, los fines de semana no tenia comunicación con él y ya no tenia esos detalles como al principio. Laura no tenia porque mentir. Pero solo yo sabia cómo me sentía.

Estaba enamorada de Jonathan, necesitaba respuesta asi que decidí hablar con él.

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