Ares estaba en su manada de mal humor la noche de luna llena, había observado a esa chica tan bella era una mujer albina blanca como la nieve sobre una roca, su gemidos llamaron la atención de él y por curiosidad se acercó, pero al verla pensó que se trataba de un ser sobrenatural, nunca en su vida pensó que era una loba, hasta que la vio huir, por alguna razón sus sentidos se apagaron solo pudo sentir un olor muy leve, pero era su olor favorito, en ese momento recordando la situación se dio cuenta de algo muy importante la loba estaba ocultando su presencia del mundo y sería más difícil encontrarla, pero de algo estaba seguro, cómo dijo el lobo que se interpuso en su camino y es que esa loba era de ese lugar.
Luna
- desde la noche que vi a eso gigantesco lobo negro algo me inquieta, su aroma, su manera tan brusca de actuar su forma de verme algo estaba mal, dime Ópalo es mi loba interior, que me esta sucediendo?
Ópalo
- parece Luna que encontramos nuestro mate, pero no es cualquier lobo este parece tener algún poder sobre todos los lobos ni nuestra sangre pura pudo evitar ese aullido, no debemos acercarnos a nadie menos a ese tipo de lobo son peligros recuerda lo qué pasó con nuestra madre.
Para Luna ese era el único recuerdo que pudo recuperar de su vida al nacer, su poder le permite recordar desde muy pequeña pero a su madre sólo la vio al cuero ella nació fue en el momento cuando su madre murió lo único que ella pudo hacer fue protegerla darle ese nombre que siempre recuerda, el cual se lo dijo como una especie de hechizo Luna lo recita tan vívidamente.
Recuerdo
-ahora mi bella criatura has vuelto a renacer llámate como siempre te has llamado Luna la gran diosa vive y encuentra tu mitad perdida.-
Protegiéndola hasta su último aliento, los alfas iniciaron una confrontación sangrienta por poseer a la madre y matar a la hija, pero en el acto asesinaron a la madre y dieron por muerta a la hija, para los alfas fue mejor matarla antes que fuera de alguno de ellos, ella no sería de nadie y quedando el bebé sólo es un misterio el cómo Luna llegó a la manada actual eso fue algo que nunca supo y no logro recordar, pero desde ese momento empieza su travesía hasta llegar con él alfa que la cuidó y al mismos tiempo la abandonó.
Su vida era difícil pero en las pocas cosas en las que tenía felicidad podría distraer su corazón roto.
Ares estaba inquieto aún no podía regresar al lugar donde había tenido ese encuentro tenía muchas tareas que hacer la actual situación de varias manadas era tensa y el cómo Rey debía solucionar, no le gustaba pelear sin motivos, y prefería dialogar, aunque él como rey era despiadado con los traidores y criminales.
Ares
- Dime Opet, qué piensas qué pasó esa noche? Opet es el nombre de su lobo es un lobo legendario con mucha casta, reencarno en busca de los asesinos de alguien muy especial para él quería solo la venganza y debía seguir hasta encontrar los causantes de tal tragedia.
Opet - mis sentidos al estar más cerca de ese lugar empezaron a desaparecer, era una extraña sensación, estoy seguro que eso era magia, esa loba es una antigua, pero cómo está viva?, ellos fueron exterminados y la única que quedó... él guardo silencio estaba sin palabras al saber lo qué pasó esa fatídica noche... murió ya no quedan más como ella, Ares debemos buscarla hay algo que me inquieta de ella y ese aroma ella definitivamente es nuestro mate, si es una antigua debemos protegerla, muchos vendrán por su poder y querrán poseerla estamos contra el tiempo antes que alguien más la encuentre.
Ares no paraba de pensar en la loba blanca, ella lo excitaba, la deseaba y empezaba a extrañarla, solo la pudo apreciar a cierta distancia pero ya lo había vuelto loco, él la necesitaba, una guerra podría empezar si alguien más se enteraba sobre ella, Ares debía forjar un camino de manadas leales a el, ya que habían muchos clanes enemigos aunque él era el rey de muchos de ellos, eran clanes de cuidado siempre en todo reinado hay hipocresía él debía tener cuidado aún no le había dicho a nadie lo que haría y eso era buscar a la loba misteriosa.
Mientras tanto los días transcurrieron de forma pacífica, en la aldea en la que vivía Luna, ella trabaja de servidumbre, tenía muchas tareas, le era imposible mostrarse frente a gente importante si ella rompía las reglas era castigada severamente.
Ella aprendió esa regla de una forma cruel, cuando ella estaba cortando frutos para la cena de la familia del alfa y sus invitados, uno de los invitados la vio, el hombre estaba seguro que se trataba de una mujer hermosa aunque estuviera vestida con ropa vieja y no estuviera arreglada abajo de ese vestido roto se asomaban unos pechos grandes y gran trasero ese día él la siguió al lago donde ella solía bañarse, y fue ahí donde él vio el encanto de la mujer blanca aunque no estaba en su forma real era tentadora, pero no contó que la hija del alfa los estaba espiando y se puso celosa ya que a ella le había gustado el hombre entonces corrió a donde su padre él alfa y le dijo que ella había seducido y se había entregado al hombre, él alfa inmediatamente la apresó las castigaron con látigos, la encerraron por un largo mes y solo tenía derecho a comer una vez por día desde ese día ella juro no volver a bañarse a la luz del día ni usar ninguna prenda que mostrara su cuerpo siempre parecía un costal de papas, pero las mentiras de la hija del alfa no se quedaron ahí siempre tenía una excusa para hablar cosas feas de ella y siempre todas eran mentiras.
En la aldea estaban vueltos un caos, se había corrido la voz que el rey de los alfas buscaba a una loba hermosa, él alfa de la aldea del bosque verde, pensó que el estaba en busca de una loba para aparearse entonces ingenio un plan excelente para su clan, debía dar a su hija para que el lobo tuviera sexo con ella, y así podría ganarse un buen lugar en las jerarquías más altas de cada clan así nadie lo vería de menos, al parecer los guardianes no llevaron bien la información y habían confundido la situación.
A Luna le pareció extraño ella estaba rezando a los cielos para que no se dieran cuenta de la verdad sino la castigarían severamente.
Luna Ópalo, Ópalo despierta estamos en problemas al parecer aquel lobo nos busca debemos irnos Ópalo ... Ópalo no despertó por alguna razón le estaba costando mucho más guardar la forma real de Luna desde qué conocieron a ese lobo, sus energías se agotaban rápidamente, por eso prefiero mejor dormir y despertar solo si se encontraban en peligro. Cómo el rey ares dijo el alfa, vendrá en busca de una pareja les exhortó a todas las lobas estar vestidas de una manera digna, y para los sirvientes el día que el rey venga a este lugar no quiero ver a nadie serán castigados y ejecutados si alguno rompe esta regla.
Después de lo que él alfa de su actual manada había dicho todos los sirvientes asintieron en muestra de estar de acuerdo con lo que se había dicho.
Luna estaba un poco preocupada aunque no se sabía qué día llegaría ese lobo gigante , todos debían estar atentos, ya que si por alguna razón se llegaran a topar con el y alguien se daba cuenta sería su fin.
Los días transcurrieron y las tareas eran repetitivas en su casa debían juntar muchos frutos, cazar, lavar y limpiar las áreas que se le asignaban, era un trabajo pesado, pero ella prefería estar ocupada y no pensado en sus problemas.
Sus pensamientos en estos días eran un caos, recordaba cosas que nunca había vivido, y sentía mucho dolor en las noches, ella estaba pálida y débil, no comprendía que le sucedía pero no tenía forma de que alguien la ayudará.
Se avecinaba una gran tormenta, Luna ya estaba descansando en su cabaña aunque era vieja la acogía del frío y el calor era su refugio y su única pertenecía en el mundo.
Luna estaba soñando con un hermoso lobo ojos negros, era bello y le transmitía paz, ella lo amaba en su sueño y suspiraba con cada rose del lobo, él era poderoso, pero un fuerte relámpago la despertó de su ensviendo una gran luz atravesar sus ventanas por un momento vio cómo si en el infierno se encontrara y en segundos volviera a su realidad, y un fuerte ruido hizo que su piel se erizara, ella sudaba tenía mucha calentura y el dolor en el cuerpo era insoportable.
Le dolía todo el cuerpo, sus huesos crujían, su piel ardía, su corazón latía hasta salirse de su pecho era demasiado dolor para ella esa noche y el cansancio se apoderaban de ella cuando estaba apunto de desmayarse pudo ver su reflejo en la ventana nuevamente vio la forma que tanto odiaba, ella con cabello blanco, era hermosa pero el dolor por mantener su anterior apariencia era indescriptibles, su pobre Ópalo estaba tan cansada que no se preocupaba por ayudar a calmar a Luna tenía muchos días sin escucharla, si seguían así podría pasar algo mucho peor y el lazo entre ambas se perdería, ya Ópalo le había recalcado que debían cuidar de su lazo ya que existía una historia que si de su lado se descuidaban jamás volverían a conectarse en esta vida ni en la otra y ambas morirían.
Luna lloraba bajo la gran tormenta el dolor estaba consumiendo cada parte de su ser, ella no sabía cómo calmarse no sabía que hacer, aunque ópalo siempre le dijo que nunca debía contarle a nadie de este hecho ella esta vez no soportaba el dolor de la transformación.
Luna rezó pidiendo clemencia, recordó las palabras que siempre le recitaba Ópalo para tranquilizarla.
-La niña de pelo blanco canta bajo la Luna, la luna acaricia su carita dejando un rastro de misericordia en ella, ahí sana su corazón y alcanza su alma, dejando que su vida siga hasta el final de sus tiempos, ella nunca volvería a estar sola por qué al final de los tiempos logro encontrar a su corazón.-
Cuantas veces su Opalo le recito esto, mas sin embargo ahora ella no tenía a nadie que calentara su corazón, sus huesos seguían doliendo y la lluvia seguía con fuerza, parecía que el cielo gozaba de su sufrimiento.
Que le he hecho a la vida para merecer este dolor, jamás lastime a nadie y estoy aquí vacía y solitaria.
Entrando la madrugada la lluvia cesó despejando el cielo y asomando una que otra estrella brillante, cuando Luna pudo ver un poco del firmamento su transformación ya no se veía afectada y gradualmente ella se fue quedando dormida.
En medio de la noche Ares se despertó, sintiendo dolor en su corazón, por alguna razón el tenía un mal presentimiento, pensada en la Loba albina, y deseaba que donde fuera que estuviera se encontrara bien.
Ares
-Opet, porque estoy tan intranquilo.
Opet guardó un largo silencio analizando y estrujando su corazón, él quería darle un respuesta pero el aire le faltaba y su corazón dolía, una tormenta, estaba en su mejor apogeo, parecía que en vez de agua eran fuertes dagas las que se incrustaban en su piel perfecta.
Ares no se había dado cuenta que salió de la comodidad de su hogar, estaba empapado en la lluvia nunca en su vida esto le afectó pero por primera vez en su vida la lluvia le dolía el corazón le lloraba, no comprendía cómo sus sentidos se habían afectado de esta manera.
El corazón le dolía y su mente divagaba, Ares entró en un transe profundo, corrió en dirección a una luz blanca, ahí vio a una mujer blanca como al nieve llamándolo y pidiéndole ayuda.
En su deliro recordó una vieja leyenda.
-La loba blanca siempre huye de la lluvia, los Dioses la castigaron por ser tan hermosa, asesinando a su lobo su único amor, y despojando su lobo interior, le negaron reencarnar, y por sus resentimientos se quedó a vivir en soledad, se vendió como artefacto para las brujas, y se volvió un encanto mágico, así acabó con su vida desapareciendo de la faz de la tierra ni su alma, ni sus cenizas se encontraban en este mundo ya, quedando destruida y vacía, sin alma jamás pudo volver a nacer, quedando como un recipiente vacío, jamás pudo encontrarse con su Mate, solo quedó un cascarón sin recuerdos ni dolor, la loba blanca por su rencor jamás volvió.-
Era un cuento que le contaba su hermosa madre, claro que jamás existió, pero ahora al recordarlo por alguna razón le duele el corazón.
Ares en su transe seguía bajo la lluvia, hasta que su hermano lo encontró lo llevó adentro de la casa, y ahí mismo lo calentó, parecía que el gran rey se encontraba delirando de amor y dolor.