Capítulo 2

En especial, teniendo una prometida junto con él… era inevitable que si las personas vieran esto, se preguntaran por que un hombre teniendo una mujer viviendo con él, tendría un número tan grande de estas revistas guardadas en su habitación.

Muchos llegarían a pensar cualquier cosa al ver esto, incluso podrían pensar que no encontraba a su prometida atractiva o deseable, y muchas otras cosas más, y Mary empezó a imaginar que la trabajadora estaba pensando eso de ella.

—Cuando llegue, lo voy a matar —pensó Mary, mientras apilaba las revistas “candentes” de su prometido.

Ella, ya había decidido, que quemaría estas revistas mientras Donald observaba, una forma de retribución por la vergüenza que le hizo pasar actualmente.

—Señora, disculpe, pero aquí tiene algo mas —dijo la trabajadora, sacando a Mary de sus pensamientos.

—Por favor que no sea otra revista —pensó Mary, mientras se giraba para ver.

Pero lo que vio, no fue una revista, en vez de eso fue un libro, tenía una portada negra, y no tenía ningún adorno de ningún tipo.

— ¿Qué es eso? —pensó Mary.

—Lo encontré mientras limpiaba el closet, estaba detrás de las… revistas de su prometido —dijo la trabajadora, diciendo en susurros estas últimas palabras.

Cuando Mary, escucho las últimas palabras de la trabajadora, se avergonzó nuevamente, y tomo el libro rápidamente para pudieran proseguir limpiando la habitación.

Después de una hora, ambas por fin habían terminado, y Mary, pudo formar una pequeña torre de un metro y medio de altura, al apilar todas las revistas que su prometido había estado ocultándole en su habitación.

La trabajadora no comento nada acerca de eso, y Mary tampoco quería decir nada, por lo que ambas ignoraron el tema del por qué un hombre que esta por casarse acumularía tantas revistas “candentes” en la misma habitación donde duerme con su futura esposa.

Cuando la trabajadora por fin se fue, Mary por fin pudo sentarse a descansar, mientras observaba el libro negro que la trabajadora le había dado.

En realidad, tenía miedo de abrirlo, ya que pensaba que era alguna clase de novela “candente” igual que las revistas que había encontrado anteriormente, pero al final decidió abrirlo.

—Si es alguna tipo de libro… de esa “clase” voy a tener que llevarlo a un psiquiatra para que lo examine… no es normal que alguien tenga tantas cosas como esta… incluso si es un hombre, y en especial uno que se va a casar —pensó Mary, mientras abría el libro.

La primera página del libro, estaba en blanco, así que la paso rápidamente a la segunda, y fue allí donde pudo ver que empezaba el texto, era la letra de Donald, y relataba ciertos eventos de cuando él era más joven.

—Ya va a empezar —dijo Donald, mientras encendía, el televisor en su casa.

El concurso de belleza más famoso del mundo está a punto de comenzar, y Donald, al igual que muchos hombres, únicamente deseaba verlo para poder ver a las mujeres que aparecían allí.

Donald, observo con mucha atención, a todas las mujeres que iban apareciendo, habían dividido a las representantes de cada país, en diferentes grupos y e iban seleccionando a las concursantes que pasarían a la siguiente ronda, según el grupo que iba apareciendo.

Y cuando el grupo correspondiente al continente europeo apareció, Donald, se fijó en cierta chica de piel blanca de una tez algo oscura, esa chica era la representante de España, un país algo pequeño en la escena global, pero cuando Donald la vio, no pudo despegar sus ojos de ella.

El concurso siguió avanzando, y cuando la representante del país de España, logro pasar al top veinte, Donald se alegró por ella, y se alegró aún más cuando pudo entrar en el top diez.

Cuando llego la hora del desfile en los trajes de baño, Donald, presto una atención aun mayor al concurso, observando a cada concursante con sumo detalle… en especial a la representante de España.

Cuando llego la hora de seleccionar al top tres, Donald espero impaciente mientras los nombres de las concursantes seleccionadas eran anunciados, primero fue una, luego fue otra, y así sucesivamente.

Pero cuando los tres nombres fueron por fin anunciados, y cuando Donald pudo ver que el nombre de la representante de España, no estaba entre las tres finalistas, un arranque de rabia lo invadió, en especial porque pensó que una de las tres finalistas no debía estar allí, ya que no la consideraba lo suficientemente bonita como para estar entre las tres.

Y en especial, también sintió enojo, por la representante de España, a pesar de ser más bonita que una de las tres finalistas, no había sido elegida, pero una mujer más fea que ella, si había logrado ser escogida.

Esto hizo que Donald, criticara a los jueces fuertemente, preguntándose qué diablos estaban pensando cuando hicieron la selección, y el hecho de que la mujer, a la cual él, consideraba como la más fea del grupo, y que le había arrebatado el último lugar disponible en el top tres a la representante de España, ganara el concurso de miss universo, ganándole a mujeres más hermosas que ella, no ayudo a mejorar la impresión que Donald, tenia de los jueces, y en su lugar hizo que Donald, los insultara fuertemente en su cabeza.

—Esa mujer… debo encontrarla —dijo Donald, mientras veía la última aparición, de la representante de España, en el miss universo.

Cuando Mary, leyó lo que estaba escrito en las primeras páginas del libro, en especial lo que Donald,  pensaba sobre la representante del país de España, y la especial atención que le dedico durante el concurso, su primer pensamiento, fue que esto no debía ser real, y después fue el shock.

Mary, se había dado cuenta, de que el concurso de miss universo, del cual Donald, escribió en el libro, era el concurso en el cual ella participo, y la representante de España, de la cual Donald escribió… era ella.

—Ya llegue —dijo Donald, mientras abría la puerta de la casa, sacando a Mary de su aturdimiento.

—Bien… bienvenido —dijo Mary, de forma nerviosa, esperando que Donald, no notara nada raro en ella.

— ¿Qué estás haciendo? —pregunto Donald.

—Nada… solo descansaba después de haber terminado de limpiar, fue muy agotador de verdad —dijo Mary.

—Te dije que contrataras a empleadas que lo hicieran por ti, no había necesidad de que tú participaras en la limpieza —dijo Donald.

—Hay… hay algunas cosas que prefiero hacer por mí misma —dijo Mary.

—Si tú lo dices, aunque creo que fue innecesario.

—No importa… hay muchas cosas interesantes que puedes encontrar mientras limpias, por eso me gusta participar en la limpieza —dijo Mary.

— ¿Cómo qué? —pregunto Donald.

—Muchas cosas —dijo Mary, mientras pensaba en la enorme pila de revistas que Donald, había estado ocultando en el cuarto donde dormían.

Y también, mientras apretaba de forma inconsciente, el libro negro, el cual había ocultado detrás de su espalda para que Donald, no lo viera.

Capítulo 3

A la mañana siguiente, Mary, continuo organizando los detalles de su boda, mientras relegaba a Donald, al papel de un mero observador, sin mucho que decir u opinar en los planes de su propia boda.

Pero a pesar del ajetreo de tener que organizar su boda, Mary todavía no podía sacarse de su mente, lo que había leído en el libro que fue aparentemente escrito por Donald.

En las primeras páginas de ese libro, Donald, escribió sobre la primera vez que la vio, y las últimas líneas que llego a leer, hablaban sobre que Donald, quería encontrarla, algo que la dejo muy perpleja.

Ella, quería seguir leyendo, pero no quería hacerlo frente a Donald, por obvias razones, necesitaba hacerlo mientras él, no estuviese cerca, aunque era algo difícil, ya que pasaban gran parte de su tiempo, juntos, exceptuando cuando trabajan.

Y además, el tiempo libre que Mary tenía, lo gastaba organizando los detalles de su boda, ya que por obvias razones, no podía ignorar los planes de su boda, solo para leer un libro, en especial cuando había poco tiempo.

Y de esa manera, pasaron varios días, antes de que Mary, por fin encontrara tiempo libre para poder leer el libro, sin que Donald estuviese cerca.

Estaba algo nerviosa, ya que no sabía que es lo que leería, pero después de un par de minutos de vacilación, decidió leer una vez más, desde donde se quedó anteriormente.

Cuando empezó a leer, pudo ver que los eventos que estaban escritos en el libro, se habían saltado más de un año entero, desde que Donald la vio en la televisión.

En esa fecha, Donald, gracias a las ventas de los libros que escribió, ya tenía una gran cantidad de dinero, y estaba tratando de empezar su propia empresa, estando aún en proceso de desarrollo en ese entonces.

Pero según parece, a pesar de tener un millar de cosas por las cuales tenía que estar preocupado, tales como el establecimiento de su propia empresa, Donald, no se había olvidado de Mary… en lo más mínimo.

Todo lo contrario, el recuerdo de Mary, aún estaba vivo en su cabeza.

—Gracias por recibirme —dijo Donald, mientras se sentaba en una silla, frente a un escritorio, con un hombre sentado detrás de dicho escritorio.

—No tiene que agradecer… más importante, hablemos de negocios —dijo el hombre.

—Bien… quiero que… busque a cierta chica, en la cual estoy interesado —dijo Donald.

— ¿Una chica? ¿Quiere que acose a alguna de sus ex-novias?

—No, no… a esta chica… ¿Puedo ser totalmente honesto con usted?

—Sería mejor que lo hiciera para que pueda hacer mejor mi trabajo.

— ¿Puede prometerme que nada de lo que diga aquí, va a salir a la luz?

—Sí, aunque si quiere estar más seguro podemos firmar un acuerdo de confidencialidad ¿Le parece?

—Si… hagámoslo entonces, sería mejor de esa manera —dijo Donald.

—Bien, por suerte tengo varios acuerdos aquí, así que podemos firmar de una vez.

Cuando el hombre detrás del escritorio, dijo estas palabras, abrió un cajón de su escritorio, y saco varios papeles que puso frente a Donald.

—Puede leerlos si quiere.

—Eso hare.

Donald, empezó a leer, todas y cada una de las hojas que el hombre le había dado, frunciendo el ceño en varias ocasiones, aunque después de un rato, termino de leer por fin el documento.

— ¿Qué piensa? —pregunto el hombre.

—El acuerdo parece bien, al menos según mi entendimiento.

—Bien… ¿Lo firmamos?

—Hagámoslo.

Donald, y el hombre detrás del escritorio, firmaron ambos, todas las hojas del documento que era un acuerdo de confidencialidad, que el hombre detrás del escritorio le había dado a Donald, el cual después de firmar, mostro una expresión relajada.

—Bien… ahora ¿Puede decirme todos los detalles de lo que quiere que haga? —pregunto el hombre.

—Bien… la chica de la cual estoy interesado, la verdad no la conozco.

— ¿No la conoce?

—Sí, pero aun así… quiero que la investigue.

— ¿Con que fin?

—Quiero que averigüe donde vive, cuáles son sus gustos, sus preferencias, lo que hace, que lugares frecuenta, quienes son sus amigos, que les gusta a sus amigos.

—Básicamente… todo acerca de ella.

—Así es… todo, quiero saberlo todo, y quiero que me de esa información.

— ¿Hay algo más, especifico?

—Si… quiero saber explícitamente, que le gusta y que no, que le agrada y que no, que conductas le agrada y cuáles no… enfóquese sobre todo en eso.

—Ya veo… bien, puedo hacerlo, solo necesito el nombre de la chica, y una foto de ella.

—Se la daré, aunque de hecho puede ver todo eso en internet.

— ¿En internet?

—Fue una de las participantes en el miss universo del año pasado, así que hay mucha información con respecto a ella en el internet.

—Ya veo… Así que pretende acosar una chica de ese concurso que le gusto ¿Verdad?

—No lo llame así… solo dígale…

— ¿Cómo quiere que le diga?

—No lo sé… quizás amor a primera vista u algo parecido.

—Si usted así lo desea… en cuanto a mis tarifas.

—Creo que sabe que puedo cubrir cualquier gasto.

—Sí, supongo que sí.

—Pero no se emocione… no pienso pagar de más en ningún sentido, quiero un informe detallado de sus tarifas y lo que cobra, no pienso pagar nada irrazonable.

—Está bien, descuide, no soy un estafador.

—Eso espero, lo contacte debido a su reputación como uno de los mejores.

—Bien, tranquilícese, encontrare a su futura… novia, y le daré todo lo que me pidió.

—Bien… esperare entonces —dijo Donald, antes de pararse, y caminar fuera de la oficina donde estaba.

Cuando Mary, leyó el contenido en el libro, se sintió aturdida, durante un buen tiempo, antes de que por fin, saliera del shock en el cual había entrado.

—Donald… ¿De verdad hiciste eso? —murmuro Mary, mientras procesaba lo que había leído anteriormente.

Su prometido, le había pagado al parecer, aun detective privado, para que la buscara, y no solo eso, sino que también para que le proveyera de toda la información que pudiese encontrar con respecto a ella.

No podía creer que fuese verdad, no podía creerlo, era demasiado impactante como para ser verdad, ella quería pensar que era mentira, pero el libro estaba escrito con la letra de Donald, una letra muy difícil de poder copiar, debido a su “particularidad”.

— ¿Qué más hay aquí? —dijo Mary, mientras observaba el libro, y pensaba si debía seguir leyendo o no.

Ella, tenía miedo de seguir descubriendo las acciones de Donald, pero después de un breve tiempo, continuo leyendo, y los eventos que pasaron a continuación, tenían que ver con su primer encuentro con Donald, más de un año después de que perdiera el concurso de miss universo.

Cuando Mary, leyó esto, empezó a recordar involuntariamente su primer encuentro con Donald, el cual parecía ser tan casual que nunca sospecharía de lo contrario, ya que de hecho, fue ella quien se acercó a él.

— ¡Cariño, ya me voy! —grito Mary, mientras veía a un hombre, de piel blanca, y cabello negro, sentado en el sofá de la sala de estar, el cual veía la televisión.

—Adiós, que desfrutes tu día —dijo el hombre, mientras apartaba su vista brevemente del televisor.

Poco después de que el hombre de cabello negro, dijera estas palabras, Mary, salió lentamente de su casa, mientras caminaba hasta su automóvil, para ir a su ejercicio diario.

Mary, tenía que mantenerse en forma, teniendo en cuenta su profesión y pasatiempos, por lo que la forma más fácil de hacerlo era ir al gimnasio local, para realizar las diferentes actividades allí.

Después de un rato de conducir, Mary por fin llego hasta el gimnasio, llegando algo tarde a las clases de ejercicios especiales, en la cual estaba inscrita.

—Llegas tarde Mary —dijo una mujer, de cabello castaño, mientras veía a Mary, llegar toda apurada.

—Lo sé Sarah, pero el tráfico estaba terrible —dijo Mary, mientras saluda a la mujer llamada Sarah.

—Por suerte para ti, todavía llegaste justo a tiempo —dijo una mujer, de cabello rubio mientras tocaba el hombre de Mary, desde atrás.

—Lo sé, lo sé, no volverá a pasar María —dijo Mary, mientras se daba la vuelta, para saludar a la mujer de cabello rubio, llamada María.

—Silencio las dos, el instructor, ya llego —dijo Sarah, mientras se volteaba junto con Mary, María, y muchos otros hombres y mujeres para ver al instructor.

El instructor, era un hombre blanco, de cabello negro, con una considerable cantidad de músculos en su cuerpo, lo cual lo hacía tener un físico atractivo.

—Siempre me da gusto ver al instructor —dijo María, mientras miraba al hombre de cabello negro.

—Cierra la boca, se te está saliendo la baba —dijo Mary, en tono sarcástico.

—Cállate… mi reacción no es tan exagerada, además… quiero tener un novio, me dio rabia tener que pasar el día de los enamorados sola —dijo María.

—No estuviste sola… estuviste conmigo —dijo Mary.

—Sí, estuve junto contigo, mientras te divertías dándole besos a Miguel, no sabes lo horrible que es ser mal tercio —dijo María.

—Tranquila, no estarás soltera mucho tiempo —dijo Mary.

—Silencio, la clase ya va a comenzar —dijo Sarah.

—Bien —dijeron Mary y María, al mismo tiempo.

Poco después de que ambas, dijeran esto, el instructor pronto empezó las clases, realizando diferentes rutinas de ejercicios para que sus alumnos le siguieran a su ritmo.

Mary, no sabía porque, pero se sintió especialmente agotada por los ejercicios de hoy, y en muchas ocasiones sintió que el aire le faltaba, y no era la única al parecer, ya que Sarah y María, parecían estar iguales que ella.

Cuando los ejercicios por fin terminaron, las tres parecían estar al borde del colapso, nunca antes se habían cansado tanto como hoy.

Y mientras las tres descansaban, lograron ver como el instructor, se acercaba a paso lento hacia ellas, y Mary pudo observar como María, se ponía nerviosa al ver a instructor acercarse.

—Señoritas —saludo el instructor, cuando estuvo lo suficientemente cerca.

Las tres, al ver al instructor, lo saludaron cortésmente, aunque María tartamudeo en varias ocasiones, mientras miraba al instructor fijamente.

—Pude notar, que ustedes no lograron llevar el ritmo de mis ejercicios hoy —dijo el instructor.

—Si… es porque… porque... —tartamudeo María, sin saber que decir.

—Creo que no estamos muy en forma —dijo Mary.

— ¡No digas eso! —dijo María, mientras miraba a Mary.

— ¿Por qué? Si es la verdad —dijo Mary.

—Si tienen tiempo libre, porque no van con algunos instructores para hacer ejercicios que fortalezcan el cuerpo, de esa manera podrán llevar el ritmo cuando regrese —dijo el instructor.

— ¿Cuándo regrese? —pregunto Mary.

—Sí, mi esposa y yo, nos vamos a ir de vacaciones durante cinco semanas, mientras tanto, las clases se suspenderán —dijo el instructor.

Cuando María, escucho la palabra “esposa” pareció que un balde de agua fría, le cayó en la cabeza, y agacho la cabeza poco después, pareciendo deprimida.

—Santo Dios —pensó Mary, al ver a su amiga en ese estado.

—Muy bien, cuando regrese, espero que ustedes tres puedan llevar el ritmo, nos veremos en cinco semanas —dijo el instructor, antes de caminar para irse.

—No sabía que era casado —dijo María, en un tono deprimido.

—Yo tampoco —dijo Sarah.

—Como sea, vamos a buscar algún instructor para ejercitarnos mientras tanto —dijo Mary, mientras se colocaba de pie y empezaba a caminar.

—Vamos detrás de ti.

Mary, y sus amigas, pronto encontraron instructores, quienes muy felizmente, aceptaron entrenar personalmente al grupo de Mary.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED