Después de salir del hospital, Lucas se dirige a la casa de campo, el hermano mayor ha hecho su residencia permanente allí, necesita hablar con Eva y no responden el teléfono. Solo puede pensar en lo que Laura le dijo, está tratando de entender a Gael, pero no puede, a medio camino detiene el auto en medio de la carretera, no puede seguir con tanto en la cabeza, no quiere provocar un accidente.
«¿Por qué insiste tanto? Ya llevan mucho tiempo separados y sé que él ha visto a otras mujeres, ¡¡si lo he visto con ellas!!» —piensa frustrado y da un golpe en el volante del auto.
El sonido del teléfono saca a Lucas de este bucle de pensamientos, al mirar el identificador ve que es Dante llamándolo.
—¿Por qué tantas llamadas? ¿Sucede algo? —pregunta Dante con urgencia en la voz.
—Necesito hablar con Eva, como no respondían me dirijo hacia ustedes, están en la casa de campo ¿verdad?
—Sí, no quiero estar en la ciudad por ahora, ven... —Dante deja de hablar con él, y Lucas escucha como le dice Eva que es él al teléfono—. Te estaremos esperando.
Lucas cuelga el teléfono, respira profundo, se sacude un poco y arranca el auto, necesita hablar urgente con Eva.
Mientras en el hospital Laura le entrega el teléfono que estaba usando a la enfermera con nerviosismo, las manos le están temblando.
—No tienes que preocuparte, yo estaré la mayor parte del tiempo contigo, cuando yo no esté, lo hará otra enfermera de confianza. —la tranquiliza la enfermera que la está cuidando desde que despertó en el hospital.
Laura le da las gracias mientras la enfermera la ayuda a acomodarse en la cama.
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Dante y Eva están esperando a Lucas en la entrada de la casa vestidos con ropa de montar a caballo, se alegra que todo vaya bien con ellos, estaba preocupado que supieran que él era el que chateaba con ella y hubiera problemas por eso.
«Gracias a Dios no fue así.» —piensa y mientras se estaciona no puede creer su mala suerte, las dos mujeres que atraparon su atención una es la mujer de la cual su hermano está enamorado, y la otra la esposa y ahora ex esposa de su ex mejor amigo que, aunque ya no lo ame sigue insistiendo y no les deja el camino libre.
—Pero no podrá con nosotros, lograremos estar juntos. —murmura al bajar del auto.
Se acerca a su hermano y a su cuñada y después del saludo entran a la casa.
—Y bien, ¿qué quieres hablar conmigo? —pregunta Eva cuando ya están sentados en el sofá—. Aunque imagino que sea sobre Laura.
—Sí, es sobre esa frustrante mujer. —dice Lucas y le pregunta—: ¿Te contó sobre su falta de memoria, que no recuerda nuestra relación, y que cree porque él se lo dijo que volverá con Gael?
A Eva se le cae la mandíbula al escucharlo, se recupera de la impresión de la confesión y comenta que ellas no hablaron sobre eso y que no entiende por qué Laura dice eso cuando estuvo preguntando por él.
—No te preocupes mañana cuando vaya al hospital hablaré con ella al respecto y despejare todas las dudas, —Informa Eva e indica tratando de calmarlo—: debe ser un error, no te desesperes.
Lucas espera que sea eso y no que perderá a Laura antes de haberla tenido.
Suspira profundo y se despide dándole un beso a Eva en la mejilla y las gracias por animarlo.
Está subiendo las escaleras cuando el llamado de Dante lo detiene.
—¡Lucas! Este estado pesimista no va con tu persona, vuelve a ser tu yo habitual y verás que podrás con todo esto y más.
Lucas asiente a su hermano y sigue subiendo la escalera.
Al entrar a su habitación va directo al baño y se da una ducha, necesita refrescar no sólo el cuerpo, también las ideas con el agua muy fría.
—Dante tiene razón, estoy dejando que la situación me supere, dormir un poco me hará pensar mejor.
Luego de una ducha rápida Lucas va a la cama, aún es temprano pero no quiere estar en compañía de nadie, cuando despierta y baja a la cocina ya todos duermen.
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—¿Dormiste bien? Te veo más relajado —pregunta Dante a Lucas mientras se sirve una taza de café en la cocina—, ¿Ya pensaste que hacer?
Lucas le responde que durmió mejor, aunque no como lo hace habitualmente, en cuanto a Laura tiene la mente en blanco, irá a trabajar como siempre y en la tarde irá a visitarla al hospital.
—Quizás cuando Eva hable con ella, se aclare todo, es mi esperanza por ahora.
—¿Vendrás está noche a dormir aquí?
—No, me quedaré en la ciudad, el campo no es lo mío y lo sabes, llamaré a Eva para saber que conversó con Laura.
Al terminar de desayunar Lucas va para la empresa y nada más llegar, Gael lo estaba esperando en la oficina de la secretaria.
—¿Teníamos alguna reunión programada? —pregunta Lucas con el ceño fruncido.
—Sí, desde hace días Lea la informó a Laura, pero si quieres podemos posponerla.
—No, entremos a mi oficina.
Gael sigue a Lucas y se sienta frente a él, comienza a sacar papeles y a exponer ante su jefe cosas que han hecho desde que supieron lo que hizo Alina.
Lucas lo observa y solo puede pensar en qué momento dejaron de ser amigos, incluso sabiendo que estaba con Laura y después de Gael darle aquel golpe frente a su apartamento, siguió lo más normal posible con ellos.
«¿Por qué ahora? ¿Qué cambió?»
Lucas suspira y Gael se detiene para mirarlo y le pregunta si quiere que continúe o terminan por hoy.
—Sigamos, es mejor terminar cuanto antes. —responde Lucasy deja de lado sus pensamientos, no puede perderse esta explicación, es muy importante para la empresa.
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Eva llega al hospital para ver a su amiga, es horario de visitas y espera poder verla, pero nada más llegar a la puerta de la habitación la madre de Laura le dice que no puede entrar, que no es bienvenida allí, la señora tuvo que ceder al Laura ponerse firme y exigirle a su madre que saliera de la habitación mientras su amiga está allí.
—Pero...
—Pero nada mamá, por favor déjanos sola.
Katherine refunfuño un poco, y chocó el brazo de Eva al pasar cerca de ella.
—Estaré pendiente, cuidado con lo que le dices a mi hija, no la alteres o no te ira bien. —Amenazó a Eva y salió.
—Disculpa a mi madre, ya sabes como es. —dice Laura y da un golpe en la cama para que Eva se acerque.
Eva le dice que no tiene que disculparse, no es ella la que trata mal a los demás. Y Cambian de tema, porque creen que no deben darle tanto protagonismo a Katherine, hablan de lo que se ha perdido desde que está en el hospital.
—La verdad no te has perdido mucho, solo que Lea hoy amenazó a Lucas con poner la empresa de cabeza si no la regresan a su puesto, dice que ya no soporta a Gael un minuto más. —cuenta Eva y termina riendo de su amiga.
Laura ríe también, pero se pone seria y le cometa a la morena:
—Por tu cara sé que no quieres hablar de eso, se que me quieres mucho y por eso vienes a verme, pero ¿de qué quieres hablar en realidad? —curiosea Laura.
Eva se acerca más a ella, le toma una mano y muy seria le pregunta que pasa con Lucas, si es cierto que no recuerda la relación que tienen, y el porqué cree en lo que Gael le dijo.
Laura cambia la mirada, respira llenándose de valor y cuando va a hablar entra su madre con el doctor.
—Es hora de que se vaya... señorita. —dice Katherine mirando a Eva de pies a cabeza al decir la última palabra.
Eva se despide de su amiga y promete volver. Llega al lado de la mamá de su amiga, levanta la nariz como Homero Simpson y sigue su camino.
Laura la ve marchar y una lágrima cae por su mejilla.
Cuatro semanas después
Laura está aliviada, después de pasar tanto tiempo en el hospital puede ir a casa, aún tiene que seguir en cama pero en casa; dos semanas le tomó para recuperarse del traumatismo en la cabeza, todavía tiene que recuperarse del trauma torácico pero no le preocupa tanto como ver como Lucas y Gael esperan llegar primero a verla en el horario de visitas, el que llegue primero es el que más tiempo pasa con ella, Eva lo encuentra gracioso más a ella le agobia. Solo espera llegar a casa, descansar y programar las visitas si es que tolera que la sigan visitando.
—¿Por qué la cara? Pensé que estarías feliz de salir de aquí. —pregunta Eva mientras recoge las cosas de Laura.
Ella decidió que Eva la acompañara a casa en la ambulancia al salir del hospital, Lucas y Gael casi pelean para ser uno de ellos el acompañante, menos su madre que apoyaba a Gael, tuvo muchas propuestas al ver que casi pelearon los dos hombres.
—Estoy feliz, estaré en casa con mi hijo, no comeré más comida insípida de hospital —responde Laura y suspira—. Quizás la cara es por lo que me espera.
—Si es por a cuál hombre creer, te diré que es Lucas ese hombre, no deberías tener dudas, tú hace mucho tiempo dejaste de querer a Gael. ¿Por qué tienes que pensarlo tanto? —Eva se detiene con una jarra con flores en la mano en el medio de la habitación cuando va a deshacerse de ella en el cesto de basura.
—Es algo complicado. —responde Laura y baja la cabeza. —Puedes explicarme, Lau... desde que nos hicimos amigas no hemos tenido secretos, hablamos nuestros problemas y buscamos soluciones entre las dos, ¿qué cosa es lo complicado que no te deja mandar a volar a tu ex y ser feliz con el amor de tu vida?
—Gael estaba...
El doctor Ekkehard y la enfermera Yanick entran a la habitación interrumpiendo a Laura.
—Buenas días señora Maurren, vinimos a una última revisión antes de darle el alta.
Eva le dice murmurando "Salvada por la campana" y Laura sonríe, pero por dentro suspira con alivio al no tener que responder la pregunta de su amiga.
Después de terminar su revisión el doctor Ekkehard le da el visto bueno y le da algunos consejos a seguir, y le da una cita para ver cómo va recuperándose.
—Tengo entendido que solicitó a la enfermera Yanick como su cuidadora. —consulta el doctor Alwin Ekkehard.
—Sí, la enferma Yanick fue la mejor que tuve. —indica Laura con una sonrisa mirando a la enfermera.
—La mejor paciente que he tenido, por supuesto no podía declinar su solicitud. —señala la enfermera guiñándole un ojo.
El médico se despide y sale de la habitación dejando a las tres mujeres a las cuales no les da tiempo de hablar porque llegan los paramédicos que la llevarán a hasta la ambulancia.
—Yo iré en mi auto, ya tengo tu dirección —dice la enfermera al observar la cara interrogante de Laura al ver que se va también sin ella, sale dejándola con Eva y los paramédicos en la habitación.
—Vaya, parecen muy cercanas. —dice Eva con cara enojada.
—¿Celosa? Para que no estudiaste enfermería —pregunta Laura bromeando.
Las dos comienzan a reír por todo el pasillo, hasta que uno de los paramédicos le pide que lo hagan bajo, pero al llegar a la salida sueltan otra vez la risa.
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—Aún no entiendo por qué Laura tiene que salir tan pronto del hospital, no está completamente recuperada. —dice Lucas caminando frente a su hermano en la oficina de éste—. Tampoco por qué no me dejó acompañarla.
Dante lo mira y mueve la cabeza al escucharlo, su hermano es el que siempre está relajado y ahora está siempre tenso.
—Si el médico le da el alta es porque ya está lo suficiente bien como para poder irse, y en cuanto a que la acompañes... ya viste lo que pasó ayer, la entiendo, yo también lo hubiera hecho.
Lucas se detiene y mira a Dante con mala cara y le pregunta que de que lado está a lo que recibe como respuesta que siempre estará de su lado si tiene la razón con respecto a Laura, con lo demás lo apoyará cueste lo que cueste.
Miran hacia la puerta cuando sienten que tocan ahí, al ver al recién llegado se miran como preguntándose cuánto tiempo llevará allí.
—Eva no está, por eso entré hasta aquí ¿puedo entrar? —dice Gael con algunos papeles entre las manos.
—Adelante —lo invita a pasar Dante señalando una silla—. ¿Qué se te ofrece?
—Revisar este contrato, es uno de los que faltaban por revisar.
Lucas se despide argumentando que ese no es su departamento que si necesitan de él estará en su oficina. Se va sin mirar atrás.
Nada más llegar a sus dominios saca el teléfono y llama directamente a Eva, cuando lo hizo a casa de Laura la madre fue quien respondió al teléfono y le colgó después de insultarlo y pedirle que no llamara más. Eva lo toma al quinto tono.
—Hola cuñado, ¿una actualización? —Saluda Eva y la pregunta la hace en tono de broma.
—¿Cómo está mi rubia favorita?
—Muy bien, solo necesita descanso, acabamos de llegar.
—¿Crees que me permita ir a verla?
—No puedo hablar por ella, aun está enojada por tu comportamiento de ayer —responde Eva, hace una pausa y bajando la voz le dice—: No prometo nada, pero no te alejes del teléfono, trataré de que acepte tu visita y te llamaré para avisarte si acepta.
Él suspira resignado y acepta lo que su cuñada le dijo, cuelga el teléfono y se para frente al ventanal que hay en su oficina, mirando sin mirar hacia el exterior, recordando el día de ayer.
«Lucas llegó al hospital cómo cada día para ver a su mujer, nada más entrar vio que Gael ya estaba allí con Katherine la madre de Laura, en la habitación también estaban Eva y Lea.
Pensó que algo iba mal al ver que todos estaban muy serios y callados, sabía que no era por él ya que antes de entrar no los había escuchado hablar. Al preguntar Eva le respondió que Katherine y Gael no querían que Laura contratara una enfermera, que ellos la cuidarían.
—Prefiero un profesional, ellos pueden ocuparse de Matthew, pero insisten. —comenta Laura.
—Es lo más aconsejable. —señala Lucas.
—Eso costará mucho dinero, no entiendo el problema en que la cuidemos nosotros —dijo Katherine con mucha molestia.
Lucas la mira y le dice que ella no es enferma, y no sabrá atender bien a Laura y al niño, que si es por dinero, él lo pagará.
—Tu dinero no hace falta, para eso estoy yo que soy su esposo. —intervino Gael.
—Ex... —dijo Lucas y le dio la espalda.
Se acerca a Laura, le toma la mano y le dijo que ella decidía, que tuvo traumatismo, pero está muy bien de sus facultades.
—No vengas a darle ideas a mi hija y tratar de opinar cómo si fueras parte de la familia.
—Su familia ha hecho muy poco, es mejor que nos ocupemos nosotros —indica Lea muy calmada.
Todos miran a Lea, no es propio de ella hablar así, la Lea de siempre le hubiera hablado más fuerte, las mismas palabras pero más enérgica. Ella solo se encogió de hombros.
—Tú no te metas, mamarracho. —dijo Katherine con desprecio.
Laura intervino en ese momento.
—Ya decidí que tendré una enfermera y así será, no hay nada más que hablar.
Todo callan hasta que se toca el tema de como será el regreso de Laura a casa, todos querían ir con ella en la ambulancia, ahí fue que todo se puso patas arriba, Lucas y Gael se enfrentaron porque cada uno se consideraba pareja de ella y por tanto con el derecho de acompañarla. Eva y Lea tuvieron que mediar entre los dos, Katherine solo dio porras por Gael, casi se pegan cuando Laura los detuvo:
—¡¡Paren!! estamos en un hospital por Dios. —Laura se pasó una mano por la cara, frunció el ceño y los señaló con el dedo índice acusatoriamente—. Se están comportado como dos neandertales, mañana me va a acompañar Eva. Ahora, fuera los dos de aquí, no quiero verlos en lo que queda de día.
Luca quería protestar, pero se lo pensó mejor y salió de allí sin esperar que Gael lo hiciera, no quería que se enojada más con él, que lo hiciera con el otro.»
Lucas vuelve al presente y ríe al recordar que Lea le dijo hoy en la mañana que Laura casi golea a Gael si hubiera tenido la capacidad de caminar sin hacerse daño en la herida, siguió tratando de presionarla para desistiera de la enfermera y de ser quien la acompañara a casa.
—¿Querrá verme hoy?