Capítulo 2

Corrí sin pensarlo dos veces para cerrar la puerta pero me caí a la mitad del camino así que prácticamente me arrastre para cerrar la puerta, una vez que le puse seguro les grite que alguien cerrara la ventana. Sofia corrió y cerro la ventana con seguro.

-¿Ahora si nos podemos ir?- les pregunte-

-Deberíamos dormir en el baño- sugirió mi hermana-

-Definitivamente vamos a dormir en el baño- añadió María-

Buscamos algunos cuchillos y subimos a la habitación para llevar uno de los colchones al baño y algunas almohadas. Mientras que con Sofia acomodábamos nuestras maletas para mañana salir lo mas rápido posible de este lugar, mi hermana y María guardaban todo lo del escritorio. No se porque decían que en Forks hacia frio en esta apoca, yo me estaba muriendo calor y la humedad era asquerosa, me saque la remera para quedarme en corpiño.

-Bren...-

-¿Mhmm?-

-Bajaste muchísimo de peso, ¿Segura que estas bien?-

-Después de lo Nicolás baje mucho de peso, supongo que me centre tanto en libros que me olvide de mi. ¿Me veo tan mal?-

-Sos pura tetas-

No pude evitar reírme. Me acerque al espejo para verme, hacia tiempo no me veía, estaba peleada con mi propio reflejo. Me veía delgada, no a la exageración pero se notaba mucho. Mi cuerpo siempre habia tenido forma de reloj de arena y mi peso estaba bien, según el medico, si bajaba mas de peso podría generarme problemas en la espalda debido a la cantidad de busto que tengo, no es una exageración pero son grandes, diría que un poco mas que Salma Hayek y eso que ella tiene mucha pechonalidad. Aunque siempre usaba ropa grande y holgada o camperas, mas que nada para que no se me notaran tanto.

-Sofia...-

Grite al escuchar a mi hermana en mi oído haciendo que María de un grito también.

-¿Por que hiciste eso estúpida?- le pregunte a mi hermana molesta-

-Solo quería decir que Sofia tenia razón y que estas en las puras tetas-

-Gracias, no lo habia notado-

-Voy a cocinarte mas seguido para recuperes peso-

-No gracias prefiero comer comida de perro-

-No ven que no se puede ser buena con ella-

Mi hermana se alejo de mi y se sentó en la cama.

-No es que no quiera que me cocines pero la idea es ganar algo de peso, no seguirlo perdiendo-

-¡Yo se cocinar!-

-Papa tuvo diarrea la ultima vez que le cocinaste, eso casi lo mata-

-Estaba en termino medio-

-En termino medio crudo. Un veterinario revisaba eso y lo declaraba vivo-

-¿Ven como es?-

-Tiene razón a mi me intoxico con una hamburguesa, ¿Como es que alguien puede cocinar mal algo tan finito que apenas lleva cocción?- pregunto María mirando hacia afuera-

-¿Por que estas mirando afuera?-

-Porque con el grito de la señora pechonalidad se me cayo mi inhalador-

-No me jodas, ¿Ustedes dos están en el mismo curso para idiotas verdad?- le pregunto Sofia negando y sentándose en la cama-

-Pues te vas a morir porque yo no pienso bajar- asegure-

-Lo necesito-

-Baja vos-

-No voy a bajar sola-

-Que te acompañe tu mejor amiga-

-Ustedes son las mayores-

-Por eso mismo, la sabiduría debe perdurar, ustedes han demostrado que no sirven. Mi loca dele pa fuera- me burle-

-¿Necesitas esto verdad hermana mayor?-

Agustina tenia mi cargador de celular en su mano y se acercaba peligrosamente hacia la ventana.

-Haz esa estupidez y no te daré un solo peso, dólar, money, verdes, billetes el resto de tu vida-

-¡Que miedo!-

-Agustina no estoy jugando, mi celular esta el borde de la muerte y Paula quedo en mandarme mensaje por el libro después de las siete de la mañana-

-Si lo tiro vas a tener que bajar a buscarlo, ¿O no?-

-O te puedo tirar por la ventana, ¿Lo que vos prefieras?- amenace-

Mala idea ya que mi estúpida hermana tiro con fuerza cargador por la ventana.

-¿Por que hiciste eso?-

-Porque María necesita su inhalador-

-Yo le compre uno de mas ayer cuando fuimos al centro-

-¿Que cosa?-

-Que te voy a matar eso fue lo que dijo-

-¿Y yo como iba a saberlo?-

-Podrías haber esperado y no ser tan impulsiva- le sugirió Sofia-

Respire hondo varias veces antes de tomar dos cuchillos y encaminarme hacia la puerta de la habitación.

-Si muero ahí abajo todas mis cosas quedan para Sofia, todo queda para vos- le señale a mi mejor amiga-

-Voy con vos-

-Igualmente mi editora tiene mi testamento donde te dejo todo-

Era mentira pero quería meterle suspenso a la situación. Tenia miedo y no estaba jugando.

-Recuérdenme como una heroína. Hermana, ojala le hubiera pedido a papa y mama un balde de diez litros de helado de chocolate con almendras cuando me preguntaron si quería un hermanito o hermanita. ¡Si estas en el cielo, sálvame por favor Henry Cavill!- comente mientras bajaba por las escaleras-

-No seas dramática-

-¿Queres salir vos?-

-No, no así estoy bien-

-Hija de puta, debería haberte tirado con mas fuerza del pelotero-

-Por tu culpa me quebré un dedo-

-Debería haberte quebrado un brazo-

-Ojala que te coma lo que sea que este ahí afuera-

-Ojala ya este adentro de la casa así cuando salgamos Sofia y yo, se las coma a las dos por estúpidas-

-Te odio-

-Te detesto-

Agustina abrió la puerta para que Sofia y yo pudiéramos salir.

-Prende la luz del patio-

-No hay luz. El dueño dijo que iba a venir mañana a instalar la luz del patio-

-Ojala que un zombi le coma la cara por pendejo- comento Sofia molesta-

-Llévense esto-

María nos entrego una linterna chiquita que apenas alumbraba algo. Una vez que salimos las chicas cerraron la puerta detrás de nosotras.

-Malditas perras traidoras- se molesto Sofia-

-Odio ser la adulta. Quiero a mi mami-

-Yo también-

-Nunca deberíamos haber venido-

-No hay que volver a salir con ellas jamás, en la vida-

-Si sobrevivimos, las rapamos mientras duermen, necesito sacar estaba violencia que tengo con ellas-

-Hecho, vos a mi prima y yo a tu hermana-

-Hecho-

A medida que avanzábamos comenzamos a escuchar ruidos en el busque.

-Quiero vomitar- afirme-

-Al menos vimos a Messi salir campeón del mundo-

-Si pero todavía no me lo pude tatuar-

-Quiero tatuarme al Dibu-

-Yo también-

-Muchachos...-

El ruido se volvió mas intenso a medida que nos alejábamos de la puerta. Al llegar abajo de la ventana Sofia comenzó a buscar el inhalador primero ya que se suponía que cayo cerca de la ventana.

-¿Lo encontraron?- grito María desde la ventana-

-No puedo ver ni donde putas estoy parada voy a encontrar algo de color azul, pedazo de mierda- le respondió molesta Sofia-

-Encima esta todo nublado, no se ve una mierda, me olvide de ponerme una remera y me van a comer entera los mosquitos-

-¡Lo encontré!. ¡Esta mierda esta casi vacía!. ¿Me hizo bajar a buscar algo que esta vacío?, yo la mato-

-Mi cargador...-

-¿Que no tenemos el mismo cargador?-

-Yo tengo Android-

-Es cierto Motorola y iPhone-

-No me lo recuerdes que me duele el bolsillo-

-¿Otra vez te estas quejando por plata?- me grito mi hermana desde arriba-

-En cuanto le haya pasado algo a mi cargador te voy a romper cada puto esmalte de uñas que se me cruce por el camino cuando lleguemos a casa- le grite en voz baja-

-Cómprate otro, tacaña-

Cerro la ventana con fuerza y temí que se rompiera la ventana.

-Si rompe una sola cosa mas me voy a poner a llorar y después la voy a matar-

-Siento lastima del pobre tipo que tenga que aguantarla-

-No me lo recuerdes que de seguro va a ser igual de idiota que ella. Igual de superficial-

-Mientras no se consiga un Braian o un Kevin-

-No, por favor, no digas esas cosas-

Cada ves nos alejábamos mas de la casa, y el pánico se estaba apoderando mas y mas de mi.

-¿Como te va con el libro?-

-Ya lo termine. Ya se lo mande a Paula por eso necesito el celular cargado-

-¿Y un USB?-

-Es el que esta conectado al cargador-

La escuche suspirar frustrada.

Varios minutos después escuchamos la ventana abrirse con fuerza y vi a mi hermana con lagrimas en sus ojos.

-¡Sofia!, María esta teniendo un ataque-

Sofia me miro con miedo en sus ojos.

-Anda-

-Pero...-

-Anda, yo voy a estar bien-

Le saque la linterna de las manos y salió corriendo de nuevo hacia la casa.

La vi entrar a las apuradas.

-Mas les vale que sea cierto o Sofí las va a matar-

Seguí metiéndome un poco mas adentro del bosque, porque de patio solo tenia un mini cuadrado lleno de hojas, lo demás era puro bosque, un gran y…muy oscuro bosque. Un poco mas adelante divise mi cargador a varios centímetros de donde yo me encontraba. Después de agacharme para agarrarlo escuche un ruido delante de mi así que me pare con lentitud sintiéndome un poco mareada en el proceso, la falta de vitaminas me va a matar algún día.

Ahora mismo quisiera despertarme con el grito de gol de Montiel contra Francia y no estar parada frente a este perro enorme con ojos rojos y unos dientes muy, muy afilados.

-No es real. No es real-

Me repetía una y otra vez mientras daba pasos hacia atrás. En cualquier momento me iba a dar un ataque de algo si me seguía hiperventilando. Mis lagrimas aun no salían pero les faltaba poco, muy poco. Mi corazón latía con fuerza y mi voz se escuchaba terriblemente temblorosa.

-Los lobos no existen, al menos no de ese tamaño, solo sos un producto de mi muy hiperactiva imaginación. Esto no es real-

Un gruñido salió de su asico y sentí como mi boca empezaba a salivar de mas, esa era una muy mala señal, iba a vomitar.

-Lindo y enorme perrito. Lindo y enorme perrito- murmure mientras seguía caminando en retroceso- ¿Cuando en alguna puta película funciono esa puta frase?. ¿Sabes que?, a la mierda, a mi no me va andar intimidando un perro pulgoso, no importa el tamaño que tenga-

Me detuve en seco, ahora mismo no creo que una piedra invisible lo asuste, ¿Verdad?. El se siguió acercando a mi hasta quedar parado justo delante de mi. Esa mierda era enorme, me sacaba fácil como dos o tres cabezas de alto, ya me habia arrepentido de haberme detenido.

El se paro firmemente frente a mi y yo retrocedí un poco pero con lo que no contaba era que me iba a tropezar con una raíz que habia detrás de mi haciéndome caer hacia atrás impactando de cola al piso. Eso si me dolió y mucho. El cuchillo que traía en la mano izquierda se me soltó y termino a centímetros de mi mientras que con la otra mano apretaba con fuerza el cargador y la mini linterna.

Me arrastre hacia atrás lo mas lento que pude raspándome la parte baja de la espalda con las ramas chiquitas que habia en el piso. Mi cabeza choco con algo duro y al mirar hacia arriba para ver con que me habia chocado me di cuenta que era un árbol. Estaba mas que muerta, eso era seguro, me iba a comer e iba a ser una muy mala muerte para mi.

El lobo se acerco aun mas a mi sin quitarme la mirada de encima, en un momento se me paro el corazón cuando vi su asico acercarse a mi pierna, ahora si estaba a nada de vomitarle la cara. Con lentitud lamio desde mi tobillo hasta mi rodilla haciendo que mi cuerpo reaccionara y cerrara las piernas de golpe y las contrajera hacia mi. Al parecer no le gusto nada ya que me soltó un gruñido aun mas fuerte y acerco su asico a mi cara enseñándome sus enormes y afilados dientes. No quería hacerlo pero tampoco quería ser comida de perro, así que estire mis piernas de nuevo sin abrirlas solo estiradas, el lo noto enseguida y retrocedió un poco. Me sorprendí mucho cuando con su osico trato de abrir mis piernas, algo que le fue imposible ya que yo las tenia tan apretadas que dolía.

Sus pupilas estaban dilatadas y varios gruñidos salían de su osico haciendo que mi corazón latiera con mas fuerza, el estomago me dolía, mi cabeza me daba vuelta y no podía dejar de imaginarme como iba a morir, al menos no tenia ninguna cuenta pendiente con nadie, mi libro estaba acabado, ya no tenia prometido, me sentía miserable pero a su vez no dejaba de pensar en como era posible que existiera un lobo así de grande, seria algo genético o alguna prueba en algún laboratorio que salió mal o quizás venia de un mundo paralelo o quizás estoy en coma y mi cerebro esta divagando porque se rehúsa a morir, honestamente no sabría que decir.

Después de varios intentos y ver que ninguno dio resultado se acerco a mi cara y por instinto cerré los ojos con fuerza sin mover ningún musculo, me habia llegado la hora, me iba a comer la cabeza de un mordisco. Unos segundo después sentí su lengua en mi cuello, ¿Me estaba lamiendo el cuello?, esto paso de raro a ultra mega raro. Su aliento estaba demasiado caliente, pero no olía mal, y eso es raro porque normalmente a los perros les apesta el osico, pero a este no. Abrí un poco los ojos para verlo y lo vi bajar un poco hasta mis pechos donde de un tirón rompió mi corpiño con sus dientes, me quede impactada, un perro normal no haría eso. Ahora mismo estaba empezando a creer que era un hombre lobo, lo cual no me parecería tan loco ya que mi abuelo me contaba de chiquita que se habia peleado con el Lobizón en el monte, así que quizás tenia razón y yo nunca le creí.

Abrí los ojos de golpe y con mis brazos me tape el pecho con rapidez, algo que claramente no le gusto ya que me enseño sus dientes justo delante de mi cara así que mi estupidez fue mas grande y solté el pecho para cubrirme la cara con mis antebrazos. El resoplo varias veces sobre mis pechos antes de pasar la punta de su nariz sobre mis pezones haciendo que poco a poco que se pusieran duros. Quería gritar para que las chicas me ayudaran pero nada salía de boca. Y estaba casi segura de no iba a terminar de gritar porque de seguro me mataría antes.

Su lengua iba desde mi pecho izquierdo al derecho dejando una ligera capa de baba sobre ellos. Mis piernas estaban sumamente apretadas al igual que mi ojos, ahora si empezaba a sentir el frio del invierno pero solo un poco ya que mi cuerpo habia comenzado a reaccionar a sus lamidas, no se que me estaba pasando pero estaba a nada de un orgasmo, lo cual me descoloco, tenia miedo pero estaba excitada, la situación no podría ser mas rara y completamente turbia por así decirlo.

Mordí mi labio inferior para evitar hacer algún tipo de gemido al sentir como una pequeña corriente eléctrica me recorría la espalda, estaba a nada de venirme. Después de varios minutos me vine soltando un enorme suspiro pero aun mis antebrazos tapaban mi cara, no pude resistir y mis piernas se abrieron solas. Unos segundos después sentí como el lobo lamia mi entrepierna con agresividad, a lo que varios gemidos salieron de mi boca sin poder evitarlo. Sentí como de a poco comenzaba a tironear hacia abajo mi short generando una mezcla de excitación y miedo de mi parte. Mi short no era pegado al cuerpo así que era demasiado fácil de quitar por lo que tardo varios minutos en hacerlo, cuando por fin lo hizo dejo de tocarme, no sentí nada mas por varios minutos, tan así que creí que ya se habia acabado por lo que comencé a quitar los brazos de la cara cuando algo tomo mis piernas y las abrió aun mas, se sentían como si fueran dos manos. Con cuidado abrí los ojos y un hombre se encontraba arrodillado entre mis piernas y su cara se estaba acercando a la mía. Intente gritar pero su boca tapo la mía evitando que gritara.

Estaba dejando que un desconocido me besara, en definitiva estoy muy mal de la cabeza. Mis ojos seguían abiertos de la sorpresa, solté el cargador y la linterna para poder usar mis manos y así quitármelo de encima, algo que no funciono ya que tomo mis muñeras y las coloco contra el árbol mientras las sostenía con una mano. El se acomodo entre mis piernas y arranco con fuerza mi tanga para después entrar en mi con una sola embestida. Gemí en su boca al sentirlo dentro mi, hacia muchos meses que no tenia sexo, me sentía como una virgen de nuevo, su tamaño era demasiado grande para mi, tanto que dolía.

Realmente me sentía mal por esta situación pero estaba mas excitada que preocupada, ¿Que estaba mal conmigo?, esto no era normal, yo no me estaba comportando de manera normal, esta no era yo pero quería mas, quería otro orgasmo, lo necesitaba.

El dejo de besarme y de a poco su boca recorrió desde mi barbilla hasta el lóbulo de mi oreja para morderlo, succionarlo, lamerlo sin dejar de penetrarme con agresividad. Por mi parte no podía controlar mis gemidos y suspiros, mis piernas se habían enganchado en el interior de sus piernas presionándolo contra mi, dolía un poco pero quería sentirlo mas adentro. Su mano soltó mis muñecas y la instalo en mi pierna derecha enterrando sus dedos en mi muslo haciendo que tirara mi cabeza hacia atrás disfrutando de la sensación mientras que su otra mano masajeaba mi pecho izquierdo tirando, pellizcando y apretando mi pezón. Mis manos por otro lado recorrieron sus hombros y su espalda notando varias marcas en ella, como si se hubiera cortado y le hubieran quedado ese tipo de marcas.

Varios minutos después su boca se apodero de la mía otra vez, solo que esta vez no me iba a quedar sin hacer nada. Lo bese con fuerza mientras metía mi lengua en su boca ganándome una pequeña mordida de su parte, algo que me gusto. El tomo mi lengua entre sus dientes y unos segundos después comenzó a succionarla de una manera muy suave a comparación de lo rudo que estaba siendo hasta ahora.

Unos minutos después mi cuerpo comenzó a contraerse, mi orgasmo estaba cerca y por como contraía sus músculos, el también lo estaba.

-Mas...rápido...- le pedí al oído-

Su ritmo se volvió mas agresivo, total y completamente salvaje. Golpeaba mi interior tan duro que creí que después de este orgasmo me desmayaría por completo. Su boca se instalo en mi hombro y lo sentí enterrar sus dientes en el mientras mi orgasmo me golpeaba tan duro en el proceso.

Me llevo un tiempo calmarme y que mi cuerpo dejara de temblar, aun así el seguía dentro de mi completamente inmóvil mientras lamia mi hombro, me dolía un poco pero no tanto como mis piernas.

-Tengo que entrar- susurre cerca de su oído, a lo que me gane un gruñido en el mío-

De lejos podía escuchar las voces de Sofia y mi hermana, se que no estaban tan lejos pero me estaba quedando dormida y eso no era bueno.

-Tengo que entrar- le repetí-

El salió de mi con cuidado y sentí como su semen se escurría de mi entrada hacia mi ano.

Me entrego el short y lo puse enseguida no quería que mi hermana me viera semi desnuda, además ahora mismo no tenia cabeza para explicarles lo que paso. Tenia que cubrirme el pecho con los brazos ya que el corpiño no tenia arreglo alguno. Estaba por irme cuando me tomo de la cintura y me giro hacia el para poder besarme. Ese beso me hizo temblar. Después de besarme me entrego mi cargador, la linterna y el cuchillo para luego girarme, beso mi hombro, mi cuello y oído.

-Tienes una puntería horrible...Aysel- me susurro en el oído-

El beso mi hombro y unos segundos después escuche pasos alejándose. No quise darme la vuelta, quería volver adentro, me sentía sucia muy, muy sucia.

Al entrar las chicas estaban caminando de un lado al otro sin parar.

-¿Que mierda te paso?- me grito mi hermana-

Negué y me encamine hacia las escaleras, necesitaba bañarme con urgencia.

-¿Bren que paso?-

-Mañana mismo me voy, si quieren venir conmigo son libres de hacerlo, sino quédense pero yo me voy-

Al llegar al baño deje el cargador en una estantería que habia cerca de la puerta y abrí la ducha de agua caliente. Una vez en la ducha todo lo que habia pasado esa noche comenzó a pasar por mi cabeza a detalle, no sabia si reír o llorar, pero lo que si sabia era que en definitiva estaba loca, los lobos no existen y lo que paso fue parte de mi imaginación, y lo mas seguro es que necesito a la psicóloga a la que va el Dibu, definitivamente lo necesito.

Cuando me desperté eran pasadas las dos de la tarde, aun me dolía el cuerpo por lo de anoche así que me quede un poco mas en la cama mientras revisaba mis mensajes. Paula me habia escrito para decirme que el libro era genial que se lo habia leído sin poder dejar de creer lo que estaba leyendo, ella comenzaría a publicarlo en mis paginas ese mismo día, para después subir dos capítulos por semana, era lo ideal ya que en un par de meses estaba programado para salir en físico.

Capítulo 3

Después habia varias notificación de mis otros libros y algunos mensajes de mi mama preguntándome porque quería volver tan de pronto a Argentina y que debería quedarme mas tiempo de vacaciones porque después de todo me lo merecía. Estaba cien por ciento segura de que mi hermana tenia todo que ver en esto.

Al levantarme pase por el baño para cepillarme los dientes y a acomodar mi trenza que se veía horrible. Al bajar las escaleras me encontré con Sofia sola sentada en la mesada mirando su celular.

-Buen día-

-¿Dormiste bien?-

-Algo. ¿Mi hermana?-

-Fueron a comprar para comer-

-¿Juntaron todo para irnos?-

-Si, ¿Que paso anoche?-

-¿Lo de María fue real?-

-No, esas pendejas lo hicieron apropósito-

-¿Por que no volviste?-

-Vas a pensar que estoy loca...-

-Después de lo que me paso anoche, nadie esta mas loca que yo-

-Vi un lobo. Enorme lobo-

Me quede en silencio. ¿Sera que lo vio hacerme esas cosas?.

-Era gris oscuro y tenia ojos rojos, muy rojos-

-El que yo vi era negro-

-Perdón por no creerte-

-Tuve sexo con ese mismo lobo-

-¿Que dijiste?-

-Que tuve sexo con un chico y estoy segura de que era ese lobo-

-No se que decir-

-Que estoy loca, ¿Qué mas?-

-Diría que lo estas pero esos chupones no te los pudiste hacer sola-

-¿Se notan mucho?-

-Demasiado. Pero los lobos no existen, no pueden ser reales, no es posible-

-Hasta ahora me estoy repitiendo lo mismo-

Escuchamos la puerta de la entrada abrirse y decidimos no seguir hablando del tema, al menos por ahora. Me acerque a la heladera para servirme un poco de agua cuando escuche su voz. Mi cuerpo empezó a temblar como gelatina y tenia miedo de girarme.

-¿Adivinen a quienes invitaron a una fogata esta noche?- pregunto mi hermana cerca de mi- ¿Ya estas mejor?- me pregunto por lo bajo-

-No, no lo estoy, te dije que nos vamos hoy mismo- comente sin mirarla, no quería ni siquiera tener que mirar para ese lado-

-¡Por favor!, ¡Solo es una fogata!, nunca fuimos a una de esas-

-Dije que no-

-Bren tiene razón, tenemos que irnos, es lo mejor- me apoyo Sofia-

Mi hermana me tomo del hombro haciéndome girar para poder mirarla y sentí como se me bajaba la presión al ver de reojo a cuatro enormes chicos parados en la pequeña sala de estar mirándonos y hablando entre ellos, excepto uno que se encontraba mirándome fijamente, de seguro era el. Me resistí a la necesidad de apretar las piernas y me concentre en mi hermana.

-Te prometo que si vamos esta noche no voy a volver a pedirte un solo peso, no voy a volver a molestarte con tus libros y no voy a volver a entrar a tu casa para robarte ropa. ¡Por favor, solo esta vez!-

-Te lo dije anoche bien clarito, y ahora no solo me estas desobedeciendo sino que también traes a cuatro desconocidos, ¿En que estabas pensando?-

-No son malas personas, Bren, por favor, nos vamos mañana te lo prometo-

-¿Entonces solo porque vos me digas que no son malas personas debo creerte?, ¿Como anoche con lo de María?-

-Pensamos que iba a ser divertido, era para ponerle humor a la situación-

-¿Crees que a Sofia le hizo gracias esa estupidez?, ¿Crees que me hizo gracia?-

-Yo creí...-

-Creíste mal como siempre. Hace que estos tipos se vallan y junta tus cosas, no lo voy a volver a repetir, tenes veintidós años no sos una nena, empezar a comportarte como una adulta-

Me solté de su agarre y salí caminando hacia las escaleras. Una vez en la habitación comencé a caminar de un lado hacia otro, pensando en que quizás debí haber sido mas firme en decir que no cuando me dijeron de traer a mi hermana de vacaciones.

-Deberías comer algo- escuche decir de repente-

Estaba tan hundida en mis pensamientos que no me di cuenta que habia alguien parado en la puerta. Era el tipo que no dejaba de mirarme hace un rato.

-No deberías estas acá-

Camine hacia la puerta para poder cerrarla pero el fue mas rápido, para cuando tome conciencia de lo que estaba pasando la puerta estaba cerrada y yo apoyada contra ella.

-Aysel...mi pequeña Aysel- susurro en mi oído- No deberías ser tan mala con tu hermana-

Tráiganme una presión que se me bajo la coca.

-No me digas como tratar a mi hermana- lo increpe-

-A mi primo no le gusto como la trataste, eso lo molesto un poco-

-¿Y a mi que?-

-Nunca te dijeron que no tientes al lobo-

No sabia si tener miedo o excitarme todavía mas, pero si de algo estaba segura es que estaba mas mojada que anoche y todo por culpa de su voz.

-¿Nunca les dijeron que no deberían meterse en asuntos familiares ajenos?-

Coloco sus manos en mis hombros para darme un pequeño masaje.

-Estas demasiado tensa Aysel...-

-Deja de llamarse así y quítame las putas manos de encima, quiero que se vallan de esta casa ahora mismo-

-No puedo hacer eso-

-Es muy fácil, me sueltas, sales por esta puerta, bajas las escaleras y le dices esos tarados que te sigan y se van, ¿Ves, no es tan difícil?-

-No habla de eso-

Una de sus manos tomo la mía y la guio hasta su entrepierna donde me mostro lo duro que estaba.

-Ahora entiendes porque no puedo irme-

-Puedes usar el baño-

-Prefiero usar esa cama y...a ti-

-Ni siquiera te conozco-

-Porque tu no quieres conocerme-

-No quiero conocer a nadie-

-No necesitas conocerme para disfrutar-

-Puede ser verdad pero lo de anoche nunca debió pasar, fue lo mas raro y asqueroso que me ha pasado en la vida y lo único que quiero es sacármelo de la cabeza-

-¿Fue tan asqueroso rogarme que sea mas rápido?, ¿O se sintió asqueroso sentir como me corrí dentro de ti?. Porque te escuche, te sentí y ningún momento te escuche quejarte-

-Fue en el calor del momento, yo no...-

A pesar de ser mas alto que yo comenzó a mover su pelvis contra mi de arriba hacia abajo.

-Quiero hundirme de nuevo en ti...Aysel...déjame llenarte con mi semen de nuevo, una y otra vez hasta saciarme- susurro contra mis labios-

-Esto es una estupidez, una muy grande y además no te conozco esto...-

-Déjame mostrarte quien soy,...déjame mostrarte lo que puedo hacer por ti-

Quería resistirme en verdad quería hacerlo pero su voz y esa mirada, hacia años que nadie me miraba así, creo que ni ex prometido habia mirado nunca de esa manera, ni una sola vez.

No lo resistí y lo bese, pero lo que empezó como un beso tímido de mi parte se fue tornando mas deseoso y apasionado por parte de ambos. El llevo sus manos hacia mis nalgas para levantarme en brazos y levarme hacia la cama.

Después de recostarme en el centro de la cama comenzó a quitarme la ropa con desesperación importándole muy poco si rompía mi ropa y la suya en el proceso.

-Deja de romper mi ropa- me queje al ver como tiraba al piso mi short semi destrozado-

-Te comprare cien mas de todos los colores y tamaños-

Me dijo mientras se quitaba su camisa o mas bien se la arrancaba del cuerpo.

Nunca le habia prestado atención a su cuerpo, además no es como si anoche hubiera podido ver algo después de todo.

Y yo creí que Henry Cavill era grande físicamente pero este tipo, mierda que era grande en todo sentido, sus brazos, sus piernas, sus manos, su cuello, espalda, era la versión de Henry solo que bronceado, castaño, de ojos marrones oscuros y tenia una cantidad enorme de tatuajes por todo su cuerpo.

-¿Te gusta lo que ves?- se burlo antes de inclinarse para besarme-

-Me gustan tus tatuajes-

-A mi me gustan los tuyos-

-Ni siquiera se tu nombre-

-Derek o puedes llamarme futuro esposo, como mas te guste- susurro contra mis labios-

No pude resistirme a soltar una pequeña risa al escuchar eso.

-Derek esta bien...-

-Puedes reírte todo lo que quieras pero terminaras siendo mi esposa-

-No soy material de esposa-

-Si lo eres, solo que no estabas con el hombre correcto-

-¿Y tu eres ese hombre?-

-Lo soy, solo espera y te lo demostrare pero mientras tanto voy a mostrarte lo bien que lo vamos a pasar juntos-

El paso sus manos por mi cuerpo hasta llegar a mis pechos donde comenzó a masajearlos mientras dejaba pequeños besos en mi cuello hasta llegar a ellos. Utilizo su lengua y sus dientes para jugar con mis pezones de manera el ruda haciendo que tuviera que morderme la mano para no gritar o sino los que estaban abajo nos iban a escuchar. Unos segundos después trato de meterse uno de mis pechos a la boca tanto como le fuera posible, succionándolo con fuerza y soltándolo con un ruidoso pop, después hizo lo mismo con el otro hasta que no lo resistí y estire mi cabeza hacia atrás para taparme aun mas la boca.

-Quiero escucharte- me pidió antes de morder con rudeza mi pezón derecho-

-Mi hermana y...ah...mis amigas...-

No quería hablar mas de lo necesario para que mis gemidos no se escucharan tan fuertes.

-No te preocupes por ellas, están igual de ocupadas que tu en este momento-

-No me presiones-

-Nunca lo haría pero ahora mismo voy a encargarme de que tus gritos se escuchen hasta Beacon-

Deposito un beso rápido en mis labios y volvió a jugar con mis pechos otra vez, solo que esta vez lo hacia con mas fuerza dejándome marcada en el proceso. De apoco comenzó a bajar mientras sujetaba una de mis piernas para colocársela en su hombro.

-No me gusta-

-O no te han hecho correctamente-

-Derek...- le pedí-

-Ahora quiero que lo grites. Grita para mi pequeña Aysel-

Mis ojos estaban fijos en los suyos mientras que mis manos sujetaban con fuerza la almohada.

Comenzó dejando pequeños besos en mi vulva mientras que de a poco su lengua y sus dedos tomaron el control. Su lengua viajaba sin control desde mi entrada hasta mi clítoris donde sus dedos lo presionaban y le daban pequeños golpecitos, el me lamio repetidas veces, haciendo pequeñas pausas para succionar mis labios y mi clítoris.

Estaba tan cerca de un muy increíble orgasmo que ya no me importo si me escuchaban o no, estaba completamente excitada y a merced de un tipo que apenas conocía. El pareció notar que estaba cerca de venirme así que abrió aun mas mis piernas y su lengua entro en mi coma si de su miembro se tratara.

-¡Oh, Derek por favor!, ¡Por favor!- le suplique-

No podía resistirlo mas, gire mi cabeza de costado para apretar la almohada con fuerza al sentir como mi orgasmo se apoderaba de mi haciéndome gritar su nombre. Lo sentí arrastrarse hasta llegar a mi oído.

-Te dije que iba a hacer que gritaras mi nombre, pequeña-

Mi visión se habia oscurecido un poco por lo fuerte que habia sido mi orgasmo pero aun así lo mire a los ojos como pude.

-También te dije que no te lo habían echo correctamente-

Solo asentí, me sentía algo avergonzada a decir verdad, era la primera vez que alguien me practicaba sexo oral así de bien.

El me beso y yo simplemente deje de preocuparme, esto era una locura pero ya no me importaba, fueron los mejores tres orgasmos de toda mi vida, podría disfrutar de esto hasta que termine el mes de alquiler y después podría volver a mi casa como si nada.

Si anoche creí que habia sido rudo, estaba completamente equivocada. Cada golpe que daba contra mi era tan fuerte y directo que creí que me desmayaría en cualquier instante, sin contar con que la cama resonaba contra la pared de tal forma que creí que se rompería. Sus movimientos se aceleraron haciendo que mi orgasmo me golpeara con mas fuerza que el anterior, no podía dejar gemir en sus labios. El tenia una sonrisa en sus labios y una mirada no podía leer. Varios minutos después lo sentí tensarse y sus manos se clavaron en mis muslos mientras que su boca fue directamente a mi hombro, lo sentí venirse en mi interior antes de soltar un enorme gruñido y enterrar sus dientes en mi hombro mientras seguía empujando dentro y fuera de mi completamente desesperado.

Unos minutos después se desplomo con todo su peso sobre mi, por mi parte lo abrase por la espalda mientras jugaba con su pelo con mi mano libre. Me estaba quedando dormida cuando lo escuche murmurar, "Nuestra luna esta creciendo".

Ni siquiera sabia que hora era, lo único de lo que si podía estar segura era que ya habia oscurecido, lo note al mirar afuera por la ventana.

Habia tratado de levantarme varias veces a los largo de la tarde pero me fue imposible, cada ves que intentaba levantarme el me devolvía a la cama para hacerlo de nuevo, una y otra vez, no se cuantas veces quede inconsciente después de hacerlo.

Necesitaba ir al baño, necesitaba bañarme, me sentía completamente pegajosa y definitivamente necesitaba cambiar las sabanas ya que eran un puto desastre. Intente levantarme con cuidado sin hacer ruido, no fue tan difícil ya que el seguía durmiendo. Llegue al baño lo mas rápido que pude, no quería que nadie me viera desnuda, la habitación estaba oscura por lo que no sabia donde esta tirada mi ropa así que después de bañarme usaría una toalla para taparme. Al entrar en el baño me metí directamente bajo la ducha, me estaba orinando así que lo hice en la ducha, no me sorprendió ver que lo que mas salía de mi cuerpo era mas semen que orina. Cerré los ojos al aplicarme el shampoo, honestamente me sentía relajada, si bien me dolía todo el cuerpo por lo que paso pero sacando eso me sentía tranquila, algo que no habia sentido en mucho tiempo.

-Debería considerarse traición que te bañes sin mi-

Di un pequeño grito al escuchar su voz detrás de mi. Unos segundos después sentí sus brazos rodearme la cintura.

-Una muy alta traición-

-¿Podrías dejar de asustarme...por solo cinco minutos?-

-No, me gusta asustarte-

-Espera a que me termine de bañar y después puedes hacerlo tu-

-Eso no va a pasar-

-¿No quieres bañarte?-

-No voy a bañarme solo-

Me reí ante su comentario. Termine de enjuagarme el shampoo y me aplique el acondicionador. Me di vuelta y le pase el shampoo para que pudiera empezar a bañarse.

-Podrías ayudarme- sugirió sin tomar el pote-

-Ni creas- afirme y pase por su lado para tomar la esponja y así enjabonarla-

-Yo puedo hacerlo por ti-

-No gracias, yo puedo sola-

El se aplico el shampoo mientras se reía, se giro para enjuagarse y mi respiración se corto al ver su espalda. Tenia demasiadas marcas de cortes, algunas ya cicatrizadas pero algunas otras aun se veían recientes, era impactante verlas. Me acerque con la esponja llena de espuma y comencé a pasarla por su espalda con cuidado.

-¿Estas bien?-

-¿Por que lo preguntas?-

El tono en su voz era completamente serio, quizás no le gusta que le toquen la espalda.

-Por las marcas en tu espalda, si te duelen no deberías hacer tanto esfuer...-

-Estoy bien- me corto-

-Es solo...-

-Dije que estoy bien-

Su tono serio habia cambiado a uno agresivo en cuestión de segundos, eso me dio miedo, habia olvidado completamente que era un lobo y prácticamente podría matarme en este preciso instante, tenia que irme de este lugar cuanto antes, quería volver a mi país.

-Esta bien, te entiendo, yo tengo las mías, aunque no son tan grandes...aun duelen-

El salió de la ducha y del baño sin decir una palabra, dejándome sorprendida por su actitud.

Termine de bañarme, secarme y salí del baño, no habia rastro alguno de el por ninguna parte, la ventana de la habitación estaba abierta así que me acerque para ver si estaba afuera pero nada, aunque en el piso habia una marca como si el hubiera saltado por la ventana.

Tire mi ropa rota al tacho de la basura y busque ropa en la maleta para ponerme. Una vez que termine saque la bolsa de basura del baño y de la cocina para tirarla afuera. Una vez afuera vi un auto estacionarse en la vereda del cual bajaron Sofia, María y mi hermana con caras de horror.

Al entrar María salió corriendo hacia arriba sin decir una sola palabra.

-¿Que paso?- les pregunte-

-Que tenias razón, teníamos que habernos ido cuando nos dijiste-

-Repito, ¿Que paso?-

-Volvamos a casa- me pidió mi hermana-

-¿Que te hizo?-

-Terminamos de hacerlo y le pregunte por una marcas en su espalda, se enojo y me contesto muy mal, y a María le paso algo igual-

-Traigan sus cosas voy a pedir un Uber- les pedí-

Después de pedir el Uber subí las escaleras para buscar mis valijas. Me asegure de tener todo guardado y de poner las sabanas a lavar antes de irnos.

Una vez que nos subimos al Uber se escucharon unos fuertes aullidos provenientes del bosque. Todas nos estremecimos al escuchar eso, pero tratamos de no darle importancia. Al menos ellas no le dieron importancia, yo por otro lado divise al lobo negro corriendo entre los arboles siguiendo al Uber. Tome la mano de Sofia con fuerza y me recoste en mi asiento, el viaje duraba mas o menos dos horas hasta el aeropuerto. Mientras viajábamos llame para ver si se podía reprogramar el vuelo de regreso a Argentina esa misma noche, me dijeron que solo habia dos vuelos y ambos hacían escala en México, les dije que no importaba y que quería que lo reprogramaran.

Al llegar al aeropuerto tuvimos que esperar una hora para poder abordar el vuelo. Una vez en el avión le deje un mensaje al dueño de la casa explicándole que tuvimos que regresar a Argentina por problemas personales y que le habia dejado sabanas lavándose en la lavadora.

El vuelo estuvo tranquilo, vomite varias veces pero eso era porque le tenía miedo a las alturas. Al llegar a México compramos algunas cosas en el aeropuerto para regalarle a nuestras madres.

Al llegar a Argentina el calor era demasiado fuerte pero estaba feliz de estar en casa. Nota personal nunca mas volver a mirar crepúsculo, Forks es un destino prohibido para las cuatro, la próxima vez íbamos a visitar Bariloche.

Al llegar a mi casa respire con tranquilidad, extrañaba mi cama, mis sillones, mis plantas, mierda que extrañaba el ventilador.

Enero tardo siglos en acabarse, pero con el se fueron tres nuevos libros, habia sacado ventaja de mi experiencia en Forks y saque una tribología de lobos, "El despertar de la Luna", hasta ahora era muy bien recibido por todos mis seguidores. A fines de Febrero mi hermana se habia mudado conmigo ya que no soportaba a mis papas, y no soportaba que le preguntaran que habia pasado en Forks que volvimos tan rápido. Ninguna de las cuatro habia dicho mucho con respecto al viaje, creo que todas preferimos olvidarnos de eso.

Ya eran las siete de la tarde y estábamos sentadas en el borde de la pileta con mi hermana tomando mates y comiendo alfajores de maicena.

-¿Te sigue doliendo?- me pregunto mi hermana-

Llevaba casi dos semanas con dolores de menstruación pero aun no me habia bajado todavía, era algo normal en mi, nunca fui regular.

-No, me bajo poquito hace una semana pero después nada de nada y eso que tome antiinflamatorio pero nada-

-¿Por que no vas a la ginecóloga?-

-Tengo que buscar una nueva-

Mi hermana asintió sin decir nada.

-¿Te llego a gustar algo ese chico?-

-¿Derek?-

-Si-

-No. Me gusto el sexo, hacia años que no me sentía así pero de gustarme el, no ni un poco-

-A mi me gustaba Thomas, era lindo-

-¿En que sentido?, ¿Físicamente o por su interior?-

-Por su interior, se comporto muy tierno durante toda la semana pero ese día me contesto muy mal, hasta sentí que era otra persona-

-¿Una semana?- le pregunte confundida-

-Los conocimos cuando fuimos a visitar la playa en donde Bella casi se ahoga-

Asentí sin decir nada.

-Perdón por no hacerte caso. Deberíamos habernos ido cuando nos dijiste-

-Esta bien, ya paso. Pero no vuelvo a visitar un lugar donde se haya filmado una película de lobos o vampiros-

-Hecho, ya aprendí mi lección-

-Mas te vale porque el próximo viaje lo vas a pagar vos-

-Y dale con eso-

Ambas nos reímos y seguimos hablando de la fiesta que iba a dar nuestra tía Carolina en dos semanas. Un rato mas tarde mientras nos cambiábamos para ir a comprar sonó mi teléfono, era Sofia.

-Chiquistriquis, ¿Que onda?-

-Tenemos un problema-

-¿Y cuando no?

-Creo que vi a Marco-

Me quede sin habla, no sabia que contestar pero si vio a Marco eso quiere decir que Derek también podría estar cerca.

-Júramelo por Bandanas-

-Te lo juro hasta por Harry Potter-

-¿En donde lo viste?-

-¿Quien es?- me pregunto mi hermana sentándose a mi lado-

-Sofia y dice que vio a Marco-

-No puede ser si nunca les dijimos direcciones o donde vivíamos exactamente-

-¿Y María?- le pregunte-

-No seria tan estúpida...creo-

-Sofí, ¿Y tu prima?-

-En casa de sus papas, dijo que se estaba preparando para el cumpleaños de tu tía Mariana-

-Dijo que era el sábado- comente despreocupada-

-Hoy es sábado tarada-

-¿Hoy es sábado?- le pregunte a mi hermana-

-Si, ¿Por que?-

-Hoy le festejan el cumpleaños a la tía Mariana-

Ella se quedo en blanco y yo con ella.

-No, no puede ser-

-Llama a mama y pregúntale-

Agus se fue a buscar su celular y yo seguí hablando con Sofia, quedamos en que la pasaría a buscar para ir al cumpleaños como a las nueve y media de la noche, tenia que bañarme y cambiarme primero.

-Hoy le festejan el cumpleaños y mama dijo que si no vamos nos va a matar-

-Esta bien báñate vos primera que sos la que tardas mas y yo mientras busco mi ropa-

-¿Bren?-

-¿Mhmm?-

-¿Sera que Thomas y Derek también vinieron?-

-Es probable-

-No quiero verlo...bueno si quiero verlo pero...¡Ahh!, no se-

-Anda a bañarte hablamos de eso después-

Mi hermana salió corriendo al baño y yo fui me corriendo a la cocina para vomitar. No era que no quisiera verlo, digo solo fue sexo y ya, nada mas que eso, es solo que fue el mejor polvo en muchos años.

Limpie la bacha y comencé a sentirme algo mareada, tuve que sentarme y respirar hondo varias veces para poder calmarme, mientras trataba de no vomitar de nuevo sonó el timbre. Solo esperaba que no fuera Nicolás, habia venido mas de quince veces en lo que iba del mes a verme, quería hablar conmigo, por suerte cada vez que venia mi hermana era quien lo atendía y lo mandaba a freír churros. Al salir no habia nadie así que me asome a las rejas para ver mejor, mala idea ya que en el piso habia una rosa, otra vez sentí como se me escapaban las tripas por la boca. Salí corriendo de nuevo hacia adentro para vomitar.

-¿Estas bien?- me pregunto mi hermana llegando a mi lado-

-No, tocaron el timbre...-

-Si eso lo escuche-

-...habia una rosa tirada en el piso-

Gire un poco la cabeza para verla y su cara se habia puesto pálida.

-Podemos quedarnos si queres-

-¿Estas loca?, nunca quise salir tanto como ahora-

-Esta bien, anda a bañarte y yo me voy a bañar en el baño de invitados-

-Primero cerra todo no quiero una sola puerta y ventana abierta- le advertí-

Mientras me bañaba no podía dejar de pensar en como reaccionaria al verlo. Alrededor de las nueve de la noche salimos en la camioneta a buscar a Sofia, después de buscarla pasaríamos por un supermercado a comprar algo para llevar y no llegar con las manos vacías.

-Su Uber señorita- le grite a Sofia al estar frente a su casa-

Ella ya nos estaba esperando afuera. Al subirse nos dimos cuenta de que estaba temblando.

-¿Que paso?- le pregunto mi hermana-

-Me dejaron una rosa en la puerta-

-A nosotras también-

-Son ellos, ¿Verdad?-

-¿Quien mas dejaría una rosa en la puerta?-

-No se si considerarlos acosadores o románticos-

-A como vamos, yo diría que acosadores a no ser que tu prima haya abierto la boca y les haya dicho nuestras direcciones y si lo hizo le voy a meter la cabeza en cloro- les advertí-

-Yo digo que la rapemos-

-¿Como Once o como Morfeo?-

-Yo voto por Morfeo, para que aprenda a callarse-

Un ratito mas tarde ya nos encontrábamos en el supermercado viendo que llevar.

-¿Que toma la tía?-

-Cerveza, gancia, fernet, campari, no se todo le viene bien-

-Llevémosle dos fernet grandes y tres cocas de tres litros- sugirió mi hermana-

-Bien pero aprovechemos para comprar galletitas y cereales para desayunar mañana-

-Y para cuando lleguemos a casa y nos de hambre- añadió mi hermana-

-¿Puedo dormir en su casa cuando volvamos de la fiesta?-

-Mas te vale, no quiero aguantar a mi hermana borracha yo sola-

-¿Yo soy borracha?-

-No...si lo digo por molestar no mas- comente irónica-

Después de comprar las galletitas y varios cereales nos pusimos a elegir snacks salados para llevar al cumpleaños y para dejar en casa. Al llegar a la camioneta para guardar las cosas habia tres rosas en el parabrisas.

-Esto ya es el colmo-

-Bren-

-No, no ni mierda. Escuchen esto par de inútiles. Ustedes no nos interesan en lo mas mínimo así que vuelvan a su país y dejen de jodernos-

-Bren ya guardamos las cosas-

Ahora si estaba irritada, el acoso por parte de estos tipos ya era demasiado molesto, sin contar con que estaban arruinando mi amor las rosas.

Una vez en la casa de mi tía nos disculpamos por llegar tarde, a mi tía no le importo ya estaba ansiosa por verme, no nos veíamos desde año nuevo y quería preguntarme de todo. Y cuando me refiero a todo era a todo relacionado con Nicolás y porque terminamos, cuando termine de contarles a todos lo que habia pasado sus caras de malhumor y enojo eran muy evidentes, muchos de ellos habían escuchado la versión de Nicolás, ya que era la única versión que habían escuchando porque yo en ningún momento habia dicho nada sobre el tema y preferí dejar todo en privado por respeto a la relación que tuvimos, todos me entendieron y ahora mas que nunca estaban enojados con Nicolás por estar diciendo cosas que no eran.

Yo sostenía en brazos a mi ahijado Mateo mientras todos acomodaban la mesa para comer cuando Nicolás apareció por el costado de la casa, el cual era parte del garaje. Se lo veía algo consternado pero aun así no me dio ni una pizca de lastima, ni siquiera cuando mi papa lo fue a enfrentar para preguntarle que hacia ahí y porque se empeñaba en seguir molestándome después de lo que me habia hecho, a el pareció importarle poco lo que mi papa le decía, incluso lo que mi mama y mis tías le decían, el solo me buscaba con la mirada y me llamaba sin parar.

Mateo tenia casi cuatro meses y era demasiado chiquito como para estar escuchando los gritos de ese tarado así que Sofia me acompaño afuera de la casa para que estuviera mas tranquila, pero con lo que no contaba era que Nicolás venia detrás de mi.

-Amor por favor, tengo que hablar con vos- me pidió Nicolás llegando frente a mi cortándome el paso-

No le respondí y en su lugar trate de pasar por su lado pero el seguía impidiéndome el paso. Por otro lado mi hermana habia llegado a mi lado y me dijo al oído que mama estaba con papa porque realmente estaba enojado y podría hacer cualquier cosa, al igual que todos mis tíos y tías.

-Nena, vamos por favor, no seas mala. Vamos a hablar- volvió a pedir acercándose mas a mi-

-Tócale un pelo a mi hermana y rompo la cara a patadas- le advirtió mi hermana poniéndose frente a el haciendo que yo retrocediera un poco-

-¿Así?, ¿Que vas a hacer, pedirle plata a tu hermana para contratar a alguien para que me pegue?-

-Quizás deba pedirle plata para llevarte a la ginecóloga, ¿No te parece?-

-¿Vas a dejar que esta mocosa hable por vos?-

-¿Vas a seguir con este circo?- le pregunte poniéndome al lado de mi hermana-

-Tenemos que hablar- me ordeno-

-Yo con vos no tengo que hablar nada de nada. Todo lo que tenias que decir ya me lo dijiste y todo lo que yo tenia que decir ya lo hice, vos seguiste con tu vida y yo con la mía, punto..., se acabo-

-El bebe que esta esperando Karen no es mío, me engaño-

-¡Ja!, el karma actuó muy rápido- me burle-

-No es gracioso- se molesto- Ella me lo dijo en un ataque de celos que era ella quien alteraba las inyecciones que te dabas-

-¿Alterar?- pregunte sorprendida-

-Nunca tuviste problemas para quedar embarazada, era ella quien te hacia tener los abortos-

-¿Que estas diciendo?, esto no es divertido, Nicolás no te pases-

-Así me lo dijo ella, me lo grito delante de sus padres-

-¿Ella era la razón por la que perdí cinco bebes?-

Me estaba comenzando a marear, sentía como mis lagrimas se acumulaban en mis ojos. Cuando mi vista se comenzó a nublar note que detrás de Nicolás venia caminado una figura masculina enorme y algo dentro de mi quería que fuera Derek, no sabia porque quería que fuera el.

Habia empezado a llorar cuando sentí unos brazos rodeándome con fuerza, no recordaba muy bien su perfume pero en definitiva si recordaba su calor y el olor a bosque en su piel. Era el, me estaba abrazando.

-Mi pequeña Aysel...- me susurro antes de besar mi frente-

El limpio mis lagrimas con las mangas de su camisa negra, para después besarme. Abrí los ojos al separarnos y su mirada de preocupación me dio ternura.

-Te tardaste- le murmure-

-Estaba buscando unas buenas rosas para traerte- murmuro antes de regalarme una sonrisa-

-No debí romper las que dejaste en la camioneta, me altere-

El se agacho un poco hasta mi oído y me susurro.

-Son las hormonas mi pequeña Aysel-

-Lo se estoy por entrar en mis días- le asegure-

-No lo digo por eso-

Sentí su mano en la parte baja de mi vientre y tarde unos segundos en conectar dos neuronas para entender lo que me estaba diciendo.

-No es cierto...yo-

-Lo estas...nuestra luna esta creciendo, preciosa-

No se que cara abre puesto pero su risa se escucho tan genuina que no pude evitar llevar mi mano libre a mi vientre, ¿De verdad estaba embarazada o solo estaba jugando conmigo por haberlo dejado?.

-¿Se puede saber quien son estos tipos?- pregunto un muy enojado Nicolás detrás de Derek-

A Derek se le dibujo una sonrisa maliciosa en los labios y no pude evitar sonreír. El se giro poniéndose a mi lado parando su brazo derecho detrás de mi cintura para afirmar su mano en ella. Lo vi estirar su mano con cierta elegancia hacia Nicolás.

-Derek Lawson, su esposo y compañero- me señalo con una sonrisa-

-¿Esposo?. Si claro. ¿Contrataste alguien para darme celos, tan bajo caíste?- se burlo-

-Deberías tener cuidado, me estoy comportando amablemente para no alterar a mi esposa embarazada-

-¿Embarazada?-

Si mis cálculos no me fallaban podría tener algunas semanas de embarazo, eso si era verdad, solo que para molestar a este inútil le seguiría el juego a Derek sin problemas.

-Tengo algunas semanas de embarazo, solo que estoy el esperando el turno con la nueva ginecóloga para confirmar de cuantas semanas con exactitud- le dije mientras acomodaba a Mateo quien se habia quedado dormido en mis brazos-

-Yo no...estas...vos estas...-

-Si lo estoy así que te pido que nos dejes en paz a mi marido y a mi para que pueda tener un embarazo tranquilo y sin problemas- le pedí-

Se que le iba a doler porque ansiaba ser padre tanto como yo pero lo que me hizo y lo que esa mujer me hizo no merecen perdón de nadie.

-Bren yo te sigo amando tanto como la primera vez que te vi. Lamento con el alma haberte lastimado de esa forma, en verdad lo siento tanto. Espero de todo corazón que tengas un bebe sano y fuerte, como tanto te mereces- comento con la mirada perdida antes de dar la vuelta e irse caminando hasta su auto-

-¿Quien diría que después de todo tenia algo de corazón el muy infiel?- se burlo mi hermana-

-Agustina, no es el momento para tus bromas-

-Pero se lo mere...-

-No- la corte- Solo no sigas, ya no quiero saber mas nada sobre el tema, ya no puedo con mas drama-

-Bien, bien, perdón-

Ella estaba abrazada a Thomas como si nada. ¿No era que le tenia miedo?.

-¿Estas bien?- me pregunto Derek poniéndose delante de mi-

-Si, solo siento algo de lastima por el, se que no debería pero lo hago, después de todo estuvimos juntos por diez años, no es fácil olvidar todo lo que pasamos-

-Y no tienes porque, puedes guardar todos los buenos recuerdos pero solo eso porque eres mi mujer y solo mía- me advirtió a lo que no pude evitar soltar una pequeña risa-

-¿De verdad estoy embarazada, es posible que sepas esas cosas?-

-Puedo sentirlo dentro de ti, además tus hormonas me están volviendo loco- susurro antes de besarme-

-¿Nicolás ya se fue?- pregunto mi tía llegando a donde nos encontrábamos nosotros-

Después de separarme de Derek me puse a observar alrededor. Sofia estaba hablando con Marco un poco alejados y al parecer todo indicaba que ella lo habia perdonado o al algo así ya que se mostraba cariñosa con el. María estaba en los brazos de Dave, y mi hermana a los besos con Thomas.

-¿Y todo esto cuando paso?- pregunto mi tía mirando y señalando a todas las parejas-

-En las vacaciones- afirme-

-Se supone que cuando uno se va de vacaciones lo mas que puede traerse es un nuevo broceado, alguna piedra energética o esas cosas pero ustedes fueron mas allá y se trajeron novios nuevos. Estoy muy orgullosas de ustedes mis niñas-

-Gracias tía- le agradeció mi hermana-

-Me imagino que se van a quedar a comer porque yo quiero saber como se conocieron-

Mi tía tomo del brazo a Derek y a Thomas que eran los mas cercanos a ella y camino junto a ellos hasta llegar al patio mientras que con mi hermana íbamos detrás riéndonos de las preguntas que mi tía les hacia.

-¿Nos jodimos?- me susurro mi hermana-

-En grande- le respondí con una sonrisa-.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED