Portada de la novela La verdad de Alicia

La verdad de Alicia

9.0 / 10.0
Alicia transita la intensidad de Nueva York ocultándose tras sustancias y relaciones efímeras para ignorar su propia vida. A sus treinta años, prioriza el riesgo sobre el amor, pero la persistencia de Ethan y el magnetismo de Liam desestabilizan su rutina. Lo que inició como una evasión se transforma en una red de control y fijaciones peligrosas. Acostumbrada a generar desorden a su paso, ahora Alicia enfrentará las llamas de un incendio que ella misma provocó.

La verdad de Alicia Capítulo 1

El humo de la discoteca distorsionaba las luces de neón, tiñendo el lugar de un púrpura eléctrico. Alicia, a sus 30 años, se movía al ritmo del bajo que retumbaba directo en su pecho. Para ella, la vida era eso: una sucesión de noches eternas, alcohol y música que borraba cualquier rastro de la rutina diaria.

Fue entonces cuando lo vio a través de la multitud.

Él estaba apoyado contra la barra, observándola con una fijeza que la hizo detenerse. Sus miradas se cruzaron, desafiantes. Sin decir una sola palabra, Ethan -como sabría después que se llamaba- le hizo una leve señal con la cabeza. Alicia sonrió con malicia, dio un último trago a su copa y lo siguió mientras él se abría paso hacia la zona de los baños.

El pestillo del cubículo del baño se cerró con un golpe seco, aislando ligeramente el estruendo de la pista. Sin preámbulos, Ethan sacó una pequeña bolsa con polvo blanco. Con movimientos rápidos y expertos, preparó dos líneas sobre la superficie metálica. Alicia se inclinó y aspiró con fuerza. El ardor familiar en la nariz y la descarga inmediata de adrenalina en la sangre la hicieron jadear.

La euforia la invadió por completo. Miró a Ethan a los ojos; la tensión sexual era insoportable. Alicia se arrodilló sobre el frío suelo del baño. Sus dedos rápidos y decididos bajaron el cierre del pantalón de Ethan. Al liberarlo, no dudó un segundo y lo tomó en su boca, hundiéndose en él con un hambre voraz. Ethan echó la cabeza hacia atrás, soltando un gemido ronco mientras las manos de Alicia trabajaban con urgencia hasta que el primer estallido de placer lo inundó. Ella se tragó el semen sin apartar la vista y luego se limpió la comisura de los labios con el dorso de la mano, respirando agitada.

Antes de que Alicia pudiera ponerse de pie, Ethan la sujetó por la cintura. Con un movimiento rápido y posesivo, le bajó la pantaleta. La adrenalina de las drogas y el alcohol la tenían completamente encendida.

-Más... no te detengas -murmuró ella, entregándose por completo a la intensidad del momento. Los sentidos de Alicia estaban totalmente nublados por la mezcla de adrenalina y el contacto físico, perdiendo la noción del tiempo y del espacio en aquel reducido cubículo. El ritmo era frenético, un reflejo del caos que ambos buscaban esa noche.

Ethan, dejándose llevar por el mismo impulso eléctrico, la sujetó con fuerza mientras el encuentro llegaba a su punto de máxima tensión. Fue una explosión de sensaciones que los dejó a ambos exhaustos, apoyados contra la pared fría mientras el eco de la música seguía vibrando bajo sus pies.

Alicia se incorporó lentamente, tratando de recuperar el aliento. Se miraron al espejo del baño por un instante; los ojos dilatados, el cabello revuelto y la sensación de haber cruzado una línea de la que no se vuelve fácilmente. Sin decir nada, se arreglaron la ropa, compartiendo un silencio cargado de complicidad antes de salir de nuevo a la oscuridad de la discoteca, listos para perderse otra vez entre la multitud.

Alicia se apoyó contra la pared de azulejos fríos, frotándose la cara para despejar la neblina de la droga. Sus ojos se encontraron con los de Ethan a través del espejo empañado. Él se subía el cierre del pantalón con una calma que contrastaba con el caos de los últimos minutos.

-¿Siempre eres así de impulsiva? -preguntó Ethan, con una media sonrisa mientras se pasaba una mano por el cabello revuelto.

-Solo cuando vale la pena -respondió Alicia, mientras se alisaba el vestido-. Además, la noche es demasiado corta para perder el tiempo en presentaciones.

-No sé ni tu nombre y ya te conozco mejor que a la mayoría de la gente que está ahí fuera.

-Me llamo Alicia. Y lo que pasó aquí atrás no significa que me conozcas, Ethan. Solo significa que compartimos el mismo hambre.

Ethan se dio la vuelta, intrigado. Se acercó a ella lentamente, invadiendo de nuevo su espacio personal, pero esta vez sin violencia. La miró con fijeza, como intentando descifrar qué había detrás de su mirada de fiestera profesional.

-¿Ah, sí? ¿Y de qué tienes hambre, Alicia? -indagó él, bajando la voz por debajo del murmullo de los bajos de la discoteca.

-De no pensar. De apagar el ruido de los treinta años. De sentir algo que sea real, aunque solo dure cinco minutos en el baño de un tugurio.

-Un objetivo ambicioso para una noche de viernes -comentó Ethan, divertido pero con un destello de comprensión en los ojos-. Aunque te confieso que yo buscaba exactamente lo mismo. El mundo exterior es jodidamente aburrido.

-Por eso nos encontramos -dijo ella, clavando sus ojos en los de él-. Pero ahora que la adrenalina está bajando... ¿qué sigue? ¿Volvemos a la pista y fingimos que somos dos extraños?

-Podríamos hacerlo -propuso Ethan, acortando la última distancia entre ambos y rozando suavemente su mejilla con los dedos-. O podríamos salir de aquí. Mi coche está cerca. La noche no tiene por qué terminar en este baño.

Alicia sintió un escalofrío. Sabía que cruzar esa puerta con él significaba adentrarse en un terreno peligroso, pero la monotonía de su vida diaria la empujaba a seguir jugando con fuego.

-No me gustan las citas normales -advirtió ella, con un tono desafiante.

-Te aseguro, Alicia, que conmigo no tendrás nada que se parezca a lo normal.

Alicia dio un paso atrás, apartando la mano de Ethan con un gesto tajante. Su decisión estaba tomada: no iba a quedarse

encerrada en ese baño ni un minuto más.

-No -dijo ella, con una sonrisa fría-.

Prefiero la música.Dejó a Ethan plantado, con la palabra en la boca, y volvió a la pista de baile. El ritmo vibraba en el suelo, y Alicia se dejó llevar por la marea de cuerpos. Fue entonces cuando sus ojos se fijaron en otro hombre. Se llamaba Liam.

Tenía una mirada magnética y un aire de peligro que le fascinó de inmediato. Alicia, sin miedo al éxito, se abrió paso entre la gente y se acercó a él con paso firme. Ethan, desde la barra, observaba toda la escena con la mandíbula apretada, pero Alicia ni se inmutó; Liam ya la tenía sujeta por la cintura.

En el coche de Liam No necesitaron palabras. Apenas unos minutos después, Alicia y Liam salieron de la discoteca hacia su coche, estacionado a unas seis cuadras de distancia. A mitad de camino, la impaciencia la dominó. Alicia aprovechó el trayecto, bajó la cabeza y, mientras besaba apasionadamente a Liam, sus dedos rápidos abrieron el cierre de su pantalón.Liberó el pene de Liam y, sin dudarlo, se lo metió primero en la vagina en un movimiento rápido y desesperado.

Después de unos minutos de puro frenesí bajo la penumbra de la calle, Alicia lo tomó con la boca. Continuó con un ritmo intenso hasta que Liam llegó al clímax. Ella se tragó el semen con una sonrisa de satisfacción y se limpió el rastro de la comisura de los labios con la mano.Sin mediar palabra, Alicia se bajó del auto. Dejó a Liam completamente exhausto y con ganas de más, pero a ella ya no le interesaba.

Su objetivo de la noche estaba cumplido.

La soledad del apartamento Caminó de regreso a su edificio en silencio. Al entrar a su departamento, el vacío de la noche la recibió. Antes de irse a dormir, preparó una copa con whisky. Dejó caer una pastilla dentro del licor y observó cómo se disolvía.

Con un cigarro encendido en la mano y la copa en la otra, Alicia dio un trago largo, esperando que la química apagara por completo el ruido en su cabeza.

Continuar leyendo

La verdad de Alicia de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Cuando el amor muere
8.1
Sofía vivía convencida de la solidez de su matrimonio con Ricardo, un poderoso ranchero en México. Pese al hostigamiento de la persistente Elena, ella confiaba plenamente en la lealtad de su esposo. Todo se derrumba en su tercer aniversario al descubrirlo con su rival en una situación comprometedora. Tras la indiferencia de Ricardo, quien elige proteger a su amante, Sofía decide divorciarse y aliarse con el mayor adversario de su ahora exmarido.
Portada de la novela Demasiado tarde, Sr. Johnston: ella se ha ido
8.2
Mientras Zafiro lucha por su vida, su esposo Davin la ignora para acompañar a su amante. Tras perder a su hijo y ser falsamente acusada de adicciones, queda sin seguro médico y con su abuelo en la miseria. Cansada de las humillaciones, decide abandonar su rol de víctima. Bajo su identidad secreta como la prestigiosa diseñadora Roble, usará su talento y fortuna para ejecutar una implacable venganza contra quienes destruyeron su mundo y su familia.
Portada de la novela El Despertar de Elvira
8.2
Después de quince años de absoluta lealtad, Raúl abandona a Elvira el día de su aniversario. La traición se vuelve letal cuando Isabel, la amante de su pareja, le tiende una trampa para que la despidan de la compañía que ella misma creó. Tras ser humillada y expulsada injustamente, Elvira decide no rendirse. Impulsada por el deseo de venganza, finge su propia desaparición para iniciar un plan maestro que destruirá a quienes le arrebataron su vida y su dignidad.
Portada de la novela El Paradero de Un Fantasma
8.8
Sofía entregó un órgano por amor, pero solo recibió traición y una muerte solitaria. Como un alma en pena, observa con impotencia cómo Ricardo, el hombre que la abandonó, asalta su antigua casa buscando su rastro. Sin piedad, él atormenta a su madre ciega y a su hermano discapacitado. Ante la crueldad contra su familia, el espíritu de Sofía se llena de una furia implacable, decidida a que su trágico final sea el origen de una venganza letal contra sus verdugos.
Portada de la novela Más allá de las cenizas
8.0
Evelyn dedicó tres años a cuidar de Aidan, creyendo que sufría amnesia. Sin embargo, descubre una traición atroz: él fingió su estado y, con su amante, provocó la muerte del padre de Evelyn. En plena boda, ella revela las pruebas de sus crímenes y los envía a prisión. Aunque Aidan comprende demasiado tarde que Evelyn es su verdadero amor, ella ha decidido sepultar sus sentimientos. Ni su arrepentimiento ni sus ruegos lograrán sanar un corazón ya roto.
Portada de la novela MI ARROGANTE VIOLADOR REDIMIDO
9.3
Sonia, una joven de firmes principios, ve su vida trastocada al conocer a Brett, un influyente millonario que siempre impone su voluntad. Tras un brutal acto de violencia cometido por él, la brecha entre sus mundos se profundiza bajo la sombra del trauma. Mientras el heredero descubre que su fortuna no puede comprar la redención, ambos se ven forzados a lidiar con las heridas del pasado para alcanzar un complejo camino de sanación y afecto.

Dramas cortos populares

Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED