–Dios, no sabía que vendrías hoy y me dormí y... Lo siento tanto–. Las palabras salieron atropelladamente de mi boca. Estaba avergonzada. Luke me miraba con una expresión entre sería y divertida.
–Si, está bien–. Me cortó, fruncí un poco el ceño ante su tono un poco hostil–. ¿Quieres un autógrafo? O quizá una fotografía. Tengo horas aquí y ya tengo hambre–. Su tono de voz era un poco apático, odioso. Me decepciono.
Quizá solo estaba cansado. Tenía horas esperando por mi y yo me había dormido como una tonta.
–Claro, una fotografía–. Desbloquee mi teléfono móvil con las manos temblando. Pareció notarlo ya que se relajó un poco. Con respecto a la fotografía, seguro saldría horrible, estaba recién levantada, había dormido tanto que seguramente mis ojos estarían hinchados, por lo menos no tenía cabello, no tenía que preocuparme por estar despeinada. Lo siento, un poco de humor negro.
Luke se acercó a mi, era mucho más alto que yo, mi estatura de 1.60 le llegaba casi al hombro, era bastante pequeña. Rodeó mis hombros con uno de sus brazos y se acercó un poco a mi cara. Mi corazón latía a mil por hora. Lo notó ya que soltó una risita.
–No estés nerviosa–. ¿Se supone que eso debía tranquilizarme? Pero no lo hizo ya que su tono de voz era hostil. Estaba molesto. Era una tonta por dormirme.
Una vez tomé la foto él se apartó. Aún estaba nerviosa, mis manos seguían temblando. Me miró desde su altura y me regaló una sonrisa, esa tan linda que siempre veía en las fotos.
–Amo tu música y estoy orgullosa de ti por todo lo que has logrado–. Hablé rápidamente. Eso pareció mejorar un poco su humor ya que había puesto una pequeña sonrisa en su rostro.
–¿Cómo te llamas?–. Preguntó con la sonrisa aún en su rostro. Mi sonrisa amenazó con flaquear pero no lo permití. Vino a visitarme y no sabía mi nombre. Me hizo sentir insignificante como si el día que ya no estuviese en este mundo nadie me recordaría.
–Mad–. Le regalé mi sonrisa más fingida, esa que ponía cada vez que las enfermeras venían a agujerear mi brazo.
–Gracias por apoyarme, Mad–. Se acercó un poco más a mi–. Ahora me iré–. Mi sonrisa se desvaneció un poco, era un poco contradictorio porque, no me agradaba la forma en que me estaba hablando, pero tampoco quería que se fuera. Él lo noto y tomó una expresión divertida–. Nos vemos pronto–. Y besó mi frente.
Dió media vuelta sin dejarme decir una palabra más y camino a la puerta sin mirar atrás. Estúpido.
Me deje caer en la cama soltando algunas lágrimas silenciosas. Nada había resultado como esperaba.
...
Me había dormido la noche anterior alrededor de las 22:30, pensando en todo lo que había sucedido.
Mi mente aún daba vueltas alrededor de todo,pensando si quizá no me había dormido todo hubiese sido distinto o simplemente debía ser así.
Me levanté para ir al baño a ducharme y cepillarme los dientes, pero me detuve al ver la puerta abrirse.
–Adivina quienes se van a casa hoy–.Mamá entró animada a la habitación, traía un bolso con ella y detrás, Troy venía entrando con una gran sonrisa.
–Hoy nos iremos, por fin–. Troy gritó. Les di una sonrisa de vuelta aún medio adormilada–. Ya vuelvo, debo buscar unas cosas para que nos vayamos. No me extrañen
–Luke vino ayer–. Comenté una vez que Troy salió. La sonrisa de mamá se ensanchó mucho más. Ella estaba feliz por todo lo que había logrado, no valía la pena decirle que mi ídolo se había portado como un idiota.
–¿Cómo fue?–. Mamá corrió a sentarse en la cama y tomarme la mano como una colegiala que le van a contar un chisme bomba–. ¿Es perfecto?
–Es más que perfecto–. Por lo menos no le estaba mintiendo–. Y eso no es todo.
–Soy todo oídos–. Mamá soltó emocionada.
–Me quedé dormida, mamá, y desperté a las 21h–. Me cubrí la cara recordando lo avergonzada que estuve ayer por la noche–. Y como si eso no fuese poco, lo confundí con Troy.
La risa de mamá no tardó en escucharse, me gustaba escucharla así, llena de vida y feliz.
–No puede ser, Maddie–. Soltó entre risas–. ¿Que te dijo cuando despertaste?
–Despertó bella durmiente–. Intente imitar su voz, mamá seguía riendo mientras yo sonreía por verla así–. También nos tomamos una fotografía.
Tomé mi móvil de la mesita de noche y le mostré a mamá mi foto.
–Salen hermosos–. Mamá de verdad estaba orgullosa mirando la foto. De verdad es la mejor mamá. Había perdido la cuenta de cuántas veces la había escuchado llorar creyendo que nadie podía escucharla.
–¿Fue tan lindo cómo lo esperabas? –Mamá me miró esperanzada.
–La verdad, no–. La expresión de mamá decayó al instante–. Fue mucho mejor, aunque no me propuso matrimonio.
–Dios, Mad, eres muy graciosa–. La risa de mamá hizo ruido por toda la habitación.
–¿Por que tan alegres por aquí?– la puerta se abrió, dejando ver a Troy con una maleta a cada lado. Se acercó y beso mi frente, justo como Luke lo había hecho la noche anterior–.¿Algún novio al que deba patearle el trasero?
–Pues lamento decepcionarte pero no hay traseros que patear–. Su expresión de tristeza fingida me hizo soltar una risita–. Luke estuvo ayer aquí.
–Y se quedó dormida hasta las 21–. Se me adelantó mamá–. Lo llamo Troy y él la despertó con un romántico "despertó bella durmiente"
–¿El pobre chico se quedo aquí hasta las 21h?–. Troy me miró y yo asentí –. Se enamoró de ti al verte dormida, Mad. Dormida te ves como un ángel.
–Troy, babeo mientras duermo, eso jamás pasará–. Rode los ojos con dramatismo–. Podemos acomodar ya y olvidar mi vergüenza, por favor.
–Como ordenes–. Troy hizo una pose militar y comenzó a ordenar mis cosas de aseo personal mientras mamá y yo nos encargaremos del resto de la habitación. Somos un gran equipo.
...
Ya habíamos montado todo el equipaje que trasladariamos hasta la casa, la verdad es que pasar tanto tiempo en un hospital ya lo hacía como tu segunda casa.
Una vez Troy encendió el auto, comencé a ver por la ventana como hacía mucho no lo hacía, el cielo estaba hermoso y el sol resplandecía aunque estaba un poco frío afuera, ya estábamos por comenzar invierno.
Esperaba pasar estas navidades con mi familia, hacía mucho que no pasábamos una linda navidad, con una linda cena que no fuese en la habitación del hospital, tenía mucha fe de que esta vez sería distinto.
Una vez que Troy estacionó el auto, comenzamos a bajar mis cosas, de a poco, no me dejaban hacer mucho. No me quejaría por ello.
Una vez adentro en la sala que contaba con dos sofás y una tv, deje algunas de mis maletas ahí, mientras me dirigía a la cocina con Troy a mis espaldas con una gran sonrisa. Mi primera impresión al entrar fue de risa, mi mejor amiga Charl y mi papá se estaban comiendo una gran rebanada de pastel de chocolate.
–¡Papá! –Troy gritó hacia papá que intentaba ocultar su boca llena de pastel con una sonrisa. Solté una risita–. Ese paste no era para ustedes, era para Maddie.
Troy se cruzó de brazos molesto mirando en dirección a Charl y a papá.
–En mi defensa–. Comenzó Charl limpiándose la boca con el dorso de la mano–. El señor Stevens, me pidió ser su cómplice.
Se encogió de hombros mientras papá la veía mal.
–No vuelvo a contar contigo, Charlotte–. Papá seguía mirándola mal, sonreí negando con la cabeza por esta escena–. En mi defensa, no dejaron una nota para decirme que era para Mad.
–¿No fue suficiente el Mad con glaseado en el pastel, cariño?–. Mamá se acercó a papá sonriendo para limpiarle un poco la comisura con su dedo.
–Tal vez–. Papá río causándome una risita inmediata. Troy lo miro mal otra vez–. ¿Cómo esta mi princesa?
Aquí venía una vez más esa maldita pregunta. Desde que enferme, las personas solían hacerme esa pregunta con mucha frecuencia. ¿Acaso no ven como estoy? Muriendo, obviamente.
–Estoy bien, papá–. Le mandé una sonrisa a él y se la dirigí a Charl–. Hace mucho no te veo, Charl.
-Estoy tan feliz de que estés aquí, Mad-. Charl corrió desde el otro lado de la mesa de la cocina, una vez llego a mi se abalanzo a abrazarme. Extrañaba tanto a mi mejor amiga.
Charl había estado ocupada con los exámenes del instituto y por eso no la había visto tan seguido. Yo lo había tenido que dejar hacia unos meses por el estúpido cáncer, aunque ya no tenía mucho sentido, ya que no tenía muchas esperanzas.
-Charl, ¿me ayudas a subir las cosas?-. Charl capto mi señal de inmediato ya que asintió tomando la primera maleta que consiguió en el pasillo.
Camine detrás de elle emocionada por volver a entrar a mi habitación, no extrañaría la angosta e incómoda cama de la habitación del hospital, jamás.
Una vez entre, note que nadie más había tocado mis cosas, mi cama estaba un tanto desordenada justo como la deje el ultimo día que me fui, mis zapatos estaban arreglados perfectamente en una fila como los había dejado y mi armario tenia justo la ropa que no me había llevado al hospital, mi laptop seguía en su lugar, todo estaba allí, justo como lo recordaba.
Entrar aquí me daba melancolía, tantos recuerdos buenos, con Charl, con mamá, con troy y papá. Incluso aquí habían recuerdos no tan gratos, pero seguía siendo mi habitación. Mi lugar seguro.
Una vez adentro, Charl tiro la maleta a cualquier lugar de la habitación y corrió a tirarse en el puff al lado de mi laptop, me miraba sedienta de información, me rei.
-Pues, cuenta yaa, ¿Cómo te fue con Luke?-. Charl junto sus manos esperando que algo saliera de mi boca.
-Pues fue un poco desastroso, debo confesar-. Me reí de mi misma caminando a la cama para sentarme.
-Reírme de tus vergüenzas es mi pasión-. Bromeo.
-Pues para empezar hice enojar a Troy diciendo tonterías-. Comencé enumerando mis desgracias mientras señalaba mis dedos-. Segundo, me quede dormida, nunca duermo tanto como lo hice ese día, me desperté a las 21h y vi a alguien tecleando en la esquina de la habitación, era un hombre por lo tanto pensé que era Troy, ¿Quién diablos entra a mi habitación si no es Troy?
Medio grito, si, aun me sentía apenada por todo eso, quien sabe a que horas habrá llegado Luke y yo dormida babeando. Charl estaba burlándose de mi vergüenza mientras yo rodaba los ojos.
-Dios, Mad, ¿Cómo pudiste dormir tanto?
-Eso me gustaría saberlo a mi-. Suspire-. Probablemente me vio babear-. Me estremecí ante ese pensamiento. Charl soltó otro risita, de verdad venía a burlarse de mi, no tenia dudas-. Luego de que lo llame Troy, vino lo peor, se comportó como un idiota, solo se tomó una foto y se fue, su tono de voz era hosco, quizá no quería estar ahí.
-Dios, Mad, quien sabe desde que hora estaba en pobre chico ahí-. Pues, Charl tenía razón, no lo había pensado, me había enfocado en mi drama, de que había sido un idiota pero no me había puesto a pensar cuanto tiempo había estado ahí, el es famoso y quizá estaba agotado-. ¿es perfecto?
-Es más que perfecto, Charl-. Suspire con dramatismo tirándome a la cama-. Estoy enamorada.
-Pues ya lo sabía-. Se burla.
-Hemos hablado mucho sobre mí, cuéntame, que tal el instituto-. Me acerque a la orilla de la cama para estar un poco más cercana a ella-. ¿Algún chisme que deba saber?
-El instituto, igual que siempre, muchas tareas-. Se encogió de hombros-. Y bueno sobre mi… quizá haya un chico que conocí hace poco.
-Estoy dispuesta a escuchar detalles-. Me senté más cerca de Charl como colegiala escuchando un buen chisme. Sonreí, me ponía feliz que mi amiga tuviese a alguien que la hiciese feliz-. De aqui no me moveré hasta escucharlos.
-Lo conocí en casa de una amiga, estábamos en una reunión y no paraba de mirarme-. Charl conto emocionada-. Ese día se acercó a mí y hablamos toda la noche. Le di mi número de teléfono y hemos hablado desde entonces, nos llevamos muy bien, de verdad.
-¿Se han visto?-. Charl se ruborizo al escuchar la pregunta y miro hacia otro lado-. No lo puedo creer-. Lleve mi mano hacia mi boca sorprendida-. ¿Se besaron ya?
Charl soltó una risita-. Que entrometida eres, Mad.
-Mira quien habla, subiste a mi habitacion porque estabas sedienta de la historia con Luke-. La mire mal en broma-. ¿Entonces eso es un si?
Charl asintió más sonrojada aún.
-De cuanto me he perdido-. Negué con la cabeza mientras llevaba mi mano hacia mi boca, haciendome lucir sorprendida-. No lo puedo creer.
Y asi transcurrieron algunas horas, entre risas y mucho cariño, hacia mucho no mentia así, viva y feliz. El estar en casa me llenaba de buenos sentimientos, me gustaba tener cerca a mi familia y poder verla justo cuando pudiera, era uno de los sentimientos mas gratos. Esperaba que siguiese así por algun tiempo más.
Luego de que Charl se fuese, me quede dormida alrededor de las 14:30, me levante y tome una ducha rapida y justo ahora me encontraba cambiándome de ropa, eran casi las 17, hoy también había dormido bastante, seguramente eran los medicamentos, tendria que averiguarlo luego.
Tome un suéter, ya que debido a mis defensas mamá había decidido no usar mucho la calefacción, ya que el frio mataba bacterias, tenia el medico hasta en casa. Camine al pasillo para caminar las escaleras abajo, con dirección a la cocina, moría de hambre, no recuerdo cual habia sido mi ultima comida del dia.
Una vez ahí, me encontré a Troy ayudando a mamá a cortar vegetales en la cocina con la cena, sonrei ante la tierna escena, y ellos imitaron mi gesto al verme entrar
-Despertó bella durmiente-. Troy se burló.
-No es gracioso, Troy-. Me cruce de brazos. Solo negó con la cabeza sonriendo.
-¿Quieres un trozo de pastel?-. Mamá pregunto sacando un enorme pastel de chocolate del refrigerador, al queso lo le faltaban dos rebanadas, así que intuyo fue el que Charl y papá se estaban comiendo cuando llegue, el recuerdo me hizo sonreír. Asentí.
-¿Dónde está papá?-. Pregunté sentándome en la barra de la cocina, al mismo tiempo que mamá ponía un trozo de pastel frente a mi.
-Fue por unas cosas al súper-. Mamá siguió en su labor de picar una cebolla mientras le decía a Troy que no se olvidara de revolver una cuantas cosas, se giró hacia mi-. ¿Te sientes bien?
-Estoy bien, mamá-. Asentí con un gran trozo de pastel en la boca, estaba demasiado llena para articular palabras. Mamá asintió dando por cerrado el tema. Lo agradecía, no era momento.
-¿Quieres ver alguna película después de cenar?-. Troy dirigió su mirada hacia mi, que asentí inmediatamente-. Tengo varias de terror que son buenas.
-¿y si vemos una romántica?-. sugerí.
-Ni hablar-. Troy me corto en el acto-. No me gustan las películas románticas. Son demasiado cursis.
Frunció el ceño mostrando su descontento con mi sugerencia.
-Te traen algún recuerdo?-. Me burlé y me miro mal-. Pero hay muchas románticas buenas, Troy-. Alegue.
-Ni hablar-. Repitió su negación.
-Eres muy terco-. Le puse mala cara a lo que me saco la lengua.
-Que maduro.
Su boca se abrió para decir algo más, pero el sonido del timbre, lo interrumpió.
-¡Yo voy!-. Troy caminó hacia la puerta.
-Seguramente es tu papá que se olvidó las llaves, no es primera vez-. Mamá metió una cuantas cosas al horno.
Asentí, así no me pudiese ver mientras me comía otra gran cucharada del pastel. Troy regreso casi corriendo a la cocina con un sobre blanco en sus manos. Lo tendió hacia mi, lo mire confundida.
-¿Qué es?-. lo tome entre mis manos. Troy se encogió de hombros.
-No lo se, simplemente me dijeron que era para ti, que te lo entregara.
Deje la cuchara con la que me estaba comiendo el pastel y me dispuse a abrir el sobre, lo que vi me dejo paralizada y emocionada a la vez. Lo primero que saque fueron dos entradas vip para el concierto de Luke, no lo podía creer.
-Son entradas-. Dije aun anonada. Mi hermano y mi madre me vieron felices, la sonrisa no cabía en sus rostros-. ¡Son entradas!-. Repetí en un grito.
Me levante y salte de la emoción, no puedo creer, iré a un concierto de Luke. Di otro saltito y ahí fue que me di cuenta que dentro del sobre aún había algo más. Una notita doblada dentro, me dispuse a desdoblar y mi corazón dio un vuelco.
“Espero disfrutes el show, voy a estar muy cerquita”
Xoxo. Luke.
Casi se me para el corazón. Oh. Dios. Mio. Como. Se. Respira.
…
Mad.
Mi cuerpo seguía dormido mientras mi mente trabajaba a toda maquina desde la noche anterior. Había dormido pero digamos que gran parte de mi noche estuvo dedicada a las entradas que hay encima de mi mesa de noche.
Pensé que no volvería a saber nada de él, pero un dia después me había enviado un par de entradas como si no se hubiese portado como un idiota arrogante conmigo. Suspiré frustrada porque mis pensamientos me estaban dando preguntas que yo no podía responder. me dispuse a ponerme de pie y caminé hacia el baño a lavarme los dientes y enjuagar mi cara.
Una vez lavado mis dientes y mi cara caminé de vuelta a mi habitación, estaba batallando entre si cambiarme mi pijama, o simplemente quedarme así y bajar a desayunar. Mi flojera ganó, así que me propuse a bajar las escaleras hacia la cocina.
Mamá y papá probablemente estuviesen trabajando y Troy quizá en su cuarto jugando a los videojuegos, mi vida desde que enfermé era un poco aburrida, no salía, no tenía amigos, simplemente era, ver videos, escuchar música y dormir, en eso se basaba mi vida.
Tome pan para tostadas y las metí al tostador mientras sacaba zumo de naranja del refri, tome mis tostadas y les eché un poco de mantequilla y me senté en la barra de desayuno. La casa se sentía muy sola cuando no estaban mamá y papá en casa.
Escuché pasos en las escaleras y mi vista se dirigió ahí para encontrarme a Troy bostezando mientras bajaba las escaleras, venia sin camiseta y todo despeinado.
-Hola hermanita-. Besó mi frente pasando directamente al refri por zumo de naranja-. ¿Qué tal tu mañana?
-Bien, no me quejo-. Me encogí de hombros metiendo una tostada a mi boca-. ¿tu que tal?
-Bien-. Se sentó frente a mi tomando de su zumo. Miraba cada movimiento que hacía.
-¿qué?- Lo miré de vuelta entrecerrando los ojos.
-¿de verdad te sientes bien?-. Troy me miro a través de sus largas pestañas, la preocupación era palpable.
-De verdad estoy bien, Troy, no tienes de que preocuparte-. Acaricié su mano a través de la barra de desayuno dándole la mirada más creíble posible, me detuve y lo mire con los ojos entrecerrados-. Espera, ¿Por qué estás aquí y no en la universidad?
Troy miro a otro lado ignorando mi pregunta y tomando la caja de cereal.
-¿Quieres cereal?-. Agitó la caja frente a mi.
-Respóndeme-. Lo señalo con el cubierto con el que le eché mantequilla a mi tostada-. Ahora.
-No tenía clases importantes-. Se encogió de hombros. Entrecerré los ojos en su dirección-. Quería quedarme contigo, Mad.
Mi corazón estaba estrujadito al escucharlo decir eso, nunca me había quedado dudas de que mi hermano me quería, pero sabía que quería estar aquí para cuidarme. Mi familia siempre estaba pendiente de mi ya que en cualquier momento podía tener una recaída, esto era estar un día bien y al otro quizás no.
Mi cuerpo había momentos en que se sentía agotado y podía pasar mucho tiempo durmiendo, como había días en que quizás casi no dormía debido a que me sentía muy adolorida. Era un proceso bastante fuerte que mi familia había tenido que pasar, vivían con el miedo de que no fuese a estar bien, o que quizá si no llegaban a tiempo fuese a pasar algo más.Aunque solo era cuestión de tiempo para que lo peor sucediera.
-Ven aquí-. Abrí mis brazos para abrazar a Troy que se agacho a mi altura y me rodeó con sus brazos-. No puedes perder tus clases por mí, aquí voy a estar esperándote cuando regreses.
-Tengo miedo, Maddie-. Su voz sonó un poco apagada-. No sé qué haría sin ti.
Me quede en silencio, no sabia como consolar eso, no podía decirle que todo estaba bien, porque de verdad no estaba bien. Lo apreté fuerte contra mi y acaricié su cabello.
-Todo va a estar bien, siempre voy a estar contigo-. Seguí acariciando su cabello.
Troy sorbió por la nariz y me dio la espalda recomponiéndose. Tomo el cereal y comenzó a verter en un bol.
-Ya sabes a quien vas a llevar a ese concierto?-. seguía dándome la espalda mientras seguía haciéndose su cereal.
-Definitivamente a ti no-. Troy soltó una risita-. Quizá Charl vaya conmigo porque mamá y papá no son una opción-. Hice cara de disgusto, Troy camino a la barra a comerse su cereal-. No tengo mas amigos, Troy.
Me reí negando con la cabeza, conocía muchas personas pero eso no quería decir que fuesen mis amigos, simplemente eran conocidos.
-Puedo ir contigo, haré el sacrificio y me aprenderé unas canciones-. Habló con la boca llena de cereal, fue asqueroso, puse cara de asco.
-Eres asqueroso, Troy-. Lo mire con la misma expresión-. Y no, sé que irás para cuidarme y ese dia necesito un acompañante, no alguien que me cuide.
Sacó la lengua en mi dirección-. Tú te lo pierdes.
Me reí negando con la cabeza, mi hermano era todo un personaje.
Luke
Me encontraba en mi laptop escribiendo algunas letras que venían a mi cabeza, estire mis piernas para mayor comodidad, estaba repitiendo en mi mente las ideas que habían pasado por mi cabeza hacia unos segundos cuando una voz me sacó de mi mundo.
-Luke-. Paul entró a mi estudio, lucia tranquilo aunque siempre que llegaba era para desordenar mi paz.
-Paul-. Salude sin levantar la cabeza de mi laptop, seguramente si lo ignoraba lo suficiente se iría.
-Le he enviado un par de boleto VIP a Maddie-. Se sentó frente a mi mientras hablaba.
-¿Quién es Maddie?-. Levanté la vista de mi laptop dirigiéndola hacia Paul con curiosidad.
-La chica que fuiste a ver hace unos días en el hospital-. Me dice como si fuese obvio.
-Oh-. Fue lo único que dije, vi por el rabillo a Paul rodar los ojos.
-Luke, debes mostrar interés por la chica, sino esto no será creíble-. Regañó-. Envíale un texto, hoy.
-No estoy de acuerdo con esto, Paul, lo sabes-. Seguí tecleando en mi laptop.
-No se trata de estar de acuerdo. Ya estas dentro-. Se puso de pie en dirección a la puerta-. Envíale el texto-. Puso un papel sobre mi escritorio-. Ahí está su número de teléfono-. Y salió del estudio dejándome completamente solo y sin poder decir una sola palabra.
No estaba bien esto que estaba haciendo, lo sabía, pero debía ver que en cierta parte también podía hacer feliz a la chica en su último tiempo de vida.
Mad.
Mi tarde había pasado tranquila, había jugado videojuegos con Troy en la tarde, mamá acababa de llegar y nos había servido pastel que compro de camino a casa, podía decir que me mantenían mimada.
Mi teléfono vibro con un nuevo mensaje de texto, era Charl, habíamos quedado de vernos luego de que ella tuviese una cita con el chico que había conocido, según ella las cosas iban bastante bien y el chico era bastante atento con ella, eso me alegraba mucho. Aun no le había comentado nada sobre el concierto, pensaba aprovechar que ella vendría a casa y tendríamos una pijamada como hace mucho no sucedía y contarle mis planes para ese dia, quería aprovechar y hacer muchas cosas divertidas ya que no sabía cuanto tiempo me quedaba para compartir con las personas que tanto quiero.
“Estamos comiendo helado, luego de esto voy a tu casa”
Sonreí a la pantalla, de verdad extrañaba a Charl, le respondí un “ok” y dirigi mi mirada a la televisión mientras cambiaba canales buscando algo que pudiese matar el tiempo en lo que Charl llegara, apenas era pasadas las 19h, mamá y papá estaban en la cocina haciendo la cena y Troy estaba en su habitación haciendo trabajos para entregar en la universidad. Me alegraba de que hoy era viernes, ya que no estaría sola y aburrida este fin de semana, tenía pensado decirle a Troy y Charl para dar una vuelta al parque o hacer algo mañana por la tarde, no quería seguir el curso de mi vida deprimente en esta casa.
Abrí mi instagram cuando no encontré nada interesante que ver en la tv, quizá hayan algunas cosas nuevas, fui bajando en mi feed, algunas fotos de compañeros que tuve en el instituto, fotos de Troy, y fotos de familia, todo aburrido. Seguí bajando cuando una foto me detuvo al instante. La publicación había sido hacia unos días, era mi mano conectada a una aguja, el post había sido del instagram de Luke, ¿me lo podía creer? No. La descripción solo era un corazón. Me emocione mucho, de verdad que me sentía muy emocionada, eso quería decir que sus fans de verdad le importaban. Le di like y sonreí hacia la foto, no quería comentar nada ya que no quería ser reconocida por Luke que le tomo una foto a mi mano. Ahora me sentía mal por juzgarlo, quizá ese dia solo estaba cansado, fue muy tarde cuando me desperté.
Me dispuse a caminar hacia la cocina para contarle a mamá y papá cuando Troy bajo las escaleras y me vio en medio de la sala con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Por qué tan feliz, Mad? –Troy fue a abrazarme, se que le gustaba verme feliz y justo ahora lo estaba siendo.
Gire mi teléfono en su dirección para mostrarle lo visto justo ahora y me miro sorprendido.
-No puedo creerlo, Mad-. Me sonrió-. Se enamoró del ángel babeante-. Se burló a lo que le di un codazo.
-Cállate-. Me reí-. Aún no puedo creerlo.
-¿Qué no puedes creer, cariño?-. Mamá salió de la cocina secando sus manos con una toalla.
-Luke publicó una fotografía de su mano en su instagram-. Troy se adelantó a decir, no entendía porque la gente de esta casa es tan imprudente.
-A ver, muéstrame-. Mamá entrecerró los ojos acostumbrándose al brillo del celular, una vez logro ver bien la imagen formó una gran sonrisa que compartió con Troy-. Es un lindo gesto de su parte, Mad.
-Lo es-. Afirmé.
-Qué pasa en esta familia que nunca me entero de las cosas-. Papá venía con una gran bandeja de lasaña a la mesa-. ¿De que están hablando?
-Mad tiene novio-. Troy gritó haciendo estruendo en toda la casa. Lo mire mal.
-No es cierto-. Miré a papá que miraba entre Troy y yo.
-No es cierto cariño-. Mamá se acercó a papá dándole un abrazo-. El cantante, Luke, publico una foto de Maddie el día que fue a verla y a Troy le gusta exagerar todo.
Saque la lengua en dirección a Troy, era un estúpido.
-A ver esa foto-. Papá tomó mi móvil y miro la foto-. Es tu mano.
Reí y asentí.
-Pues, ahora todos siéntense a comer, ya es hora.
Y todos nos dirigimos a la mesa a comer, estaba muy feliz.