Capítulo 2

Capítulo 2 “Vidas separadas”

—Estaba en mi puerta señor yo siempre recibo correspondencia de…

—Ábralo Luisa —dice el decano sin dejar terminar a Clara, de pronto la secretaria abrió el paquete para dejar ver unas esposas, un vibrador y una bolsita con un polvo blanco que la secretaria tomo.

—Eso no es… —intenta decir Clara.

—Silencio por favor ayer le hicimos una prueba de drogas a su paquete y arrojo positivo —exclama el decano. La expresión y semblante de Clara se volvió rígido y pálido.

—Pero señor ese paquete —dice Clara.

—Tiene su nombre dice: para Clara Spencer, entonces ¿no es suyo? No sé a qué quiso jugar, pero no fue nada provechoso para usted. La esperamos en la oficina de admisión a las 4 pm para concretar su expulsión —dice el decano y un dolor de estómago invadió a Clara, entonces sin decir nada tomo sus cosas y se marchó al patio del campus estaba en shock.

Clara se dirigió a la oficina de admisión a las 3.55 pm con un papel entre sus manos apresuro el paso. Una atmosfera de indiferencia y tensión inundaba la oficina de admisión mientras Clara estaba sentada esperando.

—Positivo para cocaína señorita Spencer, tome sus cosas y retírese de la institución —dice el encargado de admisión.

—Un momento señor aquí tengo el papel que dice que yo no recibí ningún paquete a mi nombre y menos en mi casillero —menciono Clara mientras se levantaba de su asiento.

—Perdone, pero estaba en su poder y decía su nombre la policía nos dijo que por lo poco no era suficiente para levantar alguna acusación pero si para sacarla de esta institución.

—Pero señor yo… —dice Clara.

—Agradezca que usted sea una de las mejores si no fuera así solo recibiría una carta notificando su expulsión —le dice con dureza el encargado.

Clara no podía más que llorar en su interior, mientras con lentitud pasaba por el pasillo de la oficina la secretaria tomo su brazo.

—Oye niña algo que no te menciono y es que si muestras quien te metió en esto puedes recuperar tu beca y estadía aquí —la secretaria le susurra sonando convincente.

—Si fuera cierto ¿cuánto tiempo tendría? —miro con expresión dolida Clara a la secretaria

—Tienes 30 días.

—Gracias… —con un mal semblante la elegante chica joven y brillante se había desplomado de pronto y solo tenía a alguien en mente, su hermano e iría a hacerle una visita.

En la ciudad de valencia España se encontraba un joven aficionado al orden y a la música clásica, sentado en su oficina y tecleando con habilidad dos computadoras con sus auriculares puestos. Alex un espectador de la vida que solo podía opinar como creía que pasaban muchas más emociones además del sexo ante sus ojos, mientras observaba unos papeles su secretaria entra de pronto.

—Señor Alex perdone que lo moleste es importante el señor Rodrigo no para de llamar para las inversiones en los edificios del lado este —le dice su secretaria.

—Annie comunícame de prisa —dijo él mientras con expresión molesta tomaba el teléfono.

—¡Rodrigo! Como estas iba a llamarte en cuanto me desocupara de unos asuntos, pero dime que necesitas con tanta urgencia.

Y al otro lado del teléfono-.

—Alex necesito saber con cuanto presupuesto contamos para la apertura de esos dos edificios en el lado este ya han pasad…

—!Si! Ya sé Rodrigo que han pasado solo dos días desde que lo mencionaste en la junta directiva y te lo aprobaron, gracias por tu paciencia que es bastante —sonó con sarcasmo y antes de que del otro lado pudieran objetar.

—Alex per… dice Rodrigo.

—Mira pequeño nomo mi equipo de compras trabaja duro sabes y este tu pequeño capricho no es el único tema a tratar, por eso se llama departamento porque se encarga de múltiples cuentas y órdenes de compra, pero no estoy aquí aceptando tu llamada para decirte como trabajo. Lo que te quiero decir es lo siguiente tu anhelado presupuesto lo tendrás en tres días así que deja de molestar a mi secretaria —y Alex cuelga abruptamente mientras pone sus manos en su escritorio y con dificultad mira el teclado y nota que algo le falta, pero no recordaba que.

Entonces toma sus pastillas de menta, se quita los auriculares y sale por la puerta.

—Estaré en el piso 20 toma mis llamadas, regreso en 15 minutos —dijo sin siquiera voltear a ver a Annie mientras azotaba la puerta detrás de él.

Un hombre demasiado joven para su estatus en una compañía multinacional con más de 1500 empleados en la zona, pero él desde muy niño sabía lo que quería ser y se enfocó en ello hasta que lo consiguió, menor de 5 hermanos este espectador de 21 años ya se había graduado de analista en compras y por las noches hacia una especialización mientras salía tarde de la oficina. Su porte y apellido decían que pertenecía a una de las familias más adinerada y sus zapatos finos lo hacían notar en toda la oficina.

Mientras cada paso que daba derretía a las chicas en cuestión con su cabello castaño oscuro y su piel tan clara como la nieve, alto y esbelto Alex sentía que tenía un paso hacia el éxito, ya que anhelaba su ascenso después de 3 años de duro trabajo siendo primero aprendiz y luego ir escalando posiciones que lo hacían la envidia de sus compañeros. Ya en el baño de hombres en el piso 20, Alex entra y mientras ingresa a unos de los cubículos su primera visión es Tatiana la secretaria de presidencia parada y ligeramente apoyada a un costado.

—Dos minutos tarde Alex —dice Tatiana con malicia.

—Un idiota queriendo pasar sobre mí por teléfono —dice Alex mientras desamarra su correa.

—Eso te puso de tan mal humor? —y con expresión traviesa se desabotona la blusa.

—Eso a ti que te importa —exclama con indiferencia y con habilidad toma sus senos y comienza a succionarlos, mientras sus dedos se meten debajo de su falda apretada con la otra mano le baja el cierre y la sube. Para luego encontrarse con su panty húmeda y deseosa para voltearla e introducirle su miembro, ella solo se apoya en la pared y se tapa la boca para evitar sus grititos de placer. Él la embiste con más fuerza y presiona sus caderas hacia él, ya terminado el acto Alex toma el condón y lo bota por el inodoro.

—Sí que estabas estresado no bebe? —dice Tatiana mientras él la observa.

—Un poco —dice Alex y salió del cubículo para lavarse las manos —y no me llames bebe suena ridículo, sal en 5 minutos —termina diciendo y camina hacia la puerta para salir.

Un tipo con un gran potencial, pero con una arrogante actitud hacia todo lo que no le permitía hacer su trabajo, ese trabajo por el que tanto había luchado. Entonces suena su teléfono. Secretaria Annie.

“Tiene conferencia en 5 minutos”

Ya en la conferencia Alex se la paso 2 horas explicándoles a los expertos en finanzas el presupuesto para el evento máximo que se haría en la compañía. Era la gira de promociones y captación de nuevo personal para la apertura de otras oficinas en Inglaterra, se le veía tan controlado y perfecto en su forma de hablar y expresarse, ciertamente él trabajaba duro y no era ninguna eminencia, pero su disciplina y constancia lo hacían el hombre que era con su perfecto orden este hombre tenía la certeza de ir por el camino indicado.

—Excelente Alex te veré el miércoles para concretar todo lo relacionado con la logística —le dice dándole la mano Germán uno de los expertos mientras salen de la sala.

—Por supuesto Germán cuenta con ello —dijo Alex con expresión de satisfacción.

Pasada la tarde entre reuniones, llamadas, tablas y números Alex se preparaba para irse a casa y mientras se colocaba su chaqueta observa por su ventana como era de noche y los autos solo pasaban uno detrás de otro.

—Señor está listo su auto —le dijo Annie mientras le entregaba sus papeles.

—Gracias que tengas buenas noches —le responde Alex. Ya en casa se duchó y ceno, el reloj marcaba las 10 pm y de pronto suena el timbre, mientras ve quien es abre la puerta.

—Que haces aquí Luis —menciona algo cansado.

—Hermano es que tuve una reunión cerca de aquí sabes en el restaurante que una vez fuimos con mama y se me hizo tarde, la verdad no quiero tomar un taxi ¿puedo quedarme? —menciona Luis y sin dejarle responder se metió al departamento sentándose en el sofá de piel.

Luis el hermano del medio y en quien más confiaba por encima de los demás era un chico alto y apuesto con lentes vistiendo un traje sencillo de contador. Apresurado por hacerse una vida en la gran ciudad, pero hasta ahora solo comenzaba a labrar sus cimientos algo que su hermano había hecho hace ya 1 año.

—Está bien, pero debes irte mañana temprano conmigo, tengo mucho trabajo en la oficina —le dice Alex.

—Ok Alex madrugaré contigo, pero por favor dime que tienes algo de comer que esta ensalada.

—Jajá sabes que no y no pediré una pizza como la última vez que viniste —sonríe Alex.

—Pero hermano solo es una pizza con cerveza y es por un rato además hace cuanto no conversas con tu hermano favorito —le dice Luis.

—Si deseas pídela para ti —término diciendo Alex con vacilación.

—Ok bien hagámoslo.

—Salud —dijeron ambos con un vaso de agua y una cerveza.

—Yo creo que esta vez si me van a promover —dijo Alex a la vez que Luis tomaba un sorbo de cerveza.

—Si tú lo dices hermano, además tú trabajas duro para esa compañía es lo menos que pueden hacer.

—Me metí en un proyecto grande —le dice Alex bebiendo un sorbo de agua.

—Ten cuidado las cosas demasiado grandes pueden destruir tu atención y llevarte a la perdición —le respondió Luis mientras Alex le miraba.

—Siempre he querido esto y aquí estoy casi alcanzando las estrellas- —dice Alex.

—Deberías reflejar eso en tu trabajo y verás que todo saldrá solo —le dijo Luis mientras le sonreía.

Capítulo 3

Capítulo 3 “Cambio de planes”

Ya preparado y listo Alex se dirigía a la oficina y una extraña sensación en su pecho le incomodaba desde anoche mientras conversaba con su hermano, mientras subía por el ascensor un mensaje llego a su teléfono.

“El departamento de Gerardo dejo toda la documentación”

Ya entrando a su oficina…

—Señor Alex este carrito de papeles es la documentación que envió Gerardo desde el piso 15 —le dijo Annie y mientras cerraba la puerta se quedó mirando perplejo el carrito con tantos papeles y de pronto dejo caer sus cosas solo para descubrir un mensaje en su computadora de Rodrigo.

“Necesito el presupuesto porque mis superiores me están presionando”

Mientras su expresión se tornaba más dura ignoro por completo el mensaje y se enfocó en su nueva documentación.

—Señor Alex —entro diciendo Annie.

—Por favor ahora no Annie.

—Perdone el señor Harold requiere su presencia en su oficina.

—Ok —le responde Alex.

Mientras caminaba hacia la oficina del jefe se preguntaba que era tan importante para que él lo llamara.

—Siéntate Alex —le dice el jefe.

—Gracias señor Harold y dígame para qué me necesita —le responde Alex algo preocupado.

—Me informan que algo no va bien en el proyecto del presupuesto de los dos edificios para la zona este.

—¿Perdone señor? —Alex se encontraba confundido.

—Fue lo que el departamento de Rodrigo me dijo esta mañana, que está pasando no puedes manejar el trabajo o ¿se te es muy pesado? ¿Estás estresado? —le dijo el jefe y de pronto Alex se sintió algo exaltado.

—Señor Rodrigo solo me hizo saber esa información desde hace un par de días —le dice Alex.

—Rodrigo me informo que te envió esa información desde hace una semana.

—Señor eso es falso —le dice Alex algo conmocionado.

—Alex cálmate —le dice el jefe.

—Se lo dije por llamada señor que dejara de apresurarnos. Nuestro departamento tiene mucho trabajo que estaba antes y no puede ser desatendido, pero le mencione que en tres días tendría su presupuesto.

—Perdona, pero ese presupuesto como tú les dices son parte del proyecto de expansión necesitamos cierto apoyo y veo que tú no estás en coordinación con los otros departamento, he recibido varias quejas de muchos de tus compañeros, con ver tu tono de voz ya es suficiente para decirte que no estás apto para el puesto que te iba a asignar.

—Señor yo… —dice Alex.

—No quiero escuchar has sido muy privilegiado, pero no toleraré esta falta de interés por el trabajo Alex, siento que necesitas irte por un pequeño tiempo.

—¿Qué? Señor yo —dice Alex.

—No Alex ahora tendremos perdidas de dinero y tiempo por tu ineptitud y ya no mas, estas en suspensión además sería un buen tiempo para estar con ella ¿no crees? —termino diciendo el jefe.

Un Alex derrumbado por las circunstancias se hacía en el pasillo y lentamente ignorando a Annie entra en su oficina. Mientras cierra la puerta un aire de consuelo y desesperación recorre su cuerpo para pasearse por la alfombra marrón hasta llegar a la ventana, en ese instante inunda sus pensamientos una mujer en cama y con mala salud.

Sentada en un borde de la cama con una almohada entre las manos Clara con la mente en otro lado se nota algo preocupada en su mirada, para ella ser expulsada o suspendida significaba que ya no gozaría de los beneficios del campus ni del prestigio, además de la vergüenza de no finalizar y graduarse estando tan cerca de la meta. Tan cerca de su titulo de medicina pero ella sabía que todo esto era un mal entendido y lo iba a resolver.

— ¿Como estas cariño? —le dice Luci mientras entra por la puerta de su habitación con dos tazas de Té.

—Me siento muy mal pero intentare sobreponerme, no puedo darme el lujo de llorar ni decaer en estos momentos porque yo… —dice Clara pero en el instante que le iba a comentar a su amiga lo que tenía planeado para limpiar su nombre la miro a los ojos y sintió que no debía hacerlo, en su lugar solo desvió la mirada y se levanto para continuar empacando sus cosas.

—Cariño pero puedes quedarte aquí inclusive si no tienes beca mientras encuentras empleo —responde con un aire de preocupación, por supuesto Luci era de buena familia solo tenía que hacer una llamada y su padre cumpliría todos sus deseos. Esa notable preocupación no era por Clara sino por sí misma, ya que cuando Clara se fuera a ella le iba a costar el doble aprender y pasarle a los profesores sino utilizaba sus influencias.

—No puedo debo ir a ver a mis abuelos además tu ya estas bastante avanzada y bien sin mi —le respondió Clara mientras colocaba el último par de botas en su maleta.

—Pero tú eres mi amiga, además imagínate que aburrido será todo sin ti o Sam —le dice Luci mientras le da un abrazo de espaldas con los brazos alrededor de su cuello.

Sam permanecerá en el mismo lugar después de todo, pero que carajo tenía que decir Luci de eso a ella que le importa si él se iba con ella o si los dos se comprometían ¿qué le interesa a Luci? Pensó Clara de inmediato tomando las muñecas de su amiga y zafándose del abrazo.

— ¿Porque mencionas a Sam? ¿Acaso él no puede hacer con su vida lo que quiera? —le dijo a Luci mientras suena el timbre y Luci con expresión de preocupación dice:

—Yo voy… —dejando con la palabra en la boca a Clara, en realidad la relación con Sam era algo de poco tiempo, llevaban 1 año y no pasaba de intensos besos, además ella siempre sintió que algo le faltaba a esa relación y no era precisamente sexo.

—Clara cariño una chica te busca se llama Andrea ¿la conoces?

—No, pero veré que quiere —responde Clara.

—¡Hola tú debes de ser Clara! Mucho gusto Andrea, soy del comité de alumnos —saluda la chica de cabello rojizo mientras le extiende una mano a Clara.

—Mucho gusto —le dice Clara mientras le sonríe con asombro.

—Podemos caminar tengo que comentarte algo importante.

—Si —le responde Clara y salen mientras se pone su chaqueta.

—Quería preguntarte ¿te expulsaron por posesión de drogas? —dice la chica Andrea con curiosidad.

—Oye creo que ya es bastante fuerte el asunto como para estar haciendo una broma del asunto —le dice Clara mientras aligera el paso.

—Oh no perdona si te sentiste ofendida yo solo quiero verificar si te puedo apoyar —termina diciendo la chica con pecas en la cara y lentes.

—¿Como podrías hacerlo? —le responde Clara deteniéndose.

—Estudie tu historial ayer por la noche y observe que es impecable, graduaba de la secundaria en solo 4 años, excelente conducta, creadora de la teoría del sistema nervioso central, activista al iniciar la carrera, notas altas y lo más interesante en estos 4 años en la facultad no se te ha atribuido ninguna falta por parte de la dirección general.

—Si eso ya lo sé pero todo eso se ve derrumbado por lo que encontraron ayer.

—Solo dime que te dijeron en admisión cuando te dieron la carta de expulsión —le dijo la chica y los ojos de Clara se humedecieron.

—Eso solo eso la carta de expulsión —comenzó a sonar el celular de Clara, era su abuela Felicia pero al ver que era ella le ignoro.

—Oye tranquila no vine a hostigarte se que quieres estar a solas pero quería ayudarte porque veo que estas a finales de tu carrera y es muy doloroso que termine así, si me pudieras mencionar algún otro detalle que… —le dice la chica.

—La secretaria me dijo que tenía 30 días para revocar eso, probando que yo no tuve nada que ver —responde Clara.

—Eso es, allí está es una de los artículos de las reglas de la institución —menciona Andrea mientras comienza a anotar rápidamente.

—De verdad agradezco tu apoyo y sé que esto debería de ser con policías y todo para investigar y probar que yo no lo hice pero intentare algo diferente —mientras dudaba en decirle la miro y le dio un aire de confianza que no había visto en 4 años —voy a ir a buscar al que me hizo esto, creo saber quién fue.

—¿En serio? —le dice Andrea.

—Si yo no te lo iba a decir pero eres la única que ha mencionado la palabra apoyo aquí —le dice Clara.

—Te creo ya que no tienes muchas amistades de confianza.

—¿A que te refieres? —dice Clara.

—Solo te digo que te cuides de todos a tu alrededor —y subiendo una ceja le hizo entender a Clara que todos sabían que algo andaba mal con su entorno.

—Bueno gracias Andrea me ayudaste con recordar las cosas buenas —dice Clara mientras le da la mano y se voltea para irse.

—Toma mi número, por cualquier cosa aquí estamos la asociación de estudiantes para ayudarte.

— ¡Gracias! —exclama Clara mientras iba caminando y entonces le pasaban muchas ideas en la cabeza como aquella vez que encontró a su amiga en el bosque de la orilla del lago con dos estudiantes compañeros de Química muy divertida sin camisa y ellos sin pantalones. De alguna manera intentaba creer que no existía ninguna trampa que implicara a su hermano, pero eso lo vería en unas horas cuando se encontrara en el departamento donde haría una de sus fiestas estilo tour para conocer sitios turísticos de España. Ya con sus maletas en el taxi y una Luci con expresión de soledad en la puerta Clara emprendió el camino.

—Al aeropuerto por favor —le dice Clara al taxista y con expresión cansada el taxista asintió.

—Todo saldrá de acuerdo al plan —piensa Clara en el interior del taxi, pero entonces un mensaje de Sam llama su atención.

“Hola, hermosura, lamento no haberme despedido de ti, pero en el grupo donde estoy viviendo me prohibieron verte, también creo que debemos darnos un buen tiempo para reflexionar nuestras prioridades académicas y personales, aún te quiero, pero necesito graduarme y estando contigo me lo impedirán, con amor Sam”

Los ojos de Clara se humedecieron mientras responde:

“Querido Sam no sabía que admirabas tanto a tu grupo del equipo donde vives sin pagar, por supuesto que te dejaré en paz porque ya estas a un paso de terminar tu carrera y el proyecto final que presentaras te recuerdo que yo te lo hice prácticamente, no me queda más que decir felicidades y que por mi parte esto se acabó ya no somos novios entonces gracias por nada”.

Mientras reclina la cabeza en el asiento Clara intenta no llorar, pero lo único que siente en ese instante es una profunda impotencia, ya que se siente usada y desvalorada por ya no pertenecer a nada.

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