Capítulo 2

Arun salió de la habitación caminando a grandes zancadas y se fue al jardín. Ahí se encontró a vándalo echado tomando el sol. Arun se acercó, le rasco la panza y se despertó. Comenzó a mover la cola.

Vándalo era el lobo mascota de su madre, el cual ya era viejo, y se la pasaba todo el día durmiendo.

Mientras él acariciaba a Vándalo escuchó una voz familiar, al girarse vio a Reís detrás de él que decía:

_ ¿Puedo tocarlo?

El corazón de Arun comenzó a latir a mil por hora, ya que la chica de la cual tenía más de un año de estar enamorado se había acercado a él.

_ Claro.

Le contestó él un tanto nervioso.

Reís acarició las orejas de Vándalo y el parecía contento ya que no le gruñó, sino que, simplemente, se limitó a mover la cola, Arun tenía su vista fija en ella, el largo cabello negro de Reís tocó el suelo cuando se inclinó para tocar a Vándalo, él quiso tocarle el cabello pero se contuvo ya que. No quiso hacer sentir incómoda a Reís, el suspiro y se preguntó cuándo podría decirle que le gustaba y qué diría ella cuando se lo dijera.

Arun estaba perdido en sus pensamientos cuando Reís le dijo.

_ Siempre me he preguntado, ¿Cómo es que tenéis un lobo como mascota?

_ Eso es cosa de mi madre, contestó Arun.

_ Me parece increíble que ella haya domado a un lobo.

_ Sí, bueno. Por lo menos no es un tigre como el de mi abuela.

_ ¿Tu abuela tiene un tigre?, preguntó Reís muy emocionada.

_ Sí

_ Sin duda alguna, jamás podré entender cómo piensan los nobles.

_ No todos los nobles son como ellas dos. A mí siempre me ha parecido que son la excepción.

_ Aun así a mí me parece que ellas son increíbles.

_ Sí, sin duda, lo son.

Reís se levantó y le dijo:

_ Bueno. Ya me voy. Qué tenga un buen día, sir Arun.

_ Tú también, Reís.

Arun se quedó mirándola mientras se iba, Vándalo se pegó a Arun para que lo acariciara, él le rasco las orejas y le dijo.

_ Qué suerte tienes de que ella pueda tocarte.

Reís camino entre los arbustos y las flores y más adelante se encontró con Amber, que le preguntó:

_ ¿Dónde te habías metido?

_ Solo estaba dando una vuelta.

Arun se quedó mirando como Reís se marchaba y se preguntó cuándo tendría el valor para decirle lo que él sentía por ella.

Después de que las amigas de Amber se fueran, ella les pidió a las sirvientas que le ayudarán para lucir maravillosa el día del baile.

Las sirvientas se sintieron encantadas, en los días próximos al baile le pusieron mascarillas en la cara, le dieron masajes y prepararon lujosos baños con aceites esenciales, mejorando la suavidad de su piel.

El día del baile, cuando Amber se puso su vestido, le encantó el maravilloso trabajo que había hecho madame Margaret, su diseñadora.

Las sirvientas estaban terminando de peinarla cuando Arun tocó su puerta y le dijo:

_ ¿Puedo pasar?

_ Sí, pasa.

Arun al ver a Amber que todavía no estaba lista le dijo:

_ Amber, si no te das prisa llegaremos tarde.

_ Oye Arun, deja de meterme prisa o me tardaré más en arreglarme, ya que esta noche debo lucir maravillosa para pescar a un buen hombre durante el baile.

_ No sé qué tanto te haces. De todos modos, seguirás viéndote fea.

Amber tomó el cepillo de su cabello del tocador y se lo tiró a Arun. Él lo esquivó y le dijo:

_¡Oye! Por poco me das en la cara.

_ Si yo soy fea, tú también. Te recuerdo que somos mellizos, idiota.

_ Aun así no somos iguales.

Amber tomó un frasco de perfume y dijo:

_ Si me sigues molestando te tiraré esto a la cabeza y esta vez no fallaré.

Olivia entró en la habitación y dijo:

_ Ya basta. Dejen de pelear.

_ Arun empezó diciendo que me veo fea.

Olivia puso sus manos sobre los hombros de su hija y dijo:

_ Eso es mentira. Tú eres hermosa y está noche aún más.

_ Gracias, mamá.

Cuando las sirvientas le dijeron que ya habían terminado, Amber se levantó de dónde estaba sentada, se miró al espejo y al verse quedó satisfecha diciendo:

_ Estoy lista. Ya podemos irnos.

_ ¡Por fin! dijo Arun. Creí que me saldrían raíces esperando a que terminaras.

Al bajar las escaleras, Leonard les estaba esperando. Él iba vestido con un traje completamente negro y con decoraciones de oro apostadas en su pecho, a pesar de que él ya era mayor seguía viéndose muy bien, incluso algunos pensaban que era un monstruo, ya que él se veía increíblemente joven, como si los años no pasarán por él.

Olivia se acercó y le dijo:

_ Te ves muy guapo.

Leonard la tomó por la cintura, la besó y le dijo.

_ Tú estás hermosa esta noche.

Aquel tipo de escena era habitual para los mellizos y siempre que sus padres se ponían a coquetear frente a ellos los hacían sentir incómodos. Arun se aclaró la garganta y dijo:

_ Aún seguimos aquí saben.

Cuando Arun dijo eso Olivia se separó de Leonard y dijo:

_ Hay que darnos prisa o llegaremos tarde.

_ Es lo que yo vengo diciendo desde hace un rato, pero parece que nadie quiere escucharme.

Leonard miró a Amber y le dijo:

_Tú también te ves hermosa.

_ Gracias, papá.

_ Pues para mi ella se ve igual, dijo Arun.

Amber le dio un codazo en el estómago, que lo dejó sin aire y dijo:

_ Será mejor irnos antes de que quiera darte una paliza.

_ Serás bruja le dijo Arun.

_ Ya deja de pelear con tu hermana, Arun.

_ Pero si es ella la que por poco me rompe una costilla.

_ Son hermanos. Dejen de pelar.

Olivia al ver a sus hijos peleando dijo:

_ Si siguen peleando los dejaremos aquí.

Amber había esperado por mucho tiempo ese baile y no pensaba perdérselo por culpa de Arun, así que salió casi corriendo de la casa, se subió al carruaje y dijo:

_ ¿A qué esperáis?

Capítulo 3

Arun se subió al carruaje y se sentó a la par de Amber. Leonard y Olivia se sentaron enfrente de ellos, como solían hacer siempre, mientras entrelazaban sus manos.

Amber al ver a sus padres tan enamorados pensó que algún día ella quería conocer a alguien que la tratará de la misma manera que su padre trataba a su madre.

Cuando llegaron al palacio, Leonard y Arun se bajaron primero del carruaje. Su padre ayudó a Olivia a bajar y Arun ayudó a Amber. Todos los nobles que estaban ahí fuera se quedaron mirando a la familia Forest. Ellos derrochaban elegancia y belleza en cada paso que daban y eran el centro de atención a dónde quiera que fueran.

Los nobles solían estar celosos de la familia Forest debido a que parecían una familia perfecta ante los demás, aunque en realidad Amber y Arun siempre peleaban por todo.

Cuando ellos entraron al salón todos guardaron silencio por un momento y admiraron a la familia Forest.

Ellos se dirigieron a saludar a la familia real, ese día se estaba celebrando el cumpleaños número diecinueve del príncipe Cailed. El rey le dijo a Leonard:

_ Me alegra verte. Pensé que no vendrías, ya que parecías reacio a venir cuando te lo dije.

_ Olivia quería venir, así que al final no me quedó de otra.

La reina se acercó a hablar con Olivia y le dijo:

_ Gracias por venir. Últimamente no hemos tenido la oportunidad de reunirnos. Espero que podamos tomar el té un día de estos.

_ Eso me encantaría.

La reina al ver a los mellizos le dijo:

_ ¡Vaya como han crecido!, Aún recuerdo lo pequeños que eran la primera vez que los vi.

_ Sí. El tiempo pasa muy rápido. Pronto cumplirán diecisiete, Amber está muy emocionada por el baile de mayoría de edad que se organizará para ellos, aunque a Arun parece no importarle.

Amber estaba distraída viendo a su alrededor para ver si encontraba algún hombre apuesto que ella no conociera y Arun buscó a Reís con la mirada por todo el salón.

Después de una corta charla, Olivia vio a Dafne y junto a su familia le pidió disculpas a la reina, ya que quería ir a saludar a Dafne, cuando ella y Leonard comenzaron a alejarse el rey le dijo a Amber, quien parecía distraída.

_ Te ves preciosa esta noche, Amber.

Amber hizo una reverencia y dijo:

_ Muchas gracias, Su Majestad.

El rey atrajó a su hijo y antes de que Amber se marchara le dijo:

_ Cailed, ¿ no te parece que Amber se ve sumamente hermosa esta noche?

Cailed miró hacia otro lado evitando verla y dijo:

_ Yo la veo igual que siempre.

Amber se enfadó por la respuesta de Cailed, levantó su rostro con orgullo y dijo.

_ No me importa lo que tu digas. Sé que soy hermosa.

_ Y también muy arrogante.

_ Cailed, no seas tan maleducado con Amber. Le dijo la reina. Lo siento mucho, Amber. Cailed es muy torpe con las palabras. No le hagas caso.

A Amber le agradaba mucho la reina, ya que ella se llevaba muy bien con su madre y siempre era muy amable con ella.

_ No se preocupe, Su Majestad. Ya sé cómo es, así que lo ignoro.

La música comenzó a sonar y todos se dirigieron a la pista de baile. El rey dijo:

_ Cailed, ¿por qué no invitas a bailar a Amber?

_ No dijo Amber. Yo bailaré con mi hermano.

Amber entrelazo su brazo con el de Arun y lo arrastró con ella hasta la pista de baile y el príncipe dijo mientras se marchaba.

_ Tampoco pensaba invitarte a bailar.

Después de decir esto la reina le dio un golpe a Cailed en el brazo y le dijo:

_ Serás bruto. Así jamás la conquistarás. Ella tomó el brazo de su esposo y le dijo:

_ Cariño, vamos a bailar.

Mientras bailaban Arun preguntó:

_ ¿Por qué peleas tanto con Cailed?

_ Porque es un tonto.

_ Ya. Pues antes te agradaba.

_ Eso fue antes de que el comenzara a comportarse como un idiota. Ahora no me agrada.

Mientras bailaban Arun encontró a Reís en una esquina del salón como si intentará pasar desapercibida, ella llevaba un sencillo vestido rosa pastel y su largo cabello negro suelto decorado con un simple broche de flor a un lado. Él se quedó mirándola y Amber al darse cuenta de adonde estaba mirando Arun, le dijo.

_ ¿Por qué miras tanto a Reís?

_ No la estoy mirando.

_ Claro que sí. Desde hace un rato que no le aportas la mirada.

_ Claro que no.

_ Es guapa ¿no te parece?

_ ¿De qué vas, Amber?

_ Solo digo que quizá te guste.

_ Claro que no.

Amber sabía que Arun estaba coladito por Reís desde hacía mucho tiempo, pero su hermano siempre lo negaba fervientemente, así que quiso darle un empujón para ver si por fin aceptaba lo que sentía por Reís y le dijo:

_ Entonces no pasa nada si ella se compromete con otro hombre, ¿ verdad?

_ ¿Qué?

_ Reís y yo somos amigas. Me contó que su padre arreglará un matrimonio concertado para ella.

Arun no podía creer lo que Amber le estaba diciendo, él miró a Reís y dijo.

_¿ Estás segura de lo que estás diciendo?

_ Si, ella lo dijo el día que estuvimos reunidas con nuestras amigas.

Arun se quedó en silencio mientras observaba a Reís de reojo, Amber le dijo.

_ Sabes para no interesarte Reís estas mostrando una expresión llena de ansiedad, pareciera que temes que alguien mas te la quite.

_ No digas tonterías.

_ Reís es muy guapa e inteligente, espero que su padre encuentre a un buen hombre que la haga feliz.

Arun miró a su hermana sumamente molesto, ella le sonrió divertida y le dijo.

_ Deja de fruncir el ceño o de lo contrario ninguna chica se atreverá a acercarse a ti, y hoy es un muy buen día para que encuentres una novia, ¿no crees?

_ No me compares contigo, yo no vine al baile con esa intención.

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