Bueno eso fue lo que pasó el domingo en la noche... O sea ayer, Ojalá nunca mas en la vida me encuentre con ese tipo.
Me cambió inmediatamente y me pongo un vestido de mangas larga, con cuello de color azul, hasta las rrodillas, arriba ajustado y bajo suelto, y lo convino con unos zapaticos del mismo color, bueno hoy no llevaré tacones y ademas deje perder mis favoritos.
Me hago una coleta alta agarró mis llaves, y mi bulto que es donde llevo todo mis papeleos del trabajo, salgo de mi departamento, y por cierto vivo en el cuarto piso.
Salgo, busco mi jeep, lo enciendo a arrancó a toda velocidad por suerte nada mas son diez minutos para llegar.
Llego al frente de la empresa y mi celular suena.
- Dime Tyler
- ¿Oye por que no haz llegado? Lo escucho por el celular.
- y todavia lo preguntas? Ya estoy aquí.
- ok date prisa que son las ocho.
- si, esta bien. Digo saliendo del auto a toda Velocidad.
Cuando voy llegando al ascensor, ciento que voy muy vacía y me hase falta algo.
Mierda, mi bulto.
Me mando corriendo a toda velocidad .. Por suerte hoy vine con zapatos.
Abro la puerta sin mirar al frente y ...
BUMMMM.
Choco, con alguien derramando su café, en la manga de mi vestido.
- Perdon, Perdón. Le digo sin mirarlo y corriendo hacia mi destino.
Llego a la sala de reunion con calor y agitada por la carrera.
- ¿Que te pasó?. Me pregunta Amelia.
- Nada, que importe... No te preocupes.
- Adivino, dejaste tu bulto y te devolviste a buscarlo.
- si, si, fue eso. Le digo con fastidio ya que ella me conoce tan bien.
- No es la primera vez que lo haces nat, ya estamos acostumbrados. Dice Tyler y los dos comienzan a reír.
Veo que llega un mensaje de en mi celular.
"Trabajo hoy a las seis y treinta, estén listo, sera un reto difícil... Serán diez mil.
Bueno... Pienso, tengo que ganar este reto... Les cuento ahorita de que es.
Escucho como nos mandan a hacer silencio a todos,y el señor Guillermo Miller empieza a hablar.
- Buen día, ¿como están todos?
- Bien, respondemos todos a coro.
- Bueno, como ya saben, tendrán un nuevo jefe, ahora me retiro. y en estos momentos les quiero agradecer a todos por su ayuda y dedicación a esta empresa, espero que sigan así la hagan crecer más y se porten bien con su nuevo jefe... Ya no hay mas que decir así que les dejo la palabra a nuestro querido Franco de Lucas.
Escucho mucho murmullo y no se por que.
- ¿por que el murmullo? Le pregunto a Amelia.
Ella me mira raro.
- ¿De verdad no lo sabes?.
- no. Le digo, sin saber a que se refiere.
- Bien te lo resumo... Franco de Lucas es un joven que luego de su padre morir, le dejo una empresa, no era famosa ni nada de eso pero el se esforzó al máximo y logró extenderla en todo el mundo, siendo unas de las empresa mas famosas..., y el un joven talentoso, hermoso y codiciado, dicen que con sólo de verlo se te mojan las bragas.
- Tampoco es para tanto. Interrumpe,Tyler.
Iba a hablar, pero una voz, me detiene.
- Les pediría a todos, si son tan amables de guardar silencio por favor.
Me quedo mirándolo y me parece que lo he visto... Pero donde....
Mierda, creo que es el tipo de anoche... Y ahora... Que hago...
Pienso las mil manera de salir de aquí sin que el me vea, pero es imposible.
Escucho nuevamente aplausos y se que el acabó su discurso.
- Oye, nat vamonos ya, no se en que piensas tanto. Me dice Amelia halandome para que me levante.
Cuando, llegó a mi puesto de trabajo, no acabo de sentarme cuando escucho la voz de Guillermo llamarme por el intercomunicador.
Me levanto, y dobló la manga del vestido para que no se me vea la Mancha del café y ahorita, cuando llegue a mi casa me huntaré algo para que no se me inflame la quemada.
Toco, la puerta y escucho un pase.
Entró a la oficina y veo a Franco de Lucas, el me mira y inmediatamente volteo la cara.
- Digame señor miller, ¿que deseas?
- Quiero, presentarte a Franco, es como un hijo para mi, sólo te pido que le tengas paciencia. Y Franco ella es Nathalia Smith, te pido que por favor la trates bien.
Nos estrechamos las manos y nos saludamos normalmente.
- ya me voy, por que tengo otros asuntos pendientes que atender ... Adiós.
Veo como, palmea, el hombro de el señor de Lucas y se va.
-Bien señorita, smith necesitó que me pongas al tanto de todo. Dice el mirandome a los ojos.
Bueno al parecer, no se acuerda de mi... O quizas este yo equivocada... Si seguro ea eso.
Después de dos horas, de ponerlo al tanto de todas las cosas decido irme.
Cuando voy llegando a la puerta, escuchó su imponente, voz.
-No le, he dado permiso, para retirarse, señorita Smith.
-Peeroo, ya acabé con usted.
- pero no yo contigo. Dice poniendose de pies.
- Agamos, cálculos señorita Smith... Jeep rojo, vestido megro, musica alta , velocidad rápida, choque... Y algo más...No te suena de algo.
Me mira con esos ojos amarillos, que exigen, respuestas inmediatata, pero... Bueno haré que no recuerdo.
-No tengo idea de que me habla, señor de Lucas.
- Asi, dejame darte una idea, para que recuerdes.
Y sin darme cuenta, lo tengo a milímetros de mi....Rayos...
Se acerca a mis labios y me besa, un beso suave pero demandante. Al principio, me paralizo, pero luego no se ni cuando empecé a seguirle el beso.
Me alzó un poco ya que estoy sumamente enana sin tacones y pasó mis manos por su cuello, y me pego mas el.
Escucho como gruñe, y puedo ya sentir su dureza de excitación.
Mierda este hombre, me puede volver loca, por que en estos momentos lo estoy deseando, aquí y en este lugar, me siento arder.
Me restriego en su dureza y lo escucho gemir.
Se separa de mi, con la respiracion agitada
Y yo en estos momentos sólo quiero una cosa...
- Ya tiene una idea señorita Smith de lo que hizo anoche. Dice con su rostro serio.
Mierda, Mierda, Mierda... Que hice...
- yo... Yo... Yo...ammm... Me tengo que ir...Salgo de esa oficina en bola de humo y me voy derechita al baño y me tranco en ella.
Maldito Franco de Lucas ¿por que me haces esto? Maldito, maldito, y ahora que hago... Bueno haré como si nada ha pasado.
Salgo del baño y me siento en mi puesto.
Por suerte en el dia entero, no tuve que verlo y ya es hora de salida, así que me voy antes de verlo.
Me despido de mis amigos y me voy a mi hogar dulce hogar.
Luego de una ducha, comer algo y ponerme algo cómodo, me dirijo a mi lugar secreto, en mi habitación hay un pequeño botoncito amarillo del color de la habitación que parece un pequeñito lujo.
Lo preciono y luego, pongo mis ojos para escanear y luego mi contraseña.
Entró al pequeño lugar que es mi mundo... Sólo tiene un ciento de diversas pantallas y computadoras.
Les explico... Soy una hacker y hago mucho trabajo por dinero pero no estoy sola, somos un grupo de treinta personas y ninguno nos conocemos por que esto es confidencial, depende los trabajos que vas haciendo vas ganando y subiendo de nivel y ganando mas dinero... Yo estoy en el nivel diez de treinta niveles, no es que no sepa sino que es mejor mantenerme ahí así nadie sabra de lo que soy capaz.
Llego las seis treinta y nos mandaron los códigos, es haquiar una cuenta y mandarles todos los archivos a ellos... Pan comido.
Me pongo mis lentes e ingreso inmediatamente, es casi como un juego de play sólo tienes que matar a tu adversario e ingresar primero.
Logro acabar con todos y le ingresó un virus para que no puedan seguirme.
Rompo las claves y entro a los archivos.
Me sorprendo cuando leo.
"Franco de Lucas" .... Cargamentos de armas.... Cargamentos de drogas ... Cocaína...veo todo los archivos de dinero y todas sus ventas, a quien vende y todo eso...
Mando todos los archivos a mi cuenta de seguridad, luego pensaré en mandarselos a ellos... De seguro ya se han dado cuenta de que su cuenta ha sido hackeada, así que le pongo un virus para que ni el mismo dueño pueda entrar... Y salgo de ahí...
Mierda Franco de Lucas, es un maldito mafioso.