Capítulo 2

Sophie no durmió casi nada, se pasó la noche planeando la estratagema que emplearían para atrapar al jefe de la banda de los tiburones, ella sabía lo que tenía que hacer, ya lo había hecho muchas veces, haría el juego de atrapa al ratón, haciéndose pasar por una mujer inofensiva y despreocupada, una vez que estuviese en la guarida vería la manera de estar a solas con el hombre para someterle y mandarle la señal al equipo de respuesta, que ingresaría al lugar disparando sin ningún miramiento, solo necesitaban al jefe de la banda vivo para obtener la información que querían, cuando ella garantizara su seguridad los demás podrían ir al infierno, y bien que lo merecían pensó, esa gente arruinaba millones de vidas cada año, era una mujer piadosa, pero a los contrabandistas y malhechores aprendió a verlos como objetos, personas inhumanas que no merecían misericordia, ella siempre disparaba para inmovilizar, pero en ocasiones matar era necesario, pensó en la pobre Carmen que casi fue asesinada por un psicópata que buscaba su placer en el año que infringía en las mujeres, si esa noche ella no estuviese vigilando ese sector su amiga estaría muerta, no dudó ni un segundo antes de disparar, le dio justo en la cabeza, el hombre cayó sin vida en el concreto, nunca olvidaría esa escena, fue su primer disparo mortal, bueno el hombre sin duda lo merecía, pero aun así ella había sentido la perdida humana, su madre le había dicho que era comprensible, pero que los malos no debían ser recordados, que pensara siempre en las vidas que estaba salvando al sacar a ese tipo de mala hierba de las calles. Cuando terminó la videoconferencia con su equipo ya eran las cuatro de la mañana, tenía que descansar al menos unas horas para estar alerta en su misión, pero no se sentía tranquila durmiendo en ese lugar, se recostó contra el sofá para descansar los ojos por un segundo, pero minutos después había quedado dormida, cuando golpearon su puerta en la mañana saltó del sofá empuñando su nueve milímetros

- ¿Quién es? — espetó alarmada

- Soy yo — dijo Carmen, ella le abrió la puerta que estaba con llave

- ¿Qué hora es? — preguntó aun algo dormida, Carmen traía una bandeja con café negro y unas galletitas

- Me avisaron las chicas que algunos hombres de la banda los tiburones fueron vistos dirigiéndose hacia aquí en un auto, ya son como las 9 de la mañana, es su horario de costumbre — le advirtió

- Entiendo, ¿ya pensaste en que excusa le vas a dar para no enviar a Celeste? — preguntó tomando la tasa de café de la bandeja y bebiendo un sorbo generoso

- Le diré que ha tenido una sobredosis esta semana y que la estamos cuidando

- Es una excusa válida

- No será la primera vez, así que no sospecharán de nada

- Perfecto — agregó y le miró seria

- ¿Han preguntado algo las otras chicas?

- Ellas saben que no deben decir nada, más de una te debe favores y las otras te tienen miedo — dijo sonriendo

- Ya veo, me prepararé, bajaré en unos minutos

- De acuerdo — dejó la bandeja en una mesita antes de salir y cerrar la puerta

Sophie abrió su maletín y se puso el broche rastreador y los audífonos para comunicarse con su equipo, por suerte los dispositivos eran discretos y casi imperceptibles, soltó su cabello para desarreglarlo un poco y ocultar mejor el aparato auricular, tenía que concentrarse para evocar a su personaje, cuando cruzara esa puerta ya no sería Sophie Gates la súper agente, sería Kate la viciada que se prostituía por drogas, cambió su postura de persona confiada a una indecisa, abrió la puerta y bajó tropezando por las escaleras como una persona que apenas si podía tener noción de lo que sucedía a su alrededor, se balanceaba como si no pudiera equilibrarse, madame Carmen la presentó a sus visitantes, eran dos hombres muy repulsivos, estaban sudados y llenos de tatuajes.

- Ella es Kate, les acompañará hoy porque nuestra Celeste no está en condiciones de atender a su jefe — el hombre sonrió al ver a Sophie, era evidente que ya le pasaban cosas morbosas por la cabeza

- Servirá, al jefe le gustan sumisas

- Entonces le encantará, denle un poco de heroína y hará cualquier cosa para satisfacerle — espetó Carmen para echar más leña al fuego

- ¡Vamos! — dijo el morboso y la sujetó por el brazo, ella relajó todos sus músculos para parecer frágil e indefensa, fue arrastrada hasta afuera donde esperaba en un auto negro un chofer muy impaciente

- ¿Qué diablos hacen? — gritó el chofer al ver que los hombres intentaban manosear a Sophie— saben que no le gusta que toquen su mercancía antes que él, tenemos mucho por hacer hoy, ¡ya métanla al auto!

- Ok, ¡ya vamos hombre! — dijeron al tiempo que la metían sin ningún cuidado al auto

El olor a alcohol y tabaco impregnó sus narinas, apenas podía distinguir su propia fragancia repulsiva al lado de uno de los hombres que se sentó con ella en el asiento trasero, actuaba como si apenas pudiera mantenerse consciente, tenía que seguir en el papel por más asquerosa que fuese la situación. Tardaron como cuarenta y cinco minutos para llegar a la guarida, estaba en la zona portuaria, en un viejo galpón abandonado, estaba marcado para demolición, con razón la policía nunca había dado con el paradero de la banda, estaban protegidos en un terreno privado de una compañía extranjera que acababa de ingresar en el mercado nacional. La bajaron dando brincos observó que había al menos 7 hombres apostados alrededor del edificio, la metieron adentro rápidamente, siguieron arrastrándola hasta llegar en lo que parecía ser una vieja oficina, abrieron la puerta y la empujaron para que pasara al lugar, se movió con la lentitud de alguien que estaba demasiado drogado para reaccionar a cualquier cosa, uno la volvió a empujar tirándola hacia adentro a la par que la insultaba

- ¡Ya entra rápido perra!, el jefe no tiene todo el día

Ella ignoró el insulto y trató de actuar como si no hubiera sentido el golpe que se dio contra un mueble que estaba al costado de la puerta, se enderezó despacio y le dedicó una sonrisita al que le empujó

- La perra está muy drogada incluso para protestar — éste dijo sonriendo estúpidamente

- Así me gustan — escuchó que respondía un hombre sentado al otro extremo de la habitación, todos sus sentidos se pusieron en alerta, en ese instante se dio cuenta que estaba cara a cara con el objetivo su misión.

Ella lo miró como si estuviese con la mente dispersa, empezó a recorrer la habitación lentamente, el lugar era asqueroso, estaba lleno de moho y suciedad, tenía miedo de que si se cortara le diera tétanos.

— Celeste no vendrá, ésta es… ¡no recuerdo el maldito nombre!, pero a quién diablos le importa ¿verdad? — le indicó a su jefe

El hombre que evidentemente estaba al mando levantó una mano y los hombres salieron cerrando la puerta, estaban solos, mejor para ella pensó, miró de reojo si había algún peligro eminente, algún arma que él pudiera usar en su contra, no vio nada amenazador excepto una pistola semiautomática en su cintura, el muy tonto estaba seguro de que ella era manejable, empezó a balancearse y tocarse los pechos para provocarle, eso le animó y se levantó de la silla para acercarse, apretó con su mano derecha la pistola para indicarle de que si intentaba algo raro le dispararía, entonces Sophie cambió de postura para equilibrarse mejor y aflojó más los hombros pareciendo muy accesible, escuchó una risita muy irritante, dándole a entender que su plan estaba funcionando entonces ella le dijo:

- ¿Tienes lo que necesito? — intentó parecer desesperada

- Sí, lo tengo por aquí — el levantó un saquito de heroína, luego la puso en su bolsillo y volvió a acariciar su arma

- ¡Dámelo! — exigió como una verdadera adicta

- Sabes lo que quiero a cambio nena — advirtió que le amenazaba indirectamente con el arma que traía en la cintura, si no accedía las cosas terminarían mal para ella

- Sí, y te lo daré en cuanto me des lo que necesito — insistió desesperada , él movió la cabeza en negativa y sonrió

Se dio cuenta que él necesitaba más incentivo visual para ceder, entonces le mostró sus muslos desnudos y agregó:

- ¿Tanta prisa tienes?, pensé que te tomarías tu tiempo conmigo

El cayó en la trampa, se acercó más y le pasó la mano izquierda por el muslo, la repulsión era instintiva, pero se la tragó y amagó una sonrisa, en ese instante de su rendición el bajó la guardia y cometió un error mortal, se acercó más a ella distraído por los muslos que estaba acariciando y con la otra mano que antes estaba sujetando el arma le tocó uno de los pechos, no tuvo tiempo de responder a su pregunta, ella le sacó el arma de la cintura, se zafó de sus brazos rápidamente, se giró y le aplicó una llave en el cuello por detrás al tiempo que le apuntaba el arma a la cabeza, el hombre estaba tan sorprendido que empezó a tartamudear

- ¿Cómo… tú…?

- Ishhh — lo silenció presionando más el arma en su cabeza – yo que tu mantendría mi boca cerrada, a menos que no quieras seguir vivo

- ¿Qué quieres maldita?

- Tranquilo gatito… ahora tú y yo vamos a negociar

- Te mataré maldita zorra

- Creo que aquí la ventaja la tengo yo — le dijo instantes antes de presionar más en su nuca y dejarlo inconsciente

Lo arrastró hasta un costado de la habitación fuera de la zona de riesgo, llaveó la puerta luego pronunció las palabras que condenarían a todos en el edificio

- La rata ya está descansando

Se sentó al lado del hombre inconsciente en ese piso mugriento, no veía la hora de bañarse pensó, escuchó un montón de disparos, alguien intentó abrir la puerta, ella se posicionó para disparar, el hombre gritó desesperado

- Jefe ábreme nos están disparando, ¡es la maldita policía debes escapar!

Intentó forzar la puerta con empujones, luego disparó para abrir el cerrojo, pero falló en la puntería y la bala fue a para en la pared de la habitación, segundos después oyó otro disparo, pero ninguna bala atravesó la pared, habían eliminado al último que estaba vivo.

- Gates ya está despejado — gritó el comandante de escuadrón

- Salgo — confirmó ella

Abrió la puerta y vio la masacre, se giró y saludo al comandante

- Señor… todo listo, está inconsciente y desarmado solo hay que colocarle unas esposas y será inofensivo

- Entendido… Carlson ocúpate de eso

- ¡Sí señor!

- Es bueno verte tan servil — se burló de él Sophie, como estaba allí el comandante ella fue ignorada

- ¿Pudiste sonsacarle algo? — preguntó su jefe

- No hubo oportunidad, me pareció más prudente inmovilizarlo antes de que me descubriera

- Hiciste un buen trabajo, hasta yo pensé que te habías drogado

- Es mi trabajo — dijo ella incómoda y agregó para cambiar de tema — ¿dónde lo van a interrogar?

- No hay mucho tiempo

- Lo podemos hacer aquí mismo, si ve lo que le pasó a sus hombres no dudará en soltar la lengua

- Me gusta que siempre sabes sacarle el mejor partido a la situación — espetó el comandante al tiempo que le daba una palmada en el hombro — tú lo interrogarás, te mereces el crédito

- ¡Gracias señor!

- ¡Ya despiértenlo!, Gates lo interrogará aquí mismo — gritó a seguir

Ella pasó nuevamente a la habitación mugrienta para sacar una silla y arrastrarla hasta afuera de la vieja oficina, la puso en medio de los cadáveres y le dijo a Carlson:

- ¡Tráelo aquí!

- Sí que eres una maldita perra — le espetó éste cuando se acercó a ella con el jefe de la banda inconsciente

- Es parte del trabajo ser una maldita — le replicó sonriendo

Ella le dio unos golpecitos en la cara al hombre que iba a interrogar pero no despertaba, entonces le dio un golpe más fuerte, esta vez sí despertó y escupiendo sangre

- ¡Maltita perra!

- Ishhh… recuerda lo que te dije antes de noquearte, te conviene estar quieto y accesible, solo mira a tu alrededor, estás solo, todos tus hombres están muertos

El miró incrédulo, ¿Cómo ella solita pudo haber eliminado a tantos hombres?, pero estaban allí tirados en un charco de sangre

- Si te preguntas como lo hice, es muy simple, no vine sola…

Los hombres que antes estaban a su espalda surgieron de la nada ante sus ojos, la rabia lo inundó y comenzó a gritar

- ¡Maldita perra!, te mataré con mis propias manos, pero antes te violaré y luego te cortaré en pedazos y se lo daré a los perros para que coman tu carne inmunda — ella avanzó con una rapidez increíble y lo sujetó del cuello de la camisa para intimidarlo

- Si me vuelves a decir perra solo una vez más, quien te cortará en pedazos seré yo, y no le daré a los perros, te lo daré a ti para que comas tus propias partes — lo amenazó hincándole con los tacones los testículos, el hombre bramó como un animal adolorido

Todos los presentes estaban en silencio, y al parecer ni un poco sorprendidos, el único que mostró una reacción fue Carlson, que estaba sonriendo muy divertido, cuando el hombre paró de gritar ella prosiguió diciendo:

- Como dije tú y yo vamos a negociar, y espero que tengas en cuenta tus opciones, si me respondes sin rodeos no te lastimaré y te mandaré a la cárcel por tráfico de drogas, pero si no colaboras te lastimaré y te acusaré de tráfico de armas, tráfico de drogas y además diré que fuiste el topo

- ¡Yo no te diré absolutamente nada maldita perra! — ella se giró tranquilamente y dio una patada en la silla haciéndolo caer de frente contra el piso, se aplastó la cara y se rompió la nariz, esta vez brotó mucha sangre, Sophie señaló a otros agente con una mano para que lo volvieran a sentar en la silla, luego le dijo:

- ¿Volverás a llamarme perra? — él estaba asustado por primera vez, pudo verlo en sus ojos , el hombre solo movió la cabeza en señal de negativa

- Ahora que nos hemos entendido — agregó tranquilamente — ¡me dirás todo lo que quiero saber!

Después del último golpe el jefe de la banda dio todos los detalles que necesitaban para interceptar el último cargamento que llegaría en la madrugada, éste le reveló que tenía un socio, una persona misteriosa que orquestaba todos los planes y daba órdenes desde las sombras. Sophie fue a casa para darse un merecido baño antes de continuar con la misión, cuando pasó a buscar su auto en el burdel Carmen le preguntó cómo habían ido las cosas, ella no pudo más que reír por su reacción cuando le dio los detalles los hechos

- ¿De verdad que casi de rompiste toda la cara?

- Digamos que le costará mucho tiempo recuperarse lo suficiente para llamar a alguien más de perra

- ¿Cuánto tiempo estará en la cárcel?

- No creo que salga pronto, al menos antes de unos 25 años, resulta que sus huellas coinciden con otro caso, uno de asesinato en primer grado

- ¡Vaya! creo que mis chicas podrán celebrar esta noche, hoy bebidas gratis para todo el mundo — gritó la mujer alegremente

- ¿No estás triste por perder a tus clientes?

- Ah no, ya encontraré otros, hace tiempo que quiero desquitarme de esos bastardos

- Jajaja, me alegra de que mi misión haya servido para tu venganza personal

- Querida, no pienses que he querido usarte para vengarme

- ¡Claro que no!, tu eres codiciosa, pero no eres una manipuladora, yo soy la que manipula aquí

- Tu eres un ángel mi cielo

- Seré un ángel de la muerte entonces

- Más bien un ángel vengador, como una guardiana — ambas rieron de la idea

- No lo sé, cada vez me pesa menos matar a estos malnacidos

- ¿Será porque se merecen? — le espetó irónicamente

- Tal vez, o tal vez me estoy volviendo más fría a cada muerte

- Lo dudo mucho, tú tienes el corazón puro, como la de un héroe

- ¡No soy una santa!

- No dije eso, tú haces las cosas por el bien de los demás, tu consciencia debería estar tranquila…

Esas últimas palabras le pesaron, saliendo de sus pensamientos miró el reloj, aún le quedaban un par de horas para ultimar detalles con su equipo, su comandante le había dicho que no era obligatorio que fuese con ellos, que ya había hecho mucho por el equipo hoy arriesgando su vida al entrar sola a la guarida del lobo, pero ella no podía dejarlo así, hoy se había enterado de que la persona que mandó matar a su colega era el socio del jefe de la banda de tiburones, podría estar cara a cara con el animal que había dejado a dos niñas sin padre, mirar a los ojos de esas pequeñas en el funeral le recordó su propia pérdida, lo difícil que fue para ella tener que vivir sin su padre a una edad adolescente, sin embargo éstas niñas habían perdido mucho más tiempo de vida con su padre, se encargaría personalmente de meter al malnacido que las dejó huérfanas en la cárcel

Llegó al punto de encuentro, usaba su equipamiento completo, incluso un chaleco antibalas, no sabían que esperar, el socio del que no sabían mucho era sin duda el cerebro de la operación, esperaban atraparlo con las manos en la masa y mandarlo directamente a la prisión de máxima seguridad para que nunca volviera a ver la luz del día

- Comandante según inteligencia, hace tres días vieron dos camiones en movimiento que se dirigían a la frontera, los pararon y estaban vacíos, creo que son los que buscaran la carga porque encajan con la descripción que nos dio el jefe de la banda — explicó Gates

- ¿Tienen las fotos?

- Sí — le pasó el informe Carlson

- De acuerdo, esperaremos hasta que aparezcan, quiero 2 francotiradores apostados en los techos de esos edificios paralelos, los camiones no pueden pasar nuestra barricada, ¿entendido Gates?

- Entendido — afirmó ella, su comandante le había dado pase libre para hacer lo que fuese necesario para interceptar la carga

Esperaron dos horas hasta que uno de los francotiradores avistó dos camiones que venían a gran velocidad por la carretera

- ¡Gates! he avistado a dos camiones que encajan con la descripción, conducen a unos 100k/h están a unos dos kilómetros aguardo instrucciones — le informaron a través del dispositivo de comunicación

- Entendido, aguarda mis instrucciones — le respondió antes de mirar a su comandante — Están en camino, a unos dos kilómetros de distancia

- Prepárense para usar la artillería pesada, todos en sus puestos, Gates quiero que estés en la última línea de ataque, si todo lo demás falla tú serás nuestra última esperanza

- ¡Sí señor! — confirmó ella, colocando en su espalda una bazuca y tomando en las manos un rifle de largo alcance, se dirigió a unos ciento cincuenta metros de distancia de la primera línea de ataque, se ocultó entre las columnas de un viaducto que atravesaba la carrera internacional

Los camiones avanzaron a gran velocidad, pero cuando quedaron en el campo de visión, dos vehículos 4x 4 blindados aparecieron en la escena con hombres armados hasta los colmillos empezaron a disparar con ametralladoras, el comandante y sus hombres fueron sorprendidos a tal punto que gran parte de sus hombres cayeron bajo la línea de fuego, algunos lograron zafarse solo a tiempo de tirarse al piso, pero no pudieron reaccionar a los disparos que recibían, los francotiradores dispararon pero no eran suficientes para detener 2 camiones que cruzaron sin ningún problema por la barricada policial gracias a la distracción causada por los dos vehículos blindados. Sophie vio con horror como sus compañeros eran acribillados sin ninguna misericordia, no tenía opción todo estaba en sus manos ahora, estaba sola y sin ningún plan específico, jamás imaginó que no serían capaces de parar a los camiones en la primera línea de defensa, tenía que detener el paso de los vehículos entonces hizo lo único que se le ocurrió que sería lo suficientemente fuerte para detenerlos, bajó el rifle y preparó la bazuca, luego de ajustar la mira disparó a 15 metros de distancia de su cuerpo en línea diagonal, sabía lo que pasaría, pero no iba a dejar que los delincuentes se escaparán

- ¡Malditos bastardos! — fue lo último que dijo antes de que apretará el gatillo e hiciera volar el viaducto

Capítulo 3

El zumbido la dejó desorientada por unos instantes, apenas pudo reaccionar a tiempo de moverse unos metros más lejos del viaducto que se partió por la mitad y empezó a derrumbarse rápidamente, Sophie intentó alejarse lo suficiente para evitar ser aplastada por los destrozos, había calculado mal el ángulo del disparo y la estructura había cedido hacia ambos lados dejándola también en la ruta directa del derrumbe inesperado , mientras intentaba salvar su vida y el pánico se apoderaba de ella, no percibió que los camiones que venían a gran velocidad al ver el derrumbe intentaban frenar desesperadamente, corrió lo más rápido que pudo pero al ver que venían en su dirección dudó y paró un instante, lo suficiente para ver como uno de los vehículos blindados entraba debajo del camión levantándole las ruedas traseras haciendo que ambos perdieran la dirección y dirigieran hacia ella, previendo la amenaza inminente miró a su alrededor, de un lado había toneladas de concreto cayendo y del otro dos vehículos descontrolados, no tenía escapatoria, siguió buscando y encontró una columna intacta de concreto lo suficientemente gruesa para ocultarse y tratar de protegerse, apenas alcanzó a pegarse de espaldas a la columna sin tener tiempo de agacharse y proteger su cabeza, el impacto del camión la hizo volar a dos metros de distancia aterrizando en los destrozos, después del agudo dolor que sintió en la pierna al caer, perdió la conciencia, no vio como los vehículos quedaron destrozados y casi totalmente destruidos en el accidente, el primer camión no tuvo tiempo de frenar y explotó al chocar y tumbarse con los destrozos que caían de viaducto, también se perdió la parte en que Carlson asumió el mando de los que quedaban y corrían desesperados hacia ella para rescatarla. Los criminales que sobrevivieron fueron arrestados, las armas que no fueron destruidas en la explosión fueron confiscadas, el líder y mente maestra de la banda no estaba allí infelizmente.

Gates fue llevada al hospital de urgencia, estaba inconsciente cuando la hallaron, los doctores dijeron que sufrió un duro golpe en la cabeza, tenía 2 costillas rotas, le habían practicado una cirugía para extraer el metal que le quedó atravesado en el muslo, pero sobreviviría. Cuando despertó estaba muy desorientada, le habían puesto anestesia general y no recordaba cómo había venido a parar en el hospital, su madre estaba llorando desconsoladamente

- ¿Mamá porque lloras?— preguntó al despertar

- ¡Mi vida al fin despiertas!, pensé que te había perdido

- ¿Qué paso? ¿por qué estoy en el hospital? — quiso levantarse pero le dolía la cabeza y las costillas

- ¡No te levantes, estás muy mal!, ¿no recuerdas lo que pasó? — ella pensó unos instantes, luego recordó, los escombros que la perseguían, el camión que venía en su dirección

- ¡Dios mío estoy viva!

- Sí lo estás, aunque un poco molida — afirmó Carlson entrando a la habitación con su comandante

- ¡Señor! — quiso enderezarse pero sus costillas rotas le impidieron

- Tranquila Gates estás de licencia, dispensemos las formalidades, vinimos como amigos a ver como estabas y también para contarte sobre lo que pasó después de que te quedaras inconsciente

- Gracias señor, no recuerdo mucha cosa la verdad

- Tuviste mucha suerte de salir viva, el camión que te hizo volar no explotó, y la columna que te protegió del impacto era una estructural, tenía suficiente metal para soportar el impacto

- Sí que tienes bolas — agregó Carlson

- Lo siento señor, no tuve otra salida más que hacer explotar el viaducto

- No te disculpes, yo hubiera hecho lo mismo, al final atrapamos a los malos y las armas fueron confiscadas, infelizmente no encontramos a la mente maestra de la banda

- Era de esperarse, alguien inteligente no se arriesgaría de esta manera

- Desgraciadamente — continuó el comandante — hay personas a las que no les ha gustado la forma en que procedimos

- Burócratas imagino — agregó ella

- Sí, creen que un viaducto vale más que salvar miles de vidas

- ¿Qué quiere decir?

- Me están presionando para que te suspenda

- ¿Qué?

- No te preocupes yo estoy de tu parte, por ahora debido a tus lesiones estarás de licencia por un buen tiempo

- Yo no veo nada tan grave para estar de licencia — afirmó

- Hija creo que no has visto tu pierna — ella levantó las sábanas y vio que su muslo izquierdo estaba vendado

- ¿Qué diablos me pasó?

- Te atravesó una varilla de metal cuando aterrizaste en los escombros, te hicieron una cirugía para retirarla — le explicó su madre

- ¿Cuánto tiempo tardaré para recuperarme? — miró a su madre al hacer la pregunta

- El doctor dijo que de 5 a 7 meses, tal vez más

- ¡A la mierda!

- ¿Y qué haré mientras tanto?

- Te podemos dar un trabajo de oficina — mencionó su jefe

- ¿ Qué? yo no estoy hecha para los trabajos de oficina

- Hija tienes que entender la gravedad del asunto

- ¿Qué quieres decir? ¿qué me están ocultando?

- El doctor espera que no afecte a tu movilidad, pero tendrás que hacer fisioterapia…

- ¿Quedaré lisiada es lo que quieres decir?

- Cree que a principio te será difícil moverte con normalidad — afirmó su madre

- Y no hay garantías — espetó Carlson sin ningún miramiento

- ¡Mierda! ¡mierda! — repitió, ahora entendía todo, no podría volver al campo, en su línea de trabajo cualquier debilidad motriz podría ser mortal

- Lo siento — agregó su jefe cuando se dio cuenta de que ella finalmente lo había entendido

- No es su culpa, yo fallé

- No fallaste, tu plan funcionó, logramos cumplir nuestra misión

- Pero destruí una estructura pública y mi carrera en el proceso

- Tú carrera está intacta, te daremos una baja con honores

- ¿Quieres decir que oficialmente estoy acabada?

Los meses siguientes Sophie siguió el tratamiento que le recomendaron para mejorar su motricidad, aun no podía caminar si muletas, hacía terapia, natación, yoga, cualquier ejercicio que la ayudara a mejorar su agilidad, extrañaba andar en bicicleta, pero aún le quedaba un par de meses para que la herida cicatrizara correctamente, su madre la apoyaba en todo, cuando le dieron de baja como agente especial ella estuvo a su lado, la escuchó llorar por las noches, le dolió haber perdido esa parte de su vida, pero después de 8 meses del incidente finalmente estaba lista para volver a comenzar, apenas tenía 28 años, podría ser lo que quisiera, solo tenía que resolver que hacer con su vida.

Semanas después estaba tranquilamente sentada en el banco nacional leyendo un diario mientras aguardaba su turno para retirar la pensión de su madre, cuando de pronto escucha que alguien grita…

- ¡Todos al suelo esto es un asalto!

Su instinto le dijo que debía pasar desapercibida y obedecer hasta tener un mejor plan, se tiró en el piso como todos los demás, el asaltante estaba apuntando una escopeta directamente a la cabeza de la cajera que no podía parar de temblar

- ¡Apresúrate maldita que no tengo todo el día!

El hombre era un inexperto pensó, le había dado la espalda a todo el mundo y no tenía como controlar lo que hacían los demás, estaba muy impaciente, disparó contra el techo una vez, la cajera empezó a llorar

- ¡Te dije que lo hicieras rápido perra!, la próxima irá directo a tu cráneo

Al ver que las cosas no terminarían bien Sophie sacó discretamente el celular y discó al 911, dejó el celular en el piso sin cortar la llamada y se paró para llamar la atención del asaltante, ya había disparado una vez tenía miedo que empezara a matar gente.

- Amigo creo que asustarla solo empeorará las cosas para ti, déjame que la ayude a juntar el dinero más rápido —el asaltante se giró asustado a ver quién le habló, ella puso su cara de mujer inofensiva

- ¿Quién diablos eres tú para meterte en mis asuntos?

- Nadie, solo quiero que obtengas lo que viniste a buscar en el banco nacional — apuntó intencionalmente para dar su ubicación de forma rápida a la policía, ya tarde se recordó que su celular no era rastreable y no tenían como saber de donde ella estaba llamando

- ¿Acaso quieres morir? — le amenazó el asaltante apuntándole

- Míreme — le dijo ella tranquila — esa mujer — señaló a la cajera — se desmayará en cualquier instante y no tendrás tu dinero, deja que la ayude, para que esté más tranquila puedes apuntarme a mí — él miró a la cajera que temblaba y sudaba al mismo tiempo, luego miró a la mujer inofensiva que le estaba ofreciendo ayuda, concluyó que saldría más rápido de allí si se apuraban las cosas

- De acuerdo, ven aquí, te revisaré — ¡bingo! pensó Sophie, su truco de buena samaritana siempre funcionaba

Se acercó levantando los brazos en señal de que no haría nada estúpido, cuando empezó a revisarle el hombre tenía el arma apuntando hacia abajo, no podría disparar ni si quisiera, el muy tonto la estaba sujetando por el mango, era evidente su inexperiencia en el uso de armas de fuego, ella le dejó que la manoseara a gusto, cuando se agachó para revisarle más abajo le aplicó una llave en el cuello con las piernas, tirando a ambos en el suelo, el arma se deslizó por el piso en cuanto ella presionó lo suficiente para asfixiarle, el hombre perdió la consciencia en instantes, ella lo volteó, sacó su chal y lo maniató para asegurarse de que no causaría más problemas hasta que llegara la policía

- Llama al 911 le dijo a la cajera, diles lo que pasó, yo me quedaré con él para que no cause más problemas

- Préstame tus guantes — le ordenó, luego recogió el arma del piso y esperó a la policía

Llegaron media hora después, si hubieran dependido de ellos probablemente ahora ya estarían todos muertos pensó, además de lentos eran muy despistados, tuvo que repetir unas 5 veces la misma declaración, hasta que vino el detective Wilson no fueron capaces de comprender lo que había pasado

- Así que tú eres Gates

- ¿Me conoces?

- Soy el detective Wilson — le pasó la mano — escuché muchas historias sobre ti en la academia

- En serio — dijo ella verdaderamente asombrada — eras de las fuerzas especiales

- No, pero tengo amigos que sí, eres como una leyenda, me dijeron que eras un hueso duro, veo que no has perdido el toque

- Así que ya sabes que estoy de baja

- Sí, es una pena sin duda, pero igual sigues atrapando criminales eh?, ¿ya pensaste en seguir carrera en la policía nacional?

- Atender a llamadas de asaltos en andamiento no es lo mío

- Lo sé, peo podrías ser un detective e investigar casos complejos, me dijeron que eras una experta en obtener informaciones que prácticamente son imposibles de lograr para la policía

- No sé, he estado mucho tiempo trabajando de incógnita, ser un oficial es otra cosa

- Si necesitas una recomendación llámame, estoy seguro de que a mi capitán le interesará contratarte

- Pero no tengo la formación…

- Por favor, con tu curriculum, seguro pasas las pruebas con los ojos vendados

- No estoy segura de ello — bromeó, sabía que no le costaría nada en realidad

- Ya ves que necesitamos más gente como tú en el cuerpo policial — espetó señalando a sus compañeros despistados — ella sonrió y le dio la razón

- Si ya me di cuenta que no son muy listos

- Ves, te necesitamos — argumentó

- Lo pensaré — respondió pensando que lo había dicho por cortesía, pero en su corazón supo que más que un acto de cortesía.

Cuatro semanas después Sophie Gates recibía su placa de detective, pensó que no había extrañado trabajar como agente de la ley, pero se había equivocado, en la primera semana resolviendo crímenes menores encontró satisfacción en la simple acción de seguir ayudando a los demás. Su compañero de distrito el detective Wilson era sin duda un plus adicional a las bonanzas de su nuevo empleo, cuando era agente especial no socializaba con nadie, porque trabajan muy pocas veces en la misma misión, sin en embargo aquí ella trabajaba con un equipo al que veía todos los días, aún le costaba acostumbrarse a toda esa camaradería, su capitán era un hombre muy prudente, le recordaba a su comandante, a veces extrañaba a sus antiguos colegas, pero debía admitir que eso estaba en el pasado y que ser detective no era tan malo, en el primer año de su servicio la habían condecorado 2 veces por valor, al segundo año empezó a tomar casos más complejos relacionados al crimen organizado de una mafia local, estaba investigando una serie de asesinatos por encargo, ordenados por un grupo mafioso que se hacía llamar “Darkings” eran liderados por Joe Kendall, un hombre a sus cincuenta que tenía una cadena de restaurantes en la ciudad. A pesar de que no volvió a trabajar en las calles como lo hacía antes cuando era una agente especial, estaba feliz con su nueva vida y su madre no podría estar más contenta, ahora la veía casi todos los días y ya no tenía ningún alias, era solo Sophie Gates la detective, finalmente estaba en paz con su propia identidad, bueno eso fue lo que pensó hasta que él apareció en su vida.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED