Capítulo 2

Qué sorpresa, estás aquí y a estas horas..... le pregunto Carmen. 

No estás feliz de verme. 

Claro hija, ven quiero abrazarte, mira como as crecido , ya eres una mujer hermosa. 

María ya había cumplido veintidós años, ya era una mujer, alta, delgada, de cabello largo negro y liso y piel blanca, sus ojos grandes y vivaces. 

Voy a preparar algo de comer María. 

No, tía Carmen, gracias. Traje comida lista. 

seguro hija. 

y dime que haces..... preguntó Carmen. 

María suspiró y miró a ambas tías y con una sonrisa y una mirada pícara les dijo. 

Tía Cecilia, tía Carmen, no vine sola, me trajeron unos amigos, pero está lloviendo mucho y a estas horas no pueden regresar y además por el mal tiempo es un peligro que vuelvan ya que el camino está peligroso. Y el mal tiempo, queria saber si se podrian quedar  hasta mañana, son mis amigos y son pareja. 

Carmen y Cecilia se miraron y luego le  dijeron a María. 

Sí hija, dile que estacione el auto y entren a la casa. 

María salió hacia el auto y habló con el conductor, luego regresó a la casa, el conductor volvió a arrancar el auto y lo metió en el garaje, luego el bajó del auto junto con su acompañante y se dirigió a la  casa donde se encontraba María , y al llegar a la puerta María los invito a pasar adelante.

Tía Carmen, tía Cecilia, les presento a Sebastián y Esteban. 

Mucho gusto... Le saluda Carmen, un poco confundida.

El placer es mío querida, hacía mucho que quería conocerte, María me ha hablado mucho de ti... Les respondió Sebastián. 

Hace mucho frío y estoy muy mojado, tal vez pueda cambiarme. 

Por supuesto, te voy a mostrar la habitación. 

Carmen llevó a Sebastián y a Esteban a la habitación, mientras ellos se alejaban, Cecilia miró a María y ella al darse cuenta de lo que pasaba por la mente de su tía se hecho a reír. 

No tiene gracia....... dijo Cecilia..... me dijiste que eran pareja. 

son pareja tía, es solo que ellos son homosexuales.

No es necesario que lo digas,  ya me di cuenta que  son homosexuales. Respondió su tía Cecilia, y María la  interrumpio mientras hablaba. 

tía cecilia

Ni una palabra más niña,...... Cecilia interrumpió a María. 

.¿Qué pasa?.... preguntó Carmen cuando regresó nuevamente a la casa. 

.Como que ,que pasa......Respondió Cecilia. 

No ves con quién está la niña.

Ya no es una niña......y tomándo de la mano a María y girándola hacia Cecilia para que ella la viera le respondió a su hermana. 

Es toda una mujer. 

y es muy famosa.... le dijo Carmen  a Cecilia.. 

María las  interrumpió respondiéndole. 

Entonces ya te lo dijeron. 

Sí, y me parece bien. 

Ese Sebastián, quise darles una sorpresa y se me adelantó. 

¿Cómo sabes que fue Sebastián? 

él es así, siempre me hace lo mismo. 

¿De qué diablos están hablando? 

María y su tía Carmen se quedaron en silencio y miraron a Cecilia, y entonces María les dijo.

Creo que voy a querer un café. 

Ya te lo preparó... respondió Carmen. 

Cámbiate de ropa, todo está en tu habitación, tal como la dejaste, y vienes a cenar..... le dijo Cecilia. 

Sí tía.....Le respondió María y alejándose de ella, se dirigió a su habitación, cerró la puerta y Cecilia al ver que ya no estaba se dirigió a la cocina. 

Carmen.... llamó a su hermana mientras preparaba café. 

Qué pasa hermana. 

¿Qué te dijeron?. 

-Cecilia, ahora nuestra niña creció y se convirtió en una mujer, y lo peor de todo es que no los perdimos, ni siquiera nos dimos cuenta de cuándo y en qué momento creció. Ahora que está aquí, deja de preocuparte y la vamos a recibir como se merece. Para ella y sus amigas, dejemos todo lo negativo para otra oportunidad. 

Cecilia bajó la cabeza y luego preguntó. 

Tienes razón, pero al menos dime de qué se trata. 

Carmen sonrió y luego dijo. 

Una de sus amigas me dijo que es famosa y que tiene una sorpresa para nosotros. Será mejor que esperemos a ver qué nos cuenta. 

María entró a la cocina interrumpiendo lo que estaban hablando. 

Tías, ¿cómo me queda este vestido? 

Es hermoso.....Respondió Cecilia. 

El vestido era de color verde pastel, entallado a la cintura y hasta los tobillos, con encaje floral en las mangas. 

Es muy bonito.....le dijo Carmen y además  parece muy cómodo. 

Está súper cómoda tía,

El café está listo. 

Las tres fueron a la sala, se sentaron en unos muebles que estaban justo frente a la ventana, cada uno tenía una taza de café en la mano. 

Te ves cansada,.... le pregunto Cecilia. 

si tía, estoy cansada el viaje fue muy largo. 

vamos a comer algo. 

Tranquila tía, traje muchas cosas para comer. 

Que trajiste...... le pregunto Cecilia

María suspiró. Y mientras ella sonreía, Sebastián y Esteban entraron a la sala. 

Querida, a comer.....y dirigiéndose hacia las bolsas que habían bajado del auto. Esteban empezó a sacar paquetes de galletas, chocolates, dulces, pan, frutas y leche. Luego abrió otra bolsa y sacó cuatro cajas que contenían pollo asado y papas fritas. 

Con tu permiso, querida, voy a la cocina a servirte la comida. 

Te voy a ayudar,.....le dijo Cecilia. 

no tía, yo lo haré, vine para eso. 

Me llamaste tía......le dijo Cecilia a Esteban con sorpresa en su rostro

Sí, te llamé tía, con todo respeto, sí mi querida Cecilia, eres la tía de mi amiga María, también eres mi tía, así que con tu permiso te voy a preparar algo rico. 

Cecilia miró a su sobrina María y María comenzó a sonreír nuevamente. 

hija, me asustas cada vez que te ríes. 

ja ja ja ja ja... porque tía. 

porque cada vez que te ríes es porque pasa algo extraño. 

Es por tu cara tía, te veo sorprendida. 

Me ves sorprendida sobrina, me has sorprendido que no es lo mismo, siento que eres una caja sorpresa. 

vamos a comer..... Esteban entró a la sala y colocó sobre la mesa una bandeja con pollo ya listo para comer y que habían comprado en el camino, luego colocó una taza con ensalada y pan,

sírvanse a su gusto, hay suficiente para todos,

Luego Esteban volvió a la cocina, preparó un poco de jugo y colocó la jarra sobre la mesa con los vasos y se dirigió a Carmen y Cecilia. 

Tías, si no quieren jugo, también hay café, leche y chocolate. 

Cecilia y Carmen sonrieron al ver que Esteban era amable. Pero ellas se quedaron calladas y prefirieron acercarse a la mesa a comer. Mientras comían, Sebastián y Esteban les contaron todas las cosas que vieron durante el viaje y ellos lo contaron de una manera muy divertida, y se comenzaron a reír mientras terminaban  de comer.  Carmen y Cecilia le dijeron a Esteban que no lavará los platos a esa hora , si no que lo hiciera en la mañana, porque ya era tarde y todavía estaba lloviendo. 

Desde que hora llueve...... preguntó Sebastián. 

Desde muy temprano..... Respondió Carmen. 

Y el río, debe haber crecido.....le pregunto  María. 

Sí, ha crecido mucho, pero aquí no pasa nada......Respondió Cecilia. 

Querida, vamos a dormir, hace frío y queremos descansar. 

Claro chicos, están en casa, que pasen buenas noches. 

Cuando Sebastián y Esteban salieron a descansar, Cecilia volteó a ver a María y María le preguntó. 

¿Qué pasa tía? .....

hija dime que pasa si. 

tía ,.... 

Sólo dime qué pasa si.......Cecilia le pregunto nuevamente.

no lo entenderás. 

como si no fuera a entender y como sabes que no entenderé lo que pasa . y que quieres que entienda........le pregunto Cecilia.

María guardó silencio un rato y luego les contó. 

Tía Cecilia, tía Carmen, vine porque estoy de vacaciones y me vuelvo a ir en tres meses, y vine porque quería que las dos vinieran conmigo, vine a buscarlas,

Qué....dijo Carmen. 

Sí, así cómo lo escuchan.

No voy hija

tía cecilia

No me veo saliendo del pueblo.

Por favor, tía Cecilia. Ven conmigo. Y tú también, tía Carmen, ven conmigo, quiero que vengas conmigo las dos. por lo menos piensen lo que les estoy proponiendo.

Capítulo 3

ir contigo

- Sí, ¿qué les parece, tía Carmen, tía Cecilia, digan algo por favor? 

Nunca imaginé salir de aquí....Respondió Cecilia....también a donde nos quieres llevar. 

María guardó silencio durante varios minutos y luego respondió. 

-tía, tengo un trabajo y quiero que vengan conmigo

- Dónde trabajas. 

- Trabajo en un teatro. 

- En un teatro, por Dios hija, trabajas en un teatro. 

- Sí..... Respondió María mirándola a la cara. 

- Desde cuando......preguntó Cecilia. 

- Hace tres años...... respondió María. 

- Por eso no viniste. 

- Así es, tenía mucho trabajo y justo ayer me fui de vacaciones y decidí venir a recogerlas y tengo que regresar en tres meses. 

Cecilia y Carmen guardaron silencio durante varios minutos y María, al verlas, decidió romper el silencio. 

-Quieren que les lleve más café. 

- No hija, ya es tarde, será mejor que vayamos a descansar. Mañana hablaremos más tranquilamente y me contarás todo sobre tu trabajo... Respondió Carmen y levantándose se despidió dando las buenas noches. alojándose hacia la habitación de Cecilia .esa noche iba a dormir en el cuarto de Cecilia , ya que Esteban y Sebastián por esa noche ocuparon el cuarto de Carmen , dejando a Maria y a Cecilia solas .

- Tía Cecilia... le pregunto María... qué tiene de malo trabajar en un teatro. 

Cecilia la miró y le respondió. 

- hija no es el teatro, somos nosotras, Carmen y yo creíamos que cuando terminaras de estudiar ibas a volver a este pueblo, que te ibas a casar y tener hijos y que tus hijos iban a crecer aquí, como nos criaron tus padres y tus abuelos. 

Cecilia hizo una pausa y luego continuó. 

- mirate, eres hermosa, al parecer te va bien, y tienes amigos que son buenos contigo, aunque son gays, me di cuenta que te aman y eso es bueno, y no puedo decir que no te vayas porque es tu vida y no tengo ningún derecho a criticar, ni siquiera tengo el derecho a detenerte. aunque quisiera pero no puedo....... Cecilia suspiró y luego continuó.......

- eso si no olvides que parte de estas tierras son tuyas. 

María la miró y dijo. 

- tía, entonces no vas a venir conmigo. 

- Creo que no.....Respondió Cecilia. 

- Bueno, tengo tres meses para convencerlas...... Respondió María con tono divertido. 

- tres meses, porque te dieron tantas vacaciones..... 

- para poder descansar y reflexionar antes de firmar el contrato. 

- Contrato. Vas a firmar un contrato... le pregunto Cecilia. 

- si tía, un contrato millonario, quieren que haga una novela, si firmo tendría que viajar fuera del país, por eso quería que vinieran conmigo. 

Sorprendida por la noticia, Cecilia respondió. 

- Hija, ya firmaste. 

María al escucharla prefirió quedarse en silencio y luego respondió. 

- No, por eso me dieron vacaciones para que pueda pensarlo, si acepto el contrato estaré fuera por mucho tiempo. 

¿A qué parte del mundo vas? 

- para Francia. 

Cecilia suspiró y respondió. 

- La verdad me diste una sorpresa muy grande, descansemos hija, ya es tarde, ve a tu habitación. 

María abrazó a su tía Cecilia y se dirigió a la habitación, dejando a Cecilia sentada en la sala, pensativa. 

Habían pasado las horas y la luz del día entraba por la ventana, María despertó y notó que su habitación estaba tal como la había dejado, y que estaban las mismas cortinas y los mismos adornos y hasta los mismos muñecos y que a pesar de los años estaban bien conservado, se levantó y fue al baño para ducharse, al salir al baño vio que no había nadie en la casa, tampoco Sebastián y Esteban. 

Se bañó, se vistió, fue a la cocina, tomó una taza de café y un plato con tostadas y queso, y luego se fue a la parte trasera de la casa. 

Al salir hacia atrás, vio a un hombre alto de cabello negro oscuro, vestido con pantalones azules, camisa blanca y un sombrero de cuero, acercándose a ella. 

- buenos días,..... saludo al acercarse a ella. 

- Buenos días....respondió María. 

- Soy Ricardo, soy el encargado de cuidar estas tierras, tus tías me pidieron que te dijera que esperaras aquí. 

- y dónde están mis tias. 

- Están en el campo revisando los cultivos, el río se desbordó e inundó parte de todos los terrenos incluidos los de rio abajo. 

- Olvidé decirle que sus amigos están con ellas. 

- Bien, gracias por hacérmelo saber. 

Ricardo se alejó dejando sola a María y María comenzó a recorrer la casa y sus alrededores, como había llovido todo el día y toda la noche, el clima estaba fresco y un poco frío a pesar de que ya eran las ocho de la mañana. 

- Hace un hermoso día..... Pensó María en voz alta, cuando de repente le responden. 

- hermosa, muy hermosa ........ María rápidamente se dio la vuelta,

- Buenos días, estarán las señoras de la casa. Le preguntó un hombre que estaba justo detrás de ella. María permaneció de pie, ya que esa persona la sorprendió, parecía como si la hubiera seguido. 

- Le hice una pregunta......dijo el hombre misterioso. 

- Disculpe, no lo escuche...... respondió María. 

- Buenos días don Carlos..... interrumpió Ricardo al notar que Don Carlos se había acercado a María. 

- Busco a la señora Cecilia y a la señora Carmen... respondió Carlos. 

- Ahora mismo no están, tendrá que venir más tarde. 

Carlos abandonó el lugar dejando a María sola con Ricardo. 

- Quién es..... le pregunto a María. 

- Es vecino del pueblo, viene a menudo. 

- y a qué viene. 

- Cariño por fin te levantaste..... Sebastián los interrumpió y acercándose a María le dijo. 

- Es un día hermoso, fuimos al río, y el agua es cristalina, también recolectamos muchas verduras. 

María al escuchar a Sebastián comenzó a sonreír y luego le dijo. 

- Te dije que te gustaría. 

- Si es hermoso, el día es hermoso, ven conmigo............ y Sebastián tomándola de la mano, la llevó hasta donde estaban las canastas de verduras que habían recogido. 

- mira todo lo que recopilamos, esto es el paraíso. 

- ja, ja, ja... Sabía que te gustaría. 

- buenos días hija, dormiste bien. 

- Sí tía. 

- seguro .

- Sí tía Carmen y tía Cecilia donde está. 

- ahi viene. 

- alguien vino a buscarlas. 

- quién vino a buscarnos.

- un hombre , se llama Carlos. 

- Carlos..... preguntó Cecilia mientras se acercaba. 

- Sí, ¿quién es? 

- Es administrador, trabaja para una empresa que quiere comprar estos terrenos. 

- como . 

- como te digo. 

- Sí, en serio . 

- y quieres vender..... preguntó María con curiosidad. 

- No..... Respondió Carmen. 

- Me dijeron que viene seguido.... Le dijo María. 

- Si así es , lo mandan a convencernos, pero no vendemos. 

- e insisten, una vez vino su jefe y ofreció mucho dinero, y dijimos que no. 

_ ¿Y cómo te desasiste de él? .....le pregunto María.

- muy fácil, le dijimos que no podíamos vender porque el verdadero dueño del terreno no había llegado de viaje. 

- Tía Cecilia, le dijiste que yo... María no había terminado de hablar cuando Carmen los interrumpió. 

- Le dijimos que tú eres la dueña del terreno, y pusimos todo a tu nombre, para que nos dejara en paz y así fue. 

- hiciste qué. 

- Lo que escuchaste . 

- porque no me lo dijeron. 

- porque queríamos sorprenderte tal como tú nos sorprendiste.

- tía , eso es hacer trampa. 

- ja, ja, ja, ja. Mi niña fue lo único que se nos ocurrió .. respondió Carmen

- Además un día no estaremos aquí y tú serás la dueña de todo esto, y decidimos poner todo a tu nombre, así nos deshicimos de ese hombre..... .dijo Cecilia. 

- pero al parecer ya se enteró que estás aquí. El pueblo es pequeño y el infierno es grande. ......le dijo Carmen

- Chicas, es un hermoso día. Porque toda esa mala energía no la dejamos para después...

Les dijo Esteban al ver que había mucha tensión a su alrededor. 

-Tienes mucha razón......respondió María, también traje regalos y muchas cosas así que vamos a disfrutar. 

- Traigan todos los paquetes...... les dijo María a Sebastián y a Esteban. Y corrieron a la sala y comenzaron a tomar los paquetes y llevarlos donde estaban Cecilia y Carmen. 

-tías todo esto es para ustedes. .. dijo Esteban. 

- Veo que te va bien, y también veo que gastas mucho... le dijo Cecilia a María. 

- ¿Qué haces en el teatro y qué hiciste para que te ofrecieran un contrato? 

María se quedó en silencio un rato, luego fue a la sala y sacó sillas, les dijo a sus tías que se sentaran, luego las miró y volvió a entrar a la casa. Tomó una caja que había puesto sobre la mesa y se la llevó. a Cecilia y dijo. 

- Es para las dos. ábrelo...... Cecilia abrió la caja y dentro había un equipo de sonido, cuando Cecilia y Carmen lo vieron dijeron. 

- hija esto es caro, ¿cuanto te costó? 

- no importa cuanto costo, lo que importa es que aquí en esta casa falta uno, ya que al parecer tienen mucho tiempo que no se escucha música, la música ayuda a soltar malos recuerdos y te hace sonreír. y soñar

Yo iba al teatro todos los días durante tres años, una vez pusieron música muy bonita y comencé a bailar, cuando me vio el director me contrató y luego comencé a estudiar danza y aprendí a bailar todo tipo de música y Sentí muy dentro de mí, que bailar me hizo olvidar las penas. El día que hicimos un ensayo, pusieron un baile árabe y yo subí al escenario y bailé como nunca, no sabía que habían dos productores en ese momento y cuando me vieron bailar me ofrecieron un contrato. Voy a hacer una película en Francia, se llama. 

La danza de la diosa. Sebastián pon la música para que me vean mis tías. 

Sebastián tomó el equipo que Cecilia tenía en sus manos y mientras el elegía la música, María se preparaba para comenzar a bailar y cuando todo estuvo listo. La música comenzó a sonar y María empezó a bailar moviendo sus caderas de una manera tan seductora que parecía que quisiera seducir al viento. Se entregó tanto al baile y sus tías y sus amigos Sebastián y Esteban quedaron atónitos al verla, que no se dieron cuenta que alguien la estaba mirando, y cuando terminó la música escucharon unos aplausos que los hicieron voltear. Y mirar alrededor. Y el que la miraba dijo:

- hermoso dia.

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