A pesar de la amarga situación, entre llamadas y llamadas muchas personas me brindaron su atención, hasta el funeral de estas hermosas personas que solo querían un mundo mejor para mí, despues de tan triste y tan lamentable momento fue donde empezó la tormenta en mi vida, la madre de Joss decidió botarme a la calle, sin importarle un bledo lo que fuera a pasar conmigo esa noche.
Desde ese momento empece a divagar por las calles, deambulando y pasando noches eternas con frío y mucho sueño, y allí fue donde conocí, lo peor que puede conocer el ser humano, las drogas:
Empecé a consumir drogas: cannabis, heroína, crap, y otra cantidad de dogras que no nombrare para no crear curiosidad en ti.
Fueron días, meses, diría que años en ese mundo, hasta que conocí a un hombre que prometió Cambiarme la vida, era un Mexicano Muy elegante llama Juan Montero, eso fue un martes de Junio de mil novecientos ochenta y ocho, ya a seis años del día que esa cruel mujer me dejó a la deriva. Ese hombre con toda la amabilidad me invitó un desayuno en mcdonald, mientras platicamos de una gran negocio que cambiaría mi vida.
Allí fue donde conocí la trata de blancas, fue pasando el mes de Junio, Julio , todos los días hablando de tantas cosas y conociéndonos a profundidad, hasta que me propuso que fuéramos delante una corte para pedir mi custodia como mi tutor, fue un proceso tan largo de papeles y papeles, dinero tras dinero, que de verdad se me fueron los días.
Solamente pensando en la situación que estaba pasando, luego de la última audiencia, dónde la Juez Malims Posh desidio darle mi custodia, ya que no tenían paradero con ningun pretendiente cercano, que quisiera conservarme.
Fue desde ese momento, que me volví la pesadilla de las calles de Nueva York, si ups! Casi se me olvida tuve que ir divagando día día, hasta que empece a divagar y llegar a las calles de Nueva York, ay fue donde empecé el trabajo por el cual hice trato con aquel hombre.
Empecé a reclutar aquellas chicas de las calles, ofreciéndole dinero y muy buena paga, sin nombrar una palabra del trabajo que realmente harían.
Mi primera reclusión fue de ocho Chicas, Dos De diecinueve años de edad, una de veinticinco años y tres de veintiocho años, fue un poco difícil no lo voy a negar, porque en ese momento como una chica de quince años iba a convencer a todas esas chicas de trabajar con ella, si ay está la clave, les di eso que tanto querían Dinero y Poder, allí fue donde se las entregue a Juan Montero, el las alimento por un mes las ingreso a los gimnasios más Caros y más Frecuentados por todas las personas de Nueva York, allí estaban los mejores entrenadores.
Luego de todo ese transcurso de llevar a nutricionistas, días tras días en esos gimnasios, en ese instante fue donde el les propuso a esas chicas inocentes que solo creían que había conocido a un ángel el cual le daría esa vida de princesa que en un momento de su vida se imaginaron pues no era así. Juan Les Propuso que fueran a una clínica estetica, que el les daría todo el dinero que les hiciera falta para quitar esos detalles que nos las hacían las Mujeres Perfectas, Y en ese instante fue donde el aprovecho para ejecutar la idea que ya tenia en mente durante el mes que tenía preparando físicamente a esas chicas.
Al Instante de llegar a la clínica estética me hace un llamo muy íntimo.
—Hey! Monserrat Acércate, Si Ven Necesito Preguntarte Algo.
Yo muy amable me acerco y le digo:
— A Su Orden Jefe, dígame! ¿Que Necesitas?.
el instantáneamente me dice:
— Necesito que vayas a la recepción, le dices a la secretaria que llegó el señor Montero y necesita que el Dr. Fuentes lo atienda Por Favor, porque tiene prisa.
mi reacción fue instantánea y salí muy deprisa a la recepción. Al llegar y platicar con la secretaria le digo.
— ¡Muy Buenos días Señorita!, Cómo se encuentra, vengo de Parte del Sr Montero, Necesita Una cita con el Dr. Fuentes, Dígale Que El Sr Montero Tiene Prisa.
ella al momento con cara de sorprendida me dice:
— No señorita, el Sr Montero no necesita cita, dígale que el doctor lo espera en su oficina, que suba que el allí lo espera.
Le dije con un tono de vos muy amable y sorprendida por la actitud de la señorita.
—Muchas gracias señorita, Muy Amable y Complaciente Su Trato.
De regreso al auto de el señor Montero, le digo:
— Jefe que suba que el Dr. Fuentes lo espera en su Oficina.
Mi jefe, al escuchar lo que le había dicho, soltó una gran carcajada diciéndole a las chicas que esperaban con el en el auto,
— ¡jajajajaja! Les dije que no habría que esperar, ese Doctorcito me debe muchos favores.
Mi jefe y las chicas bajaron del auto rodeados de los escoltas de don Montero, entramos a la clínica y subimos al tercer piso donde se encontraba la oficina, El Sr Montero me dice:
—¡Deja a las chicas con los escoltas! ¿No Les pasará nada? solo quiero que aprendas un poco más de mi negocio.
Mentiría si digo que en algún momento entendí de que trataba, en realidad no era así era una chica de tan solo quince años dónde me iba a imaginar gran cosa solo dije.
— Ok, está bien. Cómo usted diga jefe.
al entrar a la oficina del Dr, me quedé totalmente sorprendida, el Dr. Fuentes estaba esperando al Sr Montero con una botella de vino muy fina, y con tan resplandeciente sonrisa y le dice:
— ¡Hermano Montero! ¿Cómo has estado? siempre lo eh dicho, el buen hijo siempre regresa a casa, ¡Cuéntame! En qué puedo Servirte.
mi jefe de inmediato y sin ningúna traba le dijo:
—Fuentes Fuentes, te tengo muy buenas noticias.
—Si Hermano, Músicas Para Mis Oídos.
—Retome mi negocio.
directamente le dice mi jefe, en ese momento no sabía de qué negocio hablaba, estába totalmente perdida, no entendía ni una sola palabra de lo que hablaban, mi jefe dice:
— Ella es mi nueva Pupila, quiero que le enseñes todo referente al negocio y que no se te escape ni un detalle.
—¡Hey Montero! Pero ella no está muy pequeña.
— No te pregunté que si estaba pequeña, Has tu trabajo yo me encargo de tu pago que es lo que te importa.
En fin que la tarde se fue en palabras y relatos de sus vidas, desde que comenzaron con su amistad hasta que llegó el momento en que dijeron:
—Empecemos con el trabajo.
— Y Cuéntame Montero, ¿cuántas chicas son para Iniciar?
— Por los momentos son solo ocho es para experimentar, esperando que funcione y sea exitosa como muchas veces ya lo hemos hecho.
— Entonces Traelas y vamos a ver en dónde quieren los regalos.
Mi jefe se acerca a mi oído y en vos baja me dice:
— Busca a las Chicas.
me levanto del asiento pero cuando ya estoy por salir me grita fuerte.
— Solo ellas, Los escoltas quedan afuera.
Salí a buscar a las chicas, ellas aún muy complacientes sentadas dónde tal cual las había dejado, las llame y atendieron rápidamente.
— Hey ustedes, Si acérquese el Dr. Fuentes quiere platicar con ustedes.
ellas muy emocionadas, de un salto se levantaron de los asientos y caminaron rápidamente a dónde yo me encontraba, entramos a la oficina y Don Montero les dijo:
— Tomen asiento, en ese momento platicaron con el doctor, cuáles eran esas imperfecciones que tenían, el cual ocasionaba un gran desnivel de autoestima y desequilibrio emocional en ellas, el doctor con cara de sorprendido por lo que había dicho mi jefe sonríe y dice:
—! Si, quisiera Escucharlas!.
Tres de ellas solo querían los senos grandes, pero cinco de ellas querían glúteos y senos, el doctor dijo:
— No abra ningún problema. Solo habrá que hacer unos exámenes de rutina y en menos de una semana ya tendrían su operación, las chicas muy impresionada contestaron:
—Wow, De verdad que con dinero todo es más sencillo.
mi jefe en ese instante dice:
— Por favor chicas, salgamos un momento, que el Dr. Fuentes Necesita hablar con Monserrat algo muy importante, al ellos salir de la oficina el Dr. Fuentes dice:
— Bienvenida
Yo asombrada respondí
—¡Gracias! ¿Pero a dónde?
— Al mejor negocio que en tu vida podrás emprender.
Yo de verdad no sabía que así sería, y respondí.
— Si Así va a ser, Pues muchas gracias entonces.
Allí fue donde el doctor y yo empezamos a entrar en conversación y en confianza uno con el otro, el empezó a hablarme de la cirujía estética de verdad que no entendía nada de lo que hablaba pero por buen oyente solo escuché todo el conocimiento que tenía, hasta que me dijo:
— ¿Sabes de qué trata el negocio por el cual me hice socio de tu jefe?.
Mi respuesta fue muy directa.
— No, para eso mi jefe le dijo que me pusiera al tanto de todo lo que se hace en este negocio.
—Bueno pequeña, lo primero que debes saber que aquí el valor que más importante es la lealtad y el respeto, ¿tu Sabes que es eso?
— Si Lo sé, y Si no lo supiera estamos para aprender.
—Por lo que veo, tienes ganas y actitud de verdad que tienes esa garra que necesita siempre la mujer que llega a estos negocios.
— Bueno empecemos ya estoy ansiosa por saber cuál va ser mi trabajo.
— No te apresures, que acá el apuro no sirve de nada, vamos con calma, Paso a paso.
— Cómo usted diga Doctor.
— Bueno Pequeña, empezare a explicarte de que trata este negocio, Nosotros nos encargamos de trasladar mercancías de este país a los países europeos, ya llevamos tiempo en esto, pero por cuestiones de politicas y problemas entre socios disminuyó el negocio y muchos se alejaron.
—Si, y de que trata esa mercancía.
— Nosotros Trabajos con narco tráfico, ¿ Sabes Que es eso?
yo con mi ignorancia en ese momento respondí:
— Si eh escuchado en las calle donde habitaba que son personas muy adineradas y importantes así como peligrosas.
El doctor en su momento no podía detener su risa y solo me dijo.
— Te falta mucho por aprender, pero se que lo harás Rápido.
— Si yo tengo las ganas necesito el trabajo.
Esa fue mi repuesta.
allí el siguió platicandome de lo que trataba el narco tráfico, de todos los negocios ilicitos que existen y cuáles son mas discretos y abundantes en el dinero y así se fue desenvolviendo la conversación, hay fui interesandome cada momento más y más en el tema, pero en mi mente había una pregunta que no dejaba de dar vueltas, era una inquietud que no podía dejarla en duda y le pregunté.
—¡ Doctor! Una pregunta, ¿ Y que tiene que ver esas chicas en todo este negocio?
El con mucha paciencia me respondió.
— De eso trata tu trabajo, ellas haran los traslados de la mercancía de de este país a otro país
— Pero doctor, cómo lo harán, si esas pobres chicas ni Ciudadanas son.
— Todo con tranquilidad, no hay nada que con dinero a la mano no sea imposible.
—Solo necesito que me explique cómo llevarán esas chicas la mercancía, sin pasar por apercibidas en un aeropuerto.
— Para eso ellas serán Operadas.
—¿Operadas?
— Si Operadas, ellas llevarán en su cuerpo la mercancía, y si en este caso pasan ilesas, ya tu trabajo sería reclutar más chicas para seguir exportando nuestra mercancía a Europa, yo te juro que no te vas a arrepentir, ya cuando tengas en tus manos tanto dinero y poder solo será un pasatiempo buscar chicas para este negocio.
En ese momento me interese más por el trabajo, mientras más información más intriga y ganas de comenzar el trabajo tenía, esa ansiedad al saber y escuchar la palabra poder.
De verdad que mientras la conversación más se extendió más ganas tenía de seguir informandome del negocio, ese mismo momento llegamos a un acuerdo. El miércoles de la siguiente semana, llevaría a las chicas con todos los análisis al día y así empezar el trabajo de una vez.
Saliendo de la oficina, afuera me esperaban dos escoltas ya mi jefe y las chicas se habían ido, uno de ellos me dijo:
— El jefe te estará esperando en su casa, para platicar unas cosas contigo.
Estaba tan intrigada y con curiosidad y con tanta sed se saber más del negocio que inmediatamente dije.
— Vamos, es mejor no hacerlo esperar.
Salimos rápidamente de la clínica y tomamos camino a la casa de mi jefe, al llegar ya estaba en el recibo de su gran hogar esperándome para platicar del negocio, pero cuando me dirijo a él, diciendo, jefe acá estoy, cuentame para que soy buena.
Me respondió:
— De ahora en adelante no soy su jefe, Dígame Patrón, eso es lo que soy para usted su Patrón.
me transmitió tanto respeto, para que negar si se ganaba tal cual el nombre de patrón, por el cual tenía que llamarlo "Patrón".
no respondí nada más que un simple
— Ok Patrón.
Allí fue donde empezó lo bueno y me dijo:
— Ya necesitas un hogar, ya no puedes vivir acá conmigo, necesitas un lugar donde estés sola, y aprendas a tener más responsabilidad como una mujer trabajadora.
Mi respuesta fue:
— Patrón me iré a la calle, Yo no tengo dinero para comprar una casa, ni siquiera para arrendar una habitación en un hotel.
— Eso correrá por mi cuenta, uno de mis escoltas te llevará a elegir un apartamento, también para comprar todo lo que necesites para estar cómoda.
mi alegría fue instantánea, y del impulso salte de la emisión y le di un gran abrazo.
Me dijo:
— Apartir de hoy empiezas a cobrar tu sueldo como uno de mis trabajadores, eso sí quiero que estudies. ¿Crees que puedas con eso?
— Claro que sí Patrón
— No Olvides algo pequeña Monse, Te quiero como una hija, se que nunca te lo había dicho, pero solo quiero que seas grande y yo te ayudaré, ya verás serás la mujer más poderosa de Nueva York eso te lo prometo.
—Patron le prometo que lo daré todo, de mi no se decepcionará, daré todo por ser la mejor en este negocio.
— Bueno vaya con dos de los escoltas, ellos te ayudarán a conseguir todo lo que necesites, tienes estos dos días para solucionar todo lo que necesitas, el lunes a primera hora quiero que estés aquí para empezar a enseñarte cómo te tienes que desenvolver en el trabajo ok.
— Ok Patrón Así Será.
Salí emocionada de allí, cuando ya estoy por subirme al auto me llama y me dice:
— Hey Se te olvidó algo, acá está tu primer pago, que lo disfrutes.