CAPITULO 2
Erin
Una semana más tarde...
No puedo más ¿Qué tiene en la cabeza esta chica que se la pasa limpiando todo lo que encuentra en el camino? Entro a la oficina de mi hermano sin tocar la puerta, el levanta la vista y se concentra de nuevo en su trabajo.
¿Ocurre algo? - pregunta Cole y le miro irritado
Tu secretaria - hablo
¿Qué pasa con ella? - pregunta
Esta loca, limpia todo el tiempo mi oficina - se queja, levanta la vista con el ceño fruncido ¿dije algo malo?
No me prestaste atención cuando te explique de su condición así que aguántate porque no lo haré de nuevo, Erin. Te dije hay que tener paciencia con ella, es especial y no la voy a despedir, es mi mejor secretaria y aguanta mi malhumor.
Ahora déjame trabajar tranquilo - dice sin despejar la vista de la computadora. Salgo de la oficina, observo que Floyd está haciendo los trabajos asignados por Cole, observa la hora del reloj de pared que está en su oficina, levanta el teléfono y cuelga, se nota que le ha dado mucho. Me encamino hasta mi oficina y me instalo ahí por unos minutos. Escucho que tocan dos veces la puerta y levanto mi vista.
Señor tiene una reunión con el presidente y los jefes del departamento - informa Floyd.
Gracias, señorita Caldera - agradezco, nadie me había dicho de una reunión. Me encamino con ella hasta la sala en silencio, noto que ella tiene guantes en su mano, entramos a la sala.
Disculpen la tardanza - hablo y todos asienten, en la reunión se habló de los planes del fin de mes, los nuevos socios, planeamientos de las nuevas obras y di algunas opiniones, estuvimos dos horas definiendo todo. Mi hermano mayor me presento a cada jefe de departamento:
El director ejecutivo Junior Levis ha estado dos años en la empresa.
El jefe de proyectos y calidad se llama Andrew Delgado ha estado por tres años en la empresa.
El gerente de compras se llama Nicolás Domínguez ha estado tres años en la empresa.
El Gerente de ingeniería se llama Osvaldo Cruz ha estado dos años en la empresa.
La directora de recursos humanos se llama Alondra Mendoza es nueva, ha estado un año.
Gerente de diseño y marketing se llama Liz Vega ha estado cinco años en la empresa.
Director de finanzas se llama Fernando Huerta ha estado por cinco años en la empresa.
Estuvimos en la reunión por dos horas, nunca me aburrí tanto en mi vida. Floyd ha estado pendiente en todo lo que decimos o decidimos, anota lo necesario.
Señorita Caldera ¿Puedes traer cafés para todos? - pregunta la directora de recursos humanos con una sonrisa forzada.
Floyd asiente con temor, sale de la sala de reuniones, escucho reírse a las dos mujeres que están frente mío.
¿Que planean estás dos?
Dos minutos después, Floyd viene con los cafés, me dedico a mirar los documentos de la reunión, de repente escucho chillidos de las dos mujeres, observo que Floyd está en el suelo.
Torpe, mi cabello - escucho quejas por parte chillo por parte de la directora de diseño mujer, levanto mi vista y observo que las dos están lleno de café.
Disculpe enseguida limpio el desorden - habla desesperada Floyd. Ella se va corriendo de la sala para traer los ultencilios de limpieza. Suspiro, dejo los documentos en la mesa.
Señoras, el presidente y yo queremos personas maduras en nuestra empresa, lo que acaban de hacer a la secretaria del presidente es infantil, sino quieren ser profesionales, vayanse de la empresa inmediatamente. Espero sus cartas de renuncias de ambas en mi oficina - hablo con autoridad, las dos tragan saliva, asustadas.
Con permiso, me retiro si está terminada la reunión - hablo y mi hermano asiente asombrado. salgo de la oficina, observo a Floyd con la cubeta, reparador.
Te ayudo - digo y asiente con timidez.
No dejes que te humillen estás mujeres, quiero que trabajes en tu autoestima ¿Entendido? - ordeno y asiente varias veces asustada.
Definitivamente en esta empresa habrá algunos cambios de empleados y me encargaré de eso.
"CAPITULO 3"
Erin
Un mes después
Me he adaptado a la presencia de Floyd, me asombra lo ordenada y metódica que es con nosotros, y nuestra agenda. Me han conseguido una nueva secretaria pero no me convence su comportamiento profesional en lo absoluto.
Por otro lado, he hecho algunos cambios en la empresa, por supuesto con el consentimiento de mi hermano mayor.
Despedí a algunas personas por sus desconocimientos en sus áreas, las directoras de las áreas diseño, marketing y recursos humanos habían sido despedidas también las dos no tenían el nivel para trabajar en una empresa.
Señor, en el teléfono esta su padre – habla Leah y asiento.
Pásale a mi hermano o dile que no estoy en la oficina – digo. No llamo o veo a mi padre hace un año.
El señor Cole está en una reunión – explica y suspiro irritado.
Dile que no estoy – ordeno y asiente. Observo que la señorita Caldera, se da la vuelta y mi vista baja hasta su trasero. Joder, desde cuando soy así, pero tengo que admitir que tiene un trasero redondo y muy bonito. Sacudo mi cabeza y trato de concentrarme en lo que estaba haciendo anteriormente.
Señor – llama Floyd.
¿Qué pasa? – trato de mirarla de nuevo.
Su padre insiste en hablar con usted – habla nerviosa.
Pásame – digo cansado y asiente, no quiero verle de nuevo, mi amigo no ayuda en nada. Floyd me pasa la llamada.
Hola papá – saludo a mi papá.
Niño ingrato, no eres capaz de visitar a tu padre ni tu madre – gruñe al teléfono, levanto mi vista y solo me concentro en observarle a la hermosa secretaria que tengo frente mío.
Hijo, Erin ¿te moriste? – pregunta y hago una mueca.
Estoy acá papá – hablo
Te estoy diciendo que vengas a cenar con nosotros – dice.
¿Cuándo? – pregunto sin prestar atención a sus palabras.
Mañana en la noche – suelta contento
Está bien papá, ahí estaré – suelto y cuelga el teléfono.
Horas más tarde...
Termina el horario laboral preparo saco me pongo y agarro mi maleta observo que Floyd sigue en su lugar, frunzo mi ceño y miro la hora, me acerco a su oficina.
Señorita Caldera, debería irse a casa, el horario laboral ha terminado – menciono y ella me mira.
Me iré enseguida – afirma mientras se concentra en el trabajo que está haciendo. Suspiro.
En todo caso, le espero – aviso y me siento en la silla. Termina lo que tiene y nos vamos juntos hasta el estacionamiento.
Muchas gracias señor Erin – dice con timidez.
Es un placer – hablo. Miro sus labios, pero me contengo para besarla o hacer algo indebido que a ella no le guste.
Buenas noches – dice mientras que entra al auto y cierra su puerta
Buenas noches hermosa – hablo sin que ella me escuche. Joder, necesito un baño de agua fría urgente.
CAPITULO 4
Erin
Benditos almuerzos de familia ¿Por qué acepté verme con este señor? No tengo la mínima idea pero tengo que llevar un acompañante y creo que sé quién puede ser.
Minutos más tarde...
Floyd por favor, acompáñame a ese almuerzo - suplico con una mirada de perrito abandonado.
Señor Erin, no puedo irme de la oficina ¿Está bien? - dice nerviosa.
¿Porque no? - pregunto
Disculpe? - pregunta
Porque no puedes ir a otro lugar? - cuestiono
Hay mucho trabajo ahora mismo y tengo que organizar las agendas de ustedes - explica y asiento varias veces.
Está bien, iré solo al almuerzo con mi padre - dramatizo y rueda los ojos.
No me quieres acompañar, no te juzgo. Nadie quiere acompañar al hermano menor del presidente se vería mal, entiendo – menciono con una voz me encojo los hombros y me doy la vuelta para irme hasta la salida.
Espere iré con usted pero solo por esta vez - dice.
Gracias señorita Floyd – hablo con una sonrisa en el rostro
No es nada – habla nerviosa
Horas más tarde...
Es hora del almuerzo con Floyd entramos al restaurante y mi padre no llega aún ¿que paso? Escucho mi celular, una llamada entrante de mi padre, contesto enseguida la llamada.
Papá ¿donde estas? Te estamos esperando aquí – pregunto. me da un mal presentimiento al no escuchar que habla.
¿Papá? – pregunto igual no responde.
Hijo, no podré ir hoy al almuerzo, surgió algo – dice rapido. No puedo creerlo.
Me cansé de todo esto, siempre es lo mismo contigo, no habrá próxima vez, papá – cuelgo antes que diga una palabra, me percato que la señorita Floyd me mira atenta.
Disculpe señorita, mi padre no podrá presentarse pero ya que estamos aquí podemos almorzar juntos ¿le parece bien? – sugiero y ella piensa por un segundo rezo para que diga que sí.
Me parece estupendo – habla con una sonrisa nerviosa. Ella saca un spray de su bolso, la observo curioso sus movimientos, desinfecta todo nuestro lugar y asiente para poder sentarnos.
¿Cuándo comenzó su problema con la limpieza? – pregunto curioso mientras miro la carta.
Desde adolescente– menciona apenada.
No se ponga así, yo también tuve en mi adolescencia ese problema, con los tratamientos que me dieron para hacer pude superar este trauma – manifiesto.
Yo nunca pude hacer el tratamiento, no tengo el dinero suficiente para hacerlo – hablo y baja su cabeza.
Nunca baje la cabeza señorita Floyd, eres una mujer hermosa – declaro y se asombra hasta yo lo hago por las palabras que he dicho, al terminar nuestro almuerzo observo la hora, genial tenemos tiempo para hacer una cosa más.
Quiere ir a tomar helado señorita Floyd? – pregunto pero ella me mira con duda.
Confía en mi Floyd, no pasará nada, yo estoy para ayudarte – susurro con una sonrisa en el rostro y asiente.
Vamos por ese helado – dice decidida.
Genial – afirmo con una alegría.
Espero que no se dé cuenta mis intenciones de tener una mini cita, creo que hasta ahora está todo en orden, quiero ganar laconfianza de ella. Floyd Caldera es una mujer interesante y deseo conocerla.
"CAPITULO 5"
Erin
Iré al baño un rato - avisa Floyd y asiento, hago la seña al camarero para que me entregue la cuenta. Escucho mi teléfono sonar, no observo la pantalla solo contesto de una vez.
Hijo yo...- interrumpo sus disculpas.
Papá primero me cancelas la cena, me dice que no puedo ir casa por una fiesta que harán y quedamos en almorzar juntos pero después me cancelas de nuevo ¿Que quieres? Déjame decirte que las disculpas para mí, no valen nada. Adiós - cuelgo. Observo que Floyd está llegando a la mesa y sonrío.
Nos vamos? - pregunta y asiento embobado cuando la miro.
Tengo que pagar la cuenta y nos vamos - explico y asiente.
Minutos más tarde...
Estamos saliendo del restaurante, escucho sonar mi teléfono y miro la pantalla antes de contestar, papá, bufo ahora quiere disculparse.
Que sus disculpas se vayan a la mierda.
Creo que debería contestar debe ser algo importante ¿No cree? - opina Floyd y me encogo los hombros.
Solo se quiere disculpar, le haré sufrir un poco más - guiño el ojos y ríe mientras niega la cabeza.
Eres malo señor Erin - dice todavía riendo.
Para eso existen los hijos menores, y no me digas Señor me hace sentir un anciano. No soy, un anciano - hablo mirándola.
Erin - repite mi nombre y siento que mi corazón late muy rápido, el motivo del porque me siento así cuando estoy jugando a ella tengo que saberla.
Iremos por el helado? - pregunta sacándome de mi burbuja pensativa y asiento,trago saliva antes de responderla.
Claro que si, conozco un buen lugar donde podemos ir - dice tímida, saca su alcohol en gel y se pone en las manos antes de abrir la puerta del copiloto pero me adelanto.
Yo lo hago señorita puede subir al auto - digo y ella sonríe con pena de nuevo.
Muchas gracias - agradece.
Tranquila, haré que cures este transtorno - aseguro y ella me mira fijamente, hace que me ponga incómodo.
Porque haces esto? - pregunta interesada.
Porque quiero conocerte más, señorita Floyd - admito y la observo.
Me quiere conocer más ¿Porque? - cuestiona con duda comienzo a balbucear.
Que sabores te gustan de los helados? – cambio de tema rápido.
Pido delivery de Chocolate y granizado siempre – menciona y asiento, al llegar a la heladería, bajamos del auto y ella se pone nerviosa.
Pasa algo? – pregunto confuso.
Hay muchas personas, es mejor que me quede en el auto y esperarle ahí – dice. Me acerco a ella, la tomo de la mano sin que ella se de cuenta.
Vamos ¿sí? Confía en mí – hablo mirándola a los ojos.
Creo que fue mucho por hoy señor Erin – dice nerviosa y asiento.
Espérame en el auto, te traeré el helado ¿sí? – manifiesto con una sonrisa. Camino hasta el negocio, entro y compro enseguida hasta el mostrador y pido nuestro helado, salgo de ahí, voy hasta el auto, toco dos veces la ventana del copiloto. Ella me mira y mi corazón late de nuevo muy rápido al observar la sonrisa, le entrego el helado que me había pedido.
Muchas gracias, Erin – me agradece y asiento solamente, decido irme hasta el asiento del piloto, abro la puerta y me siento, observo a Floyd que toma su helado con mucha felicidad.
Minutos más tarde...
Muchas gracias, señorita Floyd por el agradable almuerzo – digo mientras me pongo bien mi traje.
No es nada, señor – dice con una sonrisa y me da un beso en la mejilla.
Definitivamente Floyd Caldera es una chica muy especial para mí, el motivo es ¿porque?