Portada de la novela Heredero de la Luna

Heredero de la Luna

8.0 / 10.0
La frágil paz entre humanos y licántropos se desmorona tras un crimen atroz que desata el caos. El detective Ethan Varela, marcado por un pasado oscuro, persigue a un asesino de naturaleza sobrenatural. En su búsqueda, halla una herencia secreta que lo vincula al mundo que investiga. Con una guerra de manadas a las puertas y la luna llena acechando, Ethan debe decidir entre su integridad profesional y el instinto salvaje que empieza a despertar en él.

Heredero de la Luna Capítulo 1

La lluvia caía sobre la ciudad como una cortina gris, cubriendo las calles vacías con un reflejo espectral de las luces de neón. Ethan Varela encendió un cigarro, ignorando el frío que se filtraba por su abrigo empapado. Su teléfono vibró en el bolsillo de su chaqueta.

-¿Qué tienes para mí? -preguntó sin preámbulos al responder.

La voz del forense, Ramírez, sonó tensa al otro lado de la línea.

-Otro cuerpo. Y este... este es peor que el anterior.

Ethan cerró los ojos por un instante. Llevaban dos semanas encontrando cadáveres en las afueras de la ciudad, todos mutilados de una forma que no encajaba con ningún depredador conocido. Pero lo que más lo inquietaba eran las marcas. Siempre las mismas. Cortes profundos en la piel, formando símbolos que solo había visto en viejos libros que nunca debió leer.

-¿Ubicación? -preguntó, caminando hacia su auto.

-Bosque de Hollow Creek. Y, Ethan... -la voz del forense bajó un tono-. Esta vez hay testigos.

La lluvia golpeaba con más fuerza cuando Ethan llegó al bosque. La zona estaba acordonada, y las luces intermitentes de las patrullas teñían el follaje de rojo y azul. Caminó hacia el perímetro, pasando de largo a los oficiales hasta llegar al forense, quien estaba encorvado junto al cadáver.

-¿Qué tenemos?

Ramírez se enderezó, apartándose para dejarle ver el cuerpo. Ethan sintió un nudo en el estómago.

Era un hombre, o lo que quedaba de él. Sus ropas estaban hechas jirones, la piel destrozada por algo que no parecían garras comunes. Pero lo peor era su expresión: ojos abiertos, boca desencajada en un grito que nunca pudo terminar.

Y entonces lo vio.

A un par de metros, en la roca húmeda, estaba la marca. Un símbolo tallado en la piedra, la misma que había encontrado en los otros cuerpos.

-Los testigos... -murmuró Ethan.

Ramírez asintió con el ceño fruncido y señaló con la cabeza hacia una patrulla cercana.

Dentro, una niña temblaba bajo una manta. No tendría más de diez años. Sus manos, manchadas de sangre seca, se aferraban a los bordes de la tela como si eso fuera lo único que la mantenía en pie.

Ethan suspiró y se inclinó frente a la puerta abierta.

-Hola, pequeña. Soy Ethan.

La niña levantó la vista. Sus ojos reflejaban algo más que miedo. Algo que él conocía demasiado bien.

Puro terror.

-Lo vi -susurró ella con voz quebrada-. Vi al monstruo.

Ethan sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

No era el primero que había oído esa palabra. Y sabía que no sería el último.

Ethan se quedó en silencio unos segundos, dejando que la niña respirara. Sabía que no podía presionarla demasiado, no con el estado en el que estaba.

-¿Qué viste, pequeña? -preguntó con suavidad, apoyando un brazo en la puerta de la patrulla.

La niña tembló y apretó los labios con fuerza, sus ojos saltando de un lado a otro como si aún estuviera viendo lo que había sucedido.

-Era... era grande -susurró, apenas audible-. Caminaba como un hombre, pero... no era un hombre.

Ethan sintió un nudo en el estómago. No era la primera vez que escuchaba esa descripción.

-¿Puedes decirme algo más? -insistió, con cautela.

Ella negó con la cabeza, pero luego murmuró algo más.

-Tenía ojos brillantes. Amarillos.

Eso hizo que Ethan se pusiera tenso.

Los ojos. Siempre hablaban de los ojos.

Antes de que pudiera seguir interrogándola, la oficial que estaba a cargo de la menor se acercó con gesto firme.

-Creo que ya es suficiente por hoy, detective. La niña necesita descansar.

Ethan asintió, aunque sabía que el descanso no le serviría de mucho. Nadie que viera lo que ella había visto volvía a dormir igual.

Se alejó de la patrulla, encendiendo otro cigarro mientras miraba el bosque. Su instinto le gritaba que algo estaba muy mal.

-No crees en coincidencias, ¿verdad?

La voz de Ramírez lo sacó de sus pensamientos.

-No -respondió sin apartar la vista de los árboles-. Nunca.

El forense suspiró y se cruzó de brazos.

-Este es el cuarto asesinato en dos semanas, Ethan. Si seguimos a este ritmo, los medios van a volver esto un espectáculo. Y si la gente empieza a hablar de monstruos...

-No pueden tapar esto con explicaciones racionales -Ethan soltó el humo lentamente-. No cuando hay testigos.

Ramírez hizo una mueca.

-Lo sé, pero a nadie le conviene que cunda el pánico. ¿Qué vas a hacer?

Ethan tiró la colilla al suelo y la apagó con la suela de su bota.

-Voy a investigar. Y voy a encontrar lo que sea que está cazando en esta ciudad.

◆◆◆

Horas más tarde, Ethan estaba en su apartamento, sumido en documentos esparcidos sobre la mesa. Fotos de los cuerpos, informes forenses, recortes de noticias antiguas.

Pero lo más importante era el libro.

Lo había encontrado años atrás, cuando todavía intentaba convencerse de que el mundo era un lugar lógico.

Lo abrió con cuidado, pasando las páginas envejecidas hasta que encontró lo que buscaba: un dibujo rústico, una criatura de garras largas y ojos brillantes.

Hombres lobo.

Sabía que no eran solo cuentos.

Había pasado demasiado tiempo negando la verdad, pero los cuerpos no mentían. Las marcas en la piel de las víctimas no mentían.

Y ahora, la niña tampoco.

Ethan cerró los ojos por un momento, recordando algo que su abuelo le había dicho cuando era niño.

"Algún día tendrás que aceptar lo que eres, Ethan."

Apretó la mandíbula. No tenía tiempo para viejos recuerdos.

Porque en ese momento, sintió algo extraño.

Un escalofrío recorrió su espalda.

Como si alguien lo estuviera observando.

Lentamente, giró la cabeza hacia la ventana.

Y entonces los vio.

Dos ojos amarillos, observándolo desde la oscuridad.

Y antes de que pudiera reaccionar... desaparecieron.

Continuar leyendo

Heredero de la Luna de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Consentida por el CEO discapacitado
9.7
Traicionada por su exmarido y su propia hermana durante el parto, Novalee huye para sanar sus heridas. Seis años después, regresa decidida a vengarse de su familia junto a su pequeño hijo. En su búsqueda de justicia conoce a Millard, un poderoso y temido CEO con discapacidad que le propone un matrimonio por contrato. Pese a las dudas de su hijo y los intentos de ella por distanciarse, el implacable magnate dejará claro que su única debilidad es protegerla.
Portada de la novela Divorciada y fantástica: demasiado tarde para pedir perdón
8.6
Tras dos años de indiferencia con Isaac, el regreso de su antigua novia embarazada rompe el corazón de Caitlin. Aunque ella también espera un hijo en secreto, decide pedir el divorcio, pero él ignora su dolor. El tiempo transforma a Caitlin en una exitosa y bella diseñadora millonaria con múltiples pretendientes. Al ver su asombroso cambio, un Isaac arrepentido intenta desesperadamente recuperarla, suplicando perdón por sus errores del pasado.
Portada de la novela El Novio Indeseado
9.4
Helena Windsor, la distinguida sucesora de un vasto imperio, se enfrenta a un destino amargo tras ser obligada a un compromiso matrimonial. Su familia le impone una alianza con Gabriel Devereux, un poderoso magnate conocido por su carácter arrogante. Sin dejarse intimidar, Helena le asegura con desdén que su unión será un infierno. Pese a la hostilidad, Gabriel responde con intriga y desafío, intentando doblegar la gélida indiferencia de su futura esposa.
Portada de la novela Enamorada del CEO imbecil
8.9
Él ha amado en secreto a su mejor amiga desde que eran niños, pero ella solo ve una relación fraternal entre ambos. Sin embargo, el destino interviene mediante una serie de eventos desafortunados que los obligan a mudarse juntos. Bajo el mismo techo, la convivencia forzada sacará a la luz sentimientos ocultos y detalles que antes pasaban desapercibidos. ¿Podrán superar la barrera de la amistad y permitirse finalmente vivir un romance real?
Portada de la novela La Elegida Olvidada del Sol
9.6
Tras perecer en la indigencia por las mentiras de Citlali, Xochitl, la Elegida del Sol, regresa al pasado. En el altar, ante el desprecio del Emperador Itzcóatl, ella no ruega amor, sino que acepta el rechazo con frialdad. Conociendo que su sangre divina es el único sustento del imperio, Xochitl se retira para ver cómo la sequía y el desastre consumen el reino de su traidor. Pronto, aquel que la humilló deberá suplicar por la bendición que hoy desprecia.
Portada de la novela La Herencia de Alba
7.9
Santander, 1918. Alba Ansorena, una joven de la aristocracia, decide rebelarse contra su futuro impuesto. La sorpresiva aparición de su abuela cubana revela enigmas familiares que cambian su vida por completo. Bajo la sombra de una pandemia y el desinterés de la Corte, Alba inicia un romance prohibido con Eduardo Arias, un viudo marginado por la sociedad. Entre el escándalo y el misterio, ella arriesga todo por un amor que desafía las normas de su clase.

Dramas cortos populares

Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED