Capítulo 2

"CAPÍTULO 2"

Hanbal

Horas más tarde…

Hace varias horas que estoy en la casa de Darla, ya amaneció y toda la hora me levantaba para ver si ella no tenga alguna pesadilla ya que es desesperante para mi verla llorar.

Se que es repentino y rápido, pero mi ángel es todo para mí, es como me enamorara de ella a primera vista.

Por otro lado, tengo la idea de convertirla en mi vieja dama dentro de 4 meses para que ningún presidente o hermano me la quite, conquistare a Darla para que sea mía. Sacudo mis pensamientos al escuchar la voz de mi dulce Ángel.

— Hanbal, ¿qué paso? ¿Por qué no me haces caso? — dice Darla con el ceño fruncido y los brazos cruzados.

Me encanta cuando se enoja, se ve tan tierna.

— Estaba pensando en ti, Ángel — confieso, me volteo para ver y ella se aparta su vista.

— Quiero saber una cosa, Hanbal — dice mirándome sería.

— ¿Qué paso? — digo confundido.

— ¿Por qué yo? ¿Por qué no otra? — interroga y yo trago duro porque no sé qué decirle, me pongo nervioso de repente escucho que tocan la puerta, enseguida me levanto para abrir, miro a un tipo joven con un pai en la mano.

— Bienvenido al vecindario espero que le guste mi pie de limón — dice le saco rápido de la mano, le cierro la puerta por la cara, me doy la vuelta y me encuentro con una Darla enojada.

— ¿Porque estas así? — pregunto confundido.

— Porque le cerraste por la cara al pobre vecino — me regaña enojada mientras se dirige a la puerta y la abre, el niño esta por marcharse, pero ella le detiene.

— Espera, quiero disculparme por el trato de mi amigo ¿Quieres comer con nosotros el pie que trajiste? — habla comienzo a rodar los ojos y bufo.

— Si claro — dice el chico sonriendo decido irme a la sala. El chico llevaba un chaleco de Mc y me sorprendí.

Tengo que tener cuidado con este hombre.

— ¿Qué haces en mi territorio y en la casa de mi chica? — gruño comienza a abrir los ojos con asombro.

— Sólo vine a traer pie de limón porque mi vieja dama me obligó — se justifica bufando y con los brazos cruzados.

— Si te acercas a ella, te corto las pelotas — susurro amenazando al tipo para que Darla no lo escuche, comienza a asentir temeroso.

Darla llevo el pie a la cocina para poder cortar y compartir. Nos quedamos los dos con un silencio incómodo, escuchamos que Darla viene con los pies y tazas en una bandeja.

Minutos después…

Una vez que se vaya el tipo me doy la vuelta para estar enfrente de Darla.

— Tu vienes de nuevo conmigo en el Club y no quiero un no por respuesta, ese tipo tenía un chaleco igual al mío y es más peligroso que yo, no te conviene estar sola en este territorio — comento serio y ella se pone pálida comienza a maldecir en otro idioma para que yo no pueda atender.

— ¿Sos rusa? — pregunto confundido y ella se tensa.

— Si — dice cortante.

— Anda a buscar tus cosas, no te dejaré sola acá — digo y ella niega con la cabeza varias veces.

Que manera de llevarme la contraria.

— Yo me puedo manejar sola, no hace me falta tu ayuda. Te pido que te retires de mi casa ahora — dice decida mientras que se dirige a la puerta para poder abrirme, me hace una seña de que me vaya. Suspiro y salgo de la casa, agarro mi moto para irme al club.

Horas más tarde…

No quiero que me odie ni nada por el estilo, pero medidas desesperadas requieren de acciones desesperadas. Mi mente nunca dejará de pensar en el peligro en donde estará Darla.

Estoy enfrente de la puerta de Darla, miro mi reloj y bufo son las 4 de la mañana.

No he podido dormir en toda la noche.

Trato de abrir la puerta con un truco que me enseñó Musim, y funciona, me dirijo hacia la habitación de Darla, miro que su puerta está medio abierta, me acerco a ella y toco su mejilla se revuelve en la cama, se da vuelta en el otro extremo de la cama.

Me acuesto en el sofá que tiene en la sala y me duermo.

Darla

Joder este tipo sabe cagar las misiones de las personas. No voy a poder hacer mi trabajo con el en mi camino.

Soy una agente que vino solamente para meter en la cárcel al grupo más peligroso de los Estados Unidos y justo me fui a parar en manos de un presidente de un club, todo el lloriqueo santo fue una actuación, sólo quiero que me deje en paz para poder capturar al presidente de ese club y yo podré ser libre, aunque él me podría ayudar en todo esto.

Me despierto, me voy directo al baño, me ducho y me pongo mi atuendo para la misión cuando empiezo a bajar, me paro directamente y miro al tipo que todavía no sé fue.

Denme paciencia.

Me voy para cambiarme todo lo que me puse para poder levantar sospechas. Me pongo un vestido floreado y me hago unas trenzas, al cambiarme todo, me dirijo a las escaleras y huelo un rico aroma, me encuentro al tipo cocinando, se da la vuelta y me mira sonriendo.

— Te hice tu desayuno — dice mientras pone en el plato unos huevos revueltos con pan tostado, me hace un gesto para que me acerque a comer.

— No tenías que hacerme el desayuno — digo tímida.

Eres mi Ángel, tengo que hacerlo- dice, sonrío y como un poco del huevo revuelto.

Empieza de nuevo con ese nombre. No me llamo ángel, me llamo Darla.

— Esta muy rico — digo con la boca llena y el me mira mal.

— No hables con la boca llena — me riñe y yo ruedo los ojos.

— No me ruedes lo ojos — gruñe enojado levanto mis manos como signo de rendición.

— Ya tranquilo, Dios que amargado eres — susurro para mí misma, al terminar mi desayuno miro la hora y maldigo porque tengo que estar en la Comandancia hace 1 horas atrás.

— Me tengo que ir — es lo único que digo mientras me levanto y el me mira confuso.

— ¿Dónde tienes que irte? — pregunta con interés.

Que te importa.

— En la policía — respondo sería y el me mira más confuso todavía

Capítulo 3

"CAPÍTULO 3"

Hanbal

No entiendo porque mi ángel tiene que ir a la comisaría del pueblo ¿Le ha pasado algo malo? El secuestro no cuenta porque un impulso de amor a primera vista. Sacudo mi cabeza por la estupidez que estoy diciendo. Observo a la mujer que está frente mío.

— ¿Por qué tienes que ir a la comisaría? — pregunto confundido mirando a mi ángel quien por unos segundos duda contestar la pregunta, escucho que suspira.

— Porque es mi misión atrapar a unos de los clubes de aquí — confiesa, abro mis ojos asombrados, trato de decir algo, pero ella se adelanta de nuevo.

— Me enviaron porque el pueblo de aquí corre peligro y ese sujeto que trajo el pai de limón es uno de los miembros de ese club. Ese fue el motivo por el cual acepté el regalo del muchacho. Cuando apareciste no sabía cómo actuar porque me tomaste por sorpresa y no estaba en mis planes ser secuestradas por otro presidente — contesta con seriedad y yo me quedo en shock.

— Eres policía — murmuro para mi mismo.

— Si lo soy — admite contestando.

— Sos mi ángel, una hermosa policía — digo sonriéndole.

— ¿No estás enojado? — pregunta confundida, pienso unos segundos mientras miro a la persona que está frente mío.

— No estoy enojado, quiero ayudarte a atrapar a ese presidente para que nos deje en paz a mí y a los otros — respondo con tranquilidad.

— Está bien me ayudarás, espérame aquí un rato — dice suspirando y yo asiento.

Minutos después...

— Vámonos ya — dice mientras baja la escalera y salimos de la casa, miro de arriba a abajo y mi amigo se despierta porque una mujer jodidamente excitante, comenzamos a ir en la camioneta, pero sigo mirándola.

— No babees tanto chico — dice con burla mientras palmea mi pecho.

— Déjame preguntarte algo — hablo mientras trago mi saliva.

— ¿Qué quieres saber? — cuestiona sin mirarme.

— ¿Eres policía no? ¿Entonces todo ese lloriqueo que hiciste fue de mentira? — interrogo con curiosidad.

— Si lo fue, no te tengo miedo — dice seria y a la defensiva.

— ¿Y como se llama el club que atraparemos? — pregunto interesado mientras camino.

— Es confidencial — responde seria de nuevo, alzo la mano.

— Y cómo quieres que te ayude si tú no me quieres decir nada — digo frustrado.

— Tú quieres ayudar, yo no te pedí ayuda — dice encogiéndose los hombros, al llegar a la comisaria los policías hombres miran el trasero de mi mujer y eso no me gusta nada comienzo a gruñir y le agarro de su cintura.

— ¿Qué haces? Suéltame ya — susurra entre dientes.

— Eres mía Ángel acuérdate de eso — susurro en su oído.

— Me acuerdo, pero suéltame estamos en mi lugar de trabajo — susurra y yo la suelto, llegamos a la recepción de policía.

— Hola soy la agente Peterson, vengo a hablar con el oficial McLaren tengo una misión en el pueblo para capturar un nuevo club instalado aquí en el pueblo — se presenta con profesionalidad mientras muestra su placa, la recepcionista llama al comisario.

— Enseguida lo atenderá — dice y asiente con la cabeza varias veces.

Minutos más tarde…

— Muchas gracias por venir agente — agradece el comisario sonriendo.

No me cuadra en algo bueno.

— ¿Que pasa comisario? — pregunta confundida mi ángel.

— ¿No le dijeron? Tú serás la nueva comisario jefe del pueblo, y yo me retirare porque estoy muy viejo para la profesión — explica, mi mujer está en schock por lo que acaba de confesar el hombre.

— ¿¡Que!? — chilla y me mira comienza a negar con la cabeza mientras camina de un lado al otro.

— No puede ser, No me dijeron nada, acordamos que, si atrapada al club me dejarían en paz, pero nunca seré libre — dice llorando a mares, me parte el corazón verla llorar.

— Ángel, siéntate, No estás sola en esto, yo y mi club te ayudaremos en todo lo que necesites — digo y ella me abraza.

— Muchas gracias por la ayuda, por todo lo que estás haciendo por mí, Hanbal — agradece sollozando.

— Es un placer y honor ayudarte mi ángel porque sos mía, de nadie más — digo mientras se separa de mí y se seca las lágrimas.

— Está bien lo hare, estoy dispuesta arriesgar todo, será el comisario del pueblo — dice.

— Así se habla ángel — digo orgulloso de la decisión que ella tomó.

Igual te protegeré ángel cueste lo que cueste

Darla

Nunca pensé que Hanbal esté interesado en ayudarme a atrapar al presidente de un club tampoco pensé que estaría tan interesado en mí. Solo espero que coopere un poco y que no sea muy posesivo conmigo porque estoy a punto de no tenerle paciencia.

"CAPÍTULO 4"

Hanbal

Tres semanas después...

Hace tres semanas que no veo a Darla, los dos nos separamos porque cada uno tenía trabajo y estas semanas hubo muchos problemas en la casa club.

Por otro lado, he tenido muchas dudas en mi cabeza, porque no le dijeron a mi Ángel que iba a hacer el comisario del pueblo. Estoy sentado en el bar del club tomando unas cuantas cervezas.

— Prez tenemos un problema — habla Musim mientras se sienta en el bar., hace una seña para que la camarera le una cerveza también.

— ¿Qué paso? — pregunto confundido, me volteo para mirarlo, Musim baja su cabeza y suspira frustrado.

— Prez, alguien está robando el dinero del Club — contesto serio, me llega una buena idea.

Espero que esto sirva de algo.

— Llama a la policía, veremos que pueden hacer ellos — ordeno con tranquilidad y el confundido asiente, pero con dudas.

— ¿Por qué a la policía? Nunca involucramos a la policía en nuestros problemas — pregunta confundido todavía y me estaba cabreando.

¿Por qué siempre quieren cuestionar todas mis ordenes?

— Solo llámalos y ya — ordeno entre diente, asiente rápido y comienza hacer la llamada empieza a hablar con la policía al instante luego me observa a mí, cuelga.

— Ya vendrán — es lo único que dice.

Estoy feliz porque podré ver a mi mujer hoy.

Minutos más tarde...

Darla no está aquí solamente un policía está aquí, está haciendo preguntas e investigando lo sucedido.

Quería que ella estuviera aquí.

— Señor, quisiera hacerles unas preguntas — dice la voz de una mujer y me doy la vuelta, pero la ilusión se esfumó cuando me Di la vuelta y asiento con la cabeza varias veces.

— ¿Quiénes son los saben la clave de la caja fuerte? — pregunta mientras anota la policía.

— Musim y yo. Nadie más puede entrar aquí — contesto.

— ¿Alguien sospechoso? ¿No notaron nada extraño? — interroga y yo niego varias veces.

— ¿Dónde está el comisario? — cambio de tema con interés.

— Ella está en una misión señor — informa.

— ¿Cuál misión? — pregunto interesado.

— Es confidencial señor — informa y asiento con la cabeza.

Joder, extraño a esa mujer. No puedo dejar de pensar en ella.

Una hora más tarde…

Los oficiales se fueron decido ir a la comisaría para poder verla. Llegué a la comisaría entonces Darla con su traje de policía, le hace ver sexy y eso me gusta más al darse vuelta me mira y sonríe comienza a caminar hacia mí.

— Hola Hanbal ¿cómo estás? — me saluda.

— Bien, vine porque me robaron y también para ayudarte a atrapar al club que me dijiste — digo y ella asiente con la cabeza.

— Ustedes los clubes son muy extraños porque estuve investigando y hacen todo por su cuenta — dice pensativa.

— Nosotros no, siempre le ayudamos al sheriff — miento descaradamente porque no es verdad al contrario le causamos más problemas.

— ¿Como se llama el club que tienes que investigar? — pregunto interesado.

— No puedo decirte, es confidencial y también no me interesa tu ayuda — me hace recordar con seriedad, ella se da la vuelta, le agarro del brazo, tomo su cintura y le pego hacia mí.

— No te pongas así, me gusta cuando estas enojada, pero tienes que saber algo de mi yo nunca me rindo, lucho por cosas que me interesan como tu — susurro en su oído y le suelto empiezo a dirigirme hasta la salida del club, sonrío.

Esta angelita tiene que ser mía y no la dejaré escapar-pienso monto mi moto y tomo rumbo para ir al club.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED