Portada de la novela Es mejor alejarnos

Es mejor alejarnos

7.9 / 10.0
La vida de la protagonista se desmorona tras intentar ocultar un oscuro pasado mediante engaños. Al ignorar las advertencias, no solo perdió el amor de José Eduardo Villalobos Daza, sino que deshonró el apellido L'Charme Novoa ante sus padres y su hermana María Joaquina. Con su felicidad destruida por la verdad, ahora enfrenta una profunda vergüenza. ¿Podrá el afecto superar la traición o la única salida será el distanciamiento definitivo?

Es mejor alejarnos Capítulo 1

Los brazos de José Eduardo rodeaban mi cintura, después de ese almuerzo quedamos con mucho sueño los dos, por eso decidimos encerrarnos en la habitación asignada y me alegró que fuera la última; así no escucharían nuestras locuras.

Tenía dos semanas de pasar con mucho sueño y una vez nos encerramos me quedé dormida. Al abrir los ojos vi que mi marido me tenía prisionera de sus brazos fuertes, le acaricié el cabello azabache, luego las cejas. Lo adoraba, desde que lo vi esa tarde ingresando con Alejandro a la casa de mi hermana Maju.

Desde ese entonces despertó en mí una extraña necesidad, porque no era la típica sensación de llevármelo a la cama. —En aquel entonces mi deseo estaba siendo controlado por los medicamentos que ya había iniciado a ingerir unos tres meses antes de conocerlo.

Debo aceptarlo, mi vida cambió desde que el padre Castro se presentó en mi vida, de hecho, desde que conocí del Creador. El haber encontrado la fe fue el inicio de mi recuperación. —Yo sabía de mi condición y por más que intenté controlarla desde muy joven, solo Dios pudo hacer el cambio, y luego al llegar José Eduardo sellé mi pacto con el Altísimo, lo vi como una recompensa, él para mí siempre será mi salvación.

Desde los catorce años supe que no era normal, había algo en mí y me desesperaba, por dos años soporté, y al investigar mis síntomas supe que sufría de hipersexualidad, la cual se incrementó cuando experimenté mi primera relación íntima con un compañero del colegio y calmó un poco ese malestar. Comencé a desarrollar una vida secreta, pero nada me saciaba, solo lo calmaba un orgasmo. A mis diecisiete años tuve el valor de ir a un médico por mi cuenta, comencé a medicarme y eso bajó por temporadas la necesidad de buscar placer.

Sin embargo, fracasé en cada tratamiento, mi dopamina causada por el placer era mayor, mi cerebro había generado demasiado de esa sustancia al tener un orgasmo que solo se calmaba teniendo más, era como el que desarrollaba un placer por la comida, por el cigarrillo, alcohol o drogas. Era consciente que había generado una adicción al sexo.

Mi error fue no hablarlo a tiempo con mi familia para que antes de tener relaciones pudiera haber sido controlado, lo que hice fue avivar más y sucumbir en el placer sexual. El problema es que si no te controlas la necesidad aumenta. Por eso llegué voluntaria, apenas cumplí la mayoría de edad a una agencia de prestar los servicios de placer por catálogo, en otras palabras, me convertí en una… prepago.

¡Qué estoy orgullosa de eso! Nunca lo he estado, por eso lo he ocultado y luchado por curarme. La sanación vino cuando desesperada en una crisis de depresión y me avergüenza decirlo, intenté quitarme la vida y por arte de magia el padre Castro lo impidió. Volví a recordar esa tarde, estaba al borde de lanzarme a un abismo a las afueras de Bogotá cuando el padre llegó.

—¿Se ve mejor la vista desde este punto de vista? —dijo el anciano a mi lado—. Sí. Se ve más bonito de este lado, Dios es perfecto, sabes, jamás me imaginé que el caminar buscando una gasolinera, iba a encontrar a una jovencita llena de vida que sabe apreciar estos momentos tan maravillosos como el admirar la naturaleza.

Me quedé mirando a ese anciano con cara de, ¿qué pasó aquí?, yo no quería eso, ni siquiera he mirado la vegetación.

» Mire, señorita, esas gaviotas. —señaló al horizonte, yo lo veía incrédula—. Tanto que me venía quejando porque el carro, ¿te puedes imaginar? Quedé sin gasolina, pero usted me ha enseñado una vez más que las cosas pasan por una razón. —extendió su mano.

» Mucho gusto, soy el padre Rafael Castro

En ese instante rompí a llorar, no supe el porqué, solo lo hice y no me di cuenta en qué momento había puesto distancia del abismo. Era inaudito que a mis veintiún años sintiera que mi vida no servía de nada, no tenía ningún motivo para hacer lo que hacía. Hija de una de las mejores familias de la ciudad, con dinero, con unos excelentes padres y una hermana a la cual adoraba. Después de un tiempo un pañuelo me fue extendido…

Mi celular me sacó de mis recuerdos, José seguía profundo, con cuidado salí de la cama y tomé el celular. Al ver el mensaje el mundo se volvió a caer. «¡¿Cómo carajos se averiguaba siempre mi número de celular?!» Ya no podía más, Rodrigo Cifuentes me volvía a amenazar.

Debía hablar con César, él me ayudó una vez… miré a mi esposo, tenía tanto miedo de perderlo, estos dos meses de viaje fuera de Colombia fueron tan maravillosos. —borré el mensaje, apagué el celular, volví a la cama en busca de los brazos de José Eduardo, no había sido fácil, pero Dios, los consejos y los trabajos sociales que el padre me ha conseguido, aparte del medicamento, los cuales ayudaron tanto.

Ahora era mi esposo quien me curaba a diario, yo no fui como mi hermana, mujer de un solo hombre, desafortunadamente fui muy diferente. Ahora tenía seis meses sin medicamento y que nada había pasado, podía decir que me había curado, con mi esposo era suficiente, ni en pensamiento le he sido infiel, desde que lo conocí, este hombre me llenaba de todas las manera y formas posible, era cierto que practicábamos sexo de manera activa, jamás me le negaba, pero no era solo sexo, desde un principio, José Eduardo generaba en mí una paz porque prefería más sus brazos protegiéndome a intimar. Por fin la balanza se equilibró.

—¿Qué hora es? —preguntó.

—Las seis de la tarde.

Seguíamos desnudos, era cierto que teníamos sueño, pero no dormimos hasta no disfrutar de nuestros cuerpos.

—¿Nos bañamos juntos mi Diosa? —Ese apodo me lo puso desde que hicimos el amor por primera vez.

—Solo bañarnos.

—Ni tú te lo crees. —dijo con picardía, mordió una parte de mi piel—. Te amo Patricia. —Su mirada cambió y me asusté.

—¿Qué pasa?

—Lo he estado pensando, creo que tanto tu ansiedad como la mía por tener un hijo es lo que nos está bloqueando. Por eso quiero adoptar.

Eso también me frustraba, por tanta medicación para bajar mi deseo podría haber creado una infertilidad, no lo había confirmado, temo que un doctor me diga que soy estéril. Pero estaba aferrada a Dios, solo él podía cambiar todo.

—Si tú quieres, por mi bien. —sonrió.

—La otra semana comenzamos con los trámites.

—Perfecto. —Nos besamos.

------------------------------------------------------***----------------------------------------------

NOTA: Para todo lector interesado. Esta es la tercera novela de la serie perdóname que estoy publicando en esta App. La primera se llama; No voy a perderte, la segunda; Caminos separados, y esta es la tercera entrega. Se pueden leer por separado, aunque llevan una secuencia cronológica y se habla de lo ocurrido antes de esta entrega. Espero les guste, como las anteriores y recuerden, es una novela de pedir perdón, entregar perdón y perdonarnos a nosotros mismos. Un abrazo.

Continuar leyendo

Es mejor alejarnos de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Amor Al Primer Beso
8.2
Zoe intenta rescatar a su amiga de una cita terrible ocultando su identidad tras una peluca y un maquillaje intenso. Todo se tuerce al notar que el pretendiente es Wade, el estudiante más famoso de la universidad. Pese a que ella confía en su disfraz, Wade se siente atraído por el misterio y decide iniciar un juego de seducción estratégico. Entre astutas trampas y una tensión creciente, Zoe no podrá evitar caer rendida ante el chico que pretendía burlar.
Portada de la novela El Heredero Del CEO: Esta Vez No Es Un Contrato
9.2
Gerard, el sucesor de la dinastía Mclaren tras Sofía y Christopher, vive un intenso romance con Marianela, una joven latina. Aunque su matrimonio parecía perfecto, el paso del tiempo y la rutina debilitan su relación. Esta vulnerabilidad es aprovechada por una antigua conocida movida por el rencor, quien reaparece con el único fin de separar a la pareja. Ante traiciones y envidias, deberán demostrar si su unión es capaz de sobrevivir a las amenazas externas.
Portada de la novela Fácil fue amarla, difícil fue dejarla
9.1
Engañada por la falsa lealtad de Marc, Stella decide destruir sus recuerdos nupciales y ejecutar una venganza implacable. Tras infiltrarse en una misión secreta, desmantela el imperio financiero de su esposo y finge su propia muerte para escapar. Sin embargo, el destino los cruza nuevamente en una gala exclusiva, donde ella reaparece del brazo de un poderoso magnate. Ante un Marc arrepentido, Stella muestra un frío desprecio, dejando claro que su perdón no tiene precio.
Portada de la novela La Herencia de Alba
7.9
Santander, 1918. Alba Ansorena, una joven de la aristocracia, decide rebelarse contra su futuro impuesto. La sorpresiva aparición de su abuela cubana revela enigmas familiares que cambian su vida por completo. Bajo la sombra de una pandemia y el desinterés de la Corte, Alba inicia un romance prohibido con Eduardo Arias, un viudo marginado por la sociedad. Entre el escándalo y el misterio, ella arriesga todo por un amor que desafía las normas de su clase.
Portada de la novela La Reina de su Perversa Traición
9.0
Camilo traiciona a su esposa con Carla, su becaria. Pese al perdón inicial, la violencia estalla cuando él la hiere para proteger a su amante, desoyendo que el embarazo de la joven es un engaño. Obsesionado, exige que su mujer acepte una humillante vida compartida. Tras la desaparición de Carla, Camilo pierde el juicio; saca a su esposa del hospital a la fuerza y, mediante tortura y amenazas con un cuchillo, la culpa por la misteriosa ausencia.
Portada de la novela Me Enlazo A Tu Destino
8.2
Un matrimonio por contrato me vinculó a mi jefe tras un engaño inesperado. Lo que parecía un favor se convirtió en una boda impulsada por la traición de mi ex y la astucia de mi marido. El amor surgió entre nosotros, pero descubrir que mi destino fue manipulado quebró mi confianza. Ahora, rodeada de secretos y heridas profundas, debo decidir si escapar de este oscuro vínculo o luchar por la felicidad en una relación nacida de la mentira.

Dramas cortos populares

Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED