Corrí tan deprisa que sentía como los músculos de mis piernas quemaban, corría y corría casi con desesoera ión, sintiendo ese dolor en el pecho, no recordaba que me alejara tanto del Consultorio, subí la quebrada con mas dificultad de lo que pensé, mi uniforme quedó completamente cubierto de tierra y barro.
Corrí sin mirar atrás, solo con la imagen de sus ojos pegados en mi retina.
Estaba asustada, realmente impactada por la violencia en la que estaban inmersas esas personas, pero mas aún impactada por sus ojos...
me vió...
me vió y corrí, no miré atrás, no sé que habrá pasado finalmente con el y esos matones, simplemente me alejé de ese encuentro en el que quizás pude haber terminado mal.
-¿Dónde estabas Mujer! Salí a buscarte pero no te encontraba, ya estaba pensando en llamar a la policía para buscarte, no contestabas tu telefono
-Eh... si, no exageres Irene, estoy bien.
Ella sonrió, mi voz sonó entrecortada por el esfuerzo que me supuso el llegar hasta aquí
- Estoy bien, solo salí a dar un paseo y bueno...
-¡Tu ropa esta asquerosa !
-Si, me caí en el camino, andaba algo distraída
-Bueno, bueno como sea, linpiate un poco, hay mucha gente esperando, Fabiola ya acabó asique se fué a esperar en la ambulancia a que todos terminaran, solo falta cerrar el vacunatorio
-ok, pueden irse, yo termino de cerrar todo, no se preocupen
El tiempo transcurrió de tal forma que al volver a la consulta el sol ya se estaba escondiendo tras los cerros, en el vacunatorio aun quedaban unas 15 personas, Vicente se despidió de mi disculpándose por Fabiola, yo solo asentí, como siempre su abrazo era mas largo de lo común y un tanto inquietante.
-Bueno, si quieres un día hablar con alguien... no lo sé, vivo cerca... podríamos ir a tomarnos algo por ahí
Dijo mientras pateaba una piedrilla del suelo, el gesto me pareció tan infantil que me hizo sonreír
-¿No estarás invitándola a salir verdad?
Cristian apareció tras de el con una enorme sonrisa
-Vamos Doctor, Sabes que yo estoy antes que tu en la fila
Me guiñó el ojo, nuevamente salvada por este gran hombre de bíceps hipnóticos.
Se despide con un abrazo y esta vez yo me quedo mas tiempo de lo normal abrazando a Cristian, es agradable, muy agradable, pero de ese agradable tierno, protector, como diría Irene "es un abrazo largo pero no sexuado"
Y ella, Irene, no se va sin antes hacerme una bendición del Universo, decretando que el amor de mi vida se haga presente lo antes posible para que me olvide del "gilipollas" de Cristóbal
-Extrañaré tu imitación de española
-Venga Tía que vosotros llamáis y en menos que se demora en cantar el pandero os estoy en tu apartamento!!!
Siempre es un gusto verla...
-Sin duda, suena como antivirus de computador
Cristian ríe mientras da un suave apretón de hombros a Irene
-Ya deja de ver “La casa de papel”
Pasada las 9:00 de la noche me despido de la señora Carmela del Carmen, una viejita muy simpática y amorosa, siempre cuenta la misma historia del por qué su padre la llamó así, al parecer el día que ella nació su padre se fue de parranda con el trabajador civil que la inscribió en los registros de niños nacidos y no recordaban bien el nombre que habían quedado en ponerle con su madre, por lo que decidió inscribirla en el registro como "Carmela del Carmen", sonrío cada vez que me cuenta la misma historia, es una señora muy dulce, cuya mente está comenzando a perderse en los recuerdos de un pasado en los que vivía con su gran y único amor, después que enviudó nunca mas buscó refugio en otros brazos, siempre enamorada de su amor que partió hace ya muchos años
-…y por eso me llamo así hija, es una tontera pero bueno...
-Pero es muy original, si no le hubiesen puesto así su padre ahora no tendría una historia que contar
-Tienes razón mi niña
Se despide de mi con un abrazo, a pocas personas suelo abrazar pero ella es una de esas pocas...
Cierro la puerta principal tras ella, el día fué largo... guardo el fonendo en su estuche, recojo la basura que queda olvidada por ahí, apago el Pc, este tarro que apenas corre, ya han sido muchas emociones vividas el día de hoy, estoy cansada y aun me espera el viaje de vuelta, espero no quedarme dormida al volante, tendré que ir escuchando música fuerte o algún programa radial de esos que se burlan de todo y donde todo es pura risa.
La puerta principal se abre de golpe...
- Lo siento está cerrado por hoy, si necesita alguna urgencia el Servicio de urgencias esta abierto, por el otro costado es la entrada, Ana está de turno...
No reconocí que era el hasta que me encontré de frente con sus ojos...
Su cabello estaba cubierto de tierra y sangre, su ceja derecha tenía un corte que ya no sangraba pero claramente necesita cerrarse, en su labio también llevaba un corte, estaba cubierto de polvo
-¿Esto no es un maldito hospital? Y usted una... -calculó sus palabras- ¿doctora?
-... enfermera... soy enfermera...
Sus ojos vacilaron un instante, quizás sopesando el volumen de mi voz, que sonó mas como a un chillido, dió un paso hacia delante e instintivamente retrocedí
-No te haré daño, solo necesito que me ayudes a cerrar esto...- Me muestra un corte de unos 5 centímetros que cruza su sien hasta su cabello - me lo debes enfermera
-¿Perdón... yo por que tendría que deberte algo yo a ti ....?
- Por el juramento a la bandera,ese que hacen de salvar vidas y esa mierda.
-No soy policía para hacer esos juramentos, ni doctora
Camina nuevamente hacia mi, pero esta vez no retrocedo
-¿Por favor?
Añade, mientras sus ojos recorren mi cara, asiento levemente mas confusa que temerosa.
Lo recuesto en la camilla, claramente le dieron una paliza, toca su estómago como si le doliera, escuché un leve quejido cuando reposó su cuerpo, abro el botiquín y comienzo a prepararlo todo tratando en todo momento de darle la espalda evitando que viera mi nerviosismo, tomo la bandeja con los materiales para su curación, la dejo en la mesita que está a su lado, me obligo a concentrarme en mi tarea, solo en mi tarea.
Limpio la herida con suero fisiológico y con una pinza voy retirando pequeñas piedras y basura de la zona, el no gesticula, ninguna mueca de dolor, cierra los ojos, ahora puedo verlo mas de cerca, es joven no debe superar los 25 años, sus rasgos son varoniles, mandíbula ancha, su nariz es robusta, sus labios perfilados y carnosos, sus cejas... suturo la herida que divide su ceja en dos, "quedará una cicatriz ", repito el procedimiento, limpio, y pongo un enfrentamiento para cerrar la herida, me pongo nerviosa cuando bajo a sus labios, este tiene un corte, no es profundo lo limpio y puedo verlo mas claro, noto una leve sonrisa en su cara cuando el algodón se cae de la pinza y termina en el cuello de su polera, lo tomo con los dedo, un manchón de tinta negra se asoma por el cuello, es un tatuaje, me entra curiosidad por saber qué es y qué significa, la pregunta tonta de siempre "¿tiene significado tu tatuaje?" Como si todo aquel que se tatuara lo hace para conmemorar una étapa importante de su vida, algún evento en el que salió triunfante , pero quien compartiría algo tan personal con una desconocida.
Tatuarse un evento importante... de ser así tendría el rostro de Cristóbal en mi hombro o el numero 10 para no ser tan evidente... muevo la cabeza para quitar ese pensamiento
-¿No qué...?
Pregunta aun con los ojos cerrados
- Nada...
Repongo y volteo con la escusa de buscar mas gasas, debo controlarme este chico me intimida, me parece medio malas pulgas, quizás sea un matón, Es un chico malo, malo y sexy, extremadamente sexy responde mi subconsciente, lo obligo a callarlo antes que note que estoy pensando de mas.
-Puedo darte unos analgésicos para el dolor, si quieres... después de esa golpiza... amanecerás con dolor...deberías tomarte una radiografía para descartar que tengas una costilla fracturada...
Mi voz se va apagando con cada frase que pronuncio
-¿Cómo sabes que me golpearon?
Permanece con los ojos cerrados, las manos en el abdómen, me ruborizo ahora si que ya no tengo escapatoria,
demonios, quizás el no me vió en la quebrada esta tarde, estaba atrás de un árbol... no sé como salir de esta
-Solo decía, por el tipo de herida... no creo que te cayeras de un árbol.
- Me caí de un árbol.
Respondió, entonces decidí no hablar mas, si definitivamente es mas joven, aunque su voz es ronca, es alto debe medir uno ochenta, su cabello no era largo pero seguro podría tomarlo con mis dedos...
Tirarlo...
¿pero qué demonios....?
Me sorprendí a mi misma en mis pensamientos, debo controlarme, esto no me había pasado antes, una vez cuando estaba en internado y debía realizarle las curaciones a un esquiador, que había tenido un accidente, era guapo y muy amable, a diferencia de este sujeto que es bastante mal educado, en aquella ocasión dejé que mi mente volara y si coquetee con un desconocido, pero solo fué eso.
-Eras tu ¿verdad?
-¿Qué...?
Sin querer dejé caer las tijeras a la bandeja de curaciones
-Hoy, en la quebrada... sé que eras tu
Giro lentamente para ver su rostro, pero el sigue recostado con las piernas cruzadas y las manos entrelazadas en su abdómen
-Lo siento... no quise espiar...
Me quedo un momento esperando su respuesta pero el solo sonríe, aun con los ojos cerrados.
Mi respiración es agitada, pero continuó limpiando y suturando sus heridas, el nuevamente entre abre los labios y deja escapar un leve suspiro cuando apoyo mi muñeca un instante de mas en su hombro mientras le aseguro una gasa en la cabeza.
-¿Qué les hiciste?
La pregunta escapó de mi boca y me arrepentí al instante, abre los ojos de un golpe dejando la mirada fija en el techo
-¿Qué te hace pensar que el culpable soy yo?
- El dijo, el hombre - me sonrojo y mi voz suena bajo- el tipo que estaba contigo, el dijo que tu te habías metido con sus cosas...
Vuelve a cerrar los ojos, se queda en silencio un instante
-Es un imbécil, pero tiene razón, en parte, pero, lo que me deja mas intrigado es lo prejuiciosa que eres
-No lo soy
Respondo rápidamente, de improvisto se sienta quedando a unos 30 centímetros de mi rostro, sus manos apoyadas a un costado, se inclina un poco mas hacia mi, mi pulso se acelera, debo abrir la boca para respirar mejor
-¿Qué edad tienes?
Mi rostro está pálido, no respondo, me quedo mirándolo sin entender el hilo de la conversación
- ¿ Qué, edad, tienes?
- El orden correcto para conocer a alguien es preguntar primero su nombre
Digo demasiado rápido a mi parecer, pero el solo se limita a sonreír, por un leve momento, solo por una milésima de segundo creo ver que observa mis labios antes de seguir el recorrido de su vista, el silencio apremia y la radio que sonaba a volumen bajo deja de tocar, toma aire para decir algo pero la puerta se abre de repente, Ana entra al Box
-Vi las luces encendidas de la consulta y pensé que habías olvidado apagarlas
-No, solo tuve una urgencia de último momento
Ella se queda pasmada al ver a mi paciente, sus ojos lo recorren de pies a cabeza y pone esa cara de tonta cuando ve a alguien que le gusta, se apoya en la pared y saluda.
-Hola.. buenas noch.... -es interrumpida por los movimientos rápidos del muchacho quien se baja de un salto de la camilla
-Debo irme
rapidamente toma su chaqueta y sale por la puerta
-Espera, necesito tus datos para ingresarlo en la Ficha
Pero el no mira atrás, abre la puerta y se pierde en la oscuridad de la noche
-Ya se fué...
Digo con un tono mas triste de lo que pretendía sonar
-¿Qué hacia Franco aquí?
-¿Franco?
-Sí, ese es su nombre, es un mijito rico que te lo comes con chaqueta y todo
Hace un gesto de chuparse los dedos, extrañamente a mi molesta.
-Ana... por favor...
-¿Qué?! Apoco no? Si está de fileteárselo mujer o eres una santa o eres ciega
-Está bien, pero no hables así
-"hay si" "Las mujeres no hablan obscenidades" ¡chupalo"
-¡Ana! No, no es eso, pero debes cuidar tu forma de hablar, estamos en el trabajo
-Que eres aburrida, bastante, te informo que las mujeres hablamos obscenidades, vemos porno, nos embriagamos y cogemos por coger.
-Dios, mejor ayudame con los datos que sepas de...
-Franco
-Franco...
Ana me da algunos de los datos de el, la verdad es que casi nada, solo podré llenar la lista de insumos que usé, debere buscar la forma de encontrar su ficha, de lo contrario no me cuadrarán el informe de stock de insumos a final de mes.
Ella está muy entusiasmada hablandome de el, bromeo para saber si había tenido algo que ver con ella pero ella solo se limita a decir mas tonteras
-Ya quisiera yo, pero es muy mala junta a nadie le conviene alguien como Franco, al menos que solo sea para pegarse una cogida o dos pero para involucrar el corazón ahí estas locade patio.
-Ya pero si es solo para eso...
-Mujer, tengo novio, que esta igual de bueno que este, pero no me va andar rompiendo el corazón.
Me lanza un beso y se marcha pavoneándose como de costumbre.
Ana es la otra enfermera del consultorio, rotamos turnos pero casi siempre prefiere trabajar de noche, así le pagan por dormir dice. Es muy bella tiene el pelo un poco mas abajo de los hombros en un rubio platinado, sus ojos son redondos y su nariz respingada, sus labios bien formados como si siempre anduviera tirando besos, boca de pato, es simpática pero siempre hace sus comentarios fuera de lugar, al menos los hace cuando estamos solas.
Cierro todo, me devuelvo a ver que realmente apagué la luz y me dirijo a mi auto, miro a todos lados sintiendo que alguien me observa, este pueblo a veces es medio tenebroso, sobre todo en las noches.
"Esto me queda chico, todo, el departamento, el llegar a casa y ver esto, yo tenía sueños, no puedo conformarme con esto, todo me queda pequeño...hasta... hasta tu, incluso tu..."
Esta vez el sueño no llevaba el rostro de Cristóbal, por esta vez eran sus ojos grises los que me miraban, sus ojos.
Bruno Mars suena nuevamente para despertarme, la luz tenue se cuela en mi habitación y por primera vez en 6 meses me levanto sin preámbulos, tomo la caja de cereales y me preparo el desayuno, salgo de mi departamento a las 7 a.m. a las 7:54 ya estoy estacionando el auto donde siempre, espero unos minutos antes de entrar a la consulta, hasta que Ana aparece por la puerta y se dirige a su auto, no quiero encontrármela y oírla parlotear de lo perfecto que es Richard su novio en la cama, apago la radio, tomo mi pequeño bolso de mano, olvidé mi almuerzo.
-Rayos...
El Box está frío por lo que enciendo el calefactor
"Franco es un peleonero, le encanta andar armando camorra y dándose de combos por ahí y por allá, pero lo que tiene de conflictivo lo tiene de mijito rico"
Recordaba las palabras de Ana al contarme lo poco y nada que sabía de el, asentí cuando me explicó que era un camorrero, ya lo había visto golpeándose con otros tipos, por eso es que estaba anoche aquí.
El día pasó lento, sin mucho que contar los pocos pacientes que quedaron sin atención el día de ayer vinieron para su control de signos vitales, retirar los medicamentos de uso crónico o solo a preguntar la fecha de la próxima visita, cada vez que se habría la puerta mi corazón daba un brinco y mi pulso se aceleraba... nunca apareció...
Al tercer día de mi turno, antes de terminar a las 7:49 de la noche la puerta volvió abrirse "genial, justo cuando mi turno estaba por terminar"
-Eres Mia.
Reconocí su voz... mi corazón dio un brinco, giré para verlo, estaba de pie en la entrada, llevaba un polerón con capucha gris, pantalones negros y unas botas de igual color, el pelo le caía por costado de la cara
-Tu eres Mia
Dijo nuevamente con un tono posesivo en la voz, sentí un escalofrió recorrer mi espalda, el tono en su voz al decir "Mia"
- ¿Qué...? ¿ Tu…Tuya...?
La comisura de su boca se eleva sutilmente mientras camina hacia mi, mis ojos no pueden dejar de mirarlo mientras camina y se sienta en la camilla
- Tu nombre... es Mia, te llamas Mia.
La sangre se me estanca en la cara, el pulso se me dispara como caballo de carrera y mis piernas flaquean, la vergüenza pasa a primera fila y me apunta con su dedo acusador
-Si... si… me llamo Mia
Volteo rapidamente en busca de los instrumentos que inconscientemente comencé a buscar el botiquín de curaciones
-Necesito tu ayuda, los puntos que me pusiste se abrieron
Retira el apósito de su cabeza, mostrándome la herida abierta nuevamente
-¿Qué ocurrió? ¿ los mismos tipos del otro día?
-Otros.
- Al menos deberias pelearte de a uno, no contra un montón, digo si te vas a agarrar a camorras y tener que estar curándote cada 3 dias mejor que sea parejo la pelea, ¿no?
-¿Acaso te molesta verme cada "3" dias por aquí?
Su tono es burlón y pone énfasis en el "3" mientras se tumba en la camilla.
-Además tenemos una conversación que quedó a medias, no has respondido a mi pregunta Mia...
Dice, su voz suena suave, cierra los ojos... es mas guapo de lo que recordaba... tardo un segundo en reaccionar, comienzo a limpiar su herida con suero fisiológico, al contacto deja escapar un suspiro, sus labios se entre abren un poco y puedo sentir su respiración agitarse mientras apoyo mi muñeca en su hombro, junto nuevamente la piel de la herida, necesito romper la tensión, hablar de algo para bajar un poco mis nervios
-¿Qué pregunta...?
Digo al fin, tratando de sostener el aire en mis pulmones, hace una mueca de dolor.
- Sobre tu edad - tarda un poco en responder- ¿Cuántos años tienes?
- ... es de mala educación preguntarle la edad a una mujer...
Suelta una risa sonora y abre los ojos, se sienta apoyando las manos en la camilla, quedamos a la misma altura, sus ojos se tornan mas oscuros, traga saliva y moja su labio inferior sutilmente.
-¿No eres de esas mujeres que se ofenden por todo? o ¿quieres que te trate de usted?
-¡¡No!!! Nada de usted, mi nombre es Mia, solo Mia.
-Eso dije, que tu eres Mia
Y ahí va nuevamente ese tono en la voz, es segunda vez que lo utiliza y comienzo a creer que se está divirtiendo conmigo.
- 31, tengo 31 años, pronto cumpliré los 32 a finales del próximo mes, ahora recuéstate que debo terminar de curarte
Cierra nuevamente los ojos como si le agradara mi respuesta, se recuesta nuevamente en la camilla
- ¿y tú... que edad tienes?
Vuelvo a tomar las gazas y a limpiar su herida.
- ¿No has visto mi expediente...?
Niego con la cabeza, en realidad no tiene expediente
- ...bueno tengo unos cuantos años menos que tu - cierra los ojos, la verdad es que no sé que edad tiene este hombre tan extraño -Tampoco es algo importante - continua, lo miro sin comprender lo que dice- la edad, la diferencia de edad entre dos personas... son sólo números, pero si te interesa saber tengo 25, ya pronto cumpliré 26, creo que el mismo mes que tu.
Demonios caí en la cuenta que me pongo nerviosa de un crio unos 7 años menor que yo, no pude evitar volver a ruborizarme y como si estuviera leyendo mis pensamientos comenta
-Te ruborizas muy a menudo, a pesar de ser una, mujer adulta, eres bastante vergonzosa...es adorable.
"¡¡¡¿¿¿Queeeee...? ¿Adorable?" Dijo que era adorable, que le pasa a este tipo, esta jugando conmigo, es de esos críos que se saben guapos y como me pongo nerviosa a su lado este me molesta ¡mierda! No puedo ponerme así ¿Donde está mi cordura y mi ética? Los 5 años de estudios y toda esas porquerías que me enseñaron en la universidad.
Trato de mantener la calma y hacer que no escuché su ultimo comentario.
Termino de suturar sus heridas en silencio pero noto que la sangre de su pelo está seca
-¿Cuanto tiempo hace que te golpearon?
Deja de mover los dedos de las manos
- En la madrugada- responde con un dejo de molestia en su voz
-¿ Y recién ahora vienes a que te curen las heridas...?
- No trabajas en la madrugada y después no estabas sola - lo miro sin comprender- me refiero a que siempre estabas ocupada cuando venía, preferí esperar a que cerraras.
-No me pagan horas extras.
Sonríe
Se mueve para sentarse en la camilla mientras un quejido de dolor se escapa de su boca y lleva sus manos al abdomen
-¿Quieres que te examine eso? Puedes tener una costilla rota - asiente - debes... debes quitarte la camisa
Sonrie, creo que con algo de malicia
-Está bien
Los oídos me zumban mientras el lentamente comienza a desabrochar uno a unos los botones, me mira por un instante, sus ojos brillan, debo recordar respirar para no desvanecerme.
Se retira la ropa, su cuerpo está muy bien trabajado, sus músculos no son como los de Cristian pero están muy bien tonificados, en su vientre puedo distinguir un tatuaje, al parecer son unas aves, Se recuesta nuevamente en la camilla, en su hombro se extiende un segundo tatuaje es un tribal parece un escudo, avanzo hacia el sosteniendo la respiración, poso el fonendoscopio en su pecho, escuchando el murmullo pulmonar, necesito concentrarme recordar como suena cuando hay algún derrame pleural o si hay líquido en sus pulmones como sangre, mis nervios aumentan cuando noto el ritmo acelerado de su corazón... ¿es que está nervioso igual?
Dejo el fonendo en la mesita y anoto unos garabatos en una hoja, nada específico solo es una escusa para poder tomar aire, alejarme de el un instante.
Su abdomen es firme, puedo ver sus metameras, paso mis dedos sobre su vientre en busca de algo irregular, me congelo cuando abre la boca y deja escapar un suspiro.
-Tienes las manos frías
Su piel se eriza, lo observo de soslayo, tiene los ojos cerrados y el ceño fruncido, no se como interpretar eso, palpo una a una sus costillas, dos grandes hematomas pintan su abdomen, a simple vista no encuentro señal de fractura alguna, aun así sigo palpando, embelesada por la turgencia de su cuerpo, mis dedos bajan desde su pecho al tatuaje que cubre por el costado su costillas y bajan por su vientre, finalmente lo puedo distinguir son dos golondrinas que vuelan en direcciones contrarias pero están unidas por un hilo desde sus patas, las yemas de mis dedos dibujan la fina línea que une ambas aves y siguen bajando, siempre bajando...
-¿Necesitas que me quite los pantalones...?
Doy un brinco, la puerta se abre, Ana entra estrepitosamente al box sacándome de mi estado vegetativo
-¡Hola! ¿Que tal...?
Dice en tono coqueto, mas saludándolo a el que a mi.
Franco se levanta de la camilla a toda prisa, toma su ropa vistiéndose mientras abandona la consulta, antes de llegar a la puerta se detiene un momento, vacila unos segundos y luego sale mas rápido que nunca, me quedo congelada sintiendo en la boca la amargura y en el pecho un vacio, se ha ido.
- Franco, dos veces en la última semana en la consulta ¡ Wow...! creo amiga que haces muy bien tu trabajo o el está solo buscando excusas para venir a verte.
-Nada de lo que estas pensando, debía venir para tomarle sus datos para el expediente
-Ya, claro
Dudo que creyera en lo que le dije, de igual forma estuvo hablándome de el hasta que cerré la consulta.
-Es muy mujeriego amiga, se a follado a la mitad del pueblo, ni se te ocurra caer ahí, fuera de todo que eres mayor que el, ósea, tampoco es un niño o un menor de edad que vayan a acusarte de pederasta- ríe vulgarmente- pero si te sirve como canita al aire y sacarte al muerto de tu ex de encima pues...pero dudo que lo hagas eres muy... a la antigua y a el le gustan esas relaciones medias fogosas y carnales -vuelve a reír esta vez mas nerviosa - bueno igual no es que te vayas a olvidar tan fácil de tu ex, es decir amiga aun lo amas … ¿no?"
Y hasta ahí llegó la conversación, tome mis cosas y me fuí, no quería recordar a Cristóbal, habían pasado dias en los que ya casi no pensaba en el... ni siquiera lo había notado, pero desde el comienzo de esta semana que ya no he sentido el vacio en el pecho al pensar en estar sola, no lo he soñado casi, siento que cada vez lo siento menos, espero que siga así al llegar a mi departamento.
Mientras me voy con la imagen viva de sus ojos grises mirándome y la sensación de las golondrinas de su piel bajo las yemas de mis dedos.
"Se ha follado la mitad del pueblo"
Las palabras de Ana hacen eco en mi cabeza, esta vez dejé que la radio local sonara en mi auto, necesito mantenerme despierta y la musica es bastante escandalosa y odiosa, necesito borrar el timbrecito de su voz haciendo eco en mi cerebro, al doblar la esquina de la consulta, al mirar por el retrovisor, por un momento, solo por un momento me pareció ver a alguien de pie observando cuando me alejaba del pueblo.
Esa noche me quedo dormida en el sofá mientras veo por 7 vez "orgullo y prejuicio" por la televisión, añorando, es mas creo que hasta rogando un amor como el de las peliculas, todas necesitamos, No. nos merecemos un Peter kavinski en nuestras vidas o por último un vampiro que brille con el sol y que nos ame hasta el fin de los tiempos... los culpables de esas ideas son los directores, escritores de novelas que te joden con las espectativas tan altas, querer encontrar un hombre sensible, pero varonil a la vez, que sea tu machote que te abrace fuerte y te haga sentir protegida, pero que ala vez te dela libertad de querer hacer y sentir lo que queramos...no, eso me parece solo lo veras en peliculas, en la vida real solo te hacen perder diez años de tu vida... o son 7 años menores...me duermo...
El sonido de un wsp me despierta, veo la hora son las 2 de la madrugada, no tengo registrado el numero en mi telefono
"Disculpa por irme así sin mas hoy...
Fco."
Leí el mensaje tantas veces, que de poder gastarse este ya se habría borrado
" no puede ser..."
¡No puede ser!
Mi mente daba mil vueltas, tiene mi número de teléfono...
¡TIENE MI NUMERO DE TELEFONO!
¿Cómo lo habrá conseguido?
¿Quién le habrá dado mi numero?
cinco minutos despues reacciono, es Franco y el tiene mi numero privado de celular, Eso me pone muy nerviosa, no creo que este bien contestarle, menos por la hora que es, pero se está disculpando por lo de esta tarde, quizás sea mas educado de lo que aparenta o solo está jugando con migo, demonios tiene mi numero ¿Cómo lo consiguió?
Será mejor no responderle, hacerme la valiente y dejar mi telofono tranquilo en mi mesa de noche, no es posible que empecemos a hablarnos por mensajes, no esta bien, el es mi paciente, no es correcto.
Me obligo a convencerme de ello.
Esa noche sueño con dos golondrinas atadas entre si por una pata volando en direcciones contrarias.
Decido cambiar la melodía de mi despertador cuando suena por 3 vez, eso es lo malo de poner tus canciones favoritas como despertador, después terminas odiándolas y Bruno Mars ya me está colmando.
Tomo mi bolsito y como rutina nuevamente conduzco hasta mi trabajo, esta vez está frio, señal que el invierno niega a irse, nuevamente trato de evitar a Ana, no me apetece seguir escuchando como sabe que Franco se ha Follado al país entero.
Durante el turno me sorprendo en varias ocasiones mirando el reloj, exaltándome cada vez que la puerta se abre, debo controlarme…
Debo repetirme en varias ocasiones que no puedo tener ninguna clase de interes en alguien como el, es imposible, aunque no creo que sea malo tener una especie de amistad con el, demonios no, no puede ser, nunca, en ningún sentido, mas que no sea relación paciente tratante.
"Convencete a ti misma de ello"
Se burla una parte de mi subconsciente, debo callarla, pongo musica en la consulta, nuevamente algo alegre, pero no tanto, creo que es lady Gaga quien canta.
Ya en la tarde noche, antes de terminar el turno, Franco llega nuevamente, esta vez se queda en la entrada de la puerta, al verlo se me dispara el corazón, si que es guapo, mas cuando usa ropa negra, tengo una debilidad por ese tono en los hombres, debo reaccionar, reacciona Mia, ¡reacciona!
-¿Qué haces ahí? Entra
No responde y tampoco se mueve
-¿Qué haces?
-Estoy estudiando que tan molesta estas
-¿Molesta?
-Si
-¿Por qué?
-Por el mensaje, a... tu teléfono...
-¿Cómo lo conseguiste?
-Mmm... -camina hasta la camilla- solo debes saber a quien y como pedirle las cosas, sobre todo a una mujer
-Creo que eso si me molestaría
-¿Qué?
-Que andes seduciendo mujeres para conseguir algo, lo que sea.
-¿Por qué? ¿ me hubieras dado tu número si te lo hubiese pedido?
Rayos... tiene una maldita sonrisa retorcida que hiela la sangre
-No, lo mas seguro es que no
-¿Ves? Además ¿Qué es lo que te molesta mas? ¿Que tenga tu numero o que haya seducido a alguna amiga tuya para obtenerlo?
Silencio
Quedo paralizada con la bandeja en las manos.
Responde Mia, debes dejar de ser tan tonta
-Ninguna, recien, nada, es decir, cuando dije que me molestaba que hicieras, eso, para obtenerlo, era en realidad por cualquier persona nadie debería seducir a alguien para obtener... algo, demonios tu me entiendes
-Vaya... asique mi enfermera tambien maldice, excelente
Dijo que era suya...
Solo se limita a sonreír mientras nuevamente se acomoda en la camilla, mi labor de curar sus heridas comienza nuevamente.
De vez en cuando dejo mis manos apoyadas en sus hombros, miro el contorno de su boca, como su manzana de Adan se mueve cuando traga saliva... su aroma es embriagador, a madera y pino... debo tomar una cinta que está justo en la repisa sobre el, me alargo para abrir la puertita y tomo la cinta, en un segundo me percato que mis pechos quedan muy cerca de su cara y en un gesto sutil, muy sultil, el inhala y sonrié...
esa tarde fué la primera vez que sentí un cosquilleo que creía olvidado.
Las siguientes 3 semanas pasaron de la misma forma cada 2 o 3 dias Franco aparecía en la consulta con algún corte nuevo en el ojo o algún hematoma en las costillas, otras solo pasaba para que le revisara las que ya estaban listas. De vez en cuando el silencio nos ponía incomodos, yo cada vez que podía tocaba su vientre y al parecer a el no le molestaba.
-Ayer me golpearon las piernas ¿quieres que me quite el pantalón para que las examines?
Franco me saca de mis pensamientos mientras mis dedos siguen las líneas de sus tatuajes
-¿he? Lo siento... no te escuché
al menos eso quería aparentar
-Nada... solo jugaba contigo pareces muy concentrada en mis tatuajes
-Son hermosos...
-Me haces cosquillas
-¡Lo siento! no debo... esque... perdona
-No te preocupes mujer, anda hablemos de otra cosa, ¿cuánto falta para tu cumpleaños?
Las conversaciones ahora entre nosotros son mas fluidas, aunque eso no significa que no me flaqueen las piernas cada que lo veo, o que deba recordárme cerrar la boca al verlo quitarse la polera, y se que este cambio de tema es para que yo olvide mi bochorno.
- Como un mes, falta un poco mas de un mes, creo.
-Serás otro año mayor
Ese comentario realmente me hizo sentir vieja e incomoda, es verdad 32 años… no es que sea vieja, adulta joven diría yo… pero si bastante mayor que el, se que es mas joven que yo, pero su forma de hablar, su comportamiento, su personalidad solida me hacen pensar que estoy en frente de alguien de Alma vieja, que es mayor incluso que yo.
-Siete años
-¿Qué?
-La diferencia de nuestra edad
" MIERDA"
- Pero de igual forma me falta poco para cumplir los 26- dice como excusándose - al parecer estamos de cumpleaños el mismo mes entonces ambos somos del mismo signo yo soy Geminis ¿Tu?
-Tambien... ¿Crees en los signos zodiacales?
-¿Quien no?
-Pues... es extraño que un hombre crea en esas cosas
-¿No dijiste que no eras prejuiciosa?
-No creo serlo... pero al parecer para ti si lo soy
-Ya veremos... entonces que te molesta mas que ambos seamos Géminis o que yo sea menor que tu
-No veo por qué deberia molestarme cualquiera de las dos opciones
Guardo silencio mientras sigo en lo mío y es en ese momento y solo en ese momento que caí en la cuenta de que el dolor nunca se aleja demasiado, siempre ronda cerca y Franco de alguna manera que no entendía me lo había recordado, realmente el entender que existe una brecha entre nosotros, mas allá de las apariencias, soy mayor que el y eso me duele, ¿Por qué me duele?
-Mia...- se sienta en la camilla con las manos a los costados- Mia... - repite como en un susurro- no te alejes...
Cobro razón y me doy cuenta que estaba retrocediendo, alejándome del contacto de el, como quien se aleja de algo peligroso
-¿Qué sucede?
Me pregunté lo mismo en mi interior, estoy confundida, me estoy acostumbrando a su compañía, lo espero desde que cruzo la puerta del consultorio cada mañana, cuento los 3 dias que siguen para verlo y me emociono cuando llega antes de los 3 dias, esta semana ha venido 3 veces a la consulta, ayer solo para pedir analgésicos porque, según el, no recuerda dónde los dejó y fui feliz de que estuvieta aquí, fuera verdad o mentira que perdió su medicación.
¿Soy prejuiciosa?
La pregunta vuelve a mi cabeza
-Eres 7 años mas joven que yo...
-Y eso... ¿te importa mucho?
Su voz es ronca y suave, si, me importa pero, ¿Por que me importa tanto? Si solo somos, no somos ni siquiera amigos ¿Que demonios esta pasando conmigo?
-Mia, respondeme, no te alejes, por favor
Asiento, miro el reloj de la pared, solo con la escusa de no mirar sus ojos
- Ya son las 8... debo cerrar, puedes irte
-Mia...
No lo miro, giro en mis talones y comienzo a guardar todo
-Puedes irte ¡ ya estas listo!
El sostiene la mirada y al ver que no le ofrezco nada se levanta
-¡PERFECTO!
Toma sus cosas y se marcha a paso firme, tras de el cierra la puerta de un golpe
Pero ¿qué pretendo? La confusión hace tienda en mi cabeza y da paso a la frustración, estaba permitiendo que un crio me atolondrara, que comenzara a importarme mas allá del compromiso como paciente.
Mi mente comienza a golpear mi cabeza, la razón le lanza una granada a mi corazón, si bien Ana dice que no es un menor de edad y que tampoco es un niño y eso me queda mas que claro, aun así no puedo dejar de lado a la razón, dejando que la imprudencia domine mis decisiones, nublando mi juicio, alejándome de lo que es razonablemente correcto...
¡Es un hombre! Me grita una parte de mi pero la otra me abofetea firme, son 7 años, el aun esta en los 20 y yo ya estoy sumándole a los 30... no puedo creer que todo este tiempo haya estado dándole rienda suelta a esta situación, ni siquiera sé a que estamos jugando, me siento una ilusa, es un crio... es un crio... y ni siquiera sé si el está interesado en mi, quizás realmente viene por curaciones, por medicamentos o solo a conversar con la enfermera del lugar, debo volver en mi centro, volver a ser cauta y no exponerme a esto... es un crio... debo convencerme a mi misma, nada de lo que pienso puede concretarse, somos distintos, nacimos en distintas épocas, distintos tiempo, distintos mundos, muy distintos, el vive metiendose en peleas, llega con heridas que en cualquier momentos pasarán a ser fracturas y yo, yo no soy de ese mundo, debo detener esto, debo dejar de pensar en el, ya sufrí una vez, ya Cristóbal rompió mi corazón y el era mas estable que Franco, yo puedo exponerme así, debo dejar de ilusionarme al ver el reloj y ver que seacerca la hora en la que el viene, el es un crio... un crio...
…es un maldito Crio… sexy...
"Su mano en mi cintura, mientras la otra se enreda en mi pelo, tirando lentamente de el para dar libre acceso a mi cuello, puedo sentir el calor de su aliento como derrite mi piel...
-¿Eres Mia...?
y su voz hace eco en cada rincón de mi ser..."
El tono del celular me saca de ese sueño, aun con los ojos cerrados lo tomo, luchando para no perder el hilo del sueño, embriagada aun por la visión que poco a poco voy olvidando leo el nombre de quien llama "Ana" son las 2:25 a.m.
-Disculpa Mia, se que es tarde, perdona por despertarte...
-¿Ana...Qué ocurre...? El café está en el cajón de abajo... junto a las barras de...
-Mia, es Franco...
Cuelgo el teléfono, corro a ponerme lo primero que pillo, en el auto repasé cada segundo las palabras de Ana
"Tiene una contusión cerebral, lo trajeron en un auto dejándolo tirado fuera de la consulta, el muy cabrón me ha dado un susto, lo único que balbuceaba era tu nombre... lo llevan al hospital de la ciudad... pensé que quizás deberias saberlo..."
¿Debería saberlo...? Quizás ni siquiera debería estar dirigiéndome ahí en primer lugar, Ana especuló algo acerca de nuestra "amistad" una vez en la que llegó temprano al trabajo solo por curiosear sobre nosotros
-¿Me estas diciendo que no te calienta?
Ana me mira fijamente en busca de algún gesto que indique lo contrario, ella es amable, un poco deslenguada para mi gusto, es menor que yo, tiene unos 27 años pero es muy madura, en ocasiones y "solo cuando me obligan a serlo" dice comúnmente.
-No, no estoy diciendo nada, solo que está bien, si yo tuviera su edad
-Ñeeeeh...-dice con desdén- si tampoco lo quieres como para tener una relación seria o casarte, ya poh amiga es para sacarse el gustito, un polvo y
chao
Los colores se me subieron al rostro
-¡ajá! Yo sabía que habías pensado en tirártelo siquiera una vez
-¡No! ¡Como se te ocurre!, sabes que soy mas... digamos, que eso de andar involucrándose con tipos una vez y chao no va conmigo... nunca lo he hecho tampoco...
- Huy "involucrándose..." -dice con un tono burlón mientras se baja de un saltito desde mi escritorio- Mia yo se que a el le gustan las mujeres, digamos que, mas maduritas...quizás por eso viene tan seguido para acá... quizás te está haciendo la búsqueda y quiere mmm follarte hasta que digas Paracetamol en todos los idiomas jajaja
Miro a Ana suspirando mientras pongo los ojos en blanco
- Piénsalo, hay que probar de todo en esta vida, no seas tonta ni escuches a tus prejuicios, no sé... piénsalo tu, el y su inmensa...
-¡¡¡Ana!!!
Hace un gesto vulgar señalando su entre pierna, mientras yo de un grito interrumpo su frase al mismo tiempo en que veo a Franco entrar al consultorio.
- huuuuyyy últimamente como que alguien es muy exigente en sus controles.
Sale del box pavoneándose, moviendo mas su trasero cuando pasa junto a el, algo se mueve dentro de mi estómago, Ana es hermosa, una cabellera platinada que cae un poco mas abajo que sus hombros, ojos color miel, se maquilla mucho para mi gusto, sobre todo cuando abusa de sus labiales color vino o esos "rojos bataclana" como los señala ella, pero sin duda es hermosa, pero Franco no la mira, se hace a un costado con los ojos fijos en mi y sonríe..."
El hospital queda normalmente a unos 55 minutos desde mi departamento, pero por la falta de tráfico o por que piso el acelerador mas de lo que he hecho en mis 9 años de conducción, llego en unos 30 minutos.
La enfermera tras el mesón me dice que lo ingresaron hace un momento para realizarle un escáner cerebral y ver que tan grave son los golpes.
Al preguntar por mi parentesco le digo que somos primos, de otra forma no me mantendrán al tanto de la información, con suerte la enfermera se levanta y en su lugar llega Molly es una compañera de universidad, no fuimos amigas pero si nos simpatizábamos, me reconoce en la sala de espera, me llama en silencio
-Hola Mia ¿Que haces aquí?
-Eh... un primo tuvo un accidente, no se bien, no tengo mucha información, pero creo que le están haciendo un escáner cerebral
- No será el guapo que trasladan del pueblito de...
-Si, ese mismo Franco es su nombre
-Ya si, me comentaron que estaba hasta la tusa de alcohol, el golpe lo aturdió aun así no dejada de llamar a su novia o mamá no se a quien, y que le dió sus par de manotazos a Gabriel el Paramédicos de la ambulancia, ¿te acuerdas de ese imbécil? Trabaja aquí.
Su tono despectivo se debe a que ella fué su novia por una semana, Gabriel vivía cambiando de novias y a todas le prometía fidelidad
-En fin, tu “primo” armó una camorra para poder sedarlo
-Si... sin duda es el
-Tiene varios cortes, pero muchos son antiguos - lee el expediente desde el computador - un par de laceraciones...hasta el momento no se mas, tienes que esperar hasta que estén los resultados del escáner, si me entero de algo te aviso, de igual forma viene el cambio de turno asique ahí me informarán mas, podrás pasar a verlo, te dare el pase de familiar cercano
Me guiña un ojo, le agradezco a Molly, cuyo nombre real es Marcela pero no le gusta que la llamen así... me siento en la sala de espera junto a familiares de otros pacientes, nadie mas ha llegado para preguntar por el, pasa una hora y no tengo mas noticias.
Dios ¿qué tan grave fué todo? ¿se habrá metido en problemas nuevamente?
" -¿En qué trabajas? Siempre estas lleno de golpes -sonríe y quita la venda que sostenía en mis manos
-Tengo varios trabajos, pero digamos que estos me los gané porque me los merecía, aunque de un tiempo ya no hago mas algunos trabajos...
Dice tocando los inflamados nudillos
-¿Por qué vienes aquí?
La pregunta no tiene mucho sentido para el , arquea una ceja
-¿Esto no es "cura enfermos" y usted no es doctora?
Sonríe con malicia, sabiendo que me molesta que me llamen doctora, no respondo y comienzo a examinar sus manos, es incomodo el silencio, aunque siempre es así, estar cerca de el es una incomodidad que ya comienza a hacérseme familiar
-A veces trabajo de seguridad en un Pub de la ciudad, es mas bien una forma de liberar mi estrés ya que siempre hay algún borracho queriendo manosear a una chica o que esté dando jugo por cualquier cosa
"Dando jugo" esa es otra cosa que demuestra nuestras diferencias de épocas, las jergas que utiliza, siempre tiene que explicármelas para poder entender el contexto, en ocasiones se burla y en otras simplemente las nombras y se corrige tras ellas
- "dando problemas"
-¿Qué...?
-" dar jugo = dar problemas"
Otra vez esa manía de adivinar lo que pienso, últimamente se le ha dado muy bien."
45 minutos después un doctor llama
-¿Familiares de Franco Leal?
Caigo en la cuenta que es el, pero en el expediente dice que su nombre es Franco Lombardi
-Yo, yo soy su prima
Me levanto y camino hasta el Médico
- Buenas noches ¿familiares mas directos su madre o padre ?
-No... solo yo, sus padres viven lejos
Miento, no tengo idea de sus padres
-Correcto, Franco está bien, sin riesgo vital, hace un momento despertó nos comentó que estaba celebrando con unos amigos y resbaló por una quebrada, ellos mismo fueron quienes lo dejaron en el consultorio del pueblo, Debe mantener reposo y quedarse en el Hospital hasta que la inflamación seda, tiene un esguince en la muñeca izquierda, múltiples contusiones y cortes pequeños, está sedado pero si gusta puede pasar a verlo, pero no lo canse demasiado, debe dormir, tiene suerte de contarla.
Agradezco al doctor, pido el número de la habitación a Molly, subo por las escaleras al 3 piso de traumatología, es un hospital grande y muy bonito, las luces están al 50% por lo que el pasillo esta un poco oscuro, en las paredes hay informativos del consumo de alcohol, tabaco y drogas, quizás debería darle uno de estos, me quedo leyendo uno solo para hacer tiempo.
¿Por qué alargo el momento de verlo? Hace un instante me costaba manejar mi impulso por apretar el acelerador del auto y ahora solo hago tiempo para no entrar a su cuarto.
reconozco la emoción, es miedo, miedo de ver que este muy herido, miedo de aceptar
que realmente me importa, me importa mas que solo relación enfermera paciente...
Llego a la puerta y entro sin golpear, está tumbado boca arriba con una bata de hospital azul, tiene una cánula que le envía oxigeno por su nariz, un enorme hematoma cruza tu ojo izquierdo hasta su frente, el labio inferior está cortado, esa herida era antigua pero volvió a abrirse, su mano izquierda lleva una férula y le están administrando medicamentos en el suero, verifico que esté bien colocada y que su vía venosa esté permeable, quito la pequeña burbuja en el baja suero, sus nudillos están dañados, parece estar dormido, se ve tranquilo, como si nada le doliera, pongo mi mano en su mano... está fria...
Franco...