-Mariely... Mariely- La movió su novio, para sacarla de sus pensamientos mientras miraba sin ninguna expresión la pared antes de otra presentación- ¿Te pasa algo?
-No es nada- Movió su cabeza negando y dándole una sonrisa a su novio- Sólo pensaba...- Evidentemente así era, solía perderse en sus pensamientos ella sola y se dejaba llevar fácilmente por la misma.
-Te pierdes mucho en tus pensamientos, eres todo un mundo- La abrazó con uno de sus brazos y rodeándolos y Mariely decidió hacerlo un abrazo profundo, aferrándose uno al otro y posteriormente se vieron a los ojos dándose un beso mientras cerraban sus ojos para disfrutarlo- Lo harás bien.
-Si. Sonrió sobretodo por ese beso que me acabas de dar- el chico de cabello negro, se puso rojo como un tomate y ella le dio otro beso intensificando ese sonrojo- Su-Subamos ya- Caminaba como un robot.
-¿Se estaban divirtiendo?- Preguntó Alan. Quien los estuvo espiando desde la entrada con una sonrisa amplia- Hailey, tal vez deberías darme uno de esos antes de empezar- Puso sus labios en posición y cerró los ojos
-Si tocas bien. Tal vez te lo de luego- golpeó suavemente su mejilla, Río y Mariely la acompañó en su risa y Alan seguía con los labios en posición sorprendido. Su novia sí que tenía el don de sorprenderlo y en especial cuando era una negativa a algo.
-Dejen las cosas de pareja fuera de la banda- Colocó Ruben su guitarra. Él mismo trataba de no hacerlo, aunque su novia fuera la vocalista. Ambas cosas debían ir separadas, si querían que ambas funcionaran dentro y fuera de la banda.
-¿Lo dices cuando te estabas besando con Mariely, antes de empezar el concierto? Que buena motivación por cierto ¿Porque tú no me motivas así?- Le dijo Alan a Hailey haciendo que ella lo mirara seria, con los ojos abiertos y Mariely se reía junto con el rubio de cabello cortó luego de que su silencio provocara risas.
-Lo haré cuando te lo merezcas...
-CÁLLENSE Y SUBAMOS YA- Ruben estaba más rojo que antes y la situación le apenaba más que hacerlo enojar. Estaban pasando un buen momento, no sólo fueron observados sino interrumpidos, mientras pensaba en el beso volvió a la realidad cuando sintió los reflectores en su rostro y el sonido del público.
-Despierta, Julieta- Le dijo Hailey y le guiño el ojo- Buenas noches, nosotros somos Destiny forever ¿Están listos para empezar?- Habló Hailey por el micrófono y los aplausos, gritos y euforia por parte del público no se hicieron esperar.
Como siempre la adrenalina y las emociones intensas no se hicieron esperar de la nada para Destiny forever.
Las 2 bellezas femeninas Mariely Sanders y Hailey Norms. Mariely era la más joven con 17 años, de cabello pelirrojo, ojos verdes y grandes, piel pálida y muy hermosa.
Hailey era la más grande con 20 años, de cabello largo rubio, alta y bastante atractiva, además lucia algo más joven de lo que realmente era.
Mariely estaba cantando, esa sensación volvía cada vez que cantaba: Libertad, pasión y una llanura inexplicable.
Vio al público, sus caras eran lo que ella quería expresar ¿Así que eso era lo que él sentía? No sabía que podía hacer sentir a tantas personas lo mismo que ella, sentía al mismo tiempo...
Todo iba bien hasta que encontró un rostro familiar en el público que la hizo abrir los ojos sorpresivamente y la asustó... Sus compañeros lo notaron porque su boca quedó ligeramente abierta, miraba asustada abajo del escenario y ya no se escuchaba su voz, pestañeo un par veces y ese rostro desapareció.
En el público alguien que llevaba un suéter con capucha dejó de mirar a la cantante y dio varios pasos alejándose del escenario volteó nuevamente y miró desde una distancia que no era tan cercana como el estar delante del escenario pero aun así no era tan lejana al escenario y miró sorprendido como la cantante luego de esos segundos recuperó el aliento, lanzando un grito con una gran emoción que hizo sentir la lugar tambalear y él mismo sujeto se quedó sorprendido. El público aplaudió más fuerte ante ese gritó... Cantaron varias canciones y todo salió bien pero evidentemente la cabeza de Mariely seguía dando vueltas. Hacía tiempo que no tenía esas alucinaciones y sus amigos notaron eso.
-Mariely ¿Te sientes mal?- Le preguntó Hailey mientras tocaba su frente y mejillas revisando que no tuviera fiebre- No te ves muy bien y en tu presentación parecías haber visto un fantasma o que algo te asustó ¿No te estás presionando demasiado?
-Yo creí que... Haber visto a algui... Algo pero creo que me equivoque. Perdónenme... Me siento mareada.
¿Te llevó a casa?- Le preguntó Ruben preocupado.
-Si.
-Yo los llevaré en mi auto- Ofreció Hailey.
-Gracias- Otra vez parecía esa Mariely que conocieron hacia un tiempo atrás. Con una expresión triste en su rostro y preocupación.
Se fueron en el auto de Hailey, Ruben iba atrás con Mariely y ella miraba por la ventana como buscando algo pero decidió ignorar eso y dio un suspiro saliendo de sus pensamientos.
-¿No hay nada de lo que quieras hablar?- la voz de su novio la hizo volver y le dio una ligera sonrisa negando con la cabeza y aferrándose a su brazo. Su mente le estaba haciendo una mala jugada, pero él la hacía olvidarse de sus problemas. Desde que se conocieron era así.
-Así que era cierto... Yo sabía que eras talentosa, Mariely... Eres más genial de lo que creía- Un joven de cabello castaño miraba el escenario donde la pelirroja había estado...
Un mes después Mariely desde ese día se sentía vigilada, sentía que alguien lo observaba a cada momento...
Se juntó con su novio como era costumbre al salir de la escuela, hacía semanas que notaba a su amada pelirroja actuando rara, pensaba que le diría que le pasaba o que no era nada importante pero evidentemente no era algo pasajero- Cariño, ¿Qué te está pasando? ¿Estás teniendo problemas? Hace semanas estás rara. Me preocupas.
-Es que siento que alguien me vigila- Le soltó y eso alarmó al pelinegro- Como que si alguien me estuviera siguiendo y observando todo lo que hago.
¿PORQUE NO ME LO DIJISTE ANTES?-Se alteró- SI ALGUIEN TRATA DE HACERTE ALGO YO...
-Tal vez sea algún seguidor de la banda, la gente cuando me ve a algunas veces voltean a mirarme, a veces me saludan o piden una foto o autógrafo... Tal vez son tímidos... como era yo antes...
-¿Hace cuánto pasa esto?
-Un mes
-Mariely! No dudes en decirme lo que sea... No me gusta que me ocultes las cosas, sobretodo si es por tu seguridad- Se vieron fijamente a los ojos, él no lo pensó y plantó un beso en los labios de ella que fue correspondido, a lo lejos una mirada sorprendida, llena de furia, celos y otros sentimientos...
El beso era largo y placentero para ambos.
-Ruben, alguien puede vernos. Recuerda que nuestra relación, aun es un secreto… Prometimos que nuestra relación y la banda, estarían al margen.
-Somos pareja. Es lo usual pero lo afrontaremos juntos si se sabe, no somos los únicos. No me avergüenzo de estar contigo...
-Ni yo... Sólo no quiero causar problemas a la banda con los rumores o que la gente centre su atención en nuestra relación o en la de Alan y Hailey, si se llega a saber ¿Me entiendes?- A lo que el guapo chico asintió-... Mi mamá ya sabe que somos pareja... Se lo conté- Dijo al aire.
-Te prometo que yo sé lo diré a mi familia también...
-Mamá quiere conocerte... Ruben... Una fecha importante se aproxima pronto y quiero que estés conmigo... No es un buen día, sé que no te hará gracia pero... Es el segundo aniversario de la muerte de Yahir...
Él puso un semblante serio y trago saliva-... Está bien... Lo haré si me cuentas sobre él...- Los celos se hicieron presentes pero no lo demostró, él no podía seguir ignorando esa parte de Mariely que fue y seguía siendo tan importante y poder conocer más a fondo esa situación que ella y sus amigos no podían superar, casi no sabía de su pasado...
-Lo haré...- Le dijo seguro.
Un castaño sólo tocó su cabello con frustración... Se esperaba todo menos que Mariely estuviera con alguien más... Lágrimas salieron de sus ojos por la frustración...
-Ruben ¿Seguro que quieres escuchar y venir?- Ambos decidieron ir al cementerio, le mostró la tumba de Yuki. Habían flores frescas al llegar- Seguramente Sally vino a dejárselas.
-¿Sally?
-La mamá de Yahir. Es una mujer muy amable, ella fue un gran apoyo para mí e insistió en que siguiera con mi vida. Trataba de mantener su sonrisa y carácter de siempre cuando me la dio- Vio su pulsera y la acaricio... Debe de ser más difícil para ella, porque era su madre... Si yo me sentía mal no quiero ni pensar en lo que sintió ella que fue él ser que le dio la vida. Era su todo- Lágrimas empezaron a salir de los ojos de la de ojos verdes y no pudo evitar contener el llanto-... Yo sé que fue mi culpa...
-¿Pero cómo pudo haber sido tu culpa? No digas eso- Puso la cabeza de su novia, en su pecho- ¿Cómo paso?- Se atrevió a preguntar. Sabía que ella había tenido a una persona en su vida antes, que despertó esos primeros sentimientos pero desde que se conocieron nunca habían hablado del tema profundamente- Si quieres decirme, yo te escucho- Le dijo con tono calmado.
-Tuvimos una discusión porque ya no pasábamos tanto tiempo juntos, me sentía abandonada, celosa de que estuviera tan concentrado en la música, con sus amigos, sus planes a futuro, que sentía que lo estaba perdiendo. Le dije que dejará la música- Ruben abrió los ojos sorprendido- Me dijo que no. Por primera vez nos peleamos, gritamos, me enoje con él por no ser lo que más prestaba atención como antes- Nuevamente los gritos, insultos y reclamos estaban en su cabeza- Estaba tan enojada que le dije muchas cosas horribles y él trataba de calmarme, pero se enojó mucho y…- Las lágrimas venían por esos ojos que parecían esmeralda- Perdió el control del automóvil y… Si no hubiéramos discutido, estaría vivo y no hubiera pasado ese accidente…
-Mariely, no fue tu culpa. Él no sabía lo que hacía ¿Cómo puedes sentirte responsable? Sólo pasó- Sólo acariciaba su cabeza y él empezó a llorar también ¿Se había matado por las palabras de esa dulce chica? No podía creerlo...
-Cuando sentía que ya no podía más... Apareciste tú... Me enseñaste como hacer y amar la música, me pusiste sin darte cuenta en los zapatos de Yahir y despertaste en mí viejos sentimientos que sólo había sentido por él y por primera vez sentí celos, resignación de no saber si podría estar con la persona que me hacía volver a amar y me convertiste en una Mariely diferente... Gracias- No pudo evitarlo y otra vez le dio un beso apasionado que fue correspondido, pero el pelinegro estaba rojo y se sintió un poco culpable por estar en la tumba del ex de ella. Creía que le estaba faltando el respeto al pobre tipo.
-¿Qué sucede?- Le preguntó Mariely con los ojos rojos...
-Es que te has vuelto más atrevida últimamente- Y no sé si sea el mejor lugar para besarnos...- su cara parecía la de un gatito triste y la chica sólo le dio otro beso sorprendiéndolo.
-Si es por Yahir, sé que si nos ve lo entiende- Ese pensamiento no podía ser más falso si supiera lo que vivirían próximamente- Tú eres mi gran amor ahora, Ruben. A Yahir le habría encantado conocerte... Tenían muchas cosas en común aunque al mismo tiempo son muy diferentes... Ahora preséntate- Le insistió Mariely y Ruben hizo una reverencia de manera educada a la tumba...- Salúdalo- Le insistió pero no dijo nada.
-Yahir, él es Ruben. Mi novio... Sé que lo enviaste luego de haberte ido y te lo agradezco. Es muy talentoso, genial y me ama... Le encanta la música como a ti y estoy feliz de haberlo conocido luego de que te fuiste. Lo amo en verdad.
Ruben estaba sorprendido por sus palabras y él escuchar que lo amaba hizo que su corazón latiera rápido.
-Iré por unas flores...- Le dijo al divisar un puesto en un lugar del cementerio.
-Te prometo cuidar de ella, amarla y protegerla- Le dijo Ruben- Gracias por juntarnos...
El mismo joven observó y escuchó todo, nuevas lágrimas salían de sus ojos ¿Cómo les daría la cara a todos?
Cuando la pareja le colocó flores a la tumba y se fueron. Él se acercó a su tumba y lloró en la misma. Por su propia mentira y las flores las pisoteo con remordimiento.
Él chico se dirigió a una casa en la que antes había vivido, dio muchas vueltas antes de atreverse a tocar el timbre repetidas veces.
Al escuchar pasos se acomodó la capucha y agachó la cabeza- Buenas tardes
-Buenas tardes- Le saludó la mujer con una ligero movimiento de cabeza- ¿Qué desea?
-¿Es usted Sally Yog?- Sólo pudo pronunciar el nombre esa mujer- Es sobre su hijo...
-¿Eras amigo de mi hijo? Ya casi es el segundo aniversario de su muerte... Si quieres hablar de él puedes pasar...
-Mamá- Levantó la cabeza y se quitó la capucha con lágrimas que no pudo detener de sus ojos mientras caían sin parar...- Soy Yo, Yahir... Soy yo, tu hijo...
La mujer simplemente se puso como papel, sus ojos se abrieron de gran manera, lágrimas infinitas cayeron de sus ojos y finalmente se desmayó del susto e impresión. El adolescente llamó una ambulancia, se fue en ella y espero en la sala del hospital a recibir noticias de su madre. Se arrepentía de haberse aparecido así como así.
Una mano tocó el hombro del muchacho de cabello castaño y le dio un café- Toma. Ella estará bien. No te preocupes, sólo se desmayó- Una enfermera le dio un café.
-Gracias- Le dijo recibiendo la bebida y tomándola porque sabía que lo necesitaba.
¿Es tu madre?- Le preguntó y él sólo asintió- Se le subió la presión, parece que algo la asustó o la sorprendió ¿Sabes que fue?
-Fui yo... Ella piensa que estoy muerto y ahora no sé cómo explicárselo... Si me ve reaccionará así, otra vez...- Se sostuvo la cabeza con su brazo en las rodillas- No debí aparecerme así frente a ella- Sólo lloró.
-Mira si quieres puedo explicarle y cuando este calmada entras para que se haga a la idea que te verá otra vez- La enfermera era muy amable- Le alegrará verte.
-¿No preguntará porque piensa que estoy muerto o llamará a la policía?
-No te conozco muchacho, tus motivos sólo tú los sabes... No te juzgare porque sé que amas a tu madre, se te nota y tus motivos se los debes explicar a ella no a mí... Ahora dale vida a tu madre nuevamente... Cuando despierte le explicaré que estas aquí...
-Yahir...- Se calmó y le dio su nombre a la mujer de vestimenta totalmente blanca.
-Se lo diré...
-¿Podría darle esto? Le creerá más si se la muestra- Sacó esa pequeña cosa que siempre llevaba con él y una fotografía…
-Claro que sí- Tocó el hombro del muchacho y salió.
-Mamá, Perdóname- Se sujetó la cabeza y lloró mientras la enfermera se alejaba... Y rezaba para que su mamá estuviera bien...