Ese día Amanda se sentía sumamente feliz, aunque no había obtenido experiencia ya que no le habían brindado la oportunidad. Sus conocimientos dieron frutos, ella se sentía orgullosa de su gran avance, estaba muy feliz.
— Amanda, los jefes están muy contentos con tu trabajo, ojalá te den ese puesto, lo merece por tus conocimientos y el trabajo realizado recientemente.
— Mucha gracias Yuli pero no creo que nos hayan tomado en cuenta.
— No coloques la duda delante amiga, eres brillante y pronto los jefes se darán cuenta. Resolviste en unos días lo que otra persona se había tomado mucho más tiempo.
En ese momento ella ve a Carlos salir de su oficina y quedo flechada. Un hombre alto e imponente, cabello y ojos claros, unos labios que robaron su atención por completo y ese aire imponente que lo hacía interesante, "más interesante aún". En ese momento se quedo admirando aquel hombre, lo que no imagino es que él también la observa, sus miradas se encontraron haciendo una conexión casi inmediata. No pasó mucho tiempo cuando él camino hacia donde se encontraba y le tendió la mano en un saludo.
— ¡Buenas tardes! ¿Tú eres...?
Tararea por la impresión, pero al final se presenta un poco avergonzada. — Yo soy Amanda jefe.. disculpe.
Él la mira aún mas impresionado. Ver una mujer tan atractiva e inteligente le pareció interesante, aunque luego se cuestionó ya que había pasado mucho tiempo, antes de que una mujer captará su atención.
— ¡Mucho gusto en conocerte! También quiero agradecerte y felicitarte por tu trabajo.
— Muchas gracias, pero solo hice lo que me ordenaron, colocando mis conocimiento y amor por lo que hago, como cualquiera en mi lugar lo hubiese hecho.
— Pues quiero ser el primero en informarle que por su trabajo a calificado para el puesto administrativo. A partir de mañana es el lugar donde debe trabajar.
En un instinto saltó de alegría y se acercó y lo abrazó, sintiendo una nueva sensación en su pecho, aunque luego reacciono y se disculpó. — Fue la emoción señor, me disculpo una vez más.
Aunque solo habían pasado minutos, desde que sus miradas se encontraron, ambos quedaron flechado.
— La espero en la tarde en mi oficina para firmar el cambio de puesto y explicarle algunas medidas. — Él seguía hablándole pero sus miradas seguían conectada. Cuando él se iba alejando tropezó en la puerta del ascensor ya que había quedado embobado por completo.
— ¡Ay Amanda! Pero que le hiciste al jefe, lo dejaste bobo.
— ¿De verdad? No lo noté.
— A de ser porque te quedaste tan hipnotizada como él. Aunque es normal, porque ese hombre está hecho un bombón. Tan normal y corriente que es la esposa.
— ¿Esa mujer que vino a buscarme es su esposa?
— Sí, ella a estado con él desde adolescentes, al que nunca le ha gustado esa unión es al Sr.Andrew y más que ella no le ha dado el nieto que él tanto desea.
— ¿Cómo sabes todo eso?
— La otra secretaria me lo contó cuando llegó la familia está mañana.
— Ay Yuli, con la felicidad que tengo por mi nuevo puesto, no me interesa más nada. Ahora podré comprar las medicinas de mi madre y mi hermanito empezará asistir a la escuela.
— Me siento muy feliz por ti amiga.
— Yo estoy agradecida contigo, gracias a tu ayuda hoy esto es posible.
Cuando estaba cayendo la tarde Amanda se prepara para la entrevista con su jefe, ella estaba muy feliz, tenía una sonrisa brillante.
— El jefe te envía a buscar, — se presenta la secretaria de presidencia.
Ella se apresura a la reunión, no sabía porqué, pero su corazón estaba exaltado, entra a la oficina y allá la esperaba Carlos.
— ¡Hola de nuevo!
— Pasa.. disculpa la hora, se que esta llegando tu hora de salida, pero estaba organizando lo que tengo que explicarte. ¡Ven, acercate, para hacerte entrega de tu nueva oficina!
— ¿Tendré mi propia oficina?
— Sí, tu oficina es la de administración.
— Pero no entiendo, ¿no seré la contable?
— ¿Te esta mal desempeñar ambos puestos?
— No se si seré capaz, pero si estoy dispuesta a intentarlo.
— Debes saber que también tendrás ambos salarios.
Ella quedó en shock, no se esperaba tal ofrecimiento. — De verdad daré lo mejor de mi, para mantener el puesto. Lo prometo.
— Tendrás la oficina para ti y tú amiga Yuli. Me enteré que ambas trabajaron juntas y resolvieron los problemas que tenía todo detenido en la empresa.
— Mucha gracias por la confianza.
— Leí tu historial y es muy completo, no entiendo por qué no obtuviste el puesto desde tu llegada.
— Todo llega a su tiempo y hoy a comenzado el mío, estoy más que agradecida y prometo no defraudar su confianza.
— ¿Cuanto tiempo llevas en la empresa?
— Solo unos meses.
— Casada, hijos, háblame de ti..
Ella siente su corazón palpitar de prisa por la forma en que la mira. — Estoy soltera y comprometida con mis obligaciones y compromisos.
Él decide no seguir con la interrogación y huir de la tentación — Está es tu oficina. A partir de mañana podrán usarla tu amiga y tú.
Él la despide pero ambos desde la primera mirada hicieron una conexión casi mágica, fue algo instantáneo.
•••••••••••••
— Señora Ada pase adelanté, la estaba esperando.
— Hola doctora, como se podrá imaginar siempre es complicado salir sin que mi esposo quiera acompañarme.
— Nunca la he podido comprender, él debe saber de su enfermedad y que usted no quiere tratarse.
— Eso lo he dejado claro con usted, yo he venido a otra cosa.
La doctora la ve mientras mueve su cabeza ante su incredulidad. — ¿Que necesitas?
— Quiero saber si puedo utilizar mi óvulo para conseguir un embarazo en un vientre alquilado.
— Le podría decir que lo intentaremos pero su cáncer está muy adelantado, si inicia el tratamiento podríamos buscar una solución.
— "No hay tiempo doctora" tengo un año para tener un bebé y no perder mi esposo.
— Creo que esta siendo usted egoísta, su esposo la necesita y usted se echó a morir, dándole la victoria a una enfermedad.
— Nunca pude tener un hijo, y ahora este maldito cáncer que me impide seguir.
— Debe hacerlo por su esposo, debe darse una oportunidad para vivir y ser feliz junto a quien ama.
— "Mi esposo" En cuanto muera él buscará otra, si es que ya no la tiene. Por favor haga los análisis para poder alquilar un vientre.
— Eso no será posible, por su enfermedad, usted no está ovulando normal y podría ser un fracaso desde antes de iniciar.
— Y si utilizo el óvulo de la misma persona a quien le voy alquilar el vientre?
— Sería hijo de ellos y no suyo.
— Pero usted dirá lo contrario, él nunca dudará de mi, y la persona no se enteraría.
— Esto podría salir mal.
— No me importa, mi suegro quiere un nieto, usted me ayudará a darle un nieto.
— ¿Y que pasara con ese pequeño, piensa dejarlo solo en el mundo?
— Usted haga su trabajo, mi hijo estará bien y lo más importante es que su padre también lo estará.
— Imagino que ya tiene todo calculado para iniciar el proceso de alquiler de vientre.
— Me han indicado ir a otro país, ¿Como seria más efectivo?
— Primero buscaré las mejores opciones y luego me pondré en contacto con usted.
— Solo no quiero perder tiempo, ya le he dicho que tengo un año para esto.
— Si esta usted pensando en tener familia, debe también pensar en la falta que haría si la llegan a perder.
— ¡Ayúdeme doctora! Quizás cuando vea mi familia, me llegue el deseo de seguir.
— Puedes contar con todo mi apoyo, solo quiero que estés bien. Aquí tiene sus vitaminas, no debe detenerse de tomarla.
— ¿Son muy necesarias? Acabo de terminar el frasco anterior, no me gustan por que me dejan como boba.
— Sí me entero que las detiene, no la ayudo en esta petición.
— Bien, seguiré tomándola. Espero sus prontas noticias.
Ellas se despiden y Ada vuelve de regreso a casa.
Esa noche Amanda se dirige a contarle la buena noticia a su madre. Ambas celebraron. Ella estaba segura que todo empezó a salir bien y estabas dispuesta a dar lo mejor por su familia para poder seguir adelante.
— Enano tengo una buena noticia. El próximo lunes buscaremos un colegio para que puedas empezar a estudiar ¿que dices?
— ¡Yupi! estoy contento, iré a la escuela como todos los niños. — Salta de emoción el pequeño Gabriel.
— ¡Así es! Yo seguiré haciendo lo posible para que tú y mi madre estén más que bien.
Él corre a sus brazos y con un fuerte abrazo le agradece. — Gracias hermana, eres la mejor del mundo mundial.
— Qué felicidad, si podrás comprarme mis medicamentos, ahora estaremos mejor.
— Así es madre, creo que la luz del sol a empezado a iluminar a nuestro favor y debemos aprovechar la oportunidad que se ha presentado. Ellas son escasas y no la pienso dejar escapar, prometo seguir siendo la mejor, solo por ustedes, ya que son mi compromiso en esta tierra.
Charo se siente muy feliz por la hija que tiene, cada día agradece a Dios por ella y es inmensamente feliz de tener una hija tan dedicada y tan amorosa.
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— ¡Por fin Ada ¿porque no respondes el teléfono? Pasé la tarde muy preocupado ya que no supe a dónde fuiste.
— Pues te diré la verdad, estoy buscando soluciones para ti y tu futuro. Estoy hablando con una doctora y voy a hacer algo, perdóname por no consultar primero, pero decidí alquilar un vientre, para que tengamos un hijo de los dos.
— ¿Podrá ser eso posible? me harías el hombre más feliz. Ósea qué debemos iniciar ahora para que dentro de un año el recién nacido pueda estar en los brazos de su abuelo, porque no creo que mi padre quiera ver a mi hijo en un vientre que no sea el mi esposa.
Inmediatamente el rostro de Ada en un instante cambia, debido a las palabras que acaba de escuchar de su esposo, cosa que la hace enojar muy rápido.
— Me queda muy claro que el problema soy yo, solo debes echarme un lado y mantener tu fortuna y prestigiosa familia.
— ¿De qué habla? yo nunca te he dicho nada, últimamente estás seca, no deseas hacerme el amor, trato de acercarme a mostrar afecto y no entiendo porque siempre me rechaza.
— Estoy harta ¿porque estoy harta? tu padre no me quiere, su mirada acusadora me tiene muy cansada, debes ir solo a la cena, yo no iré contigo.
Ella salió bastante furiosa y azota la puerta. Él se quedó molesto ya que no conoce el motivo que tiene a su esposa tan distante, ya conoce a su padre y nunca a sido diferente.
Él se arregla teniendo la esperanza de que la encontrará en el lugar de la cena. Pero una vez llega, su madre los recibe y él se percató que ella no está en el lugar.
— ¡Buenas noches madre! — Él saludo a su madre con un abrazo y un beso en la mano, pero sigue buscando a Ada.
— ¿Qué sucede, se te ha perdido alguna persona? estás muy distraído mirando o buscando a alguien.
— Madre, Ada en los últimos meses ha estado insoportable, se queja por todo, ni siquiera quiere cumplir los deberes conyugales, aparte está muy delgada, siento como si estuviera enferma. Su falta de interés me tiene desilusionado.
— Puede estar en depresión por sentir miedo de perder el hombre que ama, con una mujer pueden pasar muchas cosas, pero te diré algo, lo primero que debes tener pendiente es lo que puede suceder contigo.
— No entiendo madre ¿a qué te refieres, quieres decirme algo en específico?
Ella se acerca un poquito y lo abraza. — Como dije esta mañana, estamos en avances tecnológicos, y una nueva era, si tú esposita no te puede dar uno hijo, debes buscar quién si pueda y solo la premias bien. — Ella termina guiñando un ojo.
— ¡Me dices que le sea infiel a mi esposa!
— Te digo que debes asegurar tu futuro, recuerda que eres el Ceo de la empresa, y ese es el sueño de todos los hermanos, tíos, primos y sobrinos de la familia Andrew; Así que tú decides, puedes esperar a que tu esposita deje el mal genio y te ayude a conseguirlo. O puedes iniciar por tu lado, recuerda que tu padre quiere encontrar un nieto dentro de un año, puedes buscarte una niña linda, que te haga padre y millonario feliz.
En ese momento de repente llega Amanda a su mente, él ni siquiera sabía porque, pero aquella secretaria le había llamado su atención. — "Lo que dices madre".
— Sólo te doy un pequeño consejo y tu decides como lo harás, de lo contrario pues será tú qué perderás su puesto y sueños.
— ¿Pero y ella como se sentirá? recuerda que ha estado mano a mano conmigo todo el tiempo.
— ¡Hijo! ¿sabe la cantidad de personas que tienen una doble vida? ella no se tiene que enterar para que no sufra. Después que logre un embarazo solo tiene que hablar de hombre a hombre con tu padre, yo se lo que te digo.
Con estas palabras la señora Andrew deja Carlos repleto de dudas, pero también de ideas. Él se queda pensativo hasta que ella lo interrumpe y lo invita a la mesa.
— ¡Buenas noches familia Andrew! esto es una cena qué se pudiera decir también una despedida por un año. Muchos de ustedes se sentirán felices ya que no sentirán mi presión respirando sobre sus nucas. Pero lo he hecho por el bienestar de cada uno de ustedes. Hoy quiero felicitarlo a todos por su trabajo, este año me han demostrado que si pueden y que si puedo confiar en ustedes, así que espero lleven a cabo las decisiones que le hice a cada uno por individual, todos brindemos por nuestra familia y nuestro futuro.
Él levanta su copa y procede a comenzar el brindis antes de la cena, luego todos toman asiento.
— Hijo ¿Dónde se encuentra tu señora? Qué extraño que te ha dejado solo. — Interroga el Sr.Andrew.
— Esta noche decidí venir solo. — En ese momento él no sabe si fue la conversación con su madre o algo que le nació de momento, solamente lo aprovecha. — También quise venir sólo porque deseo hablar algo contigo ¿crees que sea posible?
— Claro que sí, después de la cena podremos hablar.
— ¡Gracias padre!
Inició la cena y todos estaban muy felices y brindando reunidos en familia. Después de la cena todo se despedían y Carlos aprovecho hablar con su padre.
— ¿Deseas decirme o pregúntame algo? Me he quedado curioso.
— Quiero que me respondas con sinceridad. ¿el nieto que deseas, debe ser de mi esposa?
— ¿Que escucho, acaso dices que tienes a alguien más hijo? — Le responde con una gran sonrisa, ya que Ada nunca fue de su agrado.
— Cómo no he podido tener un hijo con ella, tampoco deseo terminar mi matrimonio. Porque aparte del amor, tengo un compromiso con ella.
— Tienes un año para hacer una decisión sabía, y no, no tiene que ser con Ada solo debe se mi nieto. — Responde él muy contento y satisfecho por lo que acaba de escuchar.
Todo se despiden y regresan a sus casas. Carlos esa noche tenía un nudo en su garganta y en su pecho ya que sabía que debía resolver ese asunto, y aunque sería para permanecer en su puesto y cumplir su sueño, su corazón lo reprende, porque Ada podría sufrir mucho.
Paso un mes, Carlos y Amanda seguían conectados con la mirada, la declinación más grande la tenía Carlos ya que su esposa Ada, se había vuelto fría y distante, ella solo pensaba en la formas de darle un hijo sin importar el costo, pero con eso sin darse cuenta lo estaba alejando y dejando espacio abierto para mirar a otras personas y a otra mujeres.
— ¡Buenos días señorita Amanda! ¿cómo amaneciste, aparte de hermosa?
— ¡Buenos días Carlos! muy bien, complacida de mi trabajo, estoy muy agradecida.
— ¿Y porque no me lo agradece con una cena, aceptarías salir conmigo?
— Pero su esposa... ¿crees que sería prudente?
— Hace unos días quiero hacerte una propuesta, no quiero que mi esposa este presente para que puedas escuchar y pensar si es conveniente para ti.
— Sino me traería problema puede contar conmigo.
— Pues esta noche te paso a recoger. Me puedes dejar tu ubicación y vamos a tu restaurante favorito. — Él se despide con una gran sonrisa dibujada.
Ella se queda mirándolo hasta que cierra la puerta y Yuli le pega un gran susto cuando le habla de repente. — ¿Que le miras al jefe?
Después de dar un gran salto del susto le responde. — "Me asustaste" y no lo miro, solo analizó una propuesta que acaba de hacerme.
— Te diré algo aunque te enojes conmigo. Debes de tener mucho cuidado Amanda, estos millonarios en cuanto logran su objetivo simplemente se alejan. Carlos es casado y eso se respeta.
— Yo lo sé, y solo trato de agradecer y cumplir con mi trabajo.
— ¿Piensas que de la forma que él te observa es de trabajo? Sí su esposa los ve sacaría tus ojos sin dudar. Recuerda que tu familia te necesita.
Ella tomó esas palabras como reflexión y aunque se sentía atraída por Carlos decide analizar cada paso.