RK entró y se colocó delante de Stella.
Él parecía un rey que ocupaba la posición más alta del mundo y miraba a la gente como si no fueran insignificantes.
Era alto y tenía un aura poderosa.
Ella estaba sentada en el sofá, y estaba rodeada por esta.
Ella se quedó allí mirándolo, porque sus palabras la habían dejado estupefacta.
Nunca pensó que tuviera la sangre tan fría como para no pensárselo dos veces antes de decir algo así.
No había vacilado cuando dijo que no quería a ese niño.
Ella lo observó, intentó calmarse y contener las lágrimas. No quería parecer débil ante aquel frío hombre.
Los dos se miraron sin decir nada...
Al cabo de un rato, él se acercó y se sentó frente a ella.
Cuando lo hizo, su ayudante Alex Triston puso unos papeles sobre la mesa. Encima de ellos había dos palabras escritas: "Contrato expirado".
Alex la miró y dijo: "Srta. Richard, su contrato de tres años con el Sr. RK ha concluido. Ahora solo falta que ambos firmen y lo envíen".
Escuchó como él había cambiado su forma de dirigirse a ella, incluso antes de que firmara, por lo que una sonrisa burlona se dibujó en su rostro.
Ella estaba segura de que, él no se atrevería a tomarla tan a la ligera, si no fuera porque alguien se lo había ordenado. Por supuesto, ese alguien no era otro que su marido.
RK tomó la pluma y firmó sin detenerse ni pensarlo. Cuando terminó, la miró y le dijo:
"Puedes quedarte aquí por una semana y buscar una casa..."
Ella lo miró a los ojos, los cuales estaban tranquilos como un lago...
No había arrepentimiento, tristeza, vacilación... Nada.
Era como si él no sintiera nada con respecto a su relación, la cual repentinamente había sufrido un gran cambio...
Sin embargo, cuando ese pensamiento se le vino a la mente, se reprendió a sí misma...
"Stella, ¿eres una tonta?"
"¿Cómo puedes esperar arrepentimiento y tristeza de un hombre con un corazón de piedra?"
No obstante, no podía controlar sus emociones...
Porque ella lo había amado durante muchos años.
No dijo nada y se limitó a observar a esa persona con la que había vivido durante tres años. Había visto su cara todos los días, y aún ahora, cuando lo contemplaba, le seguía pareciendo muy guapo...
Pero... Era el hombre que le había roto el corazón en mil pedazos.
No quería mostrarse débil delante de él, así que hizo todo lo posible por no llorar. La mano que sostenía la pluma le temblaba...
Miró los papeles, vio su hermosa y fuerte caligrafía y firmó.
Pero al igual que su corazón, su letra también parecía maltrecha.
Ella estaba rota por dentro, pero su rostro no lo demostraba. Después de firmar, respiró hondo y dijo:
"Estoy muy agradecida con el Sr. Kingston por dejar que me quede una semana, pero después de que expire nuestro contrato no creo que deba permanecer aquí. Me iré inmediatamente..."
Cuando terminó de hablar, miró a Mia y le preguntó: "Mia ¿puedes ayudarme a empacar mis cosas?"
Ella la miró, se dio cuenta de lo mucho que intentaba no llorar y le dolió el corazón. No quería hacerlo, pero tenía que ser así.
Stella subió para recoger sus cosas y RK la observó, pero nadie podía leer sus emociones.
Ella miró la habitación donde había estado viviendo durante tres años y sus ojos se empañaron...
No pudo contener las lágrimas.
Sabía que su matrimonio terminaría algún día, pero no sabía por qué sentía tanto dolor en su corazón...
No tenía muchas cosas que guardar. Se limitó a empacar y no tocó nada de lo que él le había comprado. Ni siquiera una prenda...
Mia la miró y no supo qué decir...
Stella se secó las lágrimas y le dijo: "Mia no te preocupes. Estoy bien. Es solo que no soy la mujer correcta para él".
Después de decir eso, tomó su bolso y bajó las escaleras.
****
En la planta inferior...
RK seguía sentado en el sofá y la miraba, pero ella no deseaba verlo y estaba dispuesta a marcharse...
"¿A dónde vas?"
De repente sonó la fría voz de aquel hombre.
Ella se detuvo y lo miró...
Desde el principio, ella no estaba en buenos términos con su familia y después de su matrimonio, era mucho más difícil tratar con ellos...
En cuanto a él, ya se habían divorciado, así que no se sentía obligada a decirle a dónde iba...
"No creo que mi paradero tenga algo que ver con el Sr. Kingston. Creo que ahora que ya estamos divorciados y no tenemos nada que ver el uno con el otro, usted debe concentrarse en su futura esposa, y no en su exmujer..."
Su tono era frío y era como si lanzara cuchillos por la boca...
Ella no entendía el comportamiento hipócrita de ese hombre.
Cuando estaban juntos y ella estaba en casa ardiendo en fiebre ni siquiera había mostrado preocupación por ella...
En ese momento, él estaba ocupado con sus negocios y ganando dinero ...
No le había importado que su esposa se estuviera muriendo.
De repente, ella no supo por qué, o si era una ilusión, pero sintió que después de decir eso sobre una futura esposa, la temperatura a su alrededor bajó mucho...
Sintió frío en todo su cuerpo y decidió irse...
"Detente... "
Stella lo escuchó y se detuvo.
Albergaba un poco de esperanza en su corazón.
Los ojos del hombre eran oscuros y fríos. Estos se llenaron de algunos pensamientos misteriosos y una capa de niebla los envolvió.
De repente, dijo:
"No quiero a ese niño. No olvides abortar".
RK miró a la mujer que tenía delante y se quedó pensando...
Sentía que ella era pura y hermosa, por eso no quería que lidiara con su carga.
La mano de Stella, la cual cargaba su equipaje, tembló y la pequeña esperanza que tenía se desvaneció...
Él le había roto el corazón tantas veces, no sabía por qué, pero todavía le dolía con la misma intensidad cada vez que sucedía...
"Booooom".
Sus palabras explotaron en su cabeza como una bomba.
Apretó la bolsa que sostenía.
Y sintió como si alguien la hubiera apuñalado, incluso podía oler la sangre...
De repente se rio de sí misma...
Se sintió como una tonta. ¿Cómo podía esperar algo de un hombre tan frío con su hijo...?
"Si no lo querías, ¿por qué te acostaste conmigo?" Quería gritarle, pero al final no dijo nada...
Él le había dicho una vez que le gustaban los niños y por eso ella no había tomado las pastillas, pero...
Era como si le gustaran, pero no para tenerlos con ELLA...
Le dolía mucho el corazón, pero no quería que él viera sus lágrimas. Se dio la vuelta y quedó de espaldas a él.
Respiró hondo y dijo: "Sr. Kingston no lo piense demasiado. Yo tampoco lo quiero. Ya había decidido abortarlo".
Estaba a punto de irse, pero se paró y dijo:
"Una cosa más, espero que no nos volvamos a ver en esta vida..."
Después de decir eso, se fue. Al principio, ella no quería dejar ese lugar, pero ahora...
Sentía que se estaba sofocando...
Sujetó su bolso con fuerza y se marchó sin mirar atrás.
RK miró la espalda de la mujer, la cual luchaba por mantenerse derecha y no tambalearse...
Sus ojos se oscurecieron y se llenaron de algunas emociones ilegibles...
Hasta que la figura de la mujer desapareció de su vista, su espalda tensa se relajó y dijo...
"Conduce..."
Cuando el hombre dio la orden, el conductor no esperó ni un segundo y pisó el acelerador. Entonces, el coche negro se alejó y desapareció...
*Fin del flashback*
"Lo siento, no te vi..."
De repente un hombre chocó con ella, quien estaba de pie en el pasillo. Los documentos se le cayeron al suelo.
Sin embargo, debido a esto ella también volvió a la realidad...
"No, lo siento", le dijo, lo ayudó a recogerlos y entró en el ascensor.
Cuando la puerta se abrió, Jack Paul, quien estaba afuera, la saludó...
La miro con una sonrisa y le dijo: "Stella llegaste. ¿Cómo estás? Eres nueva aquí, si necesitas algo no dudes en decírmelo..."
Ella lo miró y asintió. "Estoy bien, gracias".
Mientras hablaban, caminaron hasta su despacho y se sentaron.
Él la miró y le dijo: "Estoy muy contento de que hayas aceptado mi oferta y hayas vuelto". Le dio una carpeta roja y le dijo: "Estoy seguro de que has oído que alguien quiere comprar nuestra empresa. En esta carpeta están los informes que hice, échales un vistazo".
Ella la tomó y asintió.
Él continuó: "Hay muchas empresas que quieren comprar la nuestra, pero entre todas ellas están los Grupos RK. No obstante, el precio que nos ofrecieron fue demasiado bajo..." Hizo una pausa y dijo: "Esta vez te pedí que volvieras para que pudieras darle la vuelta a la situación..."
"Grupos RK...René Kingston..."
Sus manos temblaron mientras sostenía los documentos.
Los recuerdos que estaban en lo más profundo de su hermético corazón invadieron su mente...
su mente...
Ella se tranquilizó y dijo:
"Haré lo que pueda".
"Está bien". Jack se rio y dijo: "Ahora que has aceptado esta tarea ya no estoy preocupado".