Capítulo 2

Después de dejar nuestros equipajes en las habitaciones el botones se marchó quedando Kevin y yo en el hall del hotel, para salir a ver un poco esa hermosa ciudad

— Si estas cansada, podemos subir a la habitación y mañana podemos verla — me dijo

— No señor Taylor, quiero verla esta noche me hace mucha ilusión — conteste

— Aqui llamame Kevin, no estamos trabajando — contestó riendonos los dos

Primero nos metimos en un casino, jugamos varias partidas, entrando después en el bar para tomar algo ya que todo aquello era maravilloso, la gente, las luces, la música, yo estaba encantada.aunque en el bar bebimos más de lo que podíamos aguantar. mientras jugábamos a las máquinas.

Por la mañana me desperté con un fuerte dolor de cabeza, viendo a Kevin durmiendo desnudo a mi lado, levante la sabana viendo que yo también estaba desnuda y con un anillo de oro en mi dedo, Kevin se giró mirándonos los dos, enseguida se levantó de la cama tapándose con la sábana su sexo, haciéndome reír al ver la cara de asombro que tenía

— Buenos días querido marido — le dije con sarcasmo

— No me jodas Alice, no tiene ni puta gracia, ¿que ha pasado? — me preguntó

— No lo sé, anoche estábamos tan borrachos que ni yo misma me acuerdo. pero tienes un anillo de oro en tu dedo anular como yo — le dije

— Dios no me acuerdo de nada, pero no puede ser que estemos casados, yo amo a mi novia — me dijo

— Pues, es la segunda vez que follamos, la primera fue en tu fiesta — contesté

— ¿Eres tú? y como no me dijistes nada, Dios tenemos que conseguir como sea la anulación, Dory me va a matar — respondió

— Si se lo explicamos a Dory lo entenderá, tranquilo — dije

— Por lo menos tomaras algun anticonceptivo, verdad — me dijo

— Yo no, ¿tu no te pusiste un condon? — pregunte

Se sentó en la orilla de la cama poniéndose las manos en la cabeza, mientras yo miraba su perfecto cuerpo

— Vístete, tenemos que ir a donde nos casaron, tienen que anularlo yo no puedo estar casado contigo — me dijo

— Creo que el papel que hay encima de la mesa es el acta de matrimonio, mira haber donde nos casamos, pero no me digas que no te gusto, porque en el baño de la empresa, te quedaste mirando mis piernas y mis nalgas — contesté

— Alice para ya, no tiene ninguna gracia — respondió 

Se levantó y acercándose a la mesa que había en la habitación cogió el papel, leyendo el lugar donde nos casamos, se quitó la sábana, alegrando mi mirada y cogiendo su ropa se vistió enseguida.

— Voy a la dirección que pone en el acta, les pagaré lo que me pidan pero tienen que anular nuestro matrimonio — me dijo marchándose de la habitación

Dos horas después, escuche como Kevin entraba en su habitación, me quedé sentada en la terraza porque no quería molestarlo escuchando de pronto como golpeaban la puerta de mi habitación, me levanté de la silla dirigiéndome a la puerta, al abrir lo vi con una mano apoyada en el marco de la puerta mirándonos a los ojos fijamente.

— Tenemos que pedir el divorcio sin que nadie se entere de que estamos casados, — me dijo

— Pasa no te quedes en la puerta — contesté

Entró en mi habitación derrotado, se sentó en la cama mirándonos los dos, me acerque a él rodeando mi cintura con su brazo y poniendo su cabeza en mi vientre.

— Nadie lo sabrá Kevin, lo arreglaremos — le dije intentando calmarlo

Por la tarde en la reunión que teníamos, Kevin procuraba no mirarme, y me hablaba lo mínimo. La reunión fue un éxito, Kevin consiguió que los clientes  de Las Vegas firmaran contrato en la empresa de mi padre, Después de las despedidas, nos fuimos al hotel, cogimos nuestro equipaje, pagó la cuenta y con el taxi que la recepcionista nos consiguió, llegamos al aeropuerto, subimos al avión, despegando enseguida para volver a Kansas. 

El fin de semana, fue tranquilo aunque el sábado por la noche mi amiga y yo fuimos al club donde íbamos siempre, nos saludó el portero como siempre gastandonos una broma, entramos en el local acercándonos a la barra, pedimos nuestras bebidas y entonces fue cuando vimos a Dory y a Kevin sentados en uno de los sillones muy acaramelados, mi amiga Cati quiso saludar a su hermana y cuando cogimos nuestras bebidas del bar nos acercamos a ellos, mirándome Kevin muy serio

— Hola hermanita, ¿nos podemos sentar con vosotros? — preguntó Cati

— Alice ¿qué tal el trabajo? ¿Se porta bien mi amor contigo? — me preguntó Dory

— Es muy exigente, pero si se porta bien — le dije intentando no mirar a Kevin

Llevábamos casi una hora sentadas, cuando mi amiga me cogió de la mano y salimos a la pista a bailar, mientras bailábamos miraba a Kevin, dándome cuenta de que me miraba fijamente, sin escuchar lo que Dory le decía. Bailamos casi todo lo que pusieron, hasta que un hombre se acercó a mí y cogiéndome de la cintura empezamos a bailar un lento, notando como me besaba en el cuello, y me acariciaba la espalda hasta que de pronto, vi un puño dando en su cara, al apartarme me gire viendo la mano ensangrentada de Kevin y a Dory a su lado mirándolo sin comprender qué había pasado, volví a los asientos, cogi mi bolso marchandome del local. Anduve  solo dos calles cuando alguien  me cogió del brazo no dejándome seguir andando

— ¿A dónde te crees que vas? — preguntó Kevin

— Lo estás haciendo más difícil, que vas a decirle a tu novia, que has defendido de un sobon a tu mujer — pregunté

— No lo sé, pero sola no te vas a casa, vamos mi coche está aquí al lado — me dijo

— No me voy contigo, seguramente Dory te estará buscando, déjame en paz y vete con tu novia — le grite 

No quería llamar a mis padres para no tener que contarles la escenita que provocó Kevin en el club, así que decidí seguir andando con la esperanza de cruzarme con algún taxi, ya que el club estaba lejos de mi casa

Ya había andado bastante, cuando escuché unos pasos detrás de mí, me quité los zapatos para andar más deprisa, pero aunque quise correr no tuve tiempo. dos hombres borrachos me bloquearon el paso, cogiendome uno de ellos de la cintura, mientras yo daba patadas y intentaba morderle los brazos, pero era más fuerte que yo y notaba como me quedaba sin fuerza, pero segui defendiendo con las uñas, con mi bolso y con todo lo que podía

— Soltarla ahora mismo — escuche la voz de Kevin

— También quieres parte de este pastel, esta muy buena esta muchacha tranquilo hombre podemos follarla  los tres — contestó el que me tenia cogida

Mientras el que me tenía retenida hablaba, le di un puñetazo como pude en sus reales pelotas soltandome cuando sintió el dolor, corrí poniéndome detrás de Kevin, me hizo subir a su coche, subiendo él también sentándose en el asiento del conductor, puso en marcha el coche marchandonos de allí, llevándome Kevin a mi casa. Antes de salir del vehículo ya en la puerta de mi casa, intente relajarme un poco abrazada a Kevin, nos quedamos mirando fijamente hasta que su boca se adueñó de la mía, besándonos con deseo y pasión.

— Pasa la noche conmigo por favor Alice — me dijo

— No, lo siento pero esto se tiene que acabar hoy y ahora, eres el novio de mi amiga y yo no puedo hacerle esto, buenas noches — le dije, bajandome enseguida del vehículo

La mayor parte del domingo me la pase en mi dormitorio durmiendo, no me apetecía ver a nadie, solo necesitaba olvidar al hombre que me robó mi virginidad y mi amor, un amor imposible por ser el cuñado de mi mejor y única amiga. Me sentía culpable aunque en parte comprendía que yo sola no era la culpable y que Kevin también en parte tenía su culpa de lo que nos sucede ahora al no cumplir el pacto que hicimos en Las Vegas.

— Hola, tu madre me ha dicho que no quieres ver a nadie ¿fue por lo de anoche?  — preguntó mi amiga cuando entró en mi dormitorio

— No, me duele la cabeza, creo que tengo resaca, anoche me pase bebiendo — contesté

— Si es por lo que paso con Kevin tranquila, mi hermana enseguida comprendió que ese tipo lo único que quería era meterme mano y mi cuñado enseguida te lo quito de encima — respondió

— Dale las gracias de mi parte a los dos, pero Cati de verdad hoy no tengo ganas de levantarme de la cama — dije

— Venga tía levanta de la cama, duchate y, come algo, vamos a dar una vuelta, mira vamos al bar de Miriam sabes que está loca porque estemos un rato con ella — me dijo cogiendo mi brazo estirando de él para echarme de la cama, cayendo las dos al suelo mientras nos reíamos

Salimos del dormitorio y entre en el cuarto de baño para ducharme, me puse el gel en las manos pasando mis manos por mi cuerpo poniendose mis pezones duros al recordar la noche que hicimos el amor Kevin y yo aunque él no lo recordase, quise quitar esas imágenes de mi memoria pero me fue imposible, termine de ducharme, cogi el albornoz que estaba colgado en la puerta y cuando ya lo tenia puesto sali del cuarto de baño acercándome a la cocina.

— Buenos días perezosa, ya es muy tarde — me dijo mi madre

— Buenos días mama, solo quiero café, me sigue doliendo la cabeza — le dije al ver el plato de comida que estaba preparando

– Ahora te doy una pastilla y no vuelvas a beber tanto, no es bueno para una chica tan joven como vosotras — me regaño

Después de tomarme el café con la pastilla, me fui a mi dormitorio entrando mi amiga conmigo, sentándose en la silla de mi escritorio

— He llamado a Bryan y a Robert, vienen a recogernos con el coche, veras que alegria se va a llevar Miriam cuando nos vea entrar en el bar con dos chicos — me dijo

— Miriam siempre nos ha dicho que quiere ser madrina de boda de una de las dos, está tan loca como tu — contesté

Una vez que ya estaba vestida con una minifalda y un top, me puse los zapatos, cogí mi bolso saliendo las dos de mi dormitorio, nos acercamos al salón donde estaba mi madre, le di un beso dispuesta a marcharme. Cuando abri la puerta de mi casa para marcharnos mi amiga y yo, nos encontramos a Dory y detrás de ella a Kevin que venían de visita para ver a mi padre, mi amiga y yo nos apartamos un poco dejándolos pasar

— ¿Os marchais ya? — pregunto Dory

— Si hermanita, nos están esperando dos chicos en su coche — contestó Cati

— Que os divirtáis, pero tener cuidado — nos dijo entrando en el salón

Mi amiga salió primero de mi casa acercándose al coche de los chicos que ya nos esperaban

— Tu no te vas, ¿quien son esos dos? — me preguntó Kevin cogiéndome el brazo

— Uno trabaja conmigo en la empresa y además no te tengo que dar explicaciones de lo que hago o a donde voy — contesté soltandome de su agarre y saliendo de mi casa cerrando la puerta enfadada

Aunque al final no fuimos al bar de nuestra amiga Miriam, pasamos una tarde con los chicos muy divertida y amena, volviendo a nuestra casa temprano ya que al día siguiente teníamos que ir a  trabajar. al día siguiente, me levanté de la cama, entre en el cuarto de baño para ducharme volviendo a mi dormitorio una vez que me duche para vestirme, salí de mi dormitorio y sin poder tomarme un café, mi padre ya me estaba llamando para ir a la empresa con él, en la limusina. Legamos a la empresa al mismo tiempo que kevin subiendo los tres en el ascensor, mi padre se despidio de nosotros al bajar en su planta, al cerrarse las puertas Kevin lo paro bloqueando mi cuerpo entre las paredes y su cuerpo, puso su mano en mi barbilla obligando a mirarlo juntando sus labios con los mios, separandose unos centimetros segundos despues.

— Te quiero ver en mi oficina dentro de media hora y no acepto un no como respuesta, recuerda que soy tu jefe  — me dijo volviendo a poner el ascensor en marcha

Capítulo 3

Las puertas del ascensor se abrieron en nuestra planta, dejándome salir primero como buen caballero, me fui directamente a mi mesa saludando a Sara antes, mientras que Kevin entraba en su despacho, habían pasado diez minutos desde que llegué a la empresa, cuando me levanté de mi silla acercándome a la mesa donde estaba Sara.

— Me voy al bar para tomarme un café, mi padre tenía mucha prisa esta mañana — le dije

— Yo no podría empezar si no me tomo uno antes, es mi droga para espabilarme — contestó

Me bajé al bar cogiendo el ascensor, espere en la cola a que me tocara el turno mirándome Bryan mientras sonreía, cuando ya pude pedir mi café, vi a Kevin a mi lado.

— Hola señor Taylor, enseguida le preparó su café — le dijo Bryan

Una vez que nos sirvió el café, Bryan puso las manos encima de la barra mirándome

— Te espero a la salida, te invito a tomar algo por ahi — me dijo

— La señorita va a salir tarde, hoy tiene mucho trabajo — contestó Kevin dejando a mi amigo muy serio 

Con los vasos de café en la mano, fuimos a coger el ascensor para subir a la planta

— No hacía falta que fueras tan grosero con él — le dije

— No me gusta que mi mujer vaya por ahí ligando con los empleados — contestó

— No soy tu mujer y puedo ligar con quien yo quiera — respondí saliendo del ascensor cuando llego a la planta

— Señorita Anderson a mi despacho — me dijo

— Enseguida voy cuando me tomé mi café señor Taylor — contesté mirándonos Sara 

— ¿Te ha pasado algo con el jefe? — me escribió un correo Sara

— Es muy mandón, y yo no estoy de buen humor si no me tomo mi café por la mañana — le respondí en otro correo

Despues de tomarme el café, cogi algunos documentos que estaban por revisar, pero no había pasado ni media hora cuando el jefe me llamo, cogi mi libreta y el lápiz, toque a la puerta con los nudillos y cuando me dejo pasar entre viendo que estaba de pie delante de su mesa apoyado con las manos, entre y cuando iba a sentarme en el sillón, escuche como cerro con el pestillo la puerta, me gire encarando a él

— No te acerques a mi o grito — le dije

Se acercó a mi pegando su cuerpo a mi cuerpo, cogio mi nuca con su mano apretando sus boca con la mia, solte la libreta y el lapiz, enredando mis manos con su pelo, me tumbo boca arriba en su mesa, puso mis piernas encima de la mesa abiertas, me quito el tanga guardandoselo en el bolsillo de su pantalón poniendo despues su boca en mi sexo, lamiendo y mordiendo mi clitoris, mientras yo tapaba mi boca con mi mano para que no me escuchara Sara cuando tuve mi primer orgasmo.

— Me encanta beberme tu orgasmo Alice, me tienes loco — me dijo mientras se desabrochaba la cremallera de su pantalón

De una estocada profunda me hizo suya, cogiendo mis caderas para impulsarse, sintiendo como me recorría una corriente eléctrica por el cuerpo estallando en otro orgasmo, mientras él sacaba y metía su miembro una y otra vez cada vez más deprisa, hasta que puso su cara en mi vientre notando como palpitaba dentro de mi. Minutos después se separó un poco de mí, ayudándome a ponerme de pie, rodeando mi cuerpo con sus cálidos brazos.

— Esa puerta que ves hay, es un baño por si necesitas refrescarte o lavarte — me susurro en el oído

— Kevin no podemos seguir así — le dije, tapandome él la boca con su boca, en un apasionado beso

Entre en el baño para lavarme, ya que me estaba cayendo por las piernas nuestro fluido, cogi la toalla que había secandome bien y cuando salí del baño vi que la puerta estaba abierta y él estaba fuera de su despacho hablando con Sara, me quede mirandolo, preguntandome si nos había escuchado y sobre todo si Kevin me iba a devolver mi tanga. Salí del despacho sentándome en mi mesa mirándolos de vez en cuando de reojo, hasta que llegó un hombre que yo conocía muy bien, era el abogado de la empresa, kevin y él se saludaron entrando los dos en el despacho.

Dos horas después se abrió la puerta del despacho, saliendo el abogado y quedando Kevin en la puerta de pie mientras se pasaba la mano por su pelo mirándome muy serio.

— Señorita Anderson, por favor ¿puede venir a mi despacho? — preguntó como si estuviera enfadado

— Voy enseguida señor Taylor — contesté

Me levanté de la silla, miré a Sara que parecía divertirse al vernos a los dos, entré en el despacho viendo a mi jefe sentado en la silla detrás de su mesa.

— Como habrás visto ha venido el abogado de la empresa porque lo he llamado yo, Alice quiero que nos divorciemos, pero tenemos que estar los dos de acuerdo — me dijo

— Esto ya es de risa, me follas encima de tu mesa, no me dejas hablar con hombres, me prohibes salir porque según tú soy tu mujer y ahora me dices “””PERO ESTÁS LOCO”” — grité entrando Sara asustada al despacho

— No pasa nada Sara, todo está bien — le dijo Kevin marchándose ella del despacho

— Esta bien dime que quieres y te lo daré, pero por favor firmemos el divorcio — me dijo

— No quiero nada tuyo, simplemente que me dejes vivir mi vida y te firmare encantada el divorcio, hasta entonces Kevin, que te jodan — le dije saliendo muy orgullosa de su despacho.

Desde entonces Kevin trato de no entrometerse en mi vida, aunque algunas veces me hacía entrar en su despacho para hacerme el amor o me daba más trabajo cuando sabía que tenía alguna cita con Bryan, incluso algún día del fin de semana, mi amiga y yo nos teníamos que quedar en casa porque venía Dory y Kevin a pasar el día en mi casa. Los días iban pasando y cada vez me encontraba más cansada y con menos ganas de comer, a pesar de ser tan joven y que mi trabajo en la empresa de mi padre no era para estar con mucho estrés.

Un día estando en la oficina trabajando, vi la hora que era en mi reloj  dándome cuenta que era la hora de mi descanso, me levanté de mi silla y cuando me iba al bar, me dio una especie de maro perdiendo por unos minutos el conocimiento cayendo al suelo, cuando me recupere un poco me di cuenta que estaba en el sofá del despacho de Kevin, con el médico de la empresa, mi padre y Kevin a mi lado, poco a poco me fui sentando viendo el rostro desencajado de mi padre y de Kevin.

— Te vas a tomar unos días de descanso Alice, o mejor te vas a ir de vacaciones, pero no te iras sola te acompañarán Cati y Kevin, necesitas recuperarte hija — me dijo mi padre

— Estoy bien papá, no necesito vacaciones tranquilo — contesté

— Kevin prepara tu equipaje, acompañaras a mi hija y a Cati a la casa que tenemos en Miami, os marchareis mañana por la mañana en el avión de la empresa — le dijo mi padre

Cuando ya me encontraba bien mi padre me acompaño abrazandome hasta la salida del edificio donde estaba aparcada la limusina, asegurándose que estaba bien cuando subí al vehículo, el chofer me llevó hasta mi casa volviendo él a la empresa. Al entrar en mi casa, mi madre ya me esperaba con un tazón de caldo casero sentada en el salón obligandome a tomarlo, cuando me senté a su lado

— Me recuerdas a mi cuando estaba embarazada de ti, mi madre se asustaba mucho al verme tan delgada y tan cansada — me decía mi madre sonriendo, haciéndome pensar en, si lo que yo tenía era lo mismo que mi madre me estaba comentando, embarazada de Kevin.

Por la tarde vino a casa mi amiga Cati muy contenta, dando saltos en mi cama para despertarme ya que estaba durmiendo.

— Mañana a estas horas estaremos tomando el sol en Miami, tía no estas emocionada — me decía

— Si mucho, pero deja de saltar encima de mi cama, por favor — le respondí

Me senté en la cama para que Cati dejara de saltar, viendo lo contenta que estaba mi amiga, aunque yo estaba preocupada por lo que me dijo mi madre, me gustaba mucho Kevin incluso estábamos casados sin que nadie lo supiera, pero embarazada para mi era lo peor, después de que hace casi un mes me pidiera que firmemos el divorcio, y que pasará cuando se me note la barriga, ¿que sería de mí y de mi bebe?. No dejaba de pensar y de preocuparme ¿Kevin se haría cargo de nosotros? me preguntaba, imposible no podía hacerle eso a mi amiga, tenía que poner una excusa para que mis padres me dejaran ir a estudiar fuera de Kansas y volver cuando ya tuviera a mi hijo. Me estaba volviendo loca pensando porque lo único que por ahora tenía eran las vacaciones que mi padre me pagaba y encima nos acompañaba en el viaje,, el causante de mis problemas

— ¿Te ayudo a hacer el equipaje? yo ya lo tengo preparado desde que tu padre me llamó para decirme que te tenía que acompañar mañana a Miami —  me dijo

Cogi del armario mi maleta, mientras Cati escogía la ropa que me iba a poner, introduciendo en la maleta más bikinis míos que ropa. Terminamos de preparar mi equipaje acercándonos al salón donde estaban mis padres, nos sentamos las dos en el sofá mientras Laura nuestra sirvienta terminaba de hacer la cena.

— El chofer os recogerá cuando me deje en la empresa y recoja a Kevin, no los hagáis esperar que os conozco — nos dijo mi padre

—- Papa en serio que tenemos que ir, ya me encuentro mejor, puedo seguir trabajando — comente

— Alice cariño, tu madre y yo estamos preocupados por ti y estas vacaciones te sentarán muy bien, veras como vendrás con mejor color de cara y un poquito más gordita, Marta sabes que es muy buena cocinera y hoy cuando la he llamado para decirle que vais se ha alegrado mucho — me respondió

Mi amiga Cati se quedó esa noche a dormir en mi casa, estuvimos hasta la madrugada hablando de cosas banales, pero es que no teníamos sueño, Cati estaba muy nerviosa por el viaje a Miami y yo seguia dandole vuelta a mi cabeza por la conversación que tuvimos mi madre y yo cuando regrese a mi casa al mediodía.

Al día siguiente mi madre no dejaba de llamarnos ya que el sueño que perdimos en la madrugada nos hizo estragos por la mañana. nos levantamos cansadas, primero entro mi amiga al cuarto de baño para asearse, mientras que yo me quedaba en la cama haciéndome la remolona, cuando salió Cati del cuarto de baño, entre yo, puse el agua de la ducha más bien fría que caliente para espabilarme un poco, me enjabone todo el cuerpo dejando después correr el agua por mi cuerpo para quitarme el jabón, cuando terminé cogi del toallero una toalla y rodeando mi cuerpo con ella, salí del baño dirigiéndome a mi dormitorio para vestirme. 

Desayunamos Cati y yo, café con tortitas que nos hizo mi madre, que era la única persona de la casa que sabía cómo me gustaban. Cuando terminamos de desayunar escuchamos el timbre de mi casa abriendo nuestra sirvienta viendo entrar a Kevin detrás de ella.

— ¿Mocosas estáis listas? nos preguntó riendo

— Coge nuestras maletas y llevalas al coche idiota — contestó mi amiga

Mi madre se acercó a nosotras, nos abrazamos dándome ella un beso en la frente

— Divertiros y no penséis en nada, Alice se que Marta te cuidara muy bien — nos dijo mi madre

Subimos a la limusina sentándose Kevin enfrente nuestra mirándome fijamente y sin disimular poniéndome nerviosa ya que su cuñada y amiga mía estaba sentada al lado mio y temía que se diera cuenta el descaro que tenía Kevin.El chofer paró el vehículo al lado del avión de la empresa, bajo el equipaje del coche, cogimos cada uno el nuestro quitándome Kevin mi equipaje de mi mano, subimos despegando enseguida el piloto.

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