El trofeo de cristal que sostenía Belén se hizo añicos, y los fragmentos volaron por todas partes.
"Lo siento muchísimo...", dijo Jayde atónita y se agachó inmediatamente para recoger los trozos. Inmediatamente, soltó un gemido de dolor.
Lanny la levantó rápidamente. Miró su dedo con preocupación. "¿Por qué has hecho eso? Pediré al sirviente que lo limpie más tarde".
"Lo siento", Jayde miró a Belen con culpa. El rostro de esta última estaba lívido. La otra siguió hablando: "De verdad que lo siento mucho. Accidentalmente rompí tu Copa Prestigiosa de Danza."
Para aquellos que estudian danza clásica, ese premio era el de mayor honor.
Pero había quedado destrozada.
Las cejas de Lanny se fruncieron ligeramente al escuchar sus palabras.
No podía olvidar lo extasiada que estaba la joven cuando recibió el premio, riendo y llorando a la vez, parloteando por horas y horas.
No entendía de danza, pero sabía que los premios eran una forma de reconocimiento.
"Belen, de verdad no fue mi intención...", los ojos de Jayde se llenaron de lágrimas mientras se agachaba nuevamente para recoger las piezas rotas.
Al momento siguiente, fue agarrada por el cuello.
Un sonido seco resonó cuando la mano de Belen aterrizó en su mejilla, incluso dejó una marca roja.
La atmósfera en la espaciosa sala de estar se congeló.
"¿Por qué te haces la víctima?". Belen trató de recordarse a sí misma que debía mantener la calma, pero el caos a su alrededor y el gesto deliberado de Jayde la enfurecieron. "Revisemos las cámaras de seguridad y veremos si lo hiciste a propósito".
Un destello de culpa apareció en los ojos de la joven después de escuchar las palabras.
"¡Basta!", Lanny se paró de manera protectora frente a Jayde, y miró fríamente a la otra joven. "Es solo un objeto sin valor. Tu logro no desaparecerá solo porque el trofeo se haya roto. ¿Es necesario ser tan agresiva?".
Belen se quedó muda.
Miró al hombre frente a ella y se le cortó la respiración.
"Jayde no lo hizo a propósito. Deja de actuar así". Lanny miró tiernamente el rostro hinchado de su novia y levantó la mano, a punto de abofetear a Belen, pero se detuvo. Lentamente bajó la mano. "Si te atreves a tocarla de nuevo, no te lo perdonaré. Vete".
Los ojos de Belen se enrojecieron y sintió un escozor en la nariz.
Respiró profundo, agarró su maleta y se fue rápidamente.
Fuera de la villa, se dio cuenta de que llovía torrencialmente, pero caminó como si no le importara. Recordó cuando Lanny la había defendido a los catorce años, cuando ella iba hacia casa tras haber ganado la primera competición de su vida ese día. Sin embargo, un borracho chocó contra ella.
El trofeo se rompió tras caer al suelo y el hombre lo pateó, maldiciendo.
Lanny lo golpeó directamente en la nariz, y la llevó a cuestas mientras ella sollozaba durante todo el camino. Luego, el joven pasó la noche reconstruyendo pacientemente el trofeo.
Belen nunca pudo olvidar sus ojos inyectados en sangre cuando orgullosamente le entregó el objeto, diciendo: "Mira. No encontrarás ni una fractura".
La había valorado tanto... Pero ahora estaba dispuesto a golpearla por otra mujer.
Legó a su apartamento alquilado cerca del campus empapada hasta los huesos.
Desafortunadamente, se enfermó gravemente y estuvo dos días sin poder levantarse de la cama.
"Ring", sonó el timbre de la puerta.
Antes de que la joven pudiera levantarse para abrir la puerta, escuchó pasos acercándose rápidamente.
Levantó débilmente la mirada para ver a Lanny de pie frente a ella. Sus ojos oscuros la miraban fijamente.
Al segundo siguiente, este la agarró de la garganta con fuerza. "¿Dónde escondiste a Jayde?".
"Cof, cof", Belen se estaba ahogando. Luchó por respirar, pues parecía que iba a perder el conocimiento en cualquier momento. "No lo sé...".
"¡Dímelo!". Lanny la soltó y tiró de su cabello. "Te subestimé, tuviste el descaro de secuestrar a Jayde".
"¡No lo hice!", dijo Belen mirándolo desafiante. "¡Ah!".
De repente, Lanny la cargó sobre su hombro y salió, cerrando la puerta de un portazo.
Belen fue arrojada al asiento trasero del coche de Lanny, sin saber a dónde iban a ir.
Solo sintió que iban a toda velocidad.
Gradualmente, escuchó el sonido de las olas.
El vasto y oscuro mar se extendía frente ellos, con un enorme crucero brillando en medio de la noche.
Lanny salió del asiento del conductor, sacó a Belen del auto de manera brusca y la arrastró hacia la playa.
"Mamá...". Belen no podía creer lo que veía cuando vio a Ellen allí. Sus manos y pies estaban atados en la cubierta. El rostro de la joven se puso pálido de inmediato.
"¡Mmmph!", gritó la mujer mirando a su hija con impotencia, con la boca tapada con cinta adhesiva.
"Puedes negarte a decirme dónde está Jayde, pero tu madre sufrirá las consecuencias". Con eso, el joven le hizo una señal a sus hombres en la cubierta.
"¡Mmmph!".
Belen abrió los ojos horrorizada mientras su madre era metida en un saco. La parte superior fue atada con una cuerda, y luego fue arrojada al mar, causando enormes olas.
El saco subía y bajaba con el movimiento de la marea, ocasionalmente emergiendo antes de ser engullido por el agua de nuevo.
"¡Lanny, estás perdiendo la cabeza!", dijo Belen agarrándolo del cuello. "La desaparición de Jayde no tiene nada que ver conmigo, mi madre tuvo una cirugía de pulmón, la vas a matar...".
Su voz se apagó, y se ahogó en sollozos.
"¿Ah, sí?", Lanny se burló. "Las dos personas que la secuestraron solían ensayar contigo para los actos de la universidad. El teléfono de Jayde estaba en la tienda de conveniencia, y había mensajes amenazantes tuyos en él".
Con eso, sacó el aparato y mostró la supuesta conversación.
"Solo despertaste su curiosidad. Será mejor que te alejes antes de que las cosas se pongan feas".
"Eres solo una mujer sin recursos. No sueñes con cambiar tu vida seduciéndolo".
"Si no rompes con Lanny, me aseguraré de que desaparezcas para siempre".
"No le envié esos mensajes," dijo Belen entre dientes. "¿Por qué estás tan seguro de que la secuestré? Por favor, te lo ruego. ¡Salva a mi madre!".
Lanny entrecerró los ojos. "Porque sé lo que sientes por mí."
El corazón de Belen dio un vuelco, pues no sabía qué decir.
"Hace tiempo sé que tienes sentimientos por mí. Ahora que amo a otra mujer, la ves como tu enemiga", Lanny dijo con enojo. "Belen, no esperaba que fueras tan mala. Aunque no me enamorara de Jayde, nunca te amaría, deja de fastidiarme. ¡Dime dónde está!".
"¡No lo sé!", Belen gritó. Se estaba derrumbando.
Intentó lanzarse al mar, pero Lanny la atrapó.
"Sigues negándote a decirme la verdad, ¿eh? Bien, entonces tu madre se ahogará en el mar hoy". Con eso, Lanny le dijo a sus hombres: "Corten la cuerda del saco."
"No...", los ojos de Belen se abrieron de terror, y su mente se quedó en blanco.
Quiso detenerlos, pero estaba inmovilizada y no podía moverse.
La cuerda que unía el saco a la cubierta fue cortada, y fue rápidamente engullida por el mar.
"Mamá, mamá...", lágrimas corrían por el rostro de Belen cuando mordió de repente la muñeca de Lanny.
Sintió el sabor de su sangre inmediatamente.
En ese momento, uno de los subordinados de Lanny se acercó. "Señor Lewis, ¡hemos encontrado a la señorita Gilbert!".
Los ojos de Lanny se iluminaron. "¿Dónde está? Llévame ante ella."
En un instante, todos siguieron a Lanny.
Belen corrió hacia el mar y se lanzó al agua helada, ya que era de noche. Sin embargo, nadó con todas sus fuerzas.
No sabía cuánto tiempo había pasado antes de finalmente ver el saco.
Estaba agotada, y sus piernas estaban entumecidas. Finalmente, logró arrastrarlo a la orilla.
"Mamá, por favor. Debes estar bien...". Con manos temblorosas, Belen desató la cuerda y vio el rostro pálido de Ellen, quien estaba inconsciente. No se atrevió a perder el tiempo y llamó a una ambulancia, el cual las llevó al hospital apresuradamente. Belen se quedó aturdida mientras Ellen era llevada a la sala de emergencias.