Portada de la novela El Último Aliento de Selena

El Último Aliento de Selena

9.1 / 10.0
Un fiscal descubre el cadáver de su mujer, Selena, en una construcción. Tras años pensando que ella huyó por los engaños de su exnovia Amaya, la autopsia revela que Selena falleció estando embarazada de su hijo. Atormentado por la culpa de haberla humillado y haber creído en mentiras, el protagonista decide usar su influencia para ejecutar una venganza implacable. Su único objetivo ahora es destruir a Amaya y honrar la memoria de su familia.
Resumen de El Último Aliento de Selena
Un fiscal descubre el cadáver de su mujer, Selena, en una construcción. Tras años pensando que ella huyó por los engaños de su exnovia Amaya, la autopsia revela que Selena falleció estando embarazada de su hijo. Atormentado por la culpa de haberla humillado y haber creído en mentiras, el protagonista decide usar su influencia para ejecutar una venganza implacable. Su único objetivo ahora es destruir a Amaya y honrar la memoria de su familia.
Leer más

El Último Aliento de Selena Capítulo 1

El hedor a muerte me golpeó en una obra abandonada. Como fiscal, mi deber era resolver el crimen, sin importar el horror.

Pero entre el lodo, encontré un relicario con una cuchara de madera. Pertenecía a mi esposa, Selena, la mujer que yo creía que me había abandonado y humillado.

Cegado por mi ambición y las mentiras de mi exnovia, Amaya, negué la verdad. La culpé en público, la llamé egoísta. Hasta que el informe forense me destrozó: no solo era Selena, sino que estaba embarazada de diez semanas. De mi hijo.

El mundo se derrumbó. El dolor y la culpa me ahogaron. Yo, el fiscal intachable, había empujado a mi propia esposa y a mi hijo a la muerte, todo por creerle a la mujer que la quería muerta.

Pero mi dolor se convirtió en una furia helada. Con las pruebas en mano, me dirigí al hospital donde Amaya fingía su enfermedad. Esta vez, la justicia no sería para un extraño. Sería mi venganza.

Capítulo 1

MARCO PERAL POV:

El hedor a muerte me golpeó antes de que mis ojos pudieran procesar el horror. Era una mezcla nauseabunda de putrefacción, tierra húmeda y algo metálico, dulzón y repugnante. Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza, un escalofrío que no tenía nada que ver con el frío de la madrugada en esa obra en construcción abandonada.

El oficial Flores me miró con los ojos muy abiertos, su rostro pálido por la luz intermitente de las sirenas. "Fiscal Peral", tartamudeó, su voz apenas un susurro. "Es... es terrible."

Asentí, forzándome a mantener la compostura. Había estado en medio de una cena importante, discutiendo un caso de alto perfil, cuando la llamada llegó. Dejé mi copa de vino a medio terminar y mi exnovia, Amaya, me miró con una mezcla de preocupación y molestia. "Ten cuidado, Marco", dijo con su voz melosa. "Tu trabajo es agotador." Me odiaba por tener que irme, pero mi deber era lo primero. O eso me decía a mí mismo.

El Comandante Velasco, un hombre con más años en esto que yo, se acercó, su rostro curtido era una máscara de seriedad. "Fiscal, por favor, mantenga la distancia. La escena está contaminada."

"Lo sé, Comandante", respondí, mi voz sonaba más firme de lo que me sentía. Mi reputación como fiscal intachable y eficiente era mi mayor activo. No podía permitirme flaquear.

Me acerqué, mis botas crujiendo sobre los escombros. El cuerpo yacía en una zanja, cubierto de tierra y ramas secas. El tiempo, la humedad y, probablemente, los animales, habían hecho su trabajo. La silueta era apenas reconocible como humana.

El rostro... no había rostro. Era una masa desfigurada, irreconocible. La ropa estaba desgarrada, manchada de sangre y lodo seco. Era evidente que la víctima había sufrido una violencia extrema. Los fragmentos óseos expuestos, la piel lacerada, el hedor que se intensificaba con cada paso. Mi estómago se revolvió. Tuve que tragar con fuerza para reprimir el impulso de vomitar.

"¿Alguna identificación?", pregunté, mi mirada buscando algo, cualquier cosa, que pudiera darle un nombre a esa pobre alma.

El forense, el doctor Hernández, se inclinó, un guante de látex rozando la tierra. "Nada visible, Fiscal. Las huellas dactilares serán un desafío. Y la dentadura..." Dejó la frase en el aire. No hacía falta que terminara.

Mis ojos se posaron en algo que brillaba débilmente entre la tierra endurecida, cerca del hombro del cuerpo. Un pequeño relicario de plata, manchado de sangre seca y barro, pero inconfundible. Tenía un diseño intrincado, grabado con una rosa de ocho pétalos.

Mi aliento se cortó. No podía ser.

Mis dedos, enguantados, temblaron ligeramente mientras lo recogía. Colgando del relicario, había un pequeño dije en forma de cuchara de madera, no más grande que mi pulgar. Una pequeña imperfección en la madera, una astilla en el borde, lo hacía único.

Un recuerdo fugaz, como un picotazo de dolor, atravesó mi mente. Selena. Mi esposa.

La había hecho ella misma, en un taller de artesanía al que asistía antes de que la conociera. Me la entregó una noche, con los ojos brillantes de orgullo. "Es para ti, Marco", dijo, su voz dulce y vacilante. "Para que siempre recuerdes que te prepararé el mejor café del mundo."

Sentí un amargo sabor en mi garganta. La cuchara de madera. El símbolo de su amor ingenuo. Amaya, un día, la había visto en mi escritorio. "Qué cursi, Marco", había dicho, con una sonrisa sarcástica. "Parece hecha por una niña de preescolar. ¿Y esa rosa? Más bien una espina."

Sus palabras, como veneno, se habían incrustado en mi mente. En ese momento, sentí vergüenza. Vergüenza de que Selena, con sus gustos sencillos y su arte "menor", pudiera avergonzarme frente a Amaya. Le tiré la cuchara a Selena, la vi caer al suelo, rodar bajo el sofá. "¡No necesito estas tonterías, Selena!", le grité. "¡Necesito una esposa que me apoye, no que me avergüence! ¡Necesito a alguien que entienda mi mundo, no que me ate a uno de fantasías!"

Marco, mi mente me gritaba, concéntrate. No era ella. No podía ser ella. Selena era un estorbo, sí, pero no esto.

El sudor frío me perlaba la frente. Apreté el relicario en mi mano, el metal frío contrastando con el calor de mi palma.

"¡Comandante!", grité, mi voz áspera. "Necesito que esta investigación sea impecable. ¡No quiero errores! ¡Quiero resultados! ¡Esta ciudad no puede permitirse que un crimen como este quede impune!"

Mi mirada volvió al relicario. No, no era ella. Selena era una artista, una soñadora. Yo era un fiscal ambicioso. No éramos compatibles. Ella solo me traía problemas, me arrastraba a un mundo que no era el mío.

Y ahora, con su desaparición, su ausencia, ¿no me estaba causando más problemas?

"¡Encuentren a los responsables!", volví a gritar, mi voz resonando en el frío de la madrugada. "¡Que sientan todo el peso de la ley! ¡No me importa quién sea, no me importa qué tan poderoso sea! ¡Quiero justicia!"

Apreté los dientes. La justicia… la justicia era para los fuertes, para los que la merecían.

"Y que nadie piense que esto me va a distraer de mis otros objetivos", murmuré para mí, mi mirada perdida en la oscuridad que rodeaba la escena del crimen. "Amaya me necesita. Haré lo que sea por ella."

Continuar leyendo

El Último Aliento de Selena de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta
8.8
Tras tres años casada, descubro la cruel realidad: Gray Cooley nunca registró nuestro matrimonio y solo me usó para heredar su fortuna. Mientras me humilla por mi supuesta infertilidad, fruto de haberle salvado la vida, planea un futuro con mi mejor amiga. Sin embargo, no seré su víctima. He buscado a Hjalmer Barrett, su mayor rival, para proponerle un pacto de venganza. Le daré los secretos para hundir a Cooley si me permite unirme a la Bestia de Wall Street.
Portada de la novela Ángel o Demonio
8.0
Lejos de la percepción humana, se desarrolla una guerra espiritual que desafía las doctrinas religiosas tradicionales. Este relato profundiza en la reencarnación y el misterio del más allá, cuestionando la verdadera naturaleza de la moralidad. En este escenario, dos personas aparentemente normales hallan su origen en un propósito predeterminado. ¿Su llegada traerá redención o ruina? Una trama de misterio y acción sobre nuestra identidad y el fin de la existencia.
Portada de la novela Divorciada y fantástica: demasiado tarde para pedir perdón
8.6
Tras dos años de indiferencia con Isaac, el regreso de su antigua novia embarazada rompe el corazón de Caitlin. Aunque ella también espera un hijo en secreto, decide pedir el divorcio, pero él ignora su dolor. El tiempo transforma a Caitlin en una exitosa y bella diseñadora millonaria con múltiples pretendientes. Al ver su asombroso cambio, un Isaac arrepentido intenta desesperadamente recuperarla, suplicando perdón por sus errores del pasado.
Portada de la novela El Heredero Del CEO: Esta Vez No Es Un Contrato
9.2
Gerard, el sucesor de la dinastía Mclaren tras Sofía y Christopher, vive un intenso romance con Marianela, una joven latina. Aunque su matrimonio parecía perfecto, el paso del tiempo y la rutina debilitan su relación. Esta vulnerabilidad es aprovechada por una antigua conocida movida por el rencor, quien reaparece con el único fin de separar a la pareja. Ante traiciones y envidias, deberán demostrar si su unión es capaz de sobrevivir a las amenazas externas.
Portada de la novela El Renacer de la Reina
8.9
Al despertar con la noticia de su embarazo, la protagonista descubre que ha vuelto al pasado. Este anuncio, que en su vida anterior precedió a su ejecución y a la muerte de su hijo, se convierte ahora en el motor de su revancha. Decidida a no ser la víctima que Alejandro y Valentina traicionaron, usará sus recuerdos para alterar su destino. Ya no hay espacio para la ingenuidad; planea destruir a sus verdugos y reclamar el poder que le fue arrebatado.
Portada de la novela El Sacrificio Oculto de mi amor
8.4
Isabella Montoya salvó a su esposo en secreto y, para alejarlo del peligro del cartel, fingió su muerte bajo el nombre de Valeria Rojas. Tras descubrir la traición de Carolina y el sacrificio de su mujer, Santiago inicia una fría venganza. Cuando vuelven a verse en la fiesta de compromiso de ella, la pasión y el rencor estallan. Entre redes mafiosas y misiones letales, Isabella deberá elegir entre confesar su identidad o afrontar un destino final devastador.
Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados.