Capítulo 2

Dos años más tarde, en el aeropuerto.

El hombre de traje negro caminó rápidamente fuera de la salida T4. Tenía una cara clara y una nariz afilada, una única sonrisa en sus labios fue suficiente para poner el mundo al revés.

"¡Señor Jacob, finalmente está de regreso!".

Barry Lu tomó su equipaje y lo observó felizmente.

El hombre asintió de manera casi imperceptible.

"Habrá un banquete de caridad a las nueve de la noche, ya tengo todo preparado. ¿Su equipaje se enviará a la familia Gu o a su villa, señor Jacob?", continuó Barry.

Él nombrado arrugó el ceño. "A la villa", respondió este.

"Entendido, señor", afirmó el empleado.

Desde que Jacob se mudó de la casa de la familia Gu dos años atrás, jamás regresó, sin embargo, esta vez era diferente.

Ya que, una persona también regresaría.

"¿Cuándo llegará mi abuela?", interrogó Jacob entrecerrando los ojos, mientras la luz del sol brillaba a través de las altas ventanas.

"Dentro de una semana, señor. Se quedará en Suiza durante una semana más antes de volver a Australia".

No puedo ocultarlo más', pensó amargamente Jacob, sacudiendo la cabeza.

"Regresa a la compañía antes de asistir al banquete de caridad", indicó el hombre.

"Sí, señor".

Justo cuando ambos hombres salían por las puertas del establecimiento para subir al auto, los gritos estallaron en la multitud detrás de ellos. Todo el aeropuerto se sumergió en un completo caos cuando la masa de personas se apresuró hacia una de las puertas de apertura, y explotaron comentarios provenientes del gentío.

"¡Vaya! ¡Lola es tan increíble!", gritó uno. "¡Te amo, Lola!".

"¡Te deseamos más éxitos!".

"¡Te amaremos por siempre!".

Al escuchar el nombre "Lola", Jacob no pudo evitar que sus pensamientos se desviaran hacia una persona en específico. No obstante, sacudió la cabeza de inmediato, al tiempo que tosía. "¿Qué está pasando?" demandó saber.

Barry giró su cabeza hacia él para responderle: "¿No lo sabe? Es una estrella famosa, y finalmente regresa a su ciudad natal. Es la primera vez que vuelve del extranjero, todo el aeropuerto está paralizado".

Al escucharlo, Jacob apretó los labios y preguntó: "¿De quién demonios estás hablando?".

"Pues, ¡de Lola Ming! La superestrella. Se hizo bastante famosa en el extranjero, de hecho, escuché que ganó numerosos premios solo en su primer año. cuando tenía menos de veinte años, sus canciones encabezaron las listas mundiales. Ella sorprende más y más a sus fanáticos cada año. No sé qué compañía la registrará bajo su nombre, pero..."

Sabiendo a dónde estaba dirigiendo la conversación, Jacob se burló, diciendo: "Ni siquiera pienses en registrarla, la mujer probablemente perdería nuestra inversión en algún punto".

Después de haber estado en el negocio del entretenimiento por varios años, Barry sabía una o dos cosas sobre lo que le gustaba a la gente. Él, de hecho, estaba realmente planeando firmar un contrato con ella, pero tras saber la opinión del otro hombre acerca de su propuesta, se encogió de hombros.

"Es su decisión, señor".

Sin añadir nada más, Jacob se metió al auto.

Al mismo tiempo, Lola, rodeada por una numerosa cantidad de personas, alzó la vista y vio pasar una figura familiar. Sus ojos se abrieron momentáneamente, cayendo en cuenta de que... ¡Era él!

Entonces, ella tomó una profunda respiración, intentando apaciguarse.

Estaba bien, no era como si él supiera quién era ella.

La mujer se contuvo y, luego, sonrió alegremente a la multitud, su iluminado rostro fue suficiente para contentar a sus fanáticos.

Incluso si él la reconociera, no tenía importancia, lo suyo terminó y ya no le agradaba.

Ella era Lola Ming, una estrella que estuvo viviendo bajo los reflectores, con innumerables admiradores y muchos premios. Ya no era la chica que dependía de la familia Gu.

"¡Lola! Por favor, no vuelvas a irte. No podemos verte partir".

Al notar su entusiasmo, ella puso una mano sobre su cadera, mostrando una gran sonrisa al tumulto de gente. "Por supuesto que no, este es mi hogar y es hora de que por fin regrese".

A las siete de la noche, en el lugar del SH Event.

Dicho evento era extremadamente prestigioso, y era el primer sitio al que Lola debía asistir tras regresar a su ciudad, por lo que llegó especialmente temprano para ensayar las canciones que estaba a punto de cantar. No obstante, cierta mujer conocida la interrumpió.

"¡¿Quién demonios es Lola Ming?! ¡¿Quién te dejó subir a ese escenario?! ¡Soy yo quien se supone que cantará en el gran final del evento de esta noche! ¡Yo! ¡Fiona Gu! ¡¿Quién demonios te crees que eres?!". Aunque dicha mujer era y se veía tan hermosa, su cara estaba deformada en una mueca de asco y desprecio por quien estaba en el escenario.

Lola colocó una mano en su cadera al caminar hacia ella, mirándola con superioridad, para decirle: "Aun si realmente eres la hija de la familia Gu, ¿crees que eso me interesa? En el negocio del entretenimiento, lo que importa es tu popularidad y el talento que posees, no tus lazos familiares. Entonces, señorita Fiona, si tiene alguna queja, debería hablar con los organizadores. Nadie tiene por qué sufrir escuchándola durante tanto tiempo".

Tras aquellas palabras, el rostro de Fiona se tornó rojo, y no fue hasta que se acercó que pudo ver la cara de la cantante con plena claridad. Incluso si la había visto en revistas en el pasado, fue solo en ese momento que finalmente la reconoció.

"Eres...", comenzó a decir, y parpadeó varias veces antes de continuar: "¡Eres tú!".

En respuesta, Lola simplemente le dedicó una sonrisa, diciendo: "Soy yo, Lola Ming. Y cantaré el gran final".

"¿Cuándo demonios volviste y, ahora decidiste cambiar tu identidad? ¡Realmente eres todo un caso!", se burló descaradamente Fiona.

En aquel entonces, Louisa era tan solo una tímida niña de la familia Gu, ¡y ahora tenía el descaro de hablarle a ella de esa manera!

"Mi nombre es Lola, ¿hay algún problema? Creo que me ha confundido mucho", respondió la otra, pues, era su turno de burlarse. "Toda mi vida me he apoyado en mi propia determinación y talento para subir de rango, no todos tienen el privilegio de contar con un buen respaldo como usted, señorita Fiona".

"¡Tú!". La mujer se quedó boquiabierta. "¿Cómo te atreves a pensar que puedes menospreciarme? Jamás podrías ser capaz de compararte conmigo. ¡Desearías ser la última en ese escenario! Esperemos y veamos, perra", exclamó Fiona.

Ella ni siquiera le dio tiempo para responder cuando se fue dando pisotones, con sus tacones brillantes resonando contra las baldosas.

Lily, la asistente de Lola, observó con cautela la figura de la mujer alejándose. "Señorita Lola, no creo que sea buena idea molestarla de esa manera", dijo ella, suspirando. "Acaba de ofender a la hija de la familia Gu, una de las familias más grandes del país".

¡Por supuesto que Lola lo sabía!

La cadena industrial de la familia Gu incluía una mina de carbón, joyas, supermercados, sectores turísticos, entre otras cosas. Eran omnipotentes en cuanto a lo empresarial respectase, hasta tratándose del negocio del entretenimiento tenían conexiones.

De todos modos, ella ya había ofendido a Jacob, entonces, ¿cómo Fiona podría hacer de su situación algo más peligrosa?

"Si tanto le temes a la familia Gu, entonces, podrías pedirle a ella que te contrate", resopló, alejándose de su asistente.

A las nueve en punto, el evento comenzó sin más.

Lola ya llevaba puesto su traje de encaje blanco para el espectáculo principal, y Lily llevó un par de zapatos de cristal decorados con diamantes reales. Por favor, póngaselos, señorita Lola. Ya es su turno", informó la chica.

Al escucharla, la cantante asintió, colocándose los zapatos, mientras esperaba que el cable de alambre para su aparición descendiera. Bajo la luz parpadeante, la niebla se vertió en el escenario mientras un "hada" flotaba sobre el mismo.

Los espectadores se encontraban totalmente inmersos en su belleza al tiempo que la mujer aterrizaba.

Era como una diosa que caía del mismísimo cielo, pero en el instante en que subió a la plataforma, sintió un fuerte dolor en la planta de sus pies, entonces, apretó los dientes antes de dibujar una sonrisa en su rostro.

La luz y la música estaban listas.

Una vez ahí, no había vuelta atrás.

Así que, dio un paso adelante.

Daba igual cuántos obstáculos la esperaran, estaba preparada para saltar sobre todos ellos.

La cantante no notó a la persona en la audiencia que la contemplaba con los ojos bien abiertos, al igual que su boca, la cual tenía tan abierta que por poco llegaba a tocar el piso.

¿Louisa Gu?

¿Que demonios?

¿Por qué está ella aquí?'.

Capítulo 3

Jacob entrecerró los ojos mirando a la mujer que se encontraba sobre el escenario. Ella lucía como una persona totalmente diferente, no tenía ningún parecido a la Louisa que él siempre odió.

Pues, detrás de todo ese maquillaje y joyerías, Lola parecía ser realmente mucho más encantadora y atractiva, por lo que el hombre pensó que quizás se había equivocado.

Desde que Louisa había dejado a la familia Gu dos años atrás, él no supo más de ella. Fue como si hubiera desaparecido de la faz de la tierra.

Él parpadeó varias veces, al tiempo que sacudía la cabeza. Quizás no era ella.

Podía ser que se tratara de otra persona.

Todavía con esos pensamientos, Jacob dirigió su mirada a Barry, que parecía encantado con aquella "hada" sobre el escenario. "Jefe, sí quiero registrarla", anunció este, todavía aturdido.

"¿A quién?", interrogó Jacob, levantando una ceja.

"¡A Lola! ¡Es que no vio cómo estaba en el aeropuerto esta mañana! Ella estuvo asombrosa. Y no solo eso, ella también es inteligente y hermosa. Estoy completamente seguro de que ella tendrá mucho éxito. Y nuestra estación de televisión necesita más actrices jóvenes como ella, así los millennials se sentirán identificados. Sería un desperdicio no tenerla con nosotros", informó el empleado.

"¿Lola?", el hombre repitió el nombre, saboreándolo en sus labios.

Hasta su nombre sonaba similar al de Louisa.

Jacob levantó la mirada inconscientemente, ojeando a la mujer una vez más. Ella había debutado dos años atrás... Era increíble, tanto en el canto como en el baile y, además, tenía una belleza indescriptible junto a una buena figura. Y junto a todo eso, sus admiradores la adoraban completamente.

Él nunca había visto esas habilidades en su ex-esposa.

Entonces, de repente, él notó que había algo raro. En el momento en que ella subió al escenario, su rostro se encontraba totalmente pálido, aunque ella intentó aparentar estar calmada, algo había cambiado en su mirada.

Él no sabía por qué se dio cuenta de aquello.

Lola se volteó hacía la multitud, apretando su mandíbula, para luego detener su mirada en un rostro muy familiar que se encontraba en la primera fila. Los ojos e la cantante se abrieron con asombro.

¡Jacob!

Se podía sentir cómo la tensión envolvía el sitio. Y luego fue como si solo ellos dos estuvieran en la habitación, mirándose fijamente el uno al otro.

El antes pálido rostro de la chica se tornó totalmente rojo, ella intentó moverse, pero era como si su cuerpo se hubiera petrificado en su sitio.

Sus uñas se clavaron en la palma de su mano al intentar pronunciar alguna palabra, fallando en el acto.

Era la primera vez en dos años.

Lola estaba tan nerviosa que era incapaz de hacer o decir algo.

Ya había tenido suficiente al verlo de reojo en el aeropuerto pero, al tenerlo allí tan cerca, sentía que iba a vomitar en cualquier momento. Así que, respiró profundamente, intentando controlar el torbellino de sentimientos.

Sin decir ni una palabra, caminó por la pasarela hasta el final del escenario. La multitud aclamó y aplaudió cuando en el camino dibujo una sonrisa en sus labios.

Ella era hermosa y elegante por partes iguales.

Pero una vez que bajó del escenario, casi corrió hasta el salón. Lily, al ver la urgencia en los ojos de su jefa, se apresuró a ir tras ella.

"¡Cierra la puerta!", ordenó Lola, de inmediato. La chica obedeció rápidamente, luego, volvió su vista hasta su jefa, para ver cómo se quitaba los tacones.

Lola hizo una mueca y un sonido de dolor al quitarse uno de ellos. Al escucharla, la mujer preguntó, sorprendida: "¿Pasa algo malo?".

Entonces, Lola arrojó los pedazos de cristal roto que se encontraban dentro de sus zapatos, con un gesto de burla. Sus pies estaban ensangrentados y heridos por los numerosos cortes que había recibido al caminar de esa manera sobre la pista. "Pues, es obvio que alguien me quiere humillar. ¡Que ese maldito tipo se vaya al infierno!", exclamó la cantante.

Lily la miró completamente desconcertada, fue entonces cuando se dio cuenta de lo fuerte que era su jefa al salir al escenario en esas condiciones. Ella jamás podría haber hecho eso.

"Vamos a llevarte al hospital", le dijo con urgencia, pero Lola simplemente negó.

"No, no es necesario. No es nada grave y, además, tenemos que asistir al banquete dentro de poco", respondió esta.

"¿Cómo piensa ir en ese estado? Voy a llamar a Flora ahora mismo". Lola sujetó el brazo de la chica antes de que siquiera pudiera hacer la llamada, y dijo: "Mira, si no quieres cooperar, entonces, vete. Puedo vendarlo yo misma", indicó la agraviada.

Lily, al ver que su jefa no iba ser persuadida, decidió ayudarla a vendar sus heridas, mientras soltaba un gran suspiro.

"¿No le duele? ¿Por qué insiste en seguir con el espectáculo? Sabe que fácilmente podríamos retrasarlo", insistió la asistente. "Su salud es mucho más importante".

Lola se encogió de hombros, para luego hacer una mueca de dolor al ver cómo le quitaban un fragmento de cristal en su pie, y dijo: "Es solo una herida. Además, cuando estaba en el extranjero viví un dolor mucho más fuerte que este. ¿Cuál es el problema?".

"¿Qué le ocurrió?", preguntó Lily, demostrando confusión en su mirada.

En ese momento, Lola notó que había hablado demás, por lo que sus ojos se oscurecieron al instante, mientras que algunos de los recuerdos que tenía con Jacob atacaron su mente. Evitando la mirada de su asistente, dijo: "Nada... Solo quería decir que durante los dos meses que estuve como aprendiz, no dormí lo suficiente. Practicaba el baile todos los días, hasta que mis tobillos no podían más. E incluso si mi voz se ponía ronca, yo seguía cantando. En ese entonces era un lujo para mí dormir tan solo dos horas. Y aparte de eso, siempre tenía fiebre y refriados, al menos una vez a la semana, pero ya sabía lidiar con eso. Además, para unirme al 101 Talent Show, tuve que practicar mucho más. Y luego, finalmente me pude convertir en una miembro de un grupo, supongo que eso fue lo que hizo que mi carrera comenzara. Así que, todo me parece fácil si lo comparo con mi pasado".

Lily mantenía su ceño fruncido mientras escuchaba la historia de su jefa, la chica no podía evitar sentir más admiración por todo lo que pasó la cantante. Si a ella le hubiera tocado vivirlo, habría renunciado a la mitad. No era de extrañar por qué Lola era tan popular, realmente se lo merecía.

"Gracias a todo el dolor que he vivido, supongo que me he vuelto insensible", dijo Lola, sacudiendo la cabeza. "Como sea, ¿por qué te estoy contando todo esto? Prepara mi ropa y no le vayas a decir a Flora lo que sucedió. Los próximos eventos son también importantes para mi regreso, así que no vayas a arruinarlo", concluyó la estrella.

"Está bien. Lo que diga, señorita Lola", respondió la asistente, asintiendo con firmeza.

"No me digas así. Llámame Lola, así está bien. Además, soy un año más joven que tú", bromeó esta. Y la brillante sonrisa que salió de sus labios tan solo logró que Lily sintiera mucha más compasión por ella.

Justo en ese momento, había alguien que estaba parado mirando por un pequeño agujero que había en el marco de la puerta. Él había escuchado toda la conversación.

Este apretó sus puños con fuerza, inconscientemente. ¡Su voz era la misma que la de Louisa!

Él sabía que no se había equivocado. En realidad, se había dado cuenta de que era ella en el momento en que sus miradas se encontraron cuando ella estaba sobre el escenario. Sus ojos brillantes se tornaron oscuros, por lo que sabía que ella también lo recordaba bastante bien.

Había aparecido como una superestrella, pero ¿por qué volvió? ¿Cuál era su propósito?

Jacob se escondió rápidamente al notar cómo Lily salía sola de la habitación. Entonces, sin pensarlo demasiado, se adentró al camerino.

"¿Trajiste los zapatos tan rápido?", preguntó Lola y, al levantar la mirada, se quedó completamente paralizada.

Aquel hombre que siempre estaba en sus pesadillas, se encontraba justo frente a ella. Sus cejas oscuras y su formada figura siempre fueron suficientes como para conquistar a todas las chicas, pero no a ella... Ya no.

Ella simplemente se quedó dónde estaba.

"¿Por qué no me dijiste que volviste, Louisa?", dijo el hombre acercándose, con su mirada tornándose oscura.

Lola, rápidamente, intentó mantener la compostura, diciendo: "Lo siento, yo no soy Louisa. Señor Jacob, me temo que quizás se haya equivocado de habitación".

Él río entre dientes, al tiempo que decía: "Si no me conoces, ¿cómo sabes mi nombre?".

"Usted es el presidente del Gu Consortium. ¿Quién no le conoce?", cuestionando eso, Lola se puso de pie. "Si no necesita nada más, por favor le pido que salga. Necesito descansar", agregó la mujer.

Él sonrió de lado, y dijo: "¿Cuándo fue que te volviste tan fría, Louisa? ¿Dónde está la chica que me persiguió toda su vida? ¿Dónde está aquella que insistió en tener sexo conmigo?".

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