Portada de la novela El infierno de los Sarkovs

El infierno de los Sarkovs

8.7 / 10.0
Tras los eventos de Prisionera de Vlad Sarkov, una misteriosa mujer se infiltra en el servicio de la mansión. Vlad, siempre letal y suspicaz, sospecha que su apariencia inofensiva oculta una amenaza real. Decidido a desenmascararla, inicia una vigilancia asfixiante que deriva en una obsesión incontrolable. En este juego de poder y secretos, él se niega a dejarla ir hasta saciar su oscuro deseo. ¿Quién será el que termine atrapado en esta red de pasión?

El infierno de los Sarkovs Capítulo 1

—¿Dónde está Violeta?

Esas fueron las aterradoras palabras con las que Vlad Sarkov, de catorce años, despertó a su madre una aciaga noche de otoño.

Su oscura silueta, a los pies de la cama, se acercó. Anya se llevó una mano al pecho, la otra buscó a tientas a su esposo en la oscuridad. Estaba sola.

—Fui a su habitación, pero hay alguien más ahí —agregó Vlad.

La mujer encendió su lámpara y, al ver al niño, deseó no haberlo hecho. El rostro de su hijo era espantoso. Tenía los ojos desorbitados y toda la cordura parecía haber desaparecido de ellos. Quiso llamar a la policía.

—Vlad... querido, debiste tener una pesadilla... ¿De qué Violeta hablas?

Él se llevó una mano a la cabeza.

—Pues... ¡De Violeta!... La única que existe... ¡Tú sabes quién es!

—Querido, no hay ninguna Violeta, yo no conozco a ninguna. Puedes preguntarle a quien quieras en la casa y obtendrás la misma respuesta.

—Pero recuerdo su risa... ¡Y la vi! ¡La vi en la pérgola! Pero cuando fui a buscarla ya no estaba.

Anya suspiró.

—Fue sólo un sueño, Vlad ¿Puedes describir cómo era ella?

—Era... era joven... eso creo... era importante.

La mujer dejó la cama y acompañó a su hijo hasta su habitación. Del botiquín tomó unas píldoras.

—Sabes que cuando no las tomas tienes pesadillas, Vlad. No dejes de tomarlas.

—Pero me adormecen... necesito pensar con claridad.

—Para eso debes descansar y no podrás lograrlo sin tus píldoras.

Él se las tomó y se metió a la cama. Allí su madre lo arropó. Permaneció junto a él, acariciándole la cabeza. La enorme herida que tenía en un costado apenas y comenzaba a sanar, pero había otras también y esas seguían abiertas.

—Se sentía tan real... su sonrisa... la oía como oigo tu voz —decía él, con los desorbitados ojos fijos en el cielo.

—Así son los sueños, Vlad, algunos parecen reales, pero no son más que eso, sueños.

No recuerdos, no ecos en su cerebro conmocionado por la pérdida, sólo sueños.

—Extraño a Maximov...

Los ojos de Anya se humedecieron.

—Lo sé, Vlad. Tú amabas a tu hermano.

—Desearía... desearía poder soñar con él.

El muchacho por fin se durmió y Anya permaneció a su lado. Ahora era ella la que no podría dormir.

—Sé que lo amabas, Vlad y que no querías lastimarlo, pero lo hiciste... Espero que jamás lo recuerdes.

〜✿〜

—¿Cómo te fue en el examen, Vlad?

—Calificación máxima. Sabes que soy un genio, Rose, no sé para qué preguntas.

Ella hizo un mohín y acabó riendo. Las clases de ambos habían terminado y fueron a sentarse a los pastos detrás del edificio de economía. Había allí unos álamos que daban buena sombra y a esas horas no había mucha gente.

Rose descansaba entre los brazos de Vlad, que tenía la espalda apoyada en el tronco.

—A mí maestro le gustó mucho el ensayo que escribí. Dijo que se lo había enviado a unos colegas en Londres y a ellos también les gustó.

—¡Eso es genial, Rose! Ya sabía yo que todo lo que hacen tus manos es sensacional —le susurró al oído.

Ella tragó saliva.

—Me animó a que postulara para la beca de intercambio. Él me recomendará con los del comité, pero no estoy segura.

—¿Bromeas? Una vez me dijiste que ir a estudiar a Inglaterra era tu sueño.

—Eso fue antes de que nos volviéramos novios. Si gano la beca, me iría el próximo semestre... no quiero estar lejos de ti.

Él la hizo volverse para mirarla a los ojos.

—No puedes dejar de lado tus sueños por un hombre, aunque sea uno tan fantástico como yo. Además, soy Vlad Sarkov, Rose y tengo un jet privado. ¿Crees que un montón de agua o tierra podría separarnos?

—¿Irás a visitarme?

—Claro que iré, mi amor. Es más, empezaré a investigar sobre los cursos de administración que imparten, así podría irme contigo.

La sonrisa de Rose no tuvo límites y lo besó con devoción.

—¿Y tu familia no se opondrá?

—¿Por qué lo harían? Estudio lo que ellos desean. Mi formación académica se enriquecerá mucho más si tomo cursos en una universidad inglesa. Podría incluso montar una filial de empresas Sarkov allá, si es que decidimos quedarnos a vivir. ¿No te gusta la idea?

—¡Me encanta, Vlad!

Ella volvió a besarlo bajo las sombras de las hojas que danzaban por sus cuerpos. En instantes como aquel, Vlad sentía que nada le faltaba.

—El lunes empezaré a darte clases de inglés. Vas a dejar a los del comité con la boca abierta, Rose.

El lunes, Vlad llegó al árbol que habían hecho su refugio cargando unos libros que había comprado para las clases. Ya era tarde y ella no estaba. En su lugar, junto al tronco, había una maceta. Los libros se le cayeron, Vlad se arrodilló a contemplar la dulce flor que se agitaba con la brisa.

—Violeta —susurró, aferrándose la cabeza.

Así estuvo unos segundos, eso tardó su cabeza en vaciarse por completo, mientras oía las llantas derrapando y la risa que habitaba en sus sueños. Se puso de pie y se fue, sin saber qué hacía allí.

Se despertó en una clínica una semana después. Lo habían encontrado vagando en un muelle. Su pálida piel estaba quemada por el sol. También estaba desnutrido y algo deshidratado.

Poco a poco su cabeza empezó a llenarse al ver a su madre y a su padre. Había perdido su teléfono, pero pronto le dieron otro. Recuperó sus contactos y llamó a Rose. Ella no contestó. Tampoco lo hizo al día siguiente.

No la halló en la universidad. Había muchas Rose inscritas, pero no recordaba su apellido ni lo que ella estudiaba. Recordaba el árbol y la esperó allí. La esperó bajo todos los árboles pues no sabía cuál era el correcto. Ella jamás volvió. Tanta era su desesperación por encontrarla que fue a hablar con su madre.

—Querido, tú nunca has tenido una novia.

—¿Me estás jodiendo, madre? ¡Rose es real!

—Entonces dime cómo es. Descríbela para ayudarte a encontrarla.

Vlad se aferró la cabeza, gritando. No había un rostro, apenas un sentimiento con un vago nombre, nada más.

—¿Otra vez dejaste de tomar las píldoras, Vlad? Sabes que tienes pesadillas sin ellas.

Ninguna píldora podría ayudarlo cuando las pesadillas las tenía estando despierto. En vano buscó en la universidad algún estudiante que corroborará su historia. Jamás lo hallaría porque ni siquiera había vuelto a la misma universidad. Sus padres lo habían cambiado, sospechando que algo allí le había provocado la crisis, quizás, la tal Rose que él mencionaba y de la que ya no quedaba rastro alguno.

No sabían que, la verdadera causa, se había cambiado de universidad junto con Vlad.

Él no se convencía, no podía. Fingió volver a tomar las píldoras, y fingió que podía dormir y que ya no tenía pesadillas. Empezó a fingir que no tenía jaqueca y que creía en todas las mentiras de sus padres. Empezó a fingir que todo estaba bien y que nada le habían arrebatado ni siquiera la cordura.

Parado junto a la ventana de su habitación, veía las pequeñas gotas de lluvia estrellándose contra el cristal. Había llovido la noche anterior al accidente y la carretera estaba húmeda. Su hermano era un excelente conductor, él lo sabía bien. Y Violeta estaba en el asiento trasero, él también lo sabía. Estaba tan seguro de eso como de que sobre su pecho se había apoyado Rose, y de que la amaba como amaba a Violeta. Y no eran sueños.

Sin embargo, empezó a fingir que ellas jamás habían existido, con la certeza de que, algún día, descubriría quién se las había arrebatado, dejándolo solo y atrapado en un infierno. Tal vez, algún día, incluso él lograría salir. 

**************************************************

Si llegaron hasta aquí, es porque no lograron escapar de la prisión, amaron a Sam y se dejaron envolver por Vlad y su familia. Es a ellos a quienes conoceremos ahora, para luego continuar con la historia de amor de Vlad y su cervatillo.

Y aquí comienza nuestro descenso al infierno

¿Quieren arder?

¿Quieren ver al demonio como nunca antes lo han visto?

Adelante, están en su casa, pasen y condénense...

*Aclaración: igual que en la novela anterior, los eventos del pasado estarán escritos entre asteriscos.

Continuar leyendo

El infierno de los Sarkovs de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Amor Traicionado: Venganza Artística
8.5
Sofía y Elena llegaron a México buscando el éxito artístico, pero sufrieron una emboscada que destrozó su trabajo y honor. Ricardo y Javier las rescataron, llevándolas a la fama y ganando el amor de Sofía. No obstante, un embarazo inesperado saca a la luz una verdad aterradora: ellos planearon el ataque para satisfacer a una mujer llamada Camila. Tras descubrir que su vida fue una farsa cruel, Sofía iniciará una implacable búsqueda de justicia y venganza.
Portada de la novela Atada a ti por contrato
8.3
Liz Navarro vive bajo las estrictas reglas del testamento de sus padres: debe terminar Derecho y seguir casada con su misterioso tutor legal hasta los veinticinco años. Su monótona existencia da un vuelco al conocer a Henry McNight, su seductor profesor de Derecho Penal. Henry desconoce que su alumna es la joven con la que contrajo nupcias por un acuerdo familiar. En un entorno de mafias y traiciones, él luchará por protegerla del peligro inminente.
Portada de la novela El amor forjado en mentiras silenciosas
9.4
Tras diez años sin audición, Elinor recupera el sentido del oído y descubre una verdad atroz. Bryan, quien fingía ser su protector tras la tragedia familiar, es el sádico responsable de sus desgracias. Decidida a desenmascarar al hombre que se deleitaba con su agonía, la joven planea un escape radical. Al lanzarse al vacío, finge su muerte para exponer públicamente los pecados de su verdugo, marcando el inicio de una implacable y calculada venganza.
Portada de la novela El Novio Indeseado
9.4
Helena Windsor, la distinguida sucesora de un vasto imperio, se enfrenta a un destino amargo tras ser obligada a un compromiso matrimonial. Su familia le impone una alianza con Gabriel Devereux, un poderoso magnate conocido por su carácter arrogante. Sin dejarse intimidar, Helena le asegura con desdén que su unión será un infierno. Pese a la hostilidad, Gabriel responde con intriga y desafío, intentando doblegar la gélida indiferencia de su futura esposa.
Portada de la novela El Paradero de Un Fantasma
8.8
Sofía entregó un órgano por amor, pero solo recibió traición y una muerte solitaria. Como un alma en pena, observa con impotencia cómo Ricardo, el hombre que la abandonó, asalta su antigua casa buscando su rastro. Sin piedad, él atormenta a su madre ciega y a su hermano discapacitado. Ante la crueldad contra su familia, el espíritu de Sofía se llena de una furia implacable, decidida a que su trágico final sea el origen de una venganza letal contra sus verdugos.
Portada de la novela La Elegida Olvidada del Sol
9.6
Tras perecer en la indigencia por las mentiras de Citlali, Xochitl, la Elegida del Sol, regresa al pasado. En el altar, ante el desprecio del Emperador Itzcóatl, ella no ruega amor, sino que acepta el rechazo con frialdad. Conociendo que su sangre divina es el único sustento del imperio, Xochitl se retira para ver cómo la sequía y el desastre consumen el reino de su traidor. Pronto, aquel que la humilló deberá suplicar por la bendición que hoy desprecia.

Dramas cortos populares

Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED