Portada de la novela El Día Que Te Conocí

El Día Que Te Conocí

9.5 / 10.0
Lo que inició como un error bajo los efectos del alcohol transformó sus vidas para siempre. Al confundir a un extraño con su novio en un bar, ella le dio un beso que desató en él una obsesión incontrolable. Aunque ella intenta distanciarse y borrar ese encuentro fortuito, el hombre se niega a perderla. Decidido a reclamar su corazón, él la perseguirá sin descanso, convirtiendo una confusión nocturna en una cacería implacable por su amor y entrega total.
Resumen de El Día Que Te Conocí
Lo que inició como un error bajo los efectos del alcohol transformó sus vidas para siempre. Al confundir a un extraño con su novio en un bar, ella le dio un beso que desató en él una obsesión incontrolable. Aunque ella intenta distanciarse y borrar ese encuentro fortuito, el hombre se niega a perderla. Decidido a reclamar su corazón, él la perseguirá sin descanso, convirtiendo una confusión nocturna en una cacería implacable por su amor y entrega total.
Leer más

El Día Que Te Conocí Capítulo 1

La ciudad de noche vibraba y resplandecía. Las calles estaban llenas de tránsito de autos y autobuses, mientras los letreros titilaban sin parar. Durante estas noches largas y solitarias, mucha gente trataba de encontrar formas de aliviar el estrés y desahogarse, dando vida a la ciudad.

En un club privado exclusivo en el principal distrito comercial de la ciudad, hermosas acompañantes ligeras de ropa se paseaban de acá para allá. En este lujoso establecimiento, el olor a alcohol y toda clase de perfumes caros impregnaban el aire. Las mujeres, que vestían de ropa preciosa y reveladora, llevaban mucho maquillaje.

Junto a la puerta de un cuarto privado, había una chica de vestido beige, de aspecto inocente y fuera de lugar. No llevaba maquillaje y, como era de esperarse, sus grandes ojos llorosos llamaban mucha atención en un lugar tan exuberante.

Tenía el ceño fruncido y el rostro un poco pálido. Con la mano derecha, se aferraba a la correa de su bolso.

"Señorita, ¿la puedo ayudar en algo?", preguntó amablemente un camarero que la observaba con curiosidad al pasar junto a ella.

Sin embargo, la chica solo le dirigió una mirada fugaz y dijo: "No, gracias". El corazón del camarero dio un vuelco al ver esos ojos tan tristes.

Y la voz, aunque rasposa, era bastante serena, con un aire desesperanzado.

Al escuchar su respuesta, el camarero se alejó de ella al instante.

Ivanka Su respiró hondo, extendió la mano y giró el picaporte de la puerta. Apenas la entreabrió, se oyeron risas y música a todo volumen. Mordiéndose el labio, abrió la puerta con todas sus fuerzas. La música estridente, la risa estruendosa de los hombres y las mujeres encantadoras, que coqueteaban con ellos, junto con el olor a cigarrillos y vino, recibieron a Ivanka.

Nadie parecía haber notado su llegada; todos seguían hablando, comiendo y bebiendo. En el largo sofá, un grupo de hermosas mujeres se le echaban encima a un hombre de aspecto desaliñado. El hombre era increíblemente guapo, de nariz griega, ojos tentadores y una sonrisa encantadora apenas perceptible. Parecía un cazador que podría conseguir lo que quisiera, del que ninguna mujer podría escapar.

En ese momento, su rostro estaba un poco sonrojado. Sostenía a dos mujeres en su brazo y no dejaba de besar y tocarlas por todas partes.

Ivanka se acercó a él sin decir nada. Pero lo miraba fijamente, sin ocultar su decepción.

Una linda chica junto al hombre le dio unas golpecitos suaves mientras observaba a Ivanka con sus ojos lustrosos, luego, con el ceño fruncido, dijo: "¡Pero si es la nuera de la familia Xu!".

Ivanka fijaba la mirada en el hombre, hizo todo lo posible por contener su ira y por fin dijo: "Bruce, tienes que venir a casa conmigo".

Bruce Xu la rechazó con una mueca de desprecio y gritó: "¿Qué dijiste? ¡No te oigo!". Al decir eso, rodeó con el brazo la cintura de la mujer a su lado, y la gente a su alrededor se echó a reír.

A pesar de esto, Ivanka logró mantener la calma. Levantando la voz, repitió con calma: "Bruce, ven a casa conmigo".

"¿Ir a casa?". Con una leve sonrisa, Bruce la miró y respondió: "¿Qué casa?". Besando a la mujer a su izquierda, continuó: "¿La casa de Mary?". Luego, dio un mordisco amoroso a la mujer a su derecha y dijo en un tono juguetón: "¿O quizá la casa de Candy?". Echó un ojo a Ivanka y comentó de una manera bastante provocadora: "Tengo muchas casas. Si no lo aclaras, ¿cómo sé a qué casa quieres que vaya?".

Para entonces, el rostro de Ivanka se había vuelto pálido, pero las luces de la habitación lo iluminaban, dándole un color azul eléctrico.

Mirando a Ivanka, Bruce simplemente se burló de nuevo y expresó en tono burlón: "Ivanka, ¿de verdad crees que eres parte de mi familia solo porque nos casamos?".

"Ven conmigo a casa", repitió Ivanka por tercera vez.

"¡Está bien!", le gritó Bruce mientras acariciaba el muslo de la hermosa mujer a su lado. Todo el mundo los estaba observando. Alguien apagó la música y la habitación enmudeció.

Con una leve sonrisa, Bruce miró a Ivanka y señaló una docena de copas de vino en la mesa. Prosiguió: "Si puedes beber doce copas de vino, me iré a casa contigo".

Aturdida, el rostro de la chica empalideció aún más. ¿Doce copas? ¡Ni siquiera había probado un sorbo de vino!

Bruce, levantando las cejas, se burló de ella y le preguntó: "Entonces, ¿lo harás? Si no, ¡deberías irte de aquí!".

Ivanka cerró los ojos y respiró hondo. Después de juntar coraje, tomó una copa de vino y se la bebió de un trago. Se sentía desagradable, como si el vino le hubiera prendido fuego a la garganta. Apenas podía terminar una copa, mucho menos doce.

"Solo beberé una". Bruce tan solo sonrió y dijo: "¿No escuchaste lo que dije? ¡Tienes que beber las doce copas!". De repente, la multitud comenzó a vitorear entusiasmada. Los gritos y aplausos eran tan fuertes que Ivanka se sentía aturdida.

A la vista de todos, no tenía más opción que beberlas. A medida que pasaban los minutos, se veían más copas vacías sobre la mesa. Con cada sorbo, se sentía cada vez más incómoda.

"Seis…".

"Siete…".

"Ocho…".

"Nueve…".

"Diez…".

"Once…".

La multitud siguió vitoreando y gritando, sin percatarse de que Ivanka estaba empezando a actuar de manera extraña.

Poco a poco, se le nublaba la vista. Sentía el estómago caliente, al poco tiempo, tenía todo el cuerpo afiebrado.

Era obvio que ya no podía seguir bebiendo.

'¡No, no puedo darme por vencida! ¡Bruce debe irse a casa! Porque…'. Si él no volvía con ella esta noche, no sería capaz de perdonarlo jamás.

Apretando los dientes, se quedó mirando la última copa de vino en la mesa. Con la cara enrojecida por el alcohol y las manos temblorosas, trató de agarrarla y echó una mirada a Bruce.

El semblante de Bruce se oscureció apenas la vio. Todos observaban entusiasmados cómo Ivanka se tomaba la última copa. Nadie pudo evitar aplaudirla por su valentía.

Pero, a diferencia de los demás, que parecían estar pasando el mejor momento de sus vidas, en el rostro de Bruce solo había indiferencia.

Ivanka dio vuelta la copa vacía, que no cayó ni una gota de vino. Luego, miró a Bruce y le sonrió sutilmente, como si se estuviera burlando de él.

"Listo. Ya está. Ahora tienes que venir conmigo", dijo esto con cuidado, palabra por palabra, como si no estuviera borracha en absoluto. Sostenía la cabeza erguida, tan tranquila y orgullosa como siempre.

Esto enfureció tanto a Bruce que lo único que quería era derrumbar esa fachada de calma y aplastarla. Quería verla llorar arrepentida y pedir perdón, ya que de no haber sido por esta mujer, habría podido quedarse con el amor de su vida. Además, no tendría que vivir así a diario.

De repente, Bruce dijo con desprecio: "Parece que puedes aguantar el alcohol después de todo, Ivanka. Pero, ¿por qué actuaste tan inocente antes?".

"Bruce...". Antes de que ella pudiera terminar, Bruce la interrumpió. "¡Basta! ¡Deja de decir tonterías! Dijiste que querías ir a casa, ¿verdad? ¡Iré contigo!", gritó, perdiendo por completo la paciencia. Después de decir eso, abrazó a una mujer hermosa y la besó apasionadamente. Le acarició la cara con delicadeza y le dijo con pesar: "Cariño, tengo que irme a casa por ahora. Nos vemos mañana". La hermosa mujer le dedicó una sonrisa picarona y miró a Ivanka, como burlándose de ella por no haber conseguido el amor de un hombre.

Continuar leyendo

El Día Que Te Conocí de contenidos

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede interesar

Nuevos lanzamientos de novelas

Portada de la novela Ángel o Demonio
8.0
Lejos de la percepción humana, se desarrolla una guerra espiritual que desafía las doctrinas religiosas tradicionales. Este relato profundiza en la reencarnación y el misterio del más allá, cuestionando la verdadera naturaleza de la moralidad. En este escenario, dos personas aparentemente normales hallan su origen en un propósito predeterminado. ¿Su llegada traerá redención o ruina? Una trama de misterio y acción sobre nuestra identidad y el fin de la existencia.
Portada de la novela Consentida por el CEO discapacitado
9.7
Traicionada por su exmarido y su propia hermana durante el parto, Novalee huye para sanar sus heridas. Seis años después, regresa decidida a vengarse de su familia junto a su pequeño hijo. En su búsqueda de justicia conoce a Millard, un poderoso y temido CEO con discapacidad que le propone un matrimonio por contrato. Pese a las dudas de su hijo y los intentos de ella por distanciarse, el implacable magnate dejará claro que su única debilidad es protegerla.
Portada de la novela Desde que te ví
9.3
Bárbara, una exbailarina de veinticinco años, ve cómo su vida cambia tras un encuentro fortuito con Eros, un imponente heredero de veintinueve. Al perder su empleo, ella termina vinculada al hombre que debe contraer matrimonio para liderar el imperio de su familia. Aunque Eros desea triunfar por mérito propio y rechaza las exigencias de su abuelo, el destino los une en una alianza forzosa. ¿Surgirá el amor real tras este frío acuerdo de negocios?
Portada de la novela ENAMORADA DEL JEFE
7.9
Lo que comenzó como un simple juego derivó en una rivalidad feroz donde vencer al otro era la prioridad absoluta. Esta obsesión mutua nos sumergió en una espiral de traición, odio y deseos de venganza. Cegados por el rencor y la ambición, no previmos el daño colateral de nuestra guerra hasta que una mujer inocente quedó atrapada en el fuego cruzado. Su vida se apagó por nuestra culpa, dejándome ahora con el peso eterno de su trágica muerte.
Portada de la novela La actriz y el chico malo
8.8
Jack Evans, ídolo de Hollywood, debuta como productor en el filme La duda. Pese a temer que Victoria Walters, su coprotagonista, sabotee el proyecto, un accidente imprevisto altera los planes. Para proteger su futuro, Victoria persuade a su gemela Blair para que la reemplace en secreto. Aunque Blair se había retirado de los focos, asume la identidad de su hermana, sin prever que el amor por Jack y una tensión creciente pondrán en riesgo su engaño.
Portada de la novela La amarga venganza de una esposa
9.5
Lo que parecía el matrimonio perfecto en México resultó ser una cruel red de engaños tejida por Bernardo. Alegando una falsa enfermedad para no darme hijos, mi esposo contrató en secreto a Camila como vientre de alquiler. Al descubrir su plan de boda oculta y sus constantes mentiras, mi desolación se convirtió en un gélido deseo de justicia. Mientras él simula viajes de trabajo, yo ya coordino con expertos para ejecutar mi amarga venganza.
Capítulos
Leer ahora
Compartir
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados.