Capítulo 2

Dimitri

La emoción recorría por mis venas. Jamás estuve tan ansioso por escuchar la respuesta de una persona, pero, ya que era mi trabajo y esta operación era más importante que todas las demás, necesitaba concentrarme al igual que mi compañera, la atractiva Ludmila.

—Bueno, solo tienen que decirme qué es lo que quieren saber y yo les voy a dar las mejores respuestas —nos sonrió con emoción. En verdad creo que nunca voy a dejar de pensar que los mafiosos son personas de lo peor, y es que bueno, cometen acciones demasiado erróneas. Su vida es una verdadera miseria, ni siquiera tengo dudas de ello.

—Empecemos hablando sobre los Romanov... ¿Sabes quiénes son los Romanov? —Ludmila le preguntó, acerándose un poco más hasta él. Esa mujer sin duda siempre ha sido muy valiente y llena de confianza en sí misma, quizás era por eso que se ha convertido en una de las mejores agentes dentro de la FSB. Y por supuesto, ella se había ganado mi respeto desde el primer día.

—Romanov es un apellido icónico sin duda alguna, es el apellido del capo Maximiliano Romanov, un hombre de gran inteligencia y astucia, que ha sido lo suficiente capaz como para mantenerse en la cima durante muchísimos años, desde su juventud hasta el día de hoy. Un hombre de mucho poder, al que no todo el mundo es capaz de mirarlo a los ojos porque su mirada expresa tanto poder, que incluso puedes llegar a tenerle mucho miedo, Pero, la mafia Romanov no termina en ese hombre tan capaz, porque va mucho más allá. Los Romanov son todo un mundo, nadie debería dudar al respecto.

Hemos escuchado muchas cosas, sin embargo, no siempre sabemos si eso es cierto por completo. Mientrás más pasan los años, Romanov gana más fama dentro del mundo del narcotráfico, la trata de personas, lavado de dinero, entre otros crímenes todavía más graves.

—¿A qué te refieres? —Cuestioné. Necesitaba que fuera exacto, queríamos tener la mayor parte de información que fuera posible.

—Aunque Maximiliano Romanov es el jefe y el que tiene más poder dentro de su asociación, tanto como sus hombres que son los más capaces de la zona y su familia, la cual es tanto o más temible como él, son una pieza clave para sus negocios. Él trabaja en conjunto, sus hijos lo ayudan.

—Debes darnos más información acerca de su familia —mi compañera le indicó. Lo único que sabíamos de ese criminal era que se casó con una abogada hace ya muchos años, porque el resto era un enigma.

—Maximiliano Romanov está casado con Anastasia Romanov, una preciosa mujer que conoció hace aproximadamente treinta años y esa mujer no es como cualquier otra. Ella era una reconocida abogada que cayó en las redes de Romanov y aunque, esto suene como una verdadera locura, ellos se aman con la vida entera y se puede decir que ella es su mano derecha, la única que conoce todos sus secretos y la única que sabe acerca de todos sus crímenes, por lo que atraparla a ella sería un enorme hallazgo. Con esa mujer, el capo tuve tres hijos; dos mujeres y un solo hombre, pero, a pesar que ninguno ellos pasan de los veintitantos años, pueden llegar a ser más capaces que sus padres. No les diré los nombres de ninguno de ellos porque me parece sumamente innecesario, pero, sí les diré la forma perfecta de identificarlos si llegan a verlos en algún momento por alguna razón que desconocemos. La mayor es una mujer digna de temer, posee habilidades exquisitas para las carreras ilegales, sin embargo, es tan inteligente que la mayor parte de las veces es ella quien se encarga de solucionar los problemas con las otras mafias, es muy peligrosa así que nosotros la llamamos la chica de fuego. Sobre el hijo del medio, puedo decir que es como la copia exacta de su padre, solamente que él no ha llegado a ese punto de maldad todavía, ya que él es el único que ha heredado todas las habilidades de Romanov. Si ese hombre te dispara, te aseguro que vas a morir de inmediato porque es él un tremendo estratega, y su inteligencia es enorme, más que la de su padre, aunque este asegura que no le interesa en lo más mínimo seguir los pasos de su progenitor al convertirse en capo de una mafia con tanto poder, así que se limita a recibir las cargas, que por cierto él sabe identificar todo tipo de sustancia en un par de segundos. Y ni hablar de la menor de los tres, un cerebro para el lavado de dinero, por lo que antes de tomar una decisión financiera su padre se lo consulta. Es hábil, pero, es la más callada de los tres, por lo que es con la que menos he hablado durante todos estos años. Para la mayor de todos, la mafia es algo fácil de manejar, porque su padre le ha hecho ver que se limita a matar personas, manejar dinero, huir de la justicia y saber administrar un imperio de ese tipo, así que para ella es una auténtica mierda. Romanov tiene muchos hombres a su servicio, no obstante, tan solo son un par son sus hombres más confiables. Los Romanov viven en Rusia, y nunca han dejado de hacerlo, solamente salen del país o de su lugar seguro cuando se meten en problemas extraordinarios con los jefes de otras mafias, a pesar que nadie puede conocer su ubicación con certeza.

—¿Cuál es la razón por la que nadie puede conocer su ubicación con certeza? —Las dudas llegaron a mí de inmediato—¿No es usted un hombre con mucha cercanía a Romanov? ¿Cómo es que no conoce su ubicación?

Buen punto.

—Sí, por supuesto que soy muy cercano a los Romanov y aquello se debe a todos los negocios que nos unen de esta forma, no obstante, cada vez que alguien va a dirigirse hacia la hacienda de los Romanov, de inmediato suelen cubrirte los ojos, por lo que nadie sabe a ciencia cierta dónde está ubicado ese lugar en concreto. Es imposible ignorar que ese hombre es el más inteligente de todos.

—Claro, si Romanov es un hombre con una gran inteligencia y por lo mismo ha sabido mantenerse en el negocio —aclaré. Eso era de conocimiento público.

—De acuerdo, eso es todo lo que voy a decirles sobre los Romanov, así que pasaré a escribirles las coordenadas de los coreanos —dijo con simpleza—Tampoco soy un libro abierto o una biografía.

—Muy bien, le agradecemos por la cooperación. En cuanto comprobemos que las coordenadas sean verídicas y reales, lo vamos a liberar de inmediato.

—Sí, está bien, pero, que sea rápido —se quejó—Tengo un par de conversaciones pendientes así que necesito salir de aquí lo más pronto posible.

—No se preocupe De Angelis que así será —dije antes de salir de la sala de interrogatorios, Ludmila me siguió el paso—Es increíble cuan descarados pueden llegar a ser los criminales.

—Lo sé, son unos malditos desgraciados, pero, tienes que verle el lado bueno a todo lo que ha sucedido hoy. A pesar que tendremos que soltar a Francesco, hemos conseguido información de primera mano sobre los Romanov.

—Realmente me ha sorprendido mucho saber que el capo ruso tiene tres hijos y que estos pueden llegar a ser mucho más peligrosos que sus propios padres. Es increíble que haya tenido a todos esos niños en medio de su imperio y que los haya educado para ser otros mafiosos iguales a él.

—Romanov no es ningún tonto, por lo que es bastante probable que les haya enseñado todas esas cosas a sus hijos no sean sin alguna razón. Pienso que él se ha encargado de enseñarles tanto sobre el negocio debido a que su próximo plan será que alguno de ellos herede su puesto como jefe de la mafia, así que, en cualquier momento, cuando él se haya hartado de estar al frente de todas las operaciones y quiera disfrutar de todo lo que ha ganado a través de sus negocios torcidos, va a darle el puesto a cualquiera de ellos, de eso no me queda duda.

—Tienes toda la razón, Romanov no va a dejar el negocio nunca y que mejor manera de hacerlo que dándole su cargo a alguno de sus hijos.

—Cuando la mafia Romanov llegue al punto en el que va a tener que cambiar su mando por completo, va a ser el momento más débil para ellos y será cuando vamos a atraparlos. Tienes que tomar en cuenta que solo uno de ellos va a poder tomar el cargo mientras que los otros dos solo tendrán que conformarse a ver como uno de ellos llega a tener todo el poder, y por supuesto, existirán muchos resentimientos de por medio. Digamos que es algo muy evidente e interesante.

—Sí, tienes razón. Ha sido un día cansado así que me iré a descansar —le comuniqué.

—Te veo el lunes entonces —me sonrió antes de desaparecer de mi vista. Mañana iré a una exposición artística por lo que quiero ir al supermercado ahora antes de dirigirme a casa y dormir hasta que salga el sol.

Dasha

Pablo me llevó hasta Moscú mientras conversábamos sobre la situación actual de la mafia. Hemos empezado a tener varios problemas con los otros gracias a la distribución de los territorios esenciales para el tráfico de sustancias. Apenas llegué al hotel, me di una ducha y me dispuse a llamar a alguno de mis hermanos, empezando por Luka:

—¿Luka? —Pregunté, esperando escuchar alguna respuesta de su parte.

—Hola Dasha, aun sigo en el helicóptero por lo que te llamaré cuando aterrice. Me pregunto si ya has llegado a Moscú —lo oí suspirar un par de segundos después. Mi hermano era mi mundo entero, lo quería más que a nadie, aunque no fuera capaz de admitirlo nunca.

—Sí, acabo de llegar al hotel —respondí al mismo tiempo que me preparaba para acostarme en la cama—Está bien, voy a estar esperando tu llamada, así que no te olvides de hacerlo, Luka.

—Por supuesto que lo haré, no te preocupes —colgó la llamada por lo que me apresuré a llamar a mi hermana mayor, esperando que ella ya hubiese llegado a su destino final.

—Hola Katya...—murmuré.

—Oh, Dasha, también estaba a punto de llamarte. Acabo de llegar a Italia, así que tengo que prepararme para un par de asuntos, es decir tengo que prepararme para comenzar mis propias vacaciones —se rió con entusiasmo.

—¿Vacaciones en medio de esta locura? —Me burlé. Parecía una broma de mal gusto.

—Claro que sí, tonta, no vas a creer que voy a estar encerrada en una habitación de hotel viendo a las paredes y durmiendo. Ni estando loca, saldré a disfrutar de todo lo que está a mi alrededor. Hay que sacarle algún provecho a esta situación de mierda en la que estamos metidos de nuevo —lloriqueó—Puta mafia.

—¿No sientes miedo? —Reí. Mi hermana era todo un personaje, pero, admito que en ocasiones, también llego a tenerle miedo por lo fuerte que es.

—¿Acaso tú sí lo sientes? —Contraatacó. Sí, claro que tenía toda la razón debido a que, a estas alturas de nuestra vida, era imposible sentir miedo a pesar que todo el tiempo pensábamos en si iba a ser posible que la justicia alguna vez lograra capturar a alguno de nosotros, pero, de alguna forma ya estábamos acostumbrados a toda la mierda que nos rodea desde el día de nuestro nacimiento.

—No, a este punto lo único que logro sentir es mucha rabia, así que haré lo mismo que tú...Voy a disfrutar de unas cortas vacaciones mientras mi padre arregla sus estúpidos problemas con todo el mundo —aclaré.

—El problema con los españoles ya está arreglado así que todo está bien, porque solo tenemos que escondernos de los árabes y no tendré piedad en matar a quien se atreva a tocarme tan solo un pelo. Y eso no debes olvidarlo, que aunque seas una criminal de lo peor, nadie tiene el derecho de tocarte.

—Me lo has enseñado muy bien, por supuesto que no hay manera que lo olvide.

Me quedé conversando con mi hermana durante mucho tiempo, hasta que el sueño comenzó a apoderarse de mi cuerpo y tuve que obligarme a mí misma a colgar la llamada. Al día siguiente vi la televisión hasta el medio día y luego de arreglarme, salí a dar una vuelta por toda la ciudad hasta que encontré una galería de arte que cautivó toda mi atención, por lo que decidí entrar lo más pronto posible.

A pesar de mis gustos extraños, siempre me ha gustado apreciar el arte en todas sus formas, así que me perdí en cada pintura al mismo tiempo que trataba de admirarlo todo con una sonrisa en el rostro.

—¿Te gusta esta pintura? —Una voz masculina preguntó, sacándome del mundo en el que estaba metida.

—¿Disculpa? —Me di la vuelta, encontrándome con un hombre más alto que yo, de cabellera castaña y ojos azules. Él era muy guapo y su sonrisa era simplemente encantadora.

Puede que me sienta atraída hacia el desconocido físicamente. Nunca he sentido algo como tal.

—¿Te gusta esta pintura? —Volvió a preguntarme y esta vez, asentí. Me había sorprendido de repente, lo que no me permitió pensar con claridad.

—Sí, es muy bonita...—murmuré, puesto que, sin razón alguna, me había puesto muy nerviosa.

—Bueno, la verdad es que es muy bonita también —me sonrió una vez más antes de continuar—Mucho gusto, mi nombre es Dimitri Korovin. Es un placer conocerte.

—Luna, un gusto conocerte —le respondí, mintiéndole acerca de mi verdadera identidad. La falsa identidad que mi padre había creado para mí era la de una exitosa abogada proveniente de Moscú, así que esa era yo ante el mundo y a pesar que no estaba de acuerdo del todo con eso, era mi única opción y la única manera de vivir, o al menos intentarlo por un par de horas—¿A qué te dedicas? Soy abogada así que lucho para la justicia todos los días. Aquello es lo que me saca adelante.

—Pertenezco a la FSB...—contestó a mi pregunta, helándome la sangre por completo en tan solo un par de segundos. Demonios, Dasha, estás a punto de jugar con fuego.

De todas las personas que podía conocer en este mundo, que está lleno de seres humanos...¿Tenía que conocer a un agente de esa asociación que tiene la capacidad de hundirme a mí y a mi familia por completo? ¿Esta puede ser una simple casualidad o el destino está presentándose frente mí y me está advirtiendo?

—Oh, entonces ambos estamos de lado de la justicia —sonreí, buscando continuar con nuestra conversación—Me alegra encontrar a una persona que tengas las mismas ilusiones que yo.

—¿Te gustaría salir de aquí? —Me cuestionó, encendiendo una parte de mí misma que desconocía. Estaba a punto de equivocarme y si decidía hacer esto, seguramente no habría vuelta atrás.

Aunque mi timidez, me estaba enloqueciendo. No sabía qué decirle, pero, creo que mi despecho terminó accediendo a cometer una locura tan grande.

—Me encantaría —susurré, dándole una mirada de complicidad. Hoy era el inicio de mi condena.

Capítulo 3

Dimitri

Luna es como una manzana del pecado que quiero probar a como de lugar. Quiero llevarla a las estrellas y más, la quiero a mi lado.

Luego de llegar a mi casa, la arrinconé contra la puerta para comenzar a besarla con fiereza. Ella causaba en mí un enorme deseo que no era capaz de controlar por más que lo intentara. No sabía más que su nombre, no tenía idea con quién me estaba involucrando ni siquiera sabía sobre sus gustos o su edad, pero, no podía evitarlo.

El deseo entre ella y yo era sumamente inevitable. Cuando sus ojos y los míos se encontraron en medio de esa preciosa galería de arte, fue como si dos mundos colisionaran para convertirse en uno solo. No se trata de un simple deseo, sin sentimientos de por medio. No me importa que parezca un tonto al decir que tengo sentimientos por una mujer que apenas acabo de conocer hace menos de una hora, sin embargo, me acabo de enamorar de ella de inmediato. Ahora, gracias a esta hermosa mujer, puedo creer en el amor a primera vista y no me importa si para otros esto llega a considerarse una tontería. Creo en el amor a primera vista es posible, más posible que otras cosas, pero, también es posible que este vaya desapareciendo de acuerdo a como vas conociendo a la persona en cuestión.

Me pregunto si es normal la forma en que me miras, porque me estás tocando el corazón de repente si darte cuenta. Porque pensé que este amor era lento, aunque deseo correr a cien kilómetros por hora por tenerte. Si me dices que te quiera, lo hago, porque me vuelves loco.

Esa noche fue la más placentera y romántica que experimenté a lo largo de mi vida, y ni siquiera necesito contarlo con detalles que lo conviertan en algo sumamente explícito, porque todo lo que ella me hizo sentir en aquellas horas que se sintieron como un par de segundos, es algo que prefiero reservarme para mí. Fue intenso, lleno de amor y pasión, como si estuviera manteniendo intimidad con la mujer de mi vida, con esa persona con la cual he mantenido una relación seria y formal por muchísimos años, tantos que hemos llegado a un punto de confianza máximo en el que no nos avergonzamos de nada y tan solo nos limitamos a disfrutar de un momento tan íntimo.

Tener a una diosa griega entre mis brazos, tal vez fue una de las mejores experiencias que he podido experimentar hasta este momento, y de cierta manera, ella me hizo sentir muy seguro a su lado y aunque trataba de hacerme el tonto e ignorar la situación al cien por ciento, quería que esto volviese a repetirse una y otra vez. Con el pasar de las horas, ella tuvo que ponerse de pie cuando el sol comenzaba a salir y antes que yo pudiese decirle un poco de todo lo que estaba atravesando mi mente, la vi completamente vestida frente a mis ojos.

Verla brilla bajo la luz del sol, la hacía todavía más guapa. Su belleza era magnífica, era como una belleza llena de inocencia.

—Te dejaré mi número, esperando que me llames —me guiñó el ojo, mientras escribía lo antes mencionado en un pequeño pedazo de papel que tomó de una de las libretas que estaba sobre el escritorio.

—No dudes que te llamaré —le respondí de la misma forma coqueta, y ella solamente rió como respuesta. Luna terminó de recoger sus cosas y luego de abrochar su delicado abrigo, se preparó para abandonar el apartamento, pero, mucho antes de que pudiese cruzar la puerta, me puse de pie lo más pronto que fue y la detuve al tomar del brazo.

—¿Necesitas algo? —Cuestionó, enarcando la ceja. La había sorprendido con mi acción y se notaba.

—Quiero darte todo —confesé, bajo su atenta mirada—Si tan solo fueras mía, no dejaría que rompan tu corazón porque no soy nada sin ti. No quiero que te vayas, quiero que te quedes siempre conmigo.

Se quedó en completo silencio, supongo que pensando con atención en cada una de las palabras que acababa de escuchar.

—Apenas me conoces, Dimitri —fue lo único que fue capaz de decirme, luego de volver hacia mí con una sonrisa de incomodidad. Bueno, tal vez he arruinado la sensación del momento—Así que, no entiendo del todo lo que acabas de decirme. Tuvimos una conexión desde el principio si bien es cierto, sin embargo...No entiendo todo lo que dices.

Suspiré antes de seguir, buscando halalr la manera perfecta de decirle cómo me estaba sintiendo.

—Puede que no conozca nada más que tu nombre y tu cuerpo desnudo, pero, llegaste a mí vida como el destello de luz que tanta falta me hacía. Eres preciosa y ni siquiera sé cómo debo explicarte todo lo que estoy sintiendo, sin embargo, solo me queda decirte que me has vuelto loco. En realidad, creo que me he enamorado de ti a primera vista.

Ella soltó una pequeña risa al mismo tiempo que bajaba la cabeza, supongo que bastante avergonzada por lo que acabo de decirle. No obstante, me sorprendió que me tomara por la nuca con delicadeza, para después fundirnos en un apasionado beso. En verdad, no entiendo que acaba de pasar. Todo esto se parece a un sueño, del que no quiero despertar jamás.

—Ahora lamento haber pensado que era la única en esta habitación que se sentía de esa forma —me sonrió, dándome la esperanza que me faltaba y logrando que mi corazón revoloteara como una pequeña y hermosa mariposa—Nunca me he sentido de esta forma, y ahora mismo, ni siquiera sé cómo se supone que debo reaccionar ante esta situación. Nunca he dejado que alguien me toque de tal manera cuando apenas acaba de conocerme, no obstante, contigo todo es diferente. No sé por qué, sin embargo, contigo todo ha sido maravilloso desde el instante en el que tu mirada se cruzó con la mía.

—Entonces... ¿Qué deberíamos hacer al respecto? —Me acerqué mucho más ella y la tomé de la cintura. Me pregunté a mí mismo una y otra vez cómo podía ser posible que me encontrara en un profundo momento lleno de romanticismo con una extraña, a la que no conocía en lo absoluto, pero, he de admitir que esta extraña es lo mejor que he tenido—Quizás, estoy esperando a que me digas qué es lo que piensas antes de abrirte mi corazón al cien por ciento.

—Soy una mujer joven, aunque eso no infiere en mi madurez emocional. Me gusta el peligro, y es algo que evidentemente no puedo negarlo. No me he enamorado de nadie, porque mi vida ha sido muy complicada y cada vez que he estado a punto de iniciar una relación formal, ha sucedido algo que no me lo ha permitido. Y tengo veintiún años, he estudiado leyes y bueno, me considero una persona un poco seria y apasionada. Si estás buscando en mí un refugio o algo más que una simple amistad, no te preocupes que vas a encontrarlo. Creo que tenemos la oportunidad de conocernos con mayor profundidad, y veremos que se da con el paso del tiempo porque, aunque me siento fervientemente atraída hacia ti, no puedo saber a ciencia cierta lo que va a suceder el día de mañana entre tú y yo.

Dejemos que el destino se encargue de decidirlo. Dejemos que decida por nosotros.

—Considero que lo que sea que se está formando entre tú y yo, no se basa en una simple atracción física. Tal vez es mucho más que eso...Quizás nos hemos enamorado a primera vista y simplemente, no te sientes lista para admitirlo o siquiera considerar la idea de lo que estás sintiendo ahora mismo. Lo siento, pero, quizás tienes que considerar esa idea.

Asintió. Por supuesto que era difícil comprenderte a ti mismo la mayor parte del tiempo.

—Soy una mujer desconfiada y si te permites conocerme un poco más, descubrirás que soy la mejor persona para hablar de inseguridades. He tenido una vida bastante dura, en realidad más de lo que me gustaría admitir, y eso causa que desconfíe de las personas. Si empiezas una relación conmigo o al menos intentas tenerla, solo debes tenerme un poco de paciencia —trató de sonreírme y asentí.

—Cariño, no me molesta en lo absoluto ayudarte a superar cada una de tus debilidades e inseguridades. Creo que cada ser humano tiene errores, malos momentos y problemas que debe ir solucionando con el pasar del tiempo. Eres joven y todavía tendrás mucho tiempo para aprender todo lo que se necesita en esta vida.

—Hablas como si fueras mucho mayor que yo, la verdad —se burló, desviando la mirada.

—Tengo veinticinco, Luna, y ya he vivido muchísimo más de lo que tú lo has hecho. Puede que no te conozca para nada y mucho menos sé todo lo que has tenido que atravesar y cómo eso te ha convertido en la persona que eres ahora mismo, sin embargo, sí conozco mi vida y he madurado como para comprender una gran parte de la madurez emocional de las personas. A tu edad, solo soñaba con pertenecer a la asociación de seguridad más grande de Rusia, y fui el hombre más feliz de esta tierra cuando un año después, fui capaz de pasar las pruebas para ingresar. Me sentí la persona más orgullosa de sí mismo, y he trabajado por todo este tiempo para trabajar en beneficio de la justicia.

—Eso dice mucho de ti, parece que eres una persona que piensa en el bien de los demás, por lo que creo que tienes un corazón muy bueno.

Querida, no todos somos buenos por buscar el bien ajeno.

—Debes ser una buena persona —al mismo tiempo que hablaba aquello, me dio la espalda, levantando un par de sospechas en mí. No entendía la verdadera razón por la que necesitaba darme su opinión sobre el tema sin verme directamente a los ojos. No lo comprendía en lo absoluto, pero, sí estaba dispuesto a averiguarlo por más difícil que esto fuera—Creo que ambos estamos de acuerdo en que debemos continuar viéndonos, y bueno, al final, ya veremos en qué va a terminar todo esto que ha empezado a crecer entre los dos en un par de horas. Te he dejado mi número anotado en ese papel, y en realidad voy a estar disponible en un par de días una vez más porque tengo que atender un par de asuntos en el trabajo. Además, he de suponer por razones muy obvias que tienes mucho trabajo pendiente.

—La FSB nunca descansa, nunca lo hace en realidad —negué, sin evitar que una sonrisa volviese a aparecer en mi rostro—Es un trabajo bastante arduo, a pesar que además de recibir una excelente paga al final del mes, te llena de satisfacción a cada momento. Es algo, digamos que puede llamarse, algo inevitable...

—Siempre hay criminales a la orden del día —me siguió la corriente. Se arregló el cabello, observando su reflejo en uno de los espejos de mi habitación y luego dirigió su mirada hacia mí a través de este—Mientras tú y yo estamos compartiendo un momento tan íntimo como este, alguien debe estar cometiendo varios crímenes allá afuera y por más buenas intenciones que puedas tener, eso es algo que no puedes evitar. Por supuesto que tu objetivo de hacer algo bien que pueda ayudarle al mundo tan horrible en el que vivimos, hay cosas que se nos salen de las manos. Mírame a mí que he jugado también del lado de la justicia y que, hasta ahora, ha podido evitar que alguien que realmente se merezca permanecer detrás de las rejas, lo esté en verdad, aunque, siempre vamos a sentirnos bien debido a que somos conscientes acerca que estamos haciéndolo todo adecuadamente. Y creo que va a dejar de importarte un poco el resto de cosas que están alrededor de mí en cuanto me encuentre a tu lado.

Su confesión me sorprendió por completo, aunque, eso no pudo evitar que me acercara a ella para plantar un pequeño beso en su mejilla, como si esta fuera mi novia de forma oficial.

—Te veré muy pronto, y tan pronto como tengas un momento libre para que podemos encontrarnos, no dudes en escribirme un mensaje y dejaré de hacer todo lo que esté haciendo en ese momento para correr hacia donde te encuentres y verte —en esta ocasión, dejé un beso sobre tu frente—Y por favor, Luna, debes tener claro que quiero que nuestra relación vaya mucho más haya de una simple noche de diversión en la que el placer sexual sea el principal. Me gustaría que me otorgaras el placer de amarte a ciegas, amarte con defectos y virtudes, y amar el tener la oportunidad de recostarme a tu lado mientras miramos la luna y pensamos en todo lo que hemos vivido juntos.

—También quiero tener el placer de disfrutar contigo de dicha forma, más allá de un pecado placentero —me recalcó, plantando un corto beso sobre mis labios—No imaginas lo mucho que estoy esperando verte de nuevo, y sé que cuando tengamos la oportunidad de volvernos a encontrar en este camino de la vida, nos convertiremos en los amantes más honestos que se hayan enamorado bajo el cielo de Moscú.

Tú y yo, un par de enamorados bajo el cielo de Moscú.

Después de ello, se quedó en silencio y salió del departamento, dejándome perplejo por todo el revoloteo de emociones que acabo de experimentar durante tantas horas. Tengo miedo, sí, porque es normal tener miedo antes situaciones que no hemos vivido aún, pero, no me importa sentir miedo si sé que esto valdrá la pena al final.

El día en que llegaste a mí, no sabía lo mucho que ibas a significar en mi vida. El día en que llegaste a mí, no imaginaba que ibas a convertirte en el amor de mi vida y en lo único que podría causarme una gran ilusión. El día en que llegaste a mí, aprendí lo que era vivir y aprendí que el peligro estaba mucho más cerca de lo que esperaba.

Seguir leyendo
Apoya al autor e inspira más historias increíbles Moboreader
Desbloquear todos los capítulos
Capítulo
Personalizar
Siguiente capítulo
Minishorts Logo
Lee novelas web, ficción online y populares historias románticas en MiniShorts. Descubre romances de multimillonarios, fantasía de hombres lobo, novelas dramáticas y de fantasía, además de contenido seleccionado de dramas cortos inspirado en las tendencias narrativas más populares.
YouTube de MiniShorts
©2026 MiniShorts Todos los derechos reservados. CHASINGTOP HK LIMITED