_ ¡Qué paso allá arriba, tu cara se ve pálida, como si acabas de matar a un demonio!
_¡Estamos en problemas! _ suelto sin más vacilación! _ Ella me ve con cara de demonio.
_¡¿Victoria, existirá el momento que no te metas, en problemas?! _ ella tiene razón, siempre estoy metida en un problema, a veces me da la sugerencia de cambiar mi nombre a problema en vez de victoria.
_¡No, me metí voluntariamente! _ en eso mentí, fue mi impulso de sanvarguardiana.
_ ¿Cuenta qué paso, que estamos en problemas?
_ ¡Bueno, te salve, el pellejo, evite que mataran al tipo que acaba de entrar! _ veo como esa, pierde hasta el equilibrio y agarra con fuerza la barra.
_ ¡¿Ámbar, es algo malo?!
_ ¡Victoria, gracias me salvaste, de un desastre mayor!
_ ¡Oke, si te acabo de salvar, ¿pero a quién mierda ofendí ahora?!
_ ¡De toda, forma nena, no te preocupes, nos marcharemos ahora mismo!
_ ¿Y quién se queda?
_ ¡Tomy acaba de llegar!
_ ¡Ahh, tu amor, verdad?!
_ ¡Cierra tu bocotá! _ Sonrió y cierro con mi mano mi boca, pasando un simulado como un zíper.
Mientras, bajo para recoger mi bolso, veo al tipo bajar las escaleras, pero no le veo la cara. El otro tipo lo tiene arrastrado. Salgo por la puerta trasera, y me topo con el tipo, lo meten en la cajuela yo y Ámbar, hacemos como si no vimos nada y nos subimos a su coche.
Raffil Leopoldo
Recibo noticias, que el desgraciado de Moleno Bastazar, está en este club. Me visto y salgo tras ese hijo de puta. Tengo muchas cosas que hacer, pero este tipo yo mismo tengo que lidiar con él. Ese hijo de puta, lo saqué de Colombia, pero me traicionó. Y a mí él, que me la hace, me la paga. No me llaman infierno por juego. Cuando llego, el lugar no tiene mucha gente. Subo las escaleras. Y nos sentamos en un cuarto privado que pedí a Matías que prepara.
Mientras hablaba con Matías, veo que una mujer entra, y se salta sobre mí. Escucho su vos, tan fina y melodiosa. Con un timbre de despertar soprano.
¡_ Cuidado, tiene un arma y apunta, aquí adentro!
Eso me impacto, la única persona que hizo tal acción, por mí perdió la vida, y hasta la flor de hoy, estoy localizando este hijo de puta. Pero nada de eso quedará impune. Su tacto, su piel sedosa, tiene un aroma, natural. Y con mucho pesar, no quería soltarme de ella. No pude ver su rostro con claridad. Pero en momento que grito y salto sobre mí. Mis hombres inmovilizaron el tipo, que sostenía el arma.
Pues aquí había una trampa. Pero ahora dudo, si esa mujer vino a salvarme o está involucrada con ellos. Le doy la mano, ella se para y comienza a patear el tipo, y dice el nombre de otra muchacha. Eso me luce interesante si es una actuación, esa debería de llevar el papel de la actriz principal
Vi tanta rabia y coraje, quede atormentado por un momento. Le di las gracias. Y ella me dijo que bajara, para curar sus heridas. Asomo la cabeza, la veo hablar con otra chica. Al salir, me topo con ella y su amiga, suben un coche. Me quedé pensando si fuera, una actuación, debería de haber desaparecido hace mucho.
Porque actúa tan normal.
_ ¡Quiero, toda la información de esta mujer!
_ ¡Si señor._ responde Matías!
_ ¡Has que la vigilen, sospecho que ella está involucrada!
_¡sí, señor, pero no creo que estaba a cuando, ella pudo recibir la bala por ti!
Lo fulmino con la mirada. Y él se calla.
Narrador.
Matías, piensa que su jefe, tiene la suerte de encontrar, a una mujer que lo cubra dos veces con su cuerpo. La última, su amante, Elizabeth, salió corriendo, cuando le dispararon. Esa sin dudarlo se lanzó. Matías mueve su cabeza. Y hace lo que su jefe le pidió.
Victoria y Ámbar, llegan a su apartamento. Las dos cierran sus cortinas y cierran bien sus puerta.
Ella se para y busca un vaso de agua. Agitada suelta un suspiro de alivio cuando su amiga sierra la puerta.
Victoria Daville
_ ¡Mierda, Ámbar, tengo el corazón en la boca!
_¡No solo tú, ¿crees que nos siguieron?!
_ ¡No tengo idea, espero que no._ Me siento en el sofá, y Ámbar hace lo mismo! Nos abrazamos y miramos a cada lado de la habitación.
_¡Bueno, a la mierda, solo salvamos el día! Si hubiera pasado ahora estaríamos en la comisaría diciendo pila de mierda, que no serviría de nada.
_¡Gracias, budasavatha, por el gran corazón de mi amiga que no puede dejar de meterse en problemas! _ Esa pinche vieja tiene toda la razón, tengo el corazón de buda, pero que me deja más involucrada que abundancia y una vida en paz.
_ ¡Oye, eso ya paso! Solo oremos y que todo, solamente fue un sueño. _ Ella me mira, y pone los ojos en blanco, es por tantas veces que escucho esa palabra salir de mi boca.
_ ¡Sí, como no un puto sueño, donde nuestra vida corre peligro verdad?! _ dice ella
_ ¡Sé positiva, por Dios y me llama aburrida! _ Por lo menos me pongo positiva cuando una mierda como esa pasa.
_¡Si budasavhata! _ la miro y ella suelta una carcajada.
Narrador.
Aunque Raffil estuvo, en su casa, su mansión de lujo de lo más alto. La cara de Victoria no sale de su cabeza, que ella se haya lanzado a su regazo, lo dejo pensativo. La última persona que hizo eso fue su hermana, y cada día. Se castiga por aún no encontrar al hombre que le tendió la trampa. Raffil, es un mafioso, Internacional. No tiene precedente. Es tan cruel y frío que quien lo mira. Comienza a temblar. Él nunca pensó que una mujer, se lanzaría para protegerlo. Solo puede ser una actuación, todo saben que él no se acerca a ninguna mujer.
Miro su mostrador, y se sirvió un vaso de Whisky doble. Lo tomo de un solo sorbo. Raffil Leopardo. Un exitoso hombre de los negocios, y una amplia, agromerativa empresa de joyas en todo el mundo. Como el entretenimiento a los bienes raíces. No existe negocio que no tenga la Familia Leopardo.
Todo lo llaman infierno, por ser frío y despiadado con sus enemigos, aplasta con su inteligencia a grandes empresas. Nadie se ha tratado de ponerse de frente de él, cuando se trataba de la empresa. Bien sabe, los demás, que él no perdona a un adversario.
En la mañana, me despierto. Como todos los días. Me baño y me arreglo. Tomo un taxi, mi auto está en mantenimiento. Me bajo frente a la empresa. Y camino a la entrada. Pero siento, que una mirada me quema la espalda. Odio ese sentimiento. Esos me recuerda a la noche que mis padres, fueron ultimados. Por bandidos, después de que me secuestraran.
Desde entonces, soy toda una fiera. No me dejo vencer, por nada. Aprendí karate, y a conducir. Estuve, en varias carreras callejeras. Hago honor a mi nombre. Soy Victoria Daville. Doy una gira, para ver si encuentro un dichoso auto negro siguiéndome. Sin embargo, no hay ninguno. Paf. Qué crédula.
Entro, saludo a los demás. Como siempre y me voy a mi oficina. No obstante, me topo con mi jefe. Vicente Rulo. Trato de escabullirme, y cambiar de ruta, sin embargo, este me conoce. Como la palma de su mano y me llama.
_ ¡Vic, que ni se te ocurra.!
_ ¡Buenos, días Vicente, solo iba por una tasa de café! _ es mentira y sé que él lo sabe.
_ ¡Aún usas, ese truco, tienes una cafetera, y tienes un asistente! ¿De qué café hablas? _ Ese es otro mandón, como Ámbar. Como quisiera dejarle una patada en el culo. Veo que él se estremece, como si acababa de recibir un cosquilleo.
_ ¡Vic, estás hablando mal, de mí! _ Por segundo, me caigo. Acaso siente, mis vibras. Je, je, je ahora si te haré la vida un infierno, maldiciéndote. Me mira y giro la cabeza, como si nada.
Me entrega, un informe. Lo miro, y pongo los ojos en blanco.
_¡Nuestro, director general, visitará la empresa, en unos días! Y quiero que organices todo. _ Lo sigo mirando, como que no entiendo nada.
_ ¡Que, deja de mirarme así! _ Tengo, que mirarte a si, hasta que recojas, esta carpeta de mi mano, y la dejes, en tu oficina. Esa mirada siempre funciona, tengo que usarla. Digo por mí misma.
_ ¡Vic, deja esa mirada, que no es nada placentera! _ a la mierda, ya no se puede pelear.
_ ¡Vale, ahora iré a trabajar en esto!
_ ¡Buena chica! _ Buena, prepárate, para lo que venga. Viejo, bridón, escoria.
_ ¡Victoria, deja de maldecirme!
_ ¡ehy, no estoy haciendo eso, será que le debes a alguien, y te está maldiciendo! _ Esa persona soy yo. Je, je. Él se marcha y entro ami despacho.
Miro los documento, y siento un dolor de cabeza, acudiéndose, en mí . Devora, entra me mira. Y mira los documento. Ella es mi asistente y ella sabe, lo que está sucediendo. No hablamos en tabú, somos casi de la misma edad. Solo que ella es mi asistente.
_¡Jefa, creo que tienes mucho, en que debo ayudarle?!
_¡Únicamente, una tasa, de café, y también tráeme los diseños, tengo que echar una última mirada!
_ ¡Sí, ahora, mismo! Jefa, escuche, que el presidente vendrá a la empresa en unos días. Lo has conocido antes?.
_ ¡No!
_¿Piensas, que es guapo, fuerte? O un viejo, calvo y con panza?. _ Me echo reír, porque nunca lo había visto, al supuesto presidente, nunca viene a la empresa. Y nunca me he topado con él. Con quien sea, no tengo idea.
_ ¡Ve, y has lo tú yo, deja los chismes!
Ella sale, y mis ojos recaen, el bendito documento. Y siento las sienes fruncirse. ¿Quién será este jefe?
Me pongo a trabajar en este asunto, olvidando todo lo que había pasado.
Raffil Leopoldo.
Voy a mi ami empresa, Mario me lanza un a capeta con toda la información, de la chica. Veo su foto, es una belleza. Me quedo mirando la foto por un momento y sí que es bella. Victoria Daville, veinticuatro años, soltera. Eso, llamo más mi atención. Sus padres murieron en un ataque de bandidos. vive con su amiga Ámbar West. Trabaja, en mi empresa. Eso es mucho mejor.
La miro, y Mario entra con mi café favorito y varios archivo. Me sumergió en mi trabajo. Revisó unos documentos, y mi mente vuela a esa chica. ¿Qué demonios fue eso? Miro de nuevo, la foto en el archivo y llamo a Mario.
_ ¡¿Mandaste a seguir a esa chica?!
_ ¡Sí, señor! Esta mañana, entro a trabajar. En unos días tienes una revisión, en esa empresa.
_ ¡Hmmm! _ escucho, a Mario y lo dejo salir
Sin pestañar, mi teléfono emite un sonido. Mi dolor de cabeza.
_ ¡Sindy, estoy ocupado, ¿qué quieres!
_¡Raffil, así le hablas a tu novia! Te extraño quiero verte sí.
_¡Sindy, no estoy ocupado! Te veo otro día.
_ ¡Sí, no viene yo iré donde ti! _ Mierda, ahora odio el mundo que acepte liarme con esa loca desquiciada.
_ No te atrevas, estoy ocupado y no me hagas enojar. _ la escuchó, hacer un puchero
_ Vale. _ ella al fin acepta de mala gana. Sindy Hill, la mujer que mis padres, me forzaron estar con ella por el bien, de nuestros negocios. Pero durante, estos años, mi negocio ha triplicado, su valor, y estar con ella. No es una opción. La familia Hill, solo son unos socios menores. Sin embargo, al que su hija esta siempre de mi lado. Piensan que tienen todo y presumen a lo grande. Una familia demasiado viciosa, eso necesitó a alguien, quien pueda domar y alejar a Sindy, pero, ¿quién?
Victoria Daville.
Salgo, de la empresa, después determinar mi trabajo, siento que hasta los huesos, me duelen, por tener mi trasero todo el día, en esa silla.
Tomo un taxi, y me dirijo al garaje, para recoger mi auto. Cuando salgo, y percato, que hay un carro negro que si me está siguiendo. Eso me pone en alerta máxima, odio esa sensación, pero me advierte que tengo que salvar mi puto trasero. Piso el acelerador, y salgo a toda velocidad. Miro en el retrovisor, y me están siguiendo, y tiene una velocidad, justa a la mia.
_ ¡Ni loca, dejo que me alcancen!
El espíritu del demonio de la carrera de auto, se me sube y piso más fuerte hasta ir, más lejos.
_ ¡Oye, como que ella sabe conducir hee! _ Habla uno de los hombres.
Remato con más mi velocidad y a todo terreno, es la nueve de la noche, pues muy poco carro en los carriles, para mi verdadera sorpresa. Hay otro carro que viene en vía contraria y está a toda velocidad hacia mi dirección.
_ ¡Qué mierda, vienen por mi hoy!
Piso, y aceleró, con la impresión de ello, que estoy loca y chocaré con ellos. Lo que ellos no saben, es la manera de esquivarlo y que se maten a sí mismo. Cuando el carro está por llegar y chocar conmigo. Freno y después giro, uno noventa grados. Y paso al lado de los dos. En vía contraria cruzando el otro carril.