No porque el cielo este nublado las estrellas murieron...
Coloco la llave en el cerrojo abriendo la puerta, entro junto con Laura a mi hogar encontrando a mi padres y mis tias conversando alegramente logrando sorprenderme porque la unica manera de que esten tan feliz es que hayan logrado su siguiente paso contra CJ.
—¿Por que tanta felicidad? —cuestiona Laura con una sonrisa acercandose a ellos dejando su mochila sobre el sofa— ¿Que sucede? —interroga contagiandose de su felicidad causando que rodara los ojos.
—Sucede que hoy vendra unas personas muy importantes con su hijo, estas personas nos ayudaran contra CJ y saben el paradero de Ellinor —exclama mi padre con tanta felicidad que me preocupa.
—¿Escuchaste Alma? ¿No estas feliz? —pregunta Laura con una expresion de felicidad que me daban ganas de vomitar porque no soporto tanta alegria que me impilsa a acercarme hacia ellos con una ceja levantada.
—¿Por que me alegraria? ¿Quien es Ellinor? —cuestiono confudida viendo a mi padre pero para mi desgracia provoco que se enoje— ¿Por que de repente estas enojado papa? —pregunto intentando decifrar de porque su enojo
—Todavia te atreves a preguntarme —exclama mi padre enojado.
—Disculpame papa pero me enseñaste que cuando no se algo debo preguntar —aclaro dejando mi mochila en el piso ya que me habia cansado de tenerla— Ademas no entiendo la razon de tu enojo si solo fue una pregunta —replico rodando los ojos por su repentino enojo.
—Grette ya quitale ese hechizo —ordena mi padre dirijiendo su mirada a mi tia quien termina mirandome, termino confusa por las palabras de mi padre y sin poder creer que mi tia, mi propia tia habia hecho un embrujo en mi.
—¿Que quiere decir eso papa? ¿¡Me embrujaron!? —exclamo enojada con ganas de golpear algo o poner la casa de cabeza hasta llegar a mi satisfacion y poder calmarme pero me mantengo en mi lugar esperando una respuesta de parte de mi padre.
Mi padre no dice nada simplemente toma un plato que esta sobre la mesa con un trozo de pastel de chocolate que si la situacion fuera otra estaria atragantandome con todas las rebanadas que quisiera, mi tia Grette se levanta de su asiento y avanza hasta estar frente a mi.
—Mirame a los ojos Alma —exige observandome pero no tenia ganas de verla porque no entendia porque me habia puesto ella un hechizo— Mirame a los ojos Alma —ordena tomando mi menton haciendo que la mirara.
—¿Que hechizo me hiciste? Pense que estabas de mi lado, supuse que por lo menos no serias igual a ella —estimo viendola a los ojos con algo de resentimiento por haberme hechizado sin mi concentimiento ni nada.
—Recuerda todo —responde de forma seria sin apartar la mirada de mi.
No comprendo porque mi tia se encuentra enfrente de mi, la miro confundida mientras que ella solo me da una sonrisa a la que por respecto correspondo.
—¿Que hago aca? ¿Donde esta papa? —cuestiono viendolo tragar la porcion de pastel como un cerdo ya que a todos nos encanta el pastel de el chocolate.
—Yo estoy aca —replica removiendo las migajas que hay en la comesura de sus labios haciendo que achicara los ojos por lo que acaba de decir porque no me refiero a eso.
—Esta vez ¿Donde lo escondiste? —inquiero separandome de mi tia para dirigirme hacia el hasta quedar enfrente de el haciendo que el levantara una ceja viendome.
—¿De que hablas princesa? —curiosea molestandome algo su cinismo
—¿Donde esta el album de mama? —pregunto haciendo que se sorprendiera por mi pregunta pero lo que me interesaba saber era donde estaba ya que me lo quito cuando tenia 7.
—¿Esa cosa vieja? Olvidalo, haremos uno nuevo —menciona llevando una porcion de el pastel a su boca que en realidad parece interminable aunque mi padre ingiere sus alimentos de forma lenta ya que le encanta disgustar por largo tiempo los platillos que Camila hace.
—¿De que habla tia? —rezo interiormente porque mi padre no se haya vuelto loco y este imaginando cosas— ¿Acaba de decir que haremos uno nuevo? Pa, me alegra mucho que hayas aprendido a bromear pero yo quiero mi album —aclaro colocando mi mano en su hombro y mirandolo serio para que entienda que no estoy para bromas.
—Creeme que me encantaria que supiera como bromear pero no —confiesa tia Freya causando que papa la fulminara con la mirada mientras que yo solo espero que mi padre me diga el paradero de el album.
—Gracias Freya —comenta mi padre de forma sarcastica logrando que una pequeña sonrisa se me escapara ya que adoro cuando tia Freya viene a casa.
—Tu papa habla en serio de hecho las personas que vienen hoy son partes muy importantes para deshacernos de CJ y traer a mi hermana de vuelta donde pertenece —reconoce mi tia ocasionando que toda mi atencion cayera en ella— Ya tenemos a los hombres lobos creados por una diosa blanca, abuela Selene, tenemos a las hadas guiadas por un reyes justos y honorables, tenemos la espada de Levana creada por brujos de magia blanca que tambien tenemos guiados por las personas que vendran hoy y te tenemos a ti Alma, eres tan pura en todos los sentidos que seras tu quien porte la espada y destruya a CJ —declara mi tia sorprendiendome.
—Demasiada informacion en una noche, me quieres decir con todo esto que ¿Mama volvera a casa? —curioseo deseando que mis sospechas fueran ciertas.
—Si todo sale bien tendremos a Aneka de vuelta por fin —declara mi tia llenandome de felicidad
Pego un grito de felicidad para luego saltar de la emocion ya que despues de 15 años podre conocerla al fin, podremos hacer lo que hacen las chicas con mama, ir de compras, hablar de chicos y todo eso.
—Que feliz me siento por ti Alma —revela Laura con una gran sonrisa que no evito corresponder.
—Pero primero debemos llegar a un acuerdo con las personas que vienen —aclara mi padre chupandose los dedos llenos de chocolate.
—Por favor no dañes mi felicidad y deja de comer como cerdo, ve a bañarte que tendremos invitados —ordeno seria haciendo que clavara su mirada en mi
—Esa es la actitud, ya pareces hasta niño hermano, ensuciaste tu traje que tanto me costo plancharlo —replica mi tia con tono triste al ver el traje de mi padre.
El nos da una mirada de derrota para luego pararse de su lugar y subir las escaleras haciendo que sonriera, me siento donde estaba tomando lo que quedaba de el pastel devorandolo sin temor.
Lo imposible es aquello que no intentas...
Habia puesto mi armario de cabeza para poder encontrar un vestido pero al parecer nunca le pedi a papa que me comprara vestidos asi que me decidi por una blusa roja, unos shorts basicos y unos converse blancos, me giro para ver el reloj y me sorprende que ya sean las 8.
>> No debi quedarme hablando con tia Freya, tia Grette y Laura, siempre tienen algo de que hablar aunque me alegra pasar tiempo con ellas <<
Escucho tres toques en la puerta que hacen que mire confundida la puerta ya que tia Freya se fue y tia Grette tambien, Laura dura un año para arreglarse y ya le habia dicho a papa que se fuera a bañar o que hiciera algo productivo, es algo extraño que yo le tenga que decir eso.
Siempre me dice que me parezco a mama cuando hago eso, la puerta es abierta por mi nana Camila quien me sonrie y le correspondo pero me interesaba mas lo que llevaba en las manos, traia una gran porcion de pastel de chocolate en sus manos.
—Te juro que me quieres engordar para comerme nana Camila —confieso hacinedole señas para que ingresara a mi habitacion— Muchas gracias nana, puedes dejarlo en mi escritorio asi cuando termine la cena podre ver devorarlo de forma tranquila —revelo observandola.
—Si deseas puedes hacerlo ahora, todavia falta media hora para que lleguen los invitados —declara mi nana ocasionando que mirara el pastel con anhelo pero no podia, Laura dijo que no ingeriera nada hasta la noche.
—Pero es que Laura dijo que no debo porque se me incha el estomago y parecere gorda, no quiero dar mala impresion ya que ellos me ayudaran a traer a mama —reconozco causando que ella asientiera.
—Tienes un buen punto, traere algo para cubrirlo mientras tanto y cepilla tu cabello —exige dirigiendose a la salida para luego abandonar mi habitacion.
—Si nana —replico siguiendo sus ordenes.
Camino hacia mi escritorio posteriormente me siento enfrente de el espejo tomando el cepillo y llevarlo a mi cabello para hacer un milagro en el ya que no me gusta peinarme mejor dicho casi nunca me peino porque me da pereza o porque simplemente no me apetece, al terminar de cepillar mi cabello tomo mi telefono para dejarlo en mi bolsillo trasero y salir de mi habitacion.
Me encuentro a papa hablando por telefono en el pasillo con una sonrisa de oreja a oreja logrando que lo mirara raro, nunca esta tan feliz como hoy pero lo entiendo despues de 15 años estara con el amor de su vida y me alegra por fin que este feliz, el me mira de arriba abajo y se sorprende.
—Los vere luego Richard —afirma colgando la llamada para luego poner su telefono en su bolsillo mirandome horrorizado ganando una mirada de confusion de mi parte— ¿Que traes puesto? Te recuerdo Alma que las personas que vienen no son familiares, deberias tener un vestido o algo que muestre respecto —opina mi padre regañandome por mi vestimenta.
—Pues tengo para decirte que nunca me compras vestidos papa, siempre haz dicho que estoy muy niña para eso —le recuerdo seria porque no merezco su regaño ya que es toda su culpa por tratarme de niña.
—Tienes un buen punto pero si en verdad quieres dar una buena impresion podrias haberle dicho a Laura que te prestara un vestido o algo asi —asevera haciendo que rodara los ojos ya que Laura tampoco tiene vestidos ya que el no se lo queria comprar a ella tampoco— No me ruedes los ojos señorita merezco respecto ¡Soy tu padre! —exige con su voz de Alpha que me provoca algo de escalosfrios.
—Entendido papa pero como seguro se te olvido Laura tampoco tiene vestidos porque tu nos compras la misma ropa —aclaro haciendo que asintiera pensativo.
—Correcto y como ninguna tiene vestidos pueden quedarse asi y ya bajen que ya casi estan aqui los invitados, ya que son demasiado puntuales —anuncia mi padre para luego voltearse dirgiendose a las escaleras dejandome sola.
>> Eso supuse <<
Me volteo y avanzo hacia la puerta al lado de mi habitacion, dejo tres toques en la puerta esperando a que Laura me conteste o que por lo menos salga.
—Oye loca, dice mi padre que ya casi estan aqui los invitados que bajes —menciono afuera de su habitacion esperando que me alla escuchado.
—¡Alma! Recorde que no tengo vestido —anuncia haciendo que rodara los ojos— ¿Como se supone que me presente a los lideres de los brujos sin un vestido? Es mucha falta de respecto, creo que mejor no ire —confiesa con tristeza.
>> Se escucha igual que papa<<
—Papa dijo que esta bien porque sabe que no nos compra vestido y se disculpara con esas personas —aclaro añadiendo lo ultimo ya que estoy segura de que mi padre lo hara, es demasiado noble pero aun asi estoy agradecida de que el sea mi padre.
—¡Fantastico! —exclama con dicha pero un sonido hace que me ponga alerta haciendo que caminara hacia las escaleras.
Bajo las escaleras despues de haber escuchado el timbre, no habia nadie en la sala y mi papa no estaba por ningun lado, se supone que el debe recibir a sus invitados pero bueno supongo que me tocara a mi hacer eso, camino hacia la puerta y tomo el pomulo.
Al abrir la puerta me encuentro con una señora y una señor con una sonrisa de oreja a oreja observandome con dulzura, les correspondo la sonrisa para luego invitarlos a pasar pero cuando quiero cerrar la puerta algo interrumpe que se cierre.
—Oh querida, tu padre debio decirte que traeriamos a nuestro hijo Fabian —revela la señora haciendo que me quedara en shock esperando que no sea el mismo chico nuevo imbecil de primera que conoci en la escuela.
—Si me dijo perdone, usted —explico afligida por mi impertinecia abriendo la puerta encontrando mi peor pesadilla quien me sonrie, lleva un ramo de rosas blancas en su manos las cuales me extiende.
—Hola de nuevo Alma —comenta con esa sonrisa que me molesta pero aun asi solo le correspondo fingiendo gentileza, por mi padre, solo por mi padre— Son para ti —confiesa extendiendome las flores nuevamente.
—Muy amable de tu parte Fabian, no te hubieras molestado pero gracias —opino con una sonrisa reciviendo el ramo de flores.
>> Desde este preciso momento, odio las flores <<
El sonríe nuevamente mientras que yo solo los invito a tomar asiento para buscar a mi padre y dejar las rosas en agua.