Alessia
A la mañana siguiente desperté un poco desorientada y con el brazo de Mathew rodeando mi cintura, el sol filtraba por las ventanas dándonos directamente a la cara, necesitaba asearme, el festejo terminó con una buena noche, pero era momento de ir a casa, entro en puntitas al cuarto de baño.
Me vestí rápido, no quería enfrentar a Mathew mientras pensaba en lo que paso, pero no me funcionó.
-Te vas a escabullir como una gatita – Dios que susto.
-No estaba huyendo solo que tengo que irme, te vi dormido no quise despertarte – sálvame campana por favor.
-Ven – se levanta, me rodea la cintura y me vuelve a besar, no me voy a negar a esos besos – te invito a desayunar y quizás seguir con lo de anoche.
- Yo... - timbra mi móvil y es Basilio – un segundo – el asiste va al baño – Dime Basilio.
-Señorita su padre vine en camino.
-Rayos voy para allá espérenme en la entrada salgo en un minuto.
-¡Matt tengo que irme! - este se asoma y sigue desnudo, muerdo mi labio inferior para reprimir mi expresión – lo lamento, lo del desayuno lo dejamos para otro día, mi padre viene de Italia y no quiero que se preocupe, estamos en contacto.
- Bien preciosa, te llamo – me lanzó un beso, pero salgo corriendo de su departamento.
Basilio ya se encontraba en la entrada junto con los demás escoltas, me cubro el rostro, odio a los paparazzi, monto la camioneta y me recuesto, estoy muerta, tengo sueño si acaso dormí tres horas.
-Tendrás que cambiar ese semblante Alessia, su padre se dará cuenta.
-Solo si tú le dices lo correcto Basilio, fui a celebrar y dormí en casa de Gina.
Este se ríe negando la cabeza – me sigues metiendo en problemas.
-Claro que no, es una verdad a medias, se cuidarme y si algo anda mal los tengo a ustedes eso lo sé, no me pondré en riesgo.
Llegue a mi Departamento se ubicada al suroeste de Londres, es sin duda alguna, una de las zonas más seguras de la ciudad.
Mi padre no tardaría por lo que debería de darme prisa era un zorro y olfateaba todo. Mi móvil timbras y son miles de preguntas de mis amigas, me desaparecí por lo que estaba segura que lo que querían eran detalles de mi noche.
Terminé de prepararme y ya estaba lista, Basilio me ayudó con el desayuno, siempre ha sido mi guardaespaldas y me conoce muy bien, soy mala para la cocina, lo intento obvio no se me quema el agua a diferencia de Fiorella, ella todo lo que prepara le queda delicioso, me encanta ir a su casa cada vez que estoy de vacaciones.
Por fin el elevador timbra y sé que es mi padre, tenía meses sin verlo ya lo extrañaba, cuando se abren las puertas ahí está, el hombre pulcro y bien parecido ¡Papá! Corro para abrazarlo.
- Princesa hermosa, te he extrañado porque no le has hablado a tu padre, no tienes piedad de este viejo.
- Perdóname, mis amigas me celebraron y se nos fueron las horas, pero sabes de mi con detalle cada día padre.
- Feliz cumpleaños princesa, te amo.
-Te amo papá. Gracias por tus buenos deseos.
-También te amo hija mía, te tengo una sorpresa, pero será por la noche, estoy muy cansado quiero dormir unas horas, ya estoy viejo y los años no pasan por nada.
-Eres el abuelo más guapo – le hablo haciendo puchero para que se riera.
Sube a su habitación, este departamento tiene tres recamaras para mi padre y Fabrizio, cuando Fiorella viene se queda en casa de sus suegros por mis sobrinos que quieren ver a los abuelos.
Aproveché para dormir las chicas querían detalles cosa que no se las di, solo que me la había pasado muy bien eso era todo lo que les podía compartir, además tengo a mi padre aquí, si el Sr. Bianchi me escucha lo quema vivo.
Desperté antes que mi padre lo hiciera, me pidió ponerme bella me llevaría a cenar, no sabía exactamente que estilo, por eso opte por algo no tan sugerente elegante pero lindo. Me encanta verme bien.
-Lista padre
-Te ves hermosa mi niña.
-Gracias tú también te ves muy guapo.
-Muy bien andando
Llegamos a "Bonoo Indian" era uno de los restaurantes a los que papá le vendía nuestros vinos, tenía una sala privada reservada.
Cuando llegue me lleve con la gran sorpresa de ver a mis hermanos ahí, estaba feliz ver a mis sobrinos ya los extrañaba, a mis amigas también las habían invitado.
-¡Tía! - Gritan los mellizos, Steven es muy serio y Stella es una chispa andando, son hermosos.
-Mis preciosos como los extrañe.
- ¡Feliz cumpleaños!
- ¡ia! Dice el pequeño valentino – fei punpeano – ah este bebé me derretía el corazón es el clon de mi cuñado.
-Gracias mis amores.
Fue la mejor sorpresa, mis hermanos y mi cuñado me felicitaron, ver a mi familia era mi mejor regalo.
-Buenas noches – me paralizó esa voz, no la había escuchado en cinco años.
-Buenas noches - dice mi padre – Ale me atreví a invitar a los Rizzo.
Lo único que hice fue sonreír, Seguey seguía igual de imponente.
-Alessia muchos años sin verte, estas hermosa, toma un pequeño obsequio.
-Gracias – lo agarro sin abrirlo, de cierta forma me sentía tranquila de no verlo.
Nos estábamos acomodando en la mesa cuando se abre la puerta y ahí está.
-Buenas noches – su voz es más gruesa y su apariencia madura, su cuerpo más fornido, con razón era la tentación de todas las modelos con las trabaja su madre - ¿Quién es ese bombón amiga? – pregunta Gina, pero no le contesto estoy en shock no lo he visto desde los campos del viñedo desde que entendí que él nunca me vio como yo lo veía a él, que ilusa, cambie mi número de móvil y deje de contestarle, después de un tiempo ya no insistió, solo sabía por las redes sociales la infinidad de fiestas a las que asistía y con todas las mujeres con las que salía.
-Hola Alessia – volteo a verlo controlando mis sentimientos, estúpido corazón deja de anhelar que corresponda tu sentir - feliz cumpleaños.
-Gracias
No digo nada más porque me acomodo en mi asiento.
Alessia Bianchi
Me sentía incómoda, para disimular me concentre en mis sobrinos que no paraban de contarme sus travesuras, Gina no dejaba de coquetear tratando de llamar su atención, mi padre estaba platicando con Serguey supongo que, de negocios referente a su sociedad, hasta que tomó la palabra.
-Les agradezco que hayan aceptado la invitación para celebrar el cumpleaños de mi principesca- voltea verme -cariño te deseo lo mejor del mundo, eres un sol y espero muchas cosas buenas para ti... te amamos ¡salute!
Me levante para darle un abrazo – gracias padre - cada cosa que hacía por mí los atesoraba - gracias eres el mejor del mundo - mi familia vino a mi para felicitarme y darme sus mejores deseos.
Todos estaban en ambiente, sentía su mirada en la nuca como un lobo asechando a su presa, pero me resistía a verlo.
-Amiga, ¿no me vas a presentar a ese dios griego? - Gina no perdía oportunidad de querer conocerlo.
-Nunca has necesitado presentación, tú puedes sola- ¿Por qué me molestaba? Es libre estar con quien quiera.
-Te lo digo porque no te quita los ojos de encima, supongo que se conocen.
-Nos conocemos desde niños.
-Entiendo, no me has platicado ¿Cómo te fue con mi hermano? - me lo dice dándome un codazo, creo que a mi respuesta cortante prefirió cambiar de tema.
- No hay mucho que contar.
- Solo quiero saber si ya te puedo decir cuñada.
-No, Gina, no hablamos nada de eso y no lo he visto, no sé, no me siento preparada para estar en una relación, lo llevaremos con calma supongo.
Ivonne estaba sobre Serguey e Ivette sobre mi hermano este no creo que le haga caso, esta locamente enamorado de su adorada Bianca, solo que no veo que formalice. Nunca la ha llevado a casa para conocerla, sus motivos tendrán. Gina se va con las chicas porque sabe que aquí no encontrará nada.
-Tía ¿por qué estás tan sola? - mi bella Stella- estabas muy feliz de vernos ¿Qué te puso tan triste? - no me gustaba mostrar los cambios de humor que me provoca su presencia.
-No estoy triste, estoy muy contenta de tenerlos conmigo, mejor dime ¿Cómo te ha ido en la escuela?
-Bien, solo que Sandro no me quiere- mal de amores, si lo sabré yo.
-¿Quién es Sandro?
-Un amigo del cole, pero no le digas a papá se va enojar y le va a dejar sin ojos - no lo soporte me reí, estos niños son algarabía cada vez que los veo.
-Está bien será nuestro secreto.
-Eres la mejor tía del mundo mundial - los cariños que mis sobrinos me dan me llenan de alegría.
-Hola Alessia- lo escucho hablar tras de mi - ¿Cómo estás? felicidades - me extiende la mano dándome una caja.
Lo mire, no quería aceptarlo soy un manojo de nervios - gracias.
- ¿No lo vas a abrir?
- Después gracias - me doy vuelta para irme, pero me toma del brazo.
-No te vayas, no te he visto en.... cinco años y ya no me volviste a hablar, me bloqueaste.
-No tenemos nada de qué hablar y los años pasan, todos cambiamos, vamos madurando y encontrando nuestro camino, éramos unos niños es algo ¿Cómo me dijiste? Ha si algo insignificante.
-Creí que éramos buenos amigos o más que amigos, es una lástima que no lo hayas visto así - me lo dice furioso, claro que no era así porque me enamore de ti idiota.
-Sí, desafortunadamente lo vi tarde, gracias por el regalo.
Regrese a la mesa junto a mi hermana, ella es mi confidente, pero lo que paso con Levy no quiero decírselo, me siento una tonta ilusa.
- ¿Qué pasa Ale? -
Suspiro - nada, no pasa nada.
-No quiero forzarte a que me cuentes las cosas, pero si te puedo ayudar sabes que cuentas conmigo ¿lo sabes verdad?
-Lo sé, Fiore, cuando el chico de los ojos bonito te rompió el corazón ¿te dolió mucho?
-Como una mierda - nos empezamos a reír por su expresión - no podía entender porque me trataba así, por qué prefería a otras si se supone que nos habíamos casado por amor, pero con el pasar del tiempo entendí que fue amor solo de mi parte y para él el amor le llego tarde.
-Tenías la esperanza de aferrarte a él.
-la verdad sí, pero con le pasar de los días entendí que lo que me hizo no se le hace ni se le dice a la persona que amas.
-Que feo es amar a alguien que no te quiere de la misma manera.
Me toma de las manos - Eres hermosa, eres una mujer que está llena de amor para dar, el tiempo lo dirá.
-No sabes cuánto te he extrañado hermana.
-Cuando me necesites estaré para ti y vendré a verte si es necesario, no estás sola.
-Gracias Fiore.
-No sé qué paso entre ustedes, pero no te quiero ver así ni mucho menos triste cuando estés lista te escucharé, este es tu cumpleaños, mejor cuéntame, sé que saliste ¿Qué tal?
- Salimos a una discoteca nueva y nos divertimos - me mira cómo no creyéndome - ¡ya! no me mires así, si salí con un chico de hecho es hermano de Gina, pero solo eso, no hay nada entre nosotros.
-Me da gusto que te des la oportunidad de conocer a más personas, diviértete.
De reojo lo veo hablando por teléfono y sonríe, ¿algún día habrá hecho eso cuando hablábamos por el móvil? ¡ah! Ya basta Alessia.
En lo que estaba con mis conflictos emocionales, al privado llega una mujer pelinegra, voluptuosa, realmente bella que los hombres voltean sin pudor, saluda a Seguey y a mi padre, se acerca a Levy tomándolo de la mano y plantándole un beso en la boca, este sonríe mientras me mira, mierda ni creas que me vas a provocar, la guía en mi dirección.
-Alessia te presento a Shura... Shura Soko - le sonrió mientras esta extiende su mano, la cual estrecho no le demostraré nada, no somos nada ni fuimos nada.
-Un placer Alessia Bianchi.
-Lo sé - sonrisa hipócrita - Levy me dijo, felicidades por tu cumpleaños.
- Gracias, adelante disfruta - le señalo la mesa de aperitivos.
- Eres muy linda, pero la dieta ya sabes.
-Claro lo entiendo - le sonrío, ocurre un milagro mi móvil suena esta es mi escapatoria de esta situación.
-Disculpen - le señalo el móvil - Hola Matt - sonrío como idiota mientras me alejo de ellos.
-Hola Ale, espero no importunar.
-Desde luego que no al contrario, dime.
-Te quiero invitar a cenar.
-¿Qué te parece si mejor te invito la cena? - volteo a ver y tengo su mirada clavada en mí.
-Vale, será un placer.
- Estoy en el "Bonoo Indian" mi familia me está haciendo una pequeña cena por mi cumpleaños.
-No será inapropiado.
-¿Por qué? Eres mi amigo y yo te estoy invitando, quiero que me acompañes.
-Espero pronto cambiar eso de amigo - sonrío, sé sus intenciones, no es mal tipo.
-Paso a paso, te espero.
Bien, jugaremos Levy